Portada | Oriente Medio y Norte de África | Israel asesina al secretario general de Hezbolá, Hasán Nasralá, en un ataque en Beirut

Israel asesina al secretario general de Hezbolá, Hasán Nasralá, en un ataque en Beirut

Hasán Nasralá, el que ha sido hasta la fecha el secretario general de Hezbolá.
Hasán Nasralá, el que ha sido hasta la fecha el secretario general de Hezbolá.

El 27 de septiembre Israel lanzó nuevas oleadas de bombardeos contra el suburbio beirutí de Dahiya. Otra operación más dentro de la campaña aérea de hostigamiento que Tel Aviv ha desarrollado desde mitad de septiembre contra Hezbolá, eliminando así a la principales figuras clave del mando militar de la organización libanesa. 

Sin embargo, este ataque se diferenció notablemente de los anteriores debido a su intensidad y violencia. Israel no solo golpeó el bastión de Hezbolá, sino que atacó directamente la ubicación exacta de sus cuarteles generales subterráneos, causando graves daños al complejo, si no destruyéndolo por completo.

Para ampliar: Hezbolá pierde el poder de disuasión frente a Israel

Al poco saltaba el motivo del ataque. Esta vez no se trataba de abatir a otro alto mando militar de Hezbolá –uno de los pocos que aún quedan–. La operación fue directa al corazón y a la cabeza de la organización. La noticia saltaba por fuentes informales: Hasán Nasralá, quien ha sido el secretario general de Hezbolá desde 1992, había sido el objetivo de Israel.

El silencio sepulcral de Hezbolá primero, los anuncios por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) acerca del objetivo del ataque después y finalmente el enigmático mensaje de Irán afirmando que “la resistencia posee líderes y cuadros fuertes y cada líder martirizado encontrará un reemplazo” apuntaban a una misma dirección: Nasralá había sido eliminado. Durante la mañana del 28 de septiembre, las IDF anunciaban su fallecimiento. A mediodía, Hezbolá confirmaba definitivamente la muerte de su secretario general.

El acoso de Hezbolá y su descabezamiento

Desde julio de 2o24, Israel ha lanzado una operación implacable contra Hezbolá. Comenzando con Fuad Shukr, ha ido progresivamente aumentando la presión sobre la organización chií. Todo esto mientras Hezbolá se ha mantenido en la absoluta pasividad. De hecho, esta pasividad es la que ha permitido al ejército israelí atacar y eliminar impunemente a toda la cúpula militar sin temer ningún tipo de represalia. A más de doce horas del ataque contra Nasralá, la inacción se mantiene. Hezbolá ha lanzado poco más de un centenar de cohetes y misiles, y solo una de esas andanadas ha amenazado a Tel Aviv.

Israel ha mostrado una capacidad inaudita en materia de inteligencia para infiltrarse durante las últimas décadas en todos los organismos de Hezbolá, comprometiendo sus comunicaciones, destruyendo sus alijos de armas y obteniendo información acerca del paradero de sus cuadros más elevados. A diferencia de con Hamás, a Tel Aviv le han bastado dos semanas, desde que el 17 de septiembre hiciese explotar los buscapersonas, para liquidar a las principales figuras militares de la resistencia libanesa. 

Para ampliar: Los ataques israelíes contra Líbano dejan la peor cifra de muertos desde la guerra civil

Es una incógnita quién sucederá a Nasralá. Sobre todo porque en el ataque israelí contra el cuartel general de Hezbolá se desconoce quién más estaba junto al ex secretario general. Ahora mismo es imposible hipotetizar acerca de su reemplazo cuando figuras como Naim Qassem o Hashim al-Dim podrían haber estado en el mismo complejo. Sin embargo, la organización queda gravemente tocada.

Aún así, es importante señalar que Hezbolá no es solo un grupo militar o paramilitar, sino un movimiento político. Esto significa que, como Hamás, desempeña un papel político-social de sustento y apoyo a sectores sociales diversos de Líbano. Una función que ha hecho de Hezbolá un Estado dentro del Estado libanés. En este sentido, los próximos días y horas serán claves para el futuro de Hezbolá, pues aunque su actividad sea tan variada, su posición política depende en última instancia de su capacidad militar.

