Myanmar se levanta contra la Junta Militar

Reclutas de las Fuerzas de Defensa Popular (PDF) se gradúan | Public Voice Television

Escrito por Àngel Marrades

El día ‘D’ ha llegado. El Presidente (interino) del Gobierno de Unidad Nacional (NUG), Lashi La (kachin), anunciaba el 7 de septiembre en una retransmisión vía Facebook el inicio de una guerra popular defensiva contra la Junta Militar, el Consejo Administrativo Estatal (SAC). Sin embargo, el país lleva 6 meses inmerso en un creciente conflicto interno, una insurgencia de alta intensidad que se ha reclamado la vida de miles de soldados. Es lógico entonces que realmente “nada” haya cambiado con la llamada a la insurrección nacional, el NUG no ha hecho otra cosa que ir a la zaga de los acontecimientos, no esta sirviendo como una verdadera vanguardia del movimiento revolucionario, sino que ha sancionado e intentado encauzar un movimiento de masas ya en movimiento. En este contexto la declaración de la “guerra de resistencia”, que ya estaba en marcha, era una cuestión de cuando. De la misma manera el NUG anunció la creación de las Fuerzas de Defensa Popular (PDF), el 5 de mayo, como primer paso para el Ejército Federal una vez estas milicias ya habían empezado a proliferar por todo el territorio nacional desde finales de marzo.

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Dicho esto, la guerra popular del NUG tiene un enorme potencial catalizador y les sitúa por primera vez en la posición de llevar la iniciativa en la agenda internacional. Por un lado, se hace a una semana del inicio de la Asamblea General de la ONU, que debe decidir que hacer con el representante de Myanmar en el organismo, este anuncio pone en duda el control de la Junta sobre el territorio nacional y su legitimidad para representar al país en el foro de la naciones. Por otro lado, avergüenza a la ASEAN y al SAC que ya planteaban un alto al fuego unilateral hasta finales de 2021 sin ningún tipo de condición ni cesión por parte de la Junta. Si hay negociaciones o alto al fuego tendrá que ser bajo las condiciones que establezca el NUG, y para ello es imprescindible su reconocimiento como actor legítimo del conflicto.

La declaración del NUG es una formalidad, pero una formalidad importante, a pesar del dictum desde los grupos armados de que “cada día es el día D”. También se trata de una necesidad del NUG por mantener el liderazgo de un creciente y complejo movimiento revolucionario que involucra a una gran cantidad de actores con distintas agendas. La inoperancia del NUG durante meses, especialmente desde junio, le ha hecho perder su ‘momentum’ con la tercera ola de COVID-19 —Myanmar ha sido de los países más golpeados los últimos meses. Durante el verano los intentos de conseguir reconocimiento internacional y establecer una unidad con la capacidad de atender a las necesidades de la pandemia retrasaron cualquier labor de construir una fuerza con capacidad de rivalizar al SAC. Su política conservadora y lenta ha sido el principal factor de la creciente frustración con el NUG, al que se le han exigido políticas más radicales.

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Esto se explica por las divisiones internas en el NUG, una buena parte de su liderazgo proviene de la Liga Nacional por la Democracia (NLD), el partido de Aung San Suu Kyi depuesto en el golpe. Aunque el NUG ha conseguido tomar independencia política del NLD los miembros conservadores del partido siguen ocupando posiciones de influencia, y se sabe que estos son más favorables a algún tipo de compromiso que permita al NLD gobernar bajo el ‘statu quo ante-bellum’. Por esta razón las políticas del NUG, incluso en su propio formación, han sido el producto de intentar mantener ese liderazgo, aunque siguen teniendo un gran apoyo popular carecen de un control efectivo sobre los grupos armados que han proliferado desde el golpe. La aparente unidad actual esta construida en una oposición común al gobierno del Tatmadaw. De las más de 150 Fuerzas de Defensa Popular (PDFs) el NUG tan sólo tiene el mando directo de unas pocas, mientras que con otras han forjado alianzas o han jurado lealtad nominal al NUG prometiendo cumplir el código de conducta establecido por su ministerio de defensa. Pero la mayor parte de estas PDFs actúan por cuenta propia de forma completamente autónoma. Lo que deberíamos esperar de esta declaración de guerra no es una ofensiva coordinada, no existe ningún mando conjunto, sino un mayor fortalecimiento y unidad de la creciente insurgencia en marcha; algo que pasa necesariamente por las alianzas con la Organizaciones Armadas Étnicas (EAOs).

