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¿Hacia una nueva integración latinoamericana?

Máximos representantes de las delegaciones de los países participantes en la VII Cumbe de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC. Fuente: María Eugenia Cerrutti / Presidencia argentina

El 24 de enero de 2023 se celebró en la ciudad de Buenos Aires la VII Cumbre de los Jefes de Estado y Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). El evento fue organizado por la República Argentina; el mandatario Alberto Fernández es presidente pro tempore de la CELAC desde el pasado 7 de enero de 2022. Esta reunión, fue muy esperada por ser la primera que se realiza con normalidad tras la pandemia y, sobre todo, porque puede suponer un punto de inflexión en las relaciones interamericanas ya que la integración regional ha sido puesta en el punto de mira, en un proceso liderado por Argentina y Brasil, que confirma su regreso a la plataforma.

Las políticas y planes para la profundización de las relaciones entre los países latinoamericanos de gobiernos progresistas y de izquierda han estado muy presentes en el último año. El panamericanismo, doctrina para la integración americana con una gran influencia estadounidense, parece entrar en crisis. Los gobiernos progresistas tratan de crear un nuevo paradigma, en el que sus países no caigan en tendencias y políticas frutos de potencias extranjeras. En mayo de 2022, el todavía candidato a la presidencia brasileña Lula da Silva propuso la creación de una moneda común para Sudamérica llamada “Sur” para sustituir a la excesiva influencia del dólar estadounidense.

En este contexto la Organización de Estados Americanos (OEA) es objeto de crítica por parte de varios países, ya que dificultan la integración latinoamericana y supone la intromisión de Estados Unidos en asuntos internos de dichos países. El presidente de México Andrés Manuel López Obrador, respondiendo a la pregunta formulada por nuestro compañero Néstor Prieto, se mostraba optimista en cuanto a la integración, ya que aseguraba que la región contaba con un gran potencial político y económico. Al mismo tiempo, se mostró muy crítico con la OEA. Marcelo Ebrad, candidato para la presidencia de México manifestó que la organización, aún teniendo aspectos positivos para el continente, estaba agotada, a causa de, entre otras cuestiones, su papel de policía intervencionista en Bolivia, Venezuela y otros países.

Alberto Fernández, en una entrevista concedida al canal de la República Popular China CGTN manifestó la necesidad de crear en América del Sur un bloque geopolítico que tenga una capacidad política real para influir en el multilateralismo y la política internacional, que, mediante sus materias primas como los alimentos o la energía, y la futura industria manufacturera podría hacerse posible. A priori, son los gobiernos de Argentina y Brasil quienes están liderando el proceso de integración latinoamericana. En la víspera de la cumbre los Jefes de Estado de Argentina y Brasil realizaron un encuentro bilateral. En este contexto, la victoria de Lula en las elecciones de Brasil ha sido fundamental, ya que supuso el regreso del gigante sudamericano al escenario internacional latinoamericano, alejado durante cuatro años por la política exterior de Jair Bolsonaro.

Para ampliar: Breve análisis de la política exterior de Jair Bolsonaro (2019-2022)

Hace pocos días, el embajador de Argentina en Brasil, Daniel Scioli, se reunió con el ministro de Economía brasileño. En dicho encuentro se anunció que una nueva integración energética, financiera, industrial y agroalimentaria estaba por venir. Sin embargo, la reunión que más expectativa creó fue el encuentro entre Alberto Fernández y Lula da Silva el 23 de enero de 2023, en la víspera de la cumbre de la CELAC. Ambos mandatarios defendieron la creación de una moneda común para los miembros del MERCOSUR que se podría extender a otros países de América Latina. El intercambio comercial también fue un punto importante, como la venta de fertilizante argentino a Brasil, así como la transmisión de conocimiento científico-tecnológico entre los dos países.

El Centro de Economía Política de Argentina (CEPA), entidad que ha estudiado la profundización de las relaciones bilaterales de ambos países, augura buenos resultados en los planes de los gobiernos progresistas. Estos son los tres ejes: (a) la restricción externa para relajar el uso de divisas (dólar) para el intercambio entre ambos países; (b) promover y aumentar exportaciones tradicionales y novedosas como el envío de gas ubicado en Vaca Muerta (Argentina) al sur de Brasil para la consumación de la integración energética; (c) cooperación entre bancos públicos como el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico e Social (BNDES) de Brasil, el Banco de la Nación Argentina (BNA) y el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). Todo ello trata de proyectos a futuro que todavía no se han ratificado. No obstante, ambos países firmaron oficialmente el Acuerdo para la Cooperación Antártica, por el cual se comprometen a desarrollar proyectos tecnológicos y científicos en conjunto.

