Portada | Asia Central y Meridional | Kirguistán aprueba una ley sobre agentes extranjeros

Kirguistán aprueba una ley sobre agentes extranjeros

El presidente de Kirguistán, Sadyr Zhaparov, durante un viaje oficial a Rusia.
El presidente de Kirguistán, Sadyr Zhaparov, durante un viaje oficial a Rusia. Fuente: Kremlin.ru – bajo CC BY 4.0 DEED

El 2 de abril de 2024, el presidente de Kirguistán, Sadyr Zhaparov, ratificó una ley sobre agentes extranjeros que concede a las autoridades el poder de supervisar organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro. Esta normativa permite clasificar como agentes extranjeros a aquellas entidades que reciban financiación del exterior y se involucren en actividades políticas. 

Numerosas oenegés locales han pedido al presidente que vete la ley; también han hecho lo propio otras de proyección global como Amnistía Internacional o Human Rights Watch. Denuncian que la medida “restringirá significativamente la libertad de expresión en el país” y dañará a la sociedad civil kirguís. Asimismo, comparan la ley con la elaborada por el Gobierno ruso en 2012, si bien las autoridades aseguran que “brindará la oportunidad de resistir la influencia de todas las partes interesadas, incluida Rusia”. 

Para ampliar: La ley de influencia extranjera: la chispa que puede quemar al gobierno georgiano

Desde su independencia en 1991, las oenegés con apoyo económico procedente del extranjero han ejercido una influencia significativa en la definición de las políticas públicas de Kirguistán. Según Zhaparov, la nueva ley contribuirá a prevenir actividades fraudulentas y malversación de los fondos recibidos por estas organizaciones de sus patrocinadores internacionales. Los legisladores kirguises, asimismo, sostienen que protegerá al país de dos amenazas consideradas existenciales: “el extremismo islámico financiado por los ricos árabes del Golfo y los esfuerzos de algunas organizaciones financiadas por Occidente para educar a los jóvenes sobre los derechos de los homosexuales y la salud reproductiva”. En el pasado, oenegés de estas características jugaron un papel crucial en eventos como la Revolución de los Tulipanes de 2005, que culminó con la llegada al poder de un Gobierno prooccidental liderado por Kurmanbek Bakiyev. 

En este contexto, muchas oenegés abandonarán el país o retirarán sus fondos a entidades locales. La Fundación Soros-Kirguistán ya ha anunciado que pone fin a su actividad de concesión de subvenciones en la nación centroasiática tras haber distribuido más de 115 millones de dólares a grupos sin ánimo de lucro y otras organizaciones en los últimos 31 años.

Durante el proceso no ha habido grandes protestas y no se espera una gran oposición como está ocurriendo en Georgia con la ley sobre agentes de influencia extranjera. Esto refleja un cambio de la relación de fuerzas en Asia Central respecto a décadas anteriores: en 2013, tras la Revolución Popular de 2010 que derrocó del poder a Bakiyev, se intentó introducir una medida similar, pero fue retirada debido a la presión de la sociedad civil y la influencia de países occidentales. En cambio, ahora la legislación se ha aprobado sin presiones e incluso con una reciente visita del ministro de Exteriores británico, David Cameron, que aprovechó para prometer mayores inversiones y acuerdos con el país centroasiático.

Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€

Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.