
El statu quo surgido tras la guerra civil en Nepal (1996-2006) se deshace a medida que las elecciones del 5 de marzo de 2026 se acercan. El país asiático se ha visto sacudido en las últimas semanas por dos terremotos políticos: la creación de una coalición de políticos outsider alrededor de Rabbi Lamichhane y el partido Rastriya Swatantra Party (RSP) y la división del vetusto Congreso Nepalí (CN).
En un intento por capitalizar las protestas políticas de septiembre de 2025, el RSP ha unido sus fuerzas con Balendra Shah, exrapero y actual alcalde de Katmandú que destacó mediáticamente durante la caída del gobierno de Sharma Oli, y con Kul Man Ghising, el antiguo director de la Autoridad de Electricidad de Nepal (NEA) y con un amplia influencia sobre los pueblos adivasi –minorías étnicas sino-tibetanas–.
La alianza presenta en su seno una paradoja: la crítica al anterior orden es su mayor baza y, al mismo tiempo, su mayor debilidad. Las encuestas dibujan un legislativo en el que un tercio de los 265 diputados corresponderían a dicha fórmula.
Sin embargo, no existe un sustrato ideológico ni un proyecto de gobierno consistente más allá de la oposición a los partidos tradicionales. Se trata de una coalición explícitamente coyuntural.
Balendra Shah y Rabbi Lamichhane compiten desde prismas antagónicos por el voto de la juventud urbana. Si bien el RSP nunca se llegó a sumar a las cambiantes coaliciones que regían la vida política nepalí antes de las Protestas de la generación Z, sí tomó parte en acuerdos multipartidistas.
Contrariamente, Balendra Shah, desde el ayuntamiento capitalino, destacó a nivel nacional por sus encontronazos públicos con la administración de Sharma Oli y por su crítica a India.
Si bien dicha dicotomía parece estar resuelta por la incapacidad constitucional de Lamichhane de ejercer el cargo de primer ministro debido a los procesos judiciales abiertos en su contra –lo cual hace que, de ganar las elecciones, Shah sería el candidato–, no ocurre así en el caso de Ghising. Con una base sociológica rural y étnicamente diferenciada, la compatibilidad de sus intereses con los de sus socios queda en el aire.
Colapsa el Congreso Nepalí
Mientras las fuerzas políticas emergentes se preparan para un asalto a las instituciones, las antiguas formaciones se sumergen en conflictos internos. Tras la caída de Sharma Oli, el Congreso Nepalí (CN), que formaba parte de la antigua coalición gobernante, se vio envuelto en una “guerra civil” cuando dos dirigentes de segunda línea, Gagan Kumar Thapa y Brishwa Prakash Sharma, encabezaron la exigencia de un congreso extraordinario del partido.
La directiva de Sher Bahadur Deuba no cedió ante las presiones y mantuvo a mayo de 2026 –dos meses después de los comicios– como la fecha oficial de la celebración del congreso que iba a tener carácter ordinario. Ante ello, el tándem optó por celebrar el evento de manera independiente en una convención en la cual Thapa resultó elegido candidato a primer ministro.
La reacción no se hizo esperar. Ambos sujetos han sido suspendidos por cinco años por parte del Comité de Trabajo Central (CWC) del partido. Esto último ha conducido a los dos bandos a acudir a la Comisión Electoral y se prevé que el litigio termine en la Corte Suprema. De este modo, las posibilidades electorales del partido político más antiguo del país.
Se trata de una crisis de carácter estructural. La falta de renovación generacional en la cúpula dirigente ha ido generando una brecha entre cohortes que ha estallado al calor de la revolución de la generación Z.
Deuba y el resto de dirigentes se integraron en los circuitos políticos nacionales durante la liberalización política de la década de 1990. Desde entonces han cooptado el liderazgo de la estructura pese a los sucesivos cambios de paradigma en la política nacional.
El punto de inflexión llegó con las elecciones de 2017 y el descalabro electoral del CN. La ausencia de renovación del liderazgo forzó la articulación política de las nuevas cohortes. Así, tanto Gagan Kumar Thapa como Brishwa Prakash Sharma adquirieron cargos en la secretaría general e iniciaron un proceso de desplazamiento del poder de la cúpula dirigente que los ha llevado a la actual crisis.
Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€
Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.