Organizaciones Armadas Étnicas (EAOs) | Myanmar Peace Monitor

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El Frente Occidental

Desde las colinas Kachin hasta los montes Chin, bordeados por el curso del río Chindwin y la frontera con India, se sitúa todo un arco insurgente muy activo que ha sido capaz de repeler las repetidas ofensivas del Tatmadaw. Comprendiendo los Estados de Kachin y Chin junto a las región de Sagaing y Magway el arco insurgente se ha beneficiado de una geografía favorable que impide al Tatmadaw desplegar una fuerza numerosa gracias a la barrera que supone el río Chindwin a los territorios montañosos y elevados del Estado de Chin. El NUG ha encontrado en el Ejército de Independencia Kachin (KIA), brazo armado de la Organización de Independencia Kachin (KIO), su principal aliado. El KIA como una de las principales Organizaciones Armadas Étnicas (EAOs) del país, con una fuerza estimada de 10 mil combatientes, ha encontrado en el golpe su oportunidad de crecer y adquirir una posición clave de cara a cualquier compromiso o victoria militar. A pesar de no controlar el Estado de Kachin durante los últimos años han conseguido extender su influencia fuera de sus fronteras, siendo un actor fundamental en el conflicto de Rakhine, habiendo ayudando el Ejército de Arakan (AA) ha convertirse en una de las fuerzas más temidas por el Tatmadaw —cuentan con unos 9 mil combatientes. El KIA ha utilizado ahora las mismas rutas preestablecidas de contrabando durante 2018-2019, que creo para dar apoyo al AA, para proveer a las PDFs locales de armamento y logística.

El Ejército de Arakan (AA), y el Estado de Rakhine, sin embargo, no han participado en ninguna de las acciones contra el golpe, ni las huelgas, ni el Movimiento de Desobediencia Civil, ni el boicot al año escolar. El AA, desde que aceptó el alto al fuego con el Tatmadaw en noviembre de 2020, y su ala política la Liga Unida de Arakan (ULA) se han concentrado en la construcción de un Rakhine independiente de facto, extendiendo su influencia al establecer cortes de justicia para resolver disputas locales, policía y administraciones civiles en los municipios. El Tatmadaw no se atreve a iniciar una acción bélica contra el grupo, que ya le hizo sufrir una sangrante derrota durante la insurgencia que iniciaron en 2018-2020 con apoyo del KIA. El KIA/KIO parecer estar tratando de replicar una experiencia similar en el Estado de Chin a través de las redes que ya habían establecido.

El NUG depende de esta ayuda, pero también teme que aspiren a construir su Estado Kachin independiente, y el KIA ya ha demostrado que no esta dispuesto a permitir que otros grupos armados disputen su posición hegemónica en su territorio. Este ha sido el caso de la Organización Nacional Kachin (KNO) que quiso establecer su propia milicia contra el golpe, pero se encontró con la oposición frontal del KIA. Desde el golpe la imagen del KIA ha cambiado completamente entre los Bamar, y además ha contado con el apoyo de la juventud de otras comunidades en el Estado de Kachin que antes rechazaban a este EAO por sus políticas pro-Jinghpaw, el grupo mayoritario que compone al pueblo Kachin. Históricamente comunidades Lisu o Rawang (otros grupos que forman parte del pueblo Kachin) ha rechazado al KIA por realizar reclutamientos forzosos, pero su oposición frontal al golpe militar, frente a la posición de los ancianos de estas comunidades que tradicionalmente han dependido del Tatmadaw para armarse ha dado al KIO una posición de liderazgo entre la juventud. Pero el KIA sigue enfrentando a otras fuerzas dentro del Estado de Kachin, principalmente el Nuevo Ejército Democrático-Kachin (NDA-K), que se dedica a la minería de tierras raras para China, reconvertido en Fuerza de Guardafronteras (BGF) —el nombre que las EAOs reciben cuando pactan con el Tatmadaw.

