
Plaid Cymru –el Partido de Gales, por su traducción al español–, el bloque soberanista de izquierdas y principal representante del independentismo en Gales, ha obtenido el mejor resultado de su historia en el país.
En los prolegómenos de las elecciones legislativas galesas, todas las encuestas coincidían en un vuelco sin precedentes en el Senedd –el parlamento–. El colapso electoral del laborismo se había de sumar a la sostenida caída del Partido Conservador; y así ha sido.
Los más de 30 puntos porcentuales perdidos por las dos grandes fuerzas de la historia del bipartidismo británico tenían que recogerlos necesariamente otras formaciones. El Labour Party ha pasado de rozar el 40% en Gales en 2021 a un pírrico 11%; los Tories, por su parte, se hunden también hasta el 11% tras haber superado el 25% hace apenas cinco años. El laborismo pasa de 30 asientos a 9; los conservadores caen de 16 a 7.
La hecatombe simultánea de laboristas y conservadores tiene, evidentemente, una cara “B”. Son varios los partidos que han emergido o han crecido significativamente en la escena política galesa, conformando un Senedd que no se parece prácticamente en nada a los anteriores.
El ascenso de Reform UK, la formación de extrema derecha británica liderada por Nigel Farage, era el primer vector que señalaba la demoscopia. Así ha sido: 29% de los sufragios y 34 asientos. En los comicios de 2021 no obtuvieron representación.
El Green Party, que atraviesa un período de crecimiento en todo Reino Unido, también ha crecido hasta alcanzar el 7%. Sin embargo, la convergencia programática con el Plaid Cymru, con una implantación de largo recorrido en Gales, limita su crecimiento en el Senedd, donde solo contará con dos bancas. Algo parecido ocurre en Escocia con el Scottish National Party.
El independentismo galés se consolida
Con Rhun ap Iorwerth al frente, el Partido de Gales se ha consolidado como la primera fuerza. Con un porcentaje del voto cercano al 36%, bastante por encima del 21% obtenido en 2021 y superando el 30,5% de las elecciones parlamentarias de 1999 en las que lograron su mejor resultado hasta la fecha, el Plaid Cymru consolida 43 escaños, quedando a apenas seis de la mayoría absoluta en el Senedd.
Pero el crecimiento del Partido de Gales en estas elecciones parlamentarias no es una anomalía. Este país atraviesa desde hace años un proceso de transformación política marcado por el fortalecimiento de sus instituciones autónomas y por el crecimiento gradual de la identidad independentista, a su vez ligada a corrientes de izquierda y centro-izquierda, tanto socialistas o comunistas como socialdemócratas o socioliberales.
Aunque históricamente el autonomismo galés había mostrado menores aspiraciones soberanistas que Escocia o Irlanda del Norte, la evolución del proceso de “devolución” competencial en los últimos años ha modificado parcialmente esta dinámica.
La creación de la Senedd en 1997 fue aprobada por un margen extremadamente estrecho, con apenas un 50,3% de apoyo frente a un 49,7% de rechazo. Sin embargo, una vez consolidada la nueva institucionalidad, Gales fue ampliando progresivamente sus competencias.
En 2006 obtuvo capacidad legislativa no consultiva y posteriormente se produjeron nuevas transferencias de poder en 2014 y 2017, especialmente tras el referéndum de 2011, en el que un 63% respaldó la ampliación competencial.
Este proceso de descentralización permitió a Gales controlar áreas como sanidad, educación, vivienda, transporte, agricultura o lengua. A su vez, contribuyó a normalizar la percepción del autogobierno entre amplios sectores sociales, especialmente entre las generaciones más jóvenes, nacidas ya bajo el marco autonómico galés.
En este contexto emergió el Plaid Cymru, principal fuerza nacionalista galesa y principal referente político del independentismo. Sus votantes constituyen el sector más favorable a la secesión, con un 62% de apoyo según los sondeos citados.
El crecimiento del independentismo parece responder a una tendencia sostenida desde el Brexit. El rechazo a la independencia ha ido descendiendo rápidamente desde el 70% en 2014 hasta las cifras actuales en torno al 40-50%, según numerosas encuestas.
Plaid Cymru, izquierda soberanista y ecologista
A nivel continental, el Partido de Gales comparte afiliación en la Alianza Libre Europea junto a otros espacios soberanistas de izquierda y centro-izquierda como Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), el Bloque Nacionalista Galego (BNG) o el vecino Scottish National Party (SNP).
Tras un progresivo proceso de moderación, en línea con la deriva general de los partidos socialistas y de izquierdas en la Europa postcaída de la URSS, el Plaid Cymru comenzó a recuperar algunos elementos asociados al socialismo democrático tras el estallido de la crisis financiera en 2008.
Desde entonces, el Partido de Gales ha consolidado una cierta renovación que permite ubicarle en el amplio espectro de las "izquierdas" a la izquierda del socioliberalismo –o, en el caso de Reino Unido, a la izquierda del laborismo–.
En simultáneo, el Plaid Cymru ha reforzado el carácter ecologista y ambientalista de su programa de gobierno. En su manifiesto electoral previo a las elecciones de 2026, el partido insistió en su enfoque escéptico con las energías nucleares y favorable a la descarbonización.

Si bien su posicionamiento ideológico no dista en lo sustancial del de otros partidos de izquierda en Europa, la particularidad del Plaid Cymru es su carácter soberanista, el impulso independentista de buena parte de sus bases y su estrategia de fases para lograr la independencia de Reino Unido. Sin ir más lejos, su líder Rhun ap Iorwerth advirtió que, de lograr el gobierno en el Senedd, el partido no buscaría la independencia de Gales en un primer mandato.
Al contrario, el posicionamiento del Partido de Gales es gradualista. En cierta medida busca emular al de su homólogo escocés, el Scottish National Party, de forma que el Plaid Cymru utilizaría el primer mandato para consolidarse como fuerza hegemónica desde el centro hasta la izquierda del arco político galés, desbancando por completo al laborismo.
Quizá en un segundo o en un tercer mandato, si el Plaid Cymru ha logrado cotas de representación legislativa y territorial cercanas a las que atesora el SNP en Escocia, postulen un referéndum para la independencia de Gales.
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