El descalabro del Eje de la Resistencia

Hezbolá ha sido y es una organización cardinal en el Eje de la Resistencia. Su influencia sobre Líbano ampliaba al resto de facciones del Eje su capacidad de maniobra política en sus respectivos territorios. Además, a partir del 7 de octubre de 2023, con la metamorfosis de Hamás en una organización clandestina dentro de la Franja de Gaza, el papel de Hezbolá como principal fuerza de choque del Eje aumentó.

La operación de Inundación al-Aqsa permitió recomponer a un Eje de la Resistencia que, desde el asesinato de Qassem Soleimani y Abu Muhandis en 2020, se había diluido en beneficio de una mayor autonomía e independencia de sus actores. Una vez el impulso ofrecido por Hamás desapareció, las tensiones y contradicciones dentro de la clase dominante iraní impidieron a Teherán aprovechar las circunstancias geopolíticas para recomponer el Eje de la Resistencia y fortalecer su posición en la región.

Para ampliar: Mapa de la invasión israelí del Líbano

Sin negar la autonomía y los objetivos que mueven la acción de los miembros del Eje de la Resistencia, estos han actuado, objetivamente, como correa de transmisión de los intereses geopolíticos iraníes. Israel ha comprendido esto desde el primer momento y por eso ha aprovechado la guerra en Gaza para llevar el conflicto a Líbano y asestar allí a un golpe tanto a Hezbolá –una amenaza permanente e inmediata sobre su territorio– como a Irán.

Si Israel logra desarticular por completo o, al menos, quebrar lo suficiente la influencia política de Hamás y, sobre todo, de Hezbolá, esto repercutiría directamente y en negativo sobre la influencia de Irán en todo Oriente Medio.

La muerte de Ibrahim Raisi y la posterior victoria del reformista Massoud Pezeshkian abrieron una ventana única de posibilidad para Tel Aviv. Es totalmente cierto que la anterior administración de Raisi tampoco podía ser catalogada como agresiva o militarista. Más bien, se movió siempre dentro de una estrategia basada en asegurar la disuasión sin que esas mismas acciones desembocasen en un conflicto abierto. 

No obstante, con Pezeshkian, Irán da un paso a atrás respecto a esta estrategia. Buscando reintegrar al país dentro del mundo occidental, el presidente reformista ha estado más pendiente de buscar la concertación con Estados Unidos y la Unión Europea que de preservar el estatus geopolítico iraní construido desde que la administración de Donald Trump retiró a Washington de las negociaciones nucleares del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA).

Para ampliar: El gobierno del reformista Masoud Pezeshkian y las dos almas constitucionales de Irán

Seguramente pocos casos más claros puedan hallarse como el hecho de que Irán no haya respondido al asesinato de Ismail Haniyeh mientras se encontraba en Teherán asistiendo al nombramiento presidencial de Pezeshkian. Del mismo modo, tras conocerse la muerte de Nasralá, Teherán ha publicado un mensaje de solidaridad con la organización libanesa en el que, si bien mostraba su apoyo, no se comprometía a vengar al ex secretario general.

Finalmente, Israel ha continuado bombardeando posiciones asociadas a Hezbolá durante esta madrugada. Sin desplegar tropas sobre el terreno, al menos por ahora, el ejército israelí ha causado con sus ataques daños considerables a la organización libanesa, que necesitará tiempo para recuperarse y recomponer su estructura interna.

Por el momento, Israel ha establecido límites en el número de personas que pueden reunirse en público –máximo 1.000– como prevención a una posible represalia de Hezbolá en las próximas horas. Si la milicia chií responde y dependiendo de la magnitud de sus acciones, la estrategia israelí puede avanzar hacia las ya preparadas maniobres militares en el sur de Líbano o tomar un derrotero diferente. 

Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€

Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.