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La comunidad internacional instala un nuevo gobierno en Haití sin mandato popular

Michel Patrick Boisvert (centro a la derecha) ocupará el cargo de primer ministro interino hasta la creación de un nuevo gobierno en Haití.
Michel Patrick Boisvert (centro a la derecha) ocupará el cargo de primer ministro interino hasta la creación de un nuevo gobierno en Haití. Fuente:  Communication.gouv.ht – bajo CC BY 4.0 DEED

En medio de las constantes balaceras, el 26 de abril se llevó a cabo la investidura del nuevo Consejo Presidencial de Haití en el Palacio Nacional. Este órgano recién instaurado, encargado del poder ejecutivo del país, asume el rol dejado por el presidente en funciones Ariel Henry como parte de un esfuerzo renovado de transición bajo la tutela de la comunidad internacional. Con la influencia predominante de la Comunidad del Caribe (CARICOM), Estados Unidos, Canadá y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el Consejo Presidencial tratará de dar un nuevo barniz de legitimidad a la intervención internacional en Haití.

Está compuesto por nueve miembros, siete de ellos con derecho a voto. El mandato no renovable de este organismo expira el 7 de febrero de 2026, fecha prevista para la toma de posesión del nuevo presidente tras la celebración de comicios. Entre sus responsabilidades, se encuentra establecer la agenda del nuevo gobierno, nombrar una comisión electoral provisional y crear un consejo de seguridad nacional. Sus primeras decisiones deberán incluir la elección de su líder, la nominación de un nuevo primer ministro y la formación de su gabinete.

Para ampliar: Perspectiva postcolonial para el Haití contemporáneo

Ariel Henry ha designado como primer ministro interino a Michel Patrick Boisvert –ostentaba la cartera de Economía y Finanzas–, quien deberá ocupar el cargo hasta que se complete la creación del nuevo gobierno de transición. Los miembros del Consejo Presidencial, conformado por la mayor parte de las fuerzas políticas del país, son:

  • Emmanuel Vertilaire por Petit Desalin, partido liderado por el exsenador y candidato presidencial Jean-Charles Moïse
  • Smith Augustin por EDE/RED, formación encabezada por el ex primer ministro Claude Joseph
  • Fritz Alphonse Jean por el Acuerdo de Montana, grupo de líderes de la sociedad civil, partidos políticos y otros
  • Leslie Voltaire por Fanmi Lavalas, partido del expresidente Jean-Bertrand Aristide
  • Louis Gérald Gilles por la coalición 21 de diciembre, que respalda al ex primer ministro Ariel Henry
  • Edgard Leblanc Fils por el Colectivo 30 de enero, que representa a partidos como el del expresidente Michel Martelly
  • Laurent Saint-Cyr por el sector privado. 
  • Frinel Joseph, pastor
  • Régine Abraham, antigua funcionaria del Banco Mundial y del gobierno haitiano

Los dos últimos son los que no tienen derecho a voto. Entre los miembros debemos destacar a Jean Charles Moïse (sin relación con el expresidente Jovenel Moïse), quien “presentó su candidatura al Consejo Presidencial declarando que lo había hecho a petición de un ‘gran país’, presumiblemente Rusia, con la que mantiene estrechos vínculos”, según informa CrisisGroup. Moïse podría tener un papel importante como interlocutor con las bandas y por su relación con Guy Philippe, que en febrero de 2024 pidió a los haitianos que se unieran a él en una “revolución pacífica” para obligar a Henry a dimitir como primer ministro. “Philippe, que no participó en los debates del CARICOM, reconoce tener conexiones con las bandas y propone crear un Consejo Presidencial de tres personas que él presidiría”, señala CrisisGroup. 

Además de la organización de nuevas elecciones y la formación del gobierno de transición, se espera que el Consejo Presidencial prepare las condiciones para el despliegue de la misión de Apoyo Multinacional de Seguridad. Cabe destacar que era un requisito apoyar esta intervención para poder formar parte del nuevo órgano. Esta misión tiene como objetivo recuperar el control de las calles, las cuales han quedado en manos de pandillas desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021 –fue el propio Moïse y otros antes que él quienes empoderaron a las pandillas en su favor–.

Para ampliar: Caos en Haití: caída del gobierno, auge de los grupos criminales y posible intervención extranjera

Haití, que ha sufrido numerosas operaciones militares por parte de Estados Unidos y sus aliados, lleva años sin un gobierno estable que cuente con legitimidad popular. De hecho, el propio mandato de Moïse se encontraba en una seria crisis de legitimidad cuando fue asesinado. Ariel Henry tomó el poder en esas circunstancias bajo la promesa de nuevas elecciones, pero durante tres años se aferró al cargo sin realizar ningún cambio tangible.

La dimisión de Henry se precipitó en marzo por los ataques coordinados de las bandas que bloquearon el aeropuerto internacional cuando intentaba regresar de Nairobi. El viaje a Kenia tenía el propósito de dar garantías al gobierno africano para el despliegue de la misión policial de la ONU. Por lo que la ofensiva lanzada por las pandillas desde febrero en un frente amplio llamado Viv Ansanm –que significa “vivir juntos” en criollo haitiano– ha tenido el doble objetivo de forzar la renuncia de Henry y obstaculizar el despliegue de la intervención extranjera.

De esta forma, las federaciones de bandas, tanto la liderada por Jimmy «Barbecue» Chérizier –bautizada como G9–, como el Gpèp, han conseguido erigirse como un nuevo poder paralelo al Estado, aunque ya buscan un marco de acuerdo con el Consejo Presidencial. El Estado haitiano cuenta tan sólo con 9.000 policías activos, pero espera imponerse con la intervención de la ONU –a la cual hasta ahora han comprometido fuerzas las Bahamas, Bangladesh, Barbados, Benín, Chad, Jamaica y Kenia–.

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