Alejandro López Canorea
El dominio sudafricano de la región durante el apartheid supuso la presencia de un sistema segregacionista y dominado por élites que impusieron su dominación expulsando a numerosos grupos a reservas conformadas para tal fin.
La firma del acuerdo de paz en Sudán del Sur quedó lejos de garantizar estabilidad en el país. Entre junio y agosto de 2021 han terminado de estallar los problemas en una de las facciones.
El tradicional choque por la frontera de los Estados de Afar y Somali hasta ahora había quedado opacado por una suerte de arreglos para la demarcación. Pero la Guerra de Tigray lo cambiaría todo.
Solo 3 meses después de que Joe Biden anunciase su retirada de Afganistán, los talibanes ya habían logrado pasar de controlar unos 70 distritos a más de 220, triplicando el número. Daba comienzo la gran campaña urbana.
La caída de las primeras capitales provinciales abriría un nuevo escenario donde cada vez más actores se abrían a normalizar el Emirato talibán y competir por atraerles hacia sus intereses de futuro.
La guerra de Tigray sufrió una metamorfosis en guerra civil completa en Etiopía durante el mes de julio de 2021. Con la reorganización de las TDF, llegó la campaña de Tigray oriental, pero además lograron penetrar en los Estados de Amhara y Afar.