Enfrentamientos entre el Ejército de Independencia Kachin (KIA) y el Tatmadaw | ACLED

La resistencia armada al golpe comenzaría precisamente en el frente occidental, el 28 de marzo se creaban las primeras guerrillas de defensa civil en Kale (Sagaing) para proteger las manifestaciones. El 26 de abril comenzaría a organizarse la Fuerza de Defensa Chinland (CDF). En ambos territorios estas fuerzas contaron con la ventaja de tener rifles tumi, armas tradicionales de caza, con las que pudieron armarse inicialmente. Posterior con el entrenamiento y apoyo del KIA las PDFs Bamar de Sagaing y Magway iniciarían ofensivas conjuntas sobre Katha, Taze, Kale, Pauk o Shwegu. El NUG cuenta por el momento con esta alianza común con el KIA con las PDFs como principal enlace, al ser un activo fundamental para las aspiraciones de la EAO. En el Estado de Chin la situación es distinta, las guerrillas chin son de nombre PDFs, pero cuentan con su propio paraguas independiente militar y políticamente. Hay que entender que los Chin son una etnia diferenciada de mayoría cristiana, a diferencia de los PDFs Bamar (budistas) de Sagaing y Magway. Por esta razón el NUG ha pactado con el Frente Nacional Chin (CNF), y su brazo armado el Ejército Nacional Chin (CNA), una Organización Armada Étnica (EAO) nacionalista chin que apuesta por una mayor autonomía en un estado federal. El NUG ha acordado que el CNF asumirá la responsabilidad de mando y control cuando se lancen ofensivas militares en el Estado de Chin, mientras estos proveen de adiestramiento político y militar a las CDF/PDF locales. Algunos de los combates más duros se han dado en Mindat.

Enfrentamientos entre Fuerzas de Defensa Popular (PDF) locales y el Tatmadaw | ACLED

En definitiva, la consolidación de un corredor terrestre supondría la creación de un flanco occidental activo que expondría parte del núcleo central-Bamar del Tatmadaw y la rivera occidental del Ayeyarwady, el principal río del país, obligando a la Junta a desviar preciados recursos. Para el KIA supondría una posición estratégica clave.

El Frente Oriental

El Frente Oriental esta marcado por el río Salween que separa la cordillera de Dawna y las montañas Karenni-Karen, el clima tropical monzónico lo convierten en un territorio ideal para la lucha de guerrillas. Los combates se desarrollan principalmente en los Estados de Kayah y Karen, fronterizos con Tailandia, siendo el Ejército de Liberación Nacional Karen (KNLA), brazo armado de la Unión Nacional Karen (KNU), el principal aliado del NUG en la zona. Pero a pesar del apoyo que el KNU han dado tanto a refugiados como reclutas —con entrenamiento y refugio— el KNLA, con una fuerza estimada de 15 mil combatientes, no se encuentra en condiciones de dar apoyo militar en una ofensiva debido a las divisiones políticas internas.

El KNU se encuentra dividido desde 2012 entre quienes quieren un compromiso y alto al fuego con el gobierno central y quienes se posicionan en contra de alcanzar acuerdos y siguen una línea más militante. Esta división dentro de las filas del KNU se debe al impacto económico que tuvo el acercamiento económico con Tailandia en los 2000s tras la entrada de Myanmar a la ASEAN en 1997, lo que trajo intereses económicos externos que con la construcción de infraestructuras permitieron una mayor penetración del Estado birmano y un deterioro del comercio ilícito. Estos factores debilitaron el poder del liderazgo central, que venía de las brigadas 4, 6 y 7—el KNU/KNLA esta dividido en 7 brigadas federales—, haciéndolas más favorables a un compromiso político para no seguir perdiendo poder. Mientras las brigadas del norte, la 2 y la 5, vieron aumentar su fuerza dentro del reparto de poder. En 2012 el KNU/KNLA entró al Acuerdo de Alto al Fuego Nacional (CNA), posición que se reafirmó en 2017 tras el 16º Congreso del KNU con la victoria de Mutu Say Poe en las elecciones internas frente a la oposición liderada por Naw Zipporah Sein.

