La guerra civil en Sudán comenzó el 15 de abril de 2023, enfrentando a las Fuerzas Armadas Sudanesas (SAF) y a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), una poderosa milicia paramilitar. Las hostilidades surgieron por un conflicto de poder entre el líder militar Abdel Fattah al-Burhan y el comandante de las RSF, Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como "Hemedti".
Este enfrentamiento tiene sus raíces en el golpe de Estado contra Omar al-Bashir en 2019, cuando ambos líderes colaboraron para establecer un gobierno de transición en Sudán.
En los años siguientes, y tras la supresión de la parte civil del gobierno en un autogolpe en 2021, las tensiones entre al-Burhan y Hemedti fueron creciendo debido a desacuerdos sobre la integración de las RSF en el ejército regular y la transición.
La guerra civil en Sudán ha causado miles de muertos y millones de desplazados, agravando la crisis humanitaria en el país y situándolo al borde de una catastrófica hambruna. Según Naciones Unidas, cerca de 13 millones de sudaneses han sido obligados a abandonar sus hogares, mientras que dos millones han buscado refugio en otros países, principalmente Chad, Egipto y Sudán del Sur.
Asimismo, la cruenta guerra en Sudán es uno de los puntos de fricción más relevantes en la región del Cuerno de África. La eternización del conflicto ha obligado a tomar partido a distintos actores internacionales, amenazando con convertirlo en una guerra proxy.
Países como Rusia, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Egipto, Etiopía, Eritrea e incluso Ucrania –quien busca socavar la presencia rusa– ya han centrado su atención en Sudán, buscando proteger sus intereses nacionales y aprovechar la inestabilidad derivada de la contienda.

Leyenda del mapa de la guerra civil en Sudán
Realizado por Suriyakmaps
Granate – Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF)
Verde – Fuerzas Armadas de Sudán (SAF)
Azul – Movimiento de Liberación de Sudán
Amarillo – Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán
Rojo – Darfur Joint Force (DJF)



























