
Desde la noche del 10 de septiembre, las redes sociales se han llenado de vídeos que muestran decenas de hombres armados desfilando por la histórica ciudad etíope de Gondar. Aunque el gobierno de Abiy Ahmed Ali todavía no se ha pronunciado, las pruebas gráficas sugieren que las conocidas como milicias Fano habrían capturado la totalidad o gran parte de la segunda urbe más poblada de Amhara. Diversos reportes también indicaban la toma de importantes localidades como Dabat o Debark, así como la carretera que une Gondar con el norte del país.
El habitual bloqueo de internet que Adís Abeba impone en las zonas en conflicto dificulta el seguimiento de la ofensiva, pero distintas fuentes señalan que habría continuado con la conquista de localidades de menor entidad durante las semanas posteriores. El 2 de octubre, el gobierno etíope anunció que “se están tomando medidas para la aplicación de la ley en la región”, lo cual, según fuentes de las milicias Fano, incluye el envío de hasta 40.000 soldados.
Por su parte, en un comunicado publicado el 1 de octubre, los líderes Fano anunciaron el bloqueo de carreteras en todo el país para combatir lo que califican como una “campaña genocida para exterminar al pueblo amhara” organizada por Adís Abeba.
La importancia de Gondar radica tanto en su posición estratégica como en su valor simbólico. Con aproximadamente 400.000 habitantes, la ciudad conecta el principal recurso hídrico del país, el Lago Tana, con Tigray, además de encontrarse a escasos 165 kilómetros de la capital regional, Bahir Dar. Capital del Imperio etíope durante gran parte de los siglos XVII y XVIII, su impresionante legado arquitectónico también le convierte en uno de focos turísticos más importantes de Etiopía.
Esta sería la mayor toma de territorio por parte de las milicias Fano desde el inicio del actual conflicto en agosto 2023. Tras participar junto al gobierno en la cruenta guerra de Tigray, estas milicias de etnia amhara se levantaron en armas contra Adís Abeba tras el anuncio de que todas las fuerzas regionales debían ser disueltas para integrarse en un único ejército federal. Durante las primeras semanas se produjeron fuertes disturbios en toda la región de Amhara, lo que derivó en enfrentamientos armados en las principales ciudades como la histórica Lalibela.
Tras días de combates y una fuerte ofensiva del ejército, las milicias Fano se dispersaron por toda la región, haciéndose fuertes en las zonas rurales donde cuentan con amplios apoyos. No obstante, desde agosto de 2024 han recrudecido su ofensiva, produciéndose combates en numerosos puntos de Amhara. Los choques llegaron incluso a ciudades fronterizas con Sudán como Matema. En este tiempo se ha producido la detención de numerosos soldados federales, por lo que las milicia Fano emitieron recientemente un comunicado en el que pedían ayuda a la Cruz Roja para la gestión de los “prisioneros de guerra”.
Sin embargo, cabe señalar que estas milicias no son un grupo homogéneo con una estructura formal y jerarquizada, sino que responden principalmente a grupos de jóvenes implicados en la protección de sus comunidades. Aunque muchos sitúan su creación varios siglos atrás, estos actores ganaron relevancia durante el gobierno del Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope, liderado y monopolizado por el Frente Popular de Liberación de Tigray (TPLF).
Durante siglos, las elites de etnia amhara dominaron el poder en Etiopía, considerándose perjudicadas tanto por el gobierno tigriña como por las acciones del actual primer ministro Abiy Ahmed, al que acusan de favorecer a los oromo. Cabe señalar que, unido a los combates contra el ejército, también suelen ser habituales los enfrentamientos contra el Ejército de Liberación Oromo. A pesar de las diferencias entre ellas, a todas les une su autoasignado papel como “protectoras de los amhara”, y sus detractores no dudan en achacarles una supuesta ideología supremacista.
Para el gobierno etíope, la insurgencia en Amhara no es la única preocupación que ha tenido que enfrentar en las últimas semanas, acumulándose los frentes tanto dentro como fuera del país. En Tigray, la división entre facciones del TPLF ha provocado la expulsión del partido del presidente interino de la región, Getachew Reda, quien acusa a la facción de Debretsion Gebremichael de orquestar un “golpe de Estado”. Esta pugna aumenta las tensiones en una región que aún está en proceso de recuperación tras la guerra.
Por otro lado, el cruce de acusaciones con Somalia no ha dejado de crecer tras el anuncio del despliegue de tropas egipcias en territorio somalí. En este sentido, miembros del gobierno somalí se han mostrado dispuestos a ayudar a los enemigos internos de Adís Abeba, lo que se ha interpretado como un posible apoyo a las milicias Fano.
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