Estas divisiones continúan presentes, pues a pesar del punto de inflexión que supone el golpe de Estado el liderazgo sigue estando controlado por los conciliadores que ha realizado polémicas declaraciones de que el CNA sigue en pie y debe ser respetado por los comandantes de brigada del KNLA. Pero la presión popular contra el golpe y la autonomía con la que gozan las brigadas ha permitido a los comandantes desoír las ordenes de Mutu Say Poe. Naw Zipporah Sein ha criticado duramente a sus rivales y ha declara que el CNA esta vaciado de contenido porque este se firmó con un gobierno civil, y Min Aung Hliaing ha violado el acuerdo al dar el golpe. El KNU se encuentra bloqueado ante el impasse que ha supuesto el golpe y la pandemia de COVID-19, dejando en suspenso su 17º Congreso en el que deberían relevar al actual liderazgo por uno más favorable al NUG. Mientras sólo se pueden esperar el apoyo de las brigadas 2 y 5, mientras las PDFs locales continúan reforzándose.

Enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional Karen (KNLA) y el Tatmadaw | ACLED

Al norte, en el Estado de Kayah, hay una miríada de grupos armados. Hasta cierto punto se ha conseguido crear un mando conjunto con la Fuerza de Defensa de Nacionalidades Karenni (KNDF), que cuenta ahora con 19 batallones, otras PDFs han permanecido al margen estableciendo solamente una alianza pero funcionando de manera autónoma. La KNDF también actúa junto al Ejército Karenni (KA) —tiene unos 1500 combatientes—, brazo armado del Partido Progresista Nacional Karenni (KNPP), una Organización Armada Étnica (EAO) que también permanece como una fuerza independiente. Sin embargo, la KNDF no esta bajo el paraguas político del NUG, sino que responde ante Consejo Consultivo del Estado de Karenni (KSCC), un organismo formado e integrado por diputados electos y representantes de partidos políticos, grupos armados y organizaciones de la sociedad civil. Aunque el NUG ha prometido trabajar con el KSCC lo cierto es que según ha declarado la KNDF (en junio): la conexión con el CRPH y el NUG es muy distante. Aunque tenemos algún vínculo con ellos, no es muy fuerte en este momento. Esperamos que en el futuro puedan proporcionarnos presupuesto y armas, pero ahora no esperamos nada si la CRPH y la NUG no tienen nada. Creo que la NUG no ha llegado a la fase de aplicación práctica sobre el terreno. Por eso, no tenemos muchas expectativas de ellos.

Hasta ahora lo combates que se han producido en el Estado de Kayah han representado una de las mayores muestras de iniciativa, si bien el KIA ha conseguido avances estratégicos como la toma de la colina de Alaw Bum, la captura de 10 posiciones militares por Momauk e incluso adentrarse en el Estado de Shan sobre Muse, hay que tener en cuenta que son una fuerza asentada, cohesionada y bien pertrechada. La KNDF al contrario son un mosaico de fuerzas que consiguieron montar una ofensiva al poco de aparecer sorprendiendo al Tarmadaw. Entre el 21 de mayo y el 12 junio atacaron Demoso, Mobye y Loikaw, capital del Estado de Kayah, cortando la principal arteria (la carretera nacional 5) de transporte y realizando incursiones sobre el vecino Estado de Shan. Llegaron a retener durante varios días las posiciones en Demoso, debiendo el Tatmadaw entrar con blindados en Loikaw y que bombardear con artillería Demoso. El KNDF acabo por aceptar un alto al fuego por la intensa campaña de bombardeos del Tatmadaw que desplazó a 100 mil Karenni: Nos defenderemos si lanzan ataques contra nosotros. Mientras tanto, esperaremos el Día D a nivel nacional. De lo contrario, sólo sufriremos. Esperaremos al ministro de defensa del NUG, U Yee Mon. Si todo el país se levanta, no esperaremos a que los militares nos ataquen. Los atacaremos primero. Pero por ahora, sólo el pueblo Karenni está sufriendo. Esta decisión no fue aceptada por otros grupos armados Karenni, una muestra de las divisiones existentes y de las dificultades que aún encontrará el NUG.

