
Cinco meses después del inicio de la Operación 1027 en el estado Shan por parte de la Alianza de las Tres Hermandades, la junta militar que gobierna Myanmar desde el golpe de Estado de 2021 inicia los trámites burocráticos para instaurar un servicio militar obligatorio. La decisión llega tras una concatenación de derrotas durante las últimas semanas en buena parte de los frentes de la guerra civil.
Al oeste, el Ejército de Arakan (AA) desde sus bases en el sur del Estado Chin, fronterizo con la India, ha logrado un significativo avance sobre el estado de Rakhine. Desde la serranía se han abierto paso hacia la costa, logrando apoderarse del tercio norte de dicha entidad federativa. En la actualidad la situación bélica es la siguiente: la organización étnica armada ha logrado someter al aislamiento a Sittwe, la capital del estado, disputar el control de la frontera con Bangladesh y amenazar severamente tanto la base naval de Danyawaddy como el oleoducto entre Myanmar y China que inicia su recorrido precisamente en esa área.
Paralelamente, en el estado Shan, fronterizo con la región china de Yunnan, el Tatmadaw de Min Aung Hliang apostaba por la negociación con el Ejército de la Alianza Democrática Nacional de Myanmar (MNDAA) y el Ejército de Liberación Nacional de Ta’ang (TNLA). Las reuniones entre los contendientes, mediadas por Pekín, resultaron en el reconocimiento por parte de Naypyidaw de la autoridad administrativa del MNDAA sobre buena parte de la fronteriza región de Kokang. No obstante, los acuerdos no incluyeron al TNLA, respecto cuyos territorios la junta declaró la ley marcial, todavía sin efectos.
Finalmente, tras el marco de la Alianza de las Tres Hermandades, el resto de beligerantes han intensificado sus operaciones con el fin de sacar provecho de la coyuntura favorable a sus intereses. El vetusto Ejército de Independencia de Kachin (KIA) mantiene un pulso por el control de la Autopista 31, la cual conecta al territorio con sus vecinos estados de Shan y Sagaing. En este sentido, se reportan numerosas capturas de posiciones estratégicas por parte del KIA, quienes enfrentan al Tatmadaw y a milicias locales opositoras por igual. Y es este apoyo local el que está resultando significativo para que el ejército birmano esté logrando contener las ofensivas combinadas del KIA y las Fuerzas de Defensa del Pueblo (PDF) en Sagaing.
Pese a ello, las fuerzas militares siguen dando signos de agotamiento en otras secciones del frente. En el estado Kayin, fronterizo con Tailandia, otra ofensiva conjunta protagonizada por las PDF y la Unión Nacional Karen (KNU) cuestiona seriamente el control gubernamental sobre la Autopista Asiática 1, la cual conecta la frontera birmano-tailandesa con Mawlamyine, la cuarta ciudad más importante del país y nexo de comunicación terrestre entre la ribera del Irrawaddy y la sección sudoriental de la nación.
Ante dicho escenario se reporta la intención del gobierno central de reclutar a civiles de ambos sexos a partir del entrante mes de abril. Por el momento las intenciones oficiales son las de realizar una leva de aproximadamente 5.000 reclutas, que serían llamados a filas mediante un sistema de recopilación de datos y de elección aleatoria que por el momento solo se ha aplicado en Yangon y Naypyidaw. Simultáneamente, llegan informes de un creciente pánico entre la población elegible, que se está traduciendo en exilios a Tailandia o a áreas controladas por la oposición.
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