Portada | Europa | Una petrolera cercana a Trump desafía a Groenlandia con un desembarco no autorizado

Una petrolera cercana a Trump desafía a Groenlandia con un desembarco no autorizado

Una petrolera vinculada al entorno de Donald Trump desafía a Groenlandia y reaviva la pugna geopolítica de Estados Unidos por el Ártico.
Una petrolera vinculada al entorno de Donald Trump desafía a Groenlandia y reaviva la pugna geopolítica de Estados Unidos por el Ártico. Fuente: Depositphotos

Según reveló el medio de investigación danés Danwatch, la petrolera tejana Greenland Energy, fundada en 2025 y cotizada en el NASDAQ, desembarcó a finales de julio una docena de contenedores con maquinaria de perforación en el puerto de Nerlerit Inaat, punto de acceso a la remota península de Jameson Land, en la costa de Groenlandia, sin contar con la autorización de las autoridades groenlandesas.

Este caso muestra un cambio de método en la estrategia de presión estadounidense hacia Groenlandia. Ahora, a las amenazas diplomáticas directas también se suma la creación de hechos consumados sobre el terreno mediante actores privados.

El Gobierno de Nuuk ha reaccionado con una advertencia formal a la empresa británica 80 Mile PLC, titular de la licencia y cuya filial White Flame Energy obtuvo los derechos de exploración entre 2015 y 2018, antes de la moratoria petrolera.

Greenland Energy no posee licencia propia en Groenlandia y opera a través de un acuerdo con 80 Mile por el cual financia la exploración a cambio de una participación mayoritaria en el proyecto. Por eso la advertencia recae sobre 80 Mile como responsable legal, exigiendo que toda operación logística futura sea aprobada previamente por la autoridad de recursos minerales.

El ejecutivo groenlandés, sin embargo, consideró que no sería proporcionado exigir la retirada del material ya descargado. Esta posición ha sido interpretada como un signo de la difícil posición en la que se encuentra Nuuk.

El trasfondo de la petrolera en Groenlandia

Lo que distingue a Greenland Energy de una simple operación de exploración petrolera es su tupida red de vínculos con el entorno político de Donald Trump. Swets, principal accionista de la empresa, cuenta con acceso al círculo del presidente estadounidense y su esposa ha publicado imágenes tomadas en Mar-a-Lago.

Kenneth Griffin, fundador del fondo de activos Citadel y donante de un millón de dólares a la segunda investidura de Trump, adquirió en abril un 9% de participación en la empresa.

A ello se suma la incorporación al consejo de administración de una veterana de la Marina implicada en el estratégico proyecto del Golden Dome. La empresa también ha contratado a Phil McGraw, conocido como Dr. Phil, para producir una serie documental sobre la exploración. McGraw es, además, miembro de la Comisión para la Libertad Religiosa creada por Trump.

Para ampliar: Por qué Trump quiere controlar Groenlandia

Esta red de vínculos dificulta separar la iniciativa empresarial de las ambiciones geopolíticas de la Casa Blanca. Greenland Energy funciona como una punta de lanza privada que permite a Washington ejercer presión sobre Nuuk sin necesidad de asumir el coste diplomático de una acción estatal directa.

La política exterior trumpista hacia Groenlandia ha pasado de las amenazas abiertas de anexión a una estrategia más difusa que combina inversión privada, operaciones de influencia y la política del hecho consumado.

Greenland Energy sostiene, sin el respaldo de estudios independientes, que bajo Jameson Land podrían encontrarse reservas valoradas en un billón de dólares. La empresa tiene previsto que un buque con 300 contenedores de material zarpe de Canadá el 12 de septiembre y que la perforación del primer pozo comience en octubre.

No obstante, el responsable de recursos minerales de Groenlandia, Jørgen Hammeken-Holm, ha confirmado a Danwatch que la fecha más temprana para la concesión de permisos sería el 8 de noviembre. Esta fecha cae fuera de la ventana logística necesaria para operar en el Ártico, lo que haría inviable la perforación en 2026.

Mapa de la situación estratégica y de los recursos naturales de Groenlandia, una isla que Estados Unidos quiere controlar por "seguridad nacional".
Mapa de la situación estratégica y de los recursos naturales de Groenlandia, una isla que Estados Unidos quiere controlar por "seguridad nacional". Fuente: Descifrando la Guerra

El incidente coloca al Gobierno de Groenlandia ante un dilema incómodo. La concesión de la autorización supondría dar marcha atrás en la moratoria sobre licencias petroleras adoptada en 2021 por motivos medioambientales, máxime cuando los pozos previstos se sitúan en una zona protegida por el Convenio de Ramsar sobre humedales. Por otro lado, rechazarla podría ofrecer a Trump un pretexto para reactivar su presión sobre Groenlandia.

En cualquiera de los dos escenarios, la Unión Europea permanece ausente. Bruselas todavía no se ha pronunciado sobre una maniobra que afecta directamente a la integridad territorial de Dinamarca, Estado miembro del bloque.

Este episodio se inscribe en la estrategia de Washington de intensificar su presión directamente sobre una población de menos de 60.000 habitantes, eludiendo a las autoridades locales.

El nombramiento de Jeff Landry, gobernador republicano de Luisiana, como enviado especial para Groenlandia a finales del año pasado, y su visita a Nuuk en mayo de 2026 confirman que la presión continúa, aunque de una forma más discreta. Por ahora, esa estrategia no parece estar funcionando, ya que la mayoría de los groenlandeses rechaza cualquier vinculación con Estados Unidos. 

Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€

Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.