
Moldavia ha detenido a Evghenia Gutul, gobernadora de Gagaúzia, una región tradicionalmente cercana a Rusia, en el marco de una investigación por corrupción y financiación ilegal de su partido. Gutul ha denunciado que su arresto responde a un intento de “destruir” la autonomía gagaúza.
Gagaúzia se encuentra integrada en la República de Moldavia, aunque goza de una gran autonomía desde la constitución del país en 1991. Los gagaúzos, étnicamente túrquicos, se han mostrado desde el primer momento escépticos con las posturas proeuropeas y prorrumanas de una parte importante de la población moldava, y han mantenido, en cambio, una postura marcadamente prorrusa.
Evghenia Gutul se hizo con el puesto de gobernadora de Gagaúzia en las elecciones de mayo de 2023 y su carrera política ha estado asociada con el oligarca Ilan Shor, que actualmente vive en Moscú tras ser condenado en Moldavia por fraude y corrupción. En aquellos comicios se enfrentaron dos listas favorables a Rusia, y aunque Gutul logró imponerse, el proceso estuvo rodeado de polémica.
Chisinau acusó al oligarca de compra de votos, mientras que el parlamento regional gagaúzo señaló al gobierno central de interferir en las elecciones. El partido del que formaba parte Gutul, el Shor, llegó a ser ilegalizado pocos meses después por organizar protestas “anticonstitucionales” en contra del gabinete europeísta de la presidenta Maia Sandu. Los gagaúzos han tratado de reforzar su autonomía, llegando a tantear la posibilidad de la independencia, como forma de contrarrestar el europeísmo de la administración moldava.
Crece la tensión entre Gagaúzia y Moldavia
La gobernadora fue detenida por las autoridades anticorrupción moldavas, inicialmente durante 72 horas, el pasado martes 25 de marzo acusada de gestión fraudulenta de fondos electorales, financiación ilegal y declaraciones falsas en relación con las elecciones de 2023. Gutul ha denunciado que se trata de un complot de Sandu para “destruir” la autonomía de Gagaúzia, declarando que la detención “no es solo un ataque contra mí personalmente, es parte de un gran plan de Moldavia para destruir nuestra autonomía”.
Ha manifestado que las fuerzas de seguridad moldavas llevan años presionándola con “casos criminales falsos” y que le han ofrecido la libertad a cambio de su dimisión y partida de Gagauzia. En sus declaraciones también ha sostenido que el gobierno central pretende decretar el estado de emergencia y tomar el control de la región. Desde su arresto, cuyo plazo se ha extendido hasta los 20 días, Gutul ha pedido ayuda al presidente de Rusia, Vladimir Putin, para que proporcione “todo el apoyo y protección posibles” para el pueblo gagaúzo.
Moldavia enfrenta una creciente inestabilidad política en un contexto marcado por el debate entre continuar la senda de la integración europea o volver a acercarse a Rusia. Los europeístas de Sandu lograron una ajustada victoria en las elecciones presidenciales de noviembre del 2024 entre acusaciones de injerencia extranjera.
Asimismo, a principios de 2025, la autoproclamada república de Transnistria –región respaldada por el Kremlin– estuvo al borde de una crisis humanitaria con el corte de suministro de gas ruso, lo que terminó afectando a Moldavia en su conjunto y fue calificado por Chisinau como “chantaje energético” por parte de Rusia. Tanto Bruselas como Moscú perciben a Moldavia como un territorio en disputa y están tratando de mantener o aumentar su influencia.
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