Haití
Haití queda al margen de las grandes tensiones internacionales mientras se hunde en una crisis marcada por las bandas y el vacío estatal.
La administración Trump evita intervenir militarmente en Haití, pero Erik Prince y su empresa Vectus Global sí están dispuestos a hacerlo.
La comunidad internacional no sabe —o no quiere— enfrentar la crisis política y el colapso humanitario que arrastra Haití desde hace años.
Mientras Haití se deshace en una crisis interna, las pandillas consolidan su poder en la capital y buscan entrar en la arena política.
El crimen organizado controla buena parte de Haití, especialmente la capital, Puerto Príncipe, agudizando aun más la crisis que atraviesa.
Los migrantes haitianos han sido foco de demonización por parte del trumpismo y otros sectores en Estados Unidos.

