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Un atentado en Cachemira origina una escalada militar entre India y Pakistán

El atentado en Cachemira, reivindicado por el grupo islamista Lashkar-e-Taiba (LeT), desata la mayor crisis entre India y Pakistán en años.
El atentado en Cachemira, reivindicado por el grupo islamista Lashkar-e-Taiba (LeT), desata la mayor crisis entre India y Pakistán en años. Fuente: Antônio Milena - bajo CC BY 3.0

Caía la tarde en la localidad india de Pahalgam, en pleno corazón del valle de Barisán, en la región de Cachemira disputada por India y Pakistán. Famoso por su atractivo turístico, el municipio alberga un complejo vacacional en el cual se encontraban decenas de visitantes disfrutando del deshielo de los picos. De repente, de entre el paisaje alpino, emergieron cinco individuos armados con kalashnikovs y carabinas M-4. 

26 muertos y 20 heridos fue el saldo de aquella tarde. Horas después, la autoría de la masacre era reclamada por Lashkar-e-Taiba (LeT). Se trata de una de las más vetustas organizaciones insurgentes implicadas en el conflicto entre India y Pakistán por Cachemira y Jammu. Nacidos al calor de la guerra afgano-soviética y supuestamente vinculados con los servicios de inteligencia pakistaníes, tiñeron de sangre la década de los 2000 en India. 

17 años después de los fatídicos ataques en Mumbai, LeT vuelve a reaparecer en la escena internacional. Los asesinatos se produjeron en paralelo a la visita del vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, a India. El desplazamiento se producía en medio de declaraciones por parte de la administración norteamericana sobre su intención de profundizar las relaciones bilaterales con Nueva Delhi con el fin manifiesto de frenar el ascenso de China.    

La masacre cuestiona toda la estrategia seguida por el primer ministro Narendra Modi. Tras los ataques de 2019, el gobierno indio había logrado suprimir en gran medida la insurgencia en la región mediante un estado de emergencia contínuo. Sin embargo, la apuesta de Nueva Delhi está dando señales de fracaso. En octubre de 2024, las elecciones estatales supusieron un revés electoral para el BJP, cuestionando el control político de la zona. Con el mencionado atentado, LeT hace lo propio con el militar. Y esta vez a plena vista de un socio extranjero.  

La escalada entre India y Pakistán

Ante la gravedad de los hechos, el liderazgo indio paralizó su agenda y convocó sendas reuniones entre los principales mandatarios políticos y los jefes de las tres ramas de las fuerzas armadas. Del encuentro emergieron las siguientes medidas: el cierre del paso fronterizo Attari-Wagah, la expulsión de los asesores militares pakistaníes, la reducción al mínimo del personal diplomático, la cancelación con efecto inmediato de los visados a todos los ciudadanos pakistaníes –con la excepción de aquellos hindúes– y la suspensión del Tratado de Aguas del Indo (TII).  

Este último punto constituye la represalia más grave adoptada por Nueva Delhi. 182 millones de personas en Pakistán dependen para su subsistencia de las aguas del río Indo. Aguas que provienen de fuentes controladas por India y que presentan presas en su caudal. Cualquier alteración sustancial en su caudal puede tener consecuencias impredecibles para ambos actores.  

Para ampliar: China, India y el conflicto de Cachemira

Sentando un precedente histórico, la decisión india apunta hacia una estrategia continuada en el tiempo para establecer la hegemonía sobre dicho curso de agua. La vinculación explícita entre seguridad nacional y el TII responde a la actual crisis hídrica que sufre el gigante asiático –una emergencia hídrica que afecta a más de 600 millones de personas– y a la influencia de Pekín sobre las principales cabeceras que abastecen a India. 

Nueva Delhi juega con fuego e Islamabad se ve obligada a actuar en consecuencia. Las autoridades pakistaníes han anunciado el cierre de su espacio aéreo para aeronaves indias, la suspensión del comercio bilateral, la expulsión de los asesores militares indios y cancelar el régimen de exención de visado SAARC –un régimen legal que permite el viaje libre para ciertos ciudadanos selectos dentro del subcontinente indio– para ciudadanos indios. 

Mientras, en los despachos de ambos países se calibran las intenciones y posibilidades del rival, así como se intenta maximizar los intereses estratégicos, las tensiones empiezan a materializarse sobre el terreno. Durante las primeras 48 horas se ha producido al menos una escaramuza fronteriza que ha dejado un soldado indio muerto. Todo al tiempo que las dos flotas efectúan ejercicios navales con un claro componente de advertencia. 

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