Movilizar la guerra popular

El NUG ha sido capaz de capear el temporal hasta ahora, reuniendo los apoyos necesarios para mantener el liderazgo y sancionando lo que el movimiento de masas había dictado previamente. Pero ha medida que avancen los combates la presión sobre el NUG continuará aumentando. Para que el movimiento revolucionario tenga alguna posibilidad de éxito necesitan controlar y mantener un territorio desde el que establecer una administración paralela en la retaguardia, que encontrará su lugar seguro en la periferia defendida por las EAO, que deberán proveer de la logística y el entrenamiento de quienes migran de las ciudades, como ya han hecho. En una segunda capa es imprescindible para la guerra popular que consigan un control amplió del campo Bamar en el centro del país junto a las bases operacionales a las que puedan retirarse en la retaguardia. Aquí deberán establecer una insurgencia activa y prolongada contra la Junta que amenace sus vulnerables líneas de comunicación y reabastecimiento terrestre y fluvial en el interior rural con el fin de establecer con el tiempo zonas “prohibidas” dominadas por los insurgentes, en las que las fuerzas del Tatmadaw sólo puedan penetrar con un gran despliegue militar. En una tercer capa esto debería ser apoyado por una red de células urbanas de las PDFs que impidan al Tatmadaw realizar amplios despliegues en el núcleo Bamar del país al hacer las ciudades ingobernables, a la vez que permita a un flujo de jóvenes reclutas migrar a las zonas seguras para obtener entrenamiento militar que después puedan aplicar en la guerrilla urbana.

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Protestas contra el golpe militar | ACLED

Sin embargo estas capacidades por el momento son limitadas, las guerrillas urbanas sólo se han dedicado a tareas de sabotaje, atentados y asesinato de colaboradores, el USDP anunció en septiembre que 253 de sus miembros habían sido asesinados desde el golpe. Aunque el Tatmadaw ya se encuentra sobrecargado por el despliegue al tener que sofocar las protestas pos-golpe y ampliar su teatro de operaciones en total cuenta con alrededor de 120 mil efectivos de infantería. El NUG necesitará más esfuerzos para conseguir este objetivo, lo que significa más financiación y más contrabando de armas para estas guerrillas urbanas que también necesitarán apoyo logístico. Construir toda esa infraestructura humana requiere un nivel de integración con las masas que el NUG esta lejos de conseguir. Aún así, la Junta Militar también tiene herramientas adiciones, no solo la policía, sino también las milicias paramilitares Pyu Saw Htee. Esta fuerza se nutre de veteranos y familiares del Tatmadaw, junto con leales al USDP y miembros del movimiento nacionalista budista MaBaTha, con unidades de entre 50-100 voluntarios por municipio podrían ser una milicia de entre 10 y 15 mil que se dedicarían a tareas de vigilancia encubierta e identificación de los operativos de las PDFs, por está razón es tan importante la labor de asesinato de colaboracionistas. Junto a estas fuerzas el SAC también puede contar con la Fuerza de Guardafronteras, clave para mantener en jaque a las EAOs. Por último el Tatmadaw aún cuenta con una ventaja en el campo de batalla, el total control del espacio aéreo y una mayor potencia de fuego con artillería.

Ataques aéreos/drones y bombardeos con artillería/misiles | ACLED

Para completar esta estrategia de tres capas el NUG necesita romper las filas de los militares, según cifras estimadas hasta ahora 2500 soldados, principalmente de la armada y la fuerza aérea, y policías habrían desertado, un número insuficiente. El NUG también habría entrenado a 8 mil civiles. Pero en definitiva el punto más importante para el éxito de esta estrategia es que las relaciones políticas y objetivos compartidos se mantengan, para eso deben ganar los corazones y las mentes tanto de los Bamar como de la nueva juventud en la periferia, cumpliendo su promeso de autodeterminación y la construcción de un Myanmar federal.

Graduado en Ciencias Políticas en la Universidad de Salamanca. Hago seguimiento y análisis de procesos electorales, geopolítica, insurgencias y de las dinámicas del imperialismo en Descifrando la Guerra.

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