
Vietnam busca alcanzar una nueva era de “desarrollo, prosperidad y fortaleza de la nación” y convertirse en un país desarrollado y de renta alta para 2045. Por este motivo, a finales de 2024 y a lo largo de 2025, el Politburó del Partido Comunista de Vietnam (PCV) aprobó cuatro resoluciones que su secretario general, To Lam, bautizó como los Cuatro Pilares.
En el marco de esta nueva etapa de desarrollo nacional, el gobierno vietnamita está pasando a referirse a Oriente Medio y África como una sola región: Oriente Medio-África.
Respecto a la primera, ha subrayado su valor por su protagonismo en los flujos comerciales y energéticos y por su papel como punto de acceso a Europa, África y Asia. En cuanto a la segunda, en el foro Meet Africa 2025 entre Vietnam y varios países africanos, destacó la importancia del continente por sus características demográficas, sus recursos y su actual fase de crecimiento.
Vietnam está integrándose ávidamente con Oriente Medio-África, muy por encima de lo que lo hace con otras zonas no prioritarias. Además, está reforzando su cooperación con los países de esta región para cumplir los Cuatro Pilares, impulsado por las ventajas de sus mercados, sus recursos, su modelo de desarrollo y su utilidad para posicionarse en el escenario global.
La conexión de Vietnam con Oriente Medio-África
La relación entre Vietnam y Oriente Medio-África tiene su origen en el apoyo de Vietnam del Sur, durante la Guerra Fría, a los países árabes frente a Israel y en el respaldo a los países africanos en sus procesos de descolonización.
Estos vínculos se vieron reforzados con la participación de Vietnam en el Movimiento de Países No Alineados desde 1976, en un momento en que sus relaciones exteriores estaban casi limitadas a Estados comunistas y a miembros del propio movimiento.
A partir de los años ochenta, Vietnam transformó su política exterior hacia la diversificación y el impulso del multilateralismo, que desde entonces quedó establecido como uno de sus principios básicos.
La relación diplomática y económica con Oriente Medio-África comenzó a intensificarse con la reforma Doi Moi de 1985, que liberalizó la economía vietnamita e impulsó su integración en los mercados globales. La entrada de Vietnam en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en 1995 también contribuyó a este proceso, al coincidir con el interés de los países árabes por reforzar sus vínculos con Asia.
Además, tras la Guerra Fría, la relación entre Vietnam e Israel se desarrolló gracias al nuevo pragmatismo vietnamita, incluso manteniéndose el reconocimiento vietnamita del Estado palestino.
En la actualidad, Hanói se encuentra en medio de la convulsión del sistema internacional marcada por la competencia entre Estados Unidos y China. En este contexto, el país busca reforzar las relaciones con sus socios clave –China, ASEAN, Japón, Corea del Sur, Estados Unidos y la Unión Europea–, pero ha intensificado especialmente su interés por diversificar su diplomacia económica hacia otros Estados y regiones.
Vietnam diversifica sus relaciones
Entre estas destacan Asia Central, América Latina y Oriente Medio-África, que representan aproximadamente el 0,1%, el 4,8% y el 3,9% del comercio vietnamita respectivamente, según datos del Ministerio de Industria y Comercio.
En Asia Central, Vietnam mantiene desde 2015 un tratado de libre comercio con la Unión Económica Euroasiática y en 2025 elevó su relación con Kazajistán a asociación estratégica, la primera de este tipo en la región.
En América Latina, los vínculos económicos se han visto favorecidos por la participación de Perú, México y Chile en el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) y por el tratado de libre comercio sellado con Chile en 2012.
En 2024, Vietnam estableció su primera asociación estratégica en la región con Brasil y continúa trabajando para iniciar negociaciones de un tratado de libre comercio con Mercosur. Sin embargo, en los últimos años, Oriente Medio-África se ha convertido en el principal foco de la diversificación de las relaciones económicas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha elevado las relaciones bilaterales con Sudáfrica, Argelia y Kuwait a asociaciones estratégicas, señalándolos como “hubs geoestratégicos clave” por su proyección regional, su presencia en organismos internacionales y su histórica vinculación de confianza con Vietnam. Estas han sido las tres primeras asociaciones estratégicas del país con la región.
Además, dos de las cuatro asociaciones integrales firmadas por Vietnam en los últimos tres años han sido con países de Oriente Medio-África: Emiratos Árabes Unidos en 2024 y Egipto en 2025. Asimismo, dos de los tres tratados de libre comercio suscritos desde 2023 han sido con países de la región: con Israel en 2023 y con Emiratos Árabes Unidos en 2024.
Hanói también trabaja para ampliar su red de tratados de libre comercio en la zona. Ha instado a Kuwait a acelerar un acuerdo con el Consejo de Cooperación del Golfo y ha propuesto a Sudáfrica iniciar negociaciones con la Unión Aduanera de África Austral.
Del mismo modo, ha firmado una carta con Argelia para impulsar negociaciones comerciales y estudia con Egipto un acuerdo económico y comercial. También ha planteado un Acuerdo de Asociación Económica Integral con Kuwait y acelerar las negociaciones con Arabia Saudita, con quien selló en 2024 un memorando de entendimiento sobre comercio e inversión.
Por último, la región se beneficia del interés vietnamita por estrechar lazos con el mundo árabe. Según el presidente Luong Cuong, Hanói desea abrir un “nuevo capítulo” de cooperación con los países árabes, destacando el potencial de sus relaciones tradicionales, la confianza mutua y los objetivos de desarrollo compartidos en un contexto de inestabilidad internacional.
Los Cuatro Pilares y Oriente Medio-África
El auge de la cooperación con Oriente Medio-África responde directamente a los objetivos de los Cuatro Pilares, integrados por las Resoluciones 57-NQ/TW, 59-NQ/TW, 66-NQ/TW y 68-NQ/TW, aunque la Resolución 66 está centrada específicamente en la reforma legal.
La Resolución 57, sobre “avances en el desarrollo científico y tecnológico, la innovación y la transformación digital nacional”, subraya la necesidad de impulsar estos campos. Para ello, las “tareas y soluciones” 6 y 7 contemplan fomentar la inversión extranjera directa para reforzar las capacidades nacionales, promover la inversión exterior de empresas tecnológicas vietnamitas y fortalecer la cooperación internacional.
La Resolución 59, sobre “integración internacional en la nueva situación”, busca ampliar el espacio de desarrollo mediante una integración internacional proactiva y reforzar la independencia económica.
Por su parte, la Resolución 68, sobre “desarrollo económico privado”, pretende convertir al sector privado en la principal fuente de crecimiento. En este marco, la “tarea y solución” 6 plantea promover la inversión extranjera e implementar un programa “Go Global” de apoyo en ámbitos como mercado, capital, tecnología, canales de distribución y exportación.
En línea con estas directrices, los comunicados conjuntos firmados por Vietnam con Argelia, Kuwait, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos y Egipto para elevar sus relaciones bilaterales repiten una serie de elementos comunes.
En primer lugar, Hanói busca utilizar a los países firmantes como puentes para una integración activa con la región. Los comunicados incluyen el respaldo a la posición vietnamita ante la Unión Africana y su Agenda 2063, la Liga Árabe, el Consejo de Cooperación del Golfo, la Zona de Libre Comercio Continental Africana y otros acuerdos regionales de libre comercio en África.
En segundo lugar, priorizan la asociación económica, tanto en el ámbito comercial como en el de la inversión, o en ambos. En tercer lugar, destacan la cooperación en ciencia, innovación y tecnología, con especial énfasis en la transformación digital.
Por último, subrayan los proyectos en energía, en la transición verde y, salvo en el caso de Egipto, en la industria petroquímica. Este aspecto es clave para Vietnam ante el fuerte aumento de su consumo de hidrocarburos.
A ello se suma que, como complemento a los Cuatro Pilares, Vietnam aprobó la Resolución 70-NQ/TW “sobre la garantía de la seguridad energética nacional hasta 2030, con una visión a 2045”. Su objetivo es asegurar la fiabilidad de las reservas, la estabilidad, la seguridad y los costes del sistema energético vietnamita, así como su funcionamiento sobre una base digital y su transición verde.
Las oportunidades de cooperación
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Vietnam sostiene que, para “construir una economía autónoma y diversificar socios, mercados, fuentes de suministro y de inversión”, Oriente Medio-África ofrece un gran potencial en economía, ciencia, tecnología y minerales.
En concreto, la región destaca como mercado para la exportación de productos alimenticios y electrónicos, por su potencial en cooperación energética y tecnológica, como destino de inversión y como plataforma para el posicionamiento global de Vietnam.
En el ámbito comercial, las principales exportaciones a Oriente Medio son productos electrónicos, en un mercado aún emergente. En 2024, por ejemplo, las exportaciones de teléfonos móviles y componentes a Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita crecieron un 49,1% y un 64,9%, respectivamente.

Además, la región representa una gran oportunidad para la venta de productos alimenticios, cuya industria supuso en 2024 alrededor del 15% del PIB vietnamita. En África, pese a su menor peso comercial, Vietnam ya se ha posicionado como actor clave en el suministro de productos como el arroz.
La industria halal desarrollada por Vietnam también presenta un alto potencial en Oriente Medio-África para la exportación y el turismo. Por ello, la estrategia nacional prioriza la cooperación con la región y este ámbito aparece de forma recurrente en los comunicados conjuntos y en los contactos bilaterales.
Según el Vietnam Import-Export Report 2024, Oriente Medio fue en 2024 el segundo mercado con mayor tasa de crecimiento, solo por detrás de China, gracias al impulso de los productos halal.
En cuanto a la cooperación energética, Oriente Medio-África es la principal fuente de petróleo para Vietnam, y varias relaciones tradicionales con la región MENA –Oriente Medio y Norte de África– se han sustentado en este sector. En particular, Kuwait representa alrededor del 90% de las importaciones vietnamitas de crudo.
La sostenibilidad es también un eje clave del posicionamiento estratégico vietnamita. En este sentido, Oriente Medio-África conecta con esta prioridad al incorporar la sostenibilidad como base de su desarrollo, tanto en planes nacionales como en marcos regionales, como la Agenda 2063 o la Gulf Cooperation Council Vision for Regional Security.
Por último, el Golfo Pérsico está emergiendo como potencia tecnológica y los fondos soberanos del Golfo –los mayores inversores de capital del mundo– concentraron en 2025 un 40% de sus inversiones en Asia, considerando a Vietnam un destino atractivo. En África, por su parte, el desarrollo de infraestructuras digitales es central en la Aspiración 2 de la Agenda 2063, lo que abre una oportunidad relevante para la inversión vietnamita.
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