Comisión Von der Leyen

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Ursula von der Leyen. Imagen de POLITICO

Escrito por Àngel Marrades

Una Comisión con orientación geopolítica

Cuando Ursula von der Leyen lanzó su candidatura dijo: “Mi Comisión será una Comisión geopolítica comprometida con las políticas sostenibles. Y quiero que la Unión Europea sea la guardiana del multilateralismo. Porque sabemos que somos más fuertes haciendo juntos lo que no podemos hacer solos”.

Con estas palabras von der Leyen marcaba con claridad cuáles eran las nuevas prioridades en un mundo cambiante y multipolar. En palabras de Verhofstadt un mundo de imperios en competición, y para el cual la Unión Europea debía construir su propio “imperio”, afrontando así la futura confrontación interimperialista. Von der Leyen en el documento que presento como agenda política para la Comisión Europea bajo el nombre de “Una Unión que se esfuerza por lograr más resultados” también hablaba en el mismo sentido. Marcaba así como prioridades políticas de su agenda los cambios en el clima, la tecnología y la demografía que están transformando nuestras sociedad y forma de vida.  “Nuevos poderes están emergiendo y consolidándose” decía el documento, lo que desde la perspectiva estadounidense podríamos llamar la Competición de Grandes Poderes que señalaban en su documento de seguridad nacional. Aunque haya distintas perspectivas podemos ver que emerge en la Unión Europea con von der Leyen una idea de que es necesario posicionarse geopolíticamente en el escenario internacional como antesala a los retos futuros. Ya sean las guerras comerciales, las amenazas híbridas, el cambio climático, la interferencia en los procesos democráticos o las crisis de refugiados: los peligros son múltiples.

Desde esta perspectiva se presenta lo que será clave de bóveda de la