La VII Cumbre de los Jefes de Estado de CELAC celebrada el 24 de enero puede convertirse en un antes y un después para la región. Fue asistida por los mandatarios de los siguientes países: Alberto Fernández (Argentina), Lula da Silva (Brasil), Luis Lacalle Pou (Uruguay), Mario Abde Benítez (Paraguay), Gabriel Boric (Chile), Gustavo Petro (Colombia), Luis Arce (Bolivia), Xiomara Castro (Honduras), Miguel Díaz-Canel (Cuba), Luis Abinader (República Dominicana), Mia Mottley (Barbados) y Ralph Gonsalves (San Vicente y las Granadinas). Los Jefes de Estado de Ecuador, Perú, Venezuela, Nicaragua, México, Estados Unidos y otros países se ausentaron por diversos motivos y fueron enviadas sus respectivas delegaciones. Cabe destacar la ausencia del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien en un primer momento aseguró su presencia, no obstante, acudió en su lugar el canciller Yván Gil Pintos. Envío un vídeo denunciando una emboscada contra su persona y apostó por el desarrollo de las relaciones bilaterales y multilaterales para un nuevo modelo de desarrollo en la región. También fue invitado Xi Jinping, que finalmente mandó un vídeo brindando su apoyo al proyecto liderado por Argentina y Brasil para la integración, en el cual China tendría un papel positivo para la región.

Lula da Silva y Alberto Fernández el pasado 23 de enero. Fuente: Presidencia de la República Argentina

El presidente argentino recalcó la necesidad de profundizar las relaciones bilaterales y multilaterales de la región latinoamericana a nivel político, económico, cultural y científico. Gustavo Petro manifestó la necesidad de la integración para hacer frente al cambio climático. Propuso el desarrollo y finalización de la red de energía eléctrica interamericana con fuentes renovables ya que el continente dispone de un gran potencial de transformación de energía limpia por su geografía y clima. Las energías limpias como punto de partida para la industrialización de los miembros del CELAC. El presidente de Chile vio con buenos ojos la integración, además, en su intervención aprovechó para denunciar el nuevo régimen peruano de Dina Boluarte, así como la intromisión violenta de las Fuerzas Armadas en la Universidad de San Marcos. Boric puso el foco de la integración en la defensa de la democracia y los Derechos Humanos, considerándola un requisito inquebrantable. Cuba fue más allá, además de rechazar la injerencia estadounidense, defendió la integración y la unidad de América Latina como objetivo fundamental.

Aun así, también hubo voces discordantes. México, a pesar de apoyar el proceso de integración y estar de acuerdo con las propuestas de muchos de los integrantes de la cumbre, rechazó la creación de una moneda común para la América Latina, mostrando su preferencia a la referencia del dólar como divisa para el comercio internacional. El presidente uruguayo propuso la creación de una zona de libre comercio para los miembros de la CELAC. Apoyó la integración pero con matices, criticó la ideologización de los foros internacionales como la CELAC, ya que suponía la facilidad tanto de creación como la desarticulación de la misma por el abandono de Gobiernos ideológicamente enfrentados. También mencionó la peligrosidad de calificar como democráticos algunos gobiernos presentes.

Al final de la jornada, todos los miembros aprobaron la “Declaración de Buenos Aires”  en el cual se comprometieron a proyectar a América Latina y el Caribe en la agenda global. Se trata de un documento importante a corto-medio plazo. Sus 111 puntos definirán la política regional y el papel de América Latina en el mundo. Algunos puntos de la declaración son las siguientes: cooperación en materia ambiental, seguridad alimentaria y energética, migración, la cuestión indígena, igualdad de género, relaciones exteriores, cooperación en materia espacial y nuclear, etcétera. Cabe mencionar el reclamo de la argentinidad de las Malvinas y la descolonización de Puerto Rico, así como la retirada de Cuba de los países que patrocinan el terrorismo.

En conclusión, a causa de los cambios electorales de los últimos años, puede que la integración latinoamericana haya entrado en otra fase, un proceso en el que ponga a la región en el foco de la política y economía mundial. Algunos de los gobiernos progresistas y de izquierdas entienden que es necesario crear un bloque geopolítico común para crear así las bases de un desarrollo económico y social más sólido que perdure a largo plazo. El acuerdo entre Argentina y Brasil es solo un primer paso que tendrá que trascender a más países. Aunque la mayoría de los miembros de la CELAC apuesten por profundizar los vínculos todavía no se han visto iniciativas serias. La iniciativa para la circulación de una moneda común es la noticia más relevante, ya que supondría un giro de timón en las economías de ambas naciones sudamericanas. Las relaciones bilaterales y multilaterales darán mucho que hablar en los próximos meses.

No debemos olvidar una última cosa, el resultado de las elecciones presidenciales argentinas de 2023 son claves: la victoria de la derecha pueden hacer desaparecer el proyecto, la victoria del oficialismo podría profundizar la integración a niveles que ahora son difíciles de imaginar. Sin duda esas elecciones tendrán consecuencias en toda la región.

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