Portada | Europa | Mapa de la división territorial de Chipre

Mapa de la división territorial de Chipre

La división territorial de Chipre se articula en torno a tres entidades: la República de Chipre, la República Turca de Chipre del Norte y las bases militares de Reino Unido.
La división territorial de Chipre se articula en torno a tres entidades: la República de Chipre, la República Turca de Chipre del Norte y las bases militares de Reino Unido. Fuente: FairPolitik

Habitada por menos de un millón y medio de personas y con menos de 10.000 kilómetros cuadrados de extensión, pero dividida en tres Estados y con una importante presencia militar británica, la isla de Chipre constituye un complejo mosaico en el Mediterráneo oriental.

Aunque solo la República de Chipre goza de reconocimiento internacional, la República Turca de Chipre del Norte controla casi un tercio de la isla y opera como una entidad de facto independiente, pese a que únicamente Ankara reconoce su soberanía. A estas entidades se suman las Bases Soberanas de Akrotiri y Dhekelia, territorios británicos de ultramar que incluyen tanto instalaciones militares como poblaciones civiles.

Habitada en la actualidad por grecochipriotas, mayormente cristianos, y turcochipriotas, principalmente musulmanes, en la antigüedad estuvo controlada por Roma y, durante la Edad Media, pasó de manos venecianas a otomanas en el siglo XVI. El dominio otomano se alargó hasta finales del siglo XIX, cuando el Imperio británico se hizo con la isla, que se convirtió oficialmente en colonia en 1914.

Durante los años bajo mandato británico, especialmente en la primera mitad del siglo XX, en el territorio comenzaron a proliferar ideas nacionalistas. Pero cada grupo étnico atendía escuelas separadas: los grecochipriotas, que ya constituían una mayoría, lucharon por la autodeterminación, teniendo en mente el proyecto de Enosis, la anexión a Grecia.

Los turcochipriotas, en cambio, temían que la independencia les dejase en desventaja ante los grecochipriotas, por lo que algunos apostaron por continuar siendo colonia británica.

Para ampliar: El rompecabezas de Chipre en primera persona

Esto no hizo sino agravar las tensiones étnicas existentes: los grecochipriotas apoyaron aplastantemente la unión con Grecia, tal y como demostraron los resultados del referéndum no oficial de 1950, y Londres reclutó entre los turcochipriotas una fuerza auxiliar que le permitió mantener el control colonial.

La década de 1950 estuvo marcada por la violencia sectaria y el deterioro de las relaciones entre comunidades. Atenas comenzó a respaldar en la isla a la EOKA, una organización paramilitar anticolonial que combatía la ocupación británica y defendía la unión con Grecia, mientras Ankara apoyaba al TMT, una agrupación turcochipriota partidaria de la partición.

Finalmente, el 16 de agosto de 1960, la isla logró su independencia de Reino Unido, aunque los británicos lograron mantener dos importantes bases aéreas soberanas en Akrotiri y Dhekelia.

El nuevo Estado independiente se construyó mediante un complejo entramado de garantías sostenidas por Reino Unido, Turquía y Grecia, y varios mecanismos políticos que trataban de controlar el poder de los dos grupos étnicos. La figura pública de este orden fue el arzobispo Makarios III, que ejerció como presidente durante estos primeros años.

Este orden multiétnico fue efímero, ya que en 1963 los bloqueos políticos llevaron a los turcochipriotas a abandonar las estructuras de gobierno, mientras los grecochipriotas orientaban cada vez más sus políticas hacia la Enosis.

La división territorial de Chipre

En este periodo se produjo un notable recrudecimiento de la violencia interétnica, siendo la comunidad turcochipriota la más afectada. Decenas de miles de chipriotas abandonaron sus hogares y la isla fue dividiéndose progresivamente entre un norte de mayoría turcochipriota y un sur concentrado en población grecochipriota.

En 1974, varios militares grecochipriotas apoyados por la junta de los coroneles griegos llevaron a cabo un golpe de Estado, expulsando del poder a Makarios III y reemplazándole con políticos ultranacionalistas favorables a la unión con Grecia.

Detrás de esta acción estaban varias figuras del EOKA, refundada ahora como EOKA-B, una organización paramilitar ultraderechista y sectaria y sin el apoyo popular del que gozaban sus antecesores.

En respuesta al golpe de Estado, Ankara lanzó una invasión sobre la isla, apoyándose, según su lectura, en los acuerdos de 1960. Aunque esta acción no ocurrió bajo el amparo de las Naciones Unidas, las tropas turcas lograron ocupar el norte del país; los británicos estacionados en la isla se abstuvieron de participar en el conflicto.

Para ampliar: El rompecabezas de Chipre en primera persona

En 1983, los territorios bajo ocupación turca declararon su independencia y la constitución de la República Turca de Chipre del Norte, que, aunque solo tenga el reconocimiento de Ankara, continúa operando como un Estado de facto independiente.

Hoy en día, la isla continúa estando dividida en tres: la República de Chipre, reconocida internacionalmente e integrada en la Unión Europea; la República Turca de Chipre del Norte; y las bases británicas. La tensión interétnica no ha desaparecido y, aunque la violencia no ha alcanzado los niveles de las décadas de 1950 y 1970, la división sigue siendo un obstáculo difícil de superar.

Si bien la República de Chipre es un aliado de Occidente, no forma parte de la OTAN. Por ello Londres mantiene sus bases en la isla como territorios soberanos y, pese al descontento de una parte de la población chipriota y a las demandas del gobierno, se ha negado reiteradamente a abandonarlas.

Estas bases, vestigio de su pasado colonial, constituyen enclaves críticos para que el Reino Unido y, por extensión, sus aliados en Estados Unidos puedan operar en Oriente Medio. Proporcionan una plataforma logística ya utilizada en operaciones militares en la región y representan una pieza clave para reforzar su proyección en el Mediterráneo oriental.

Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€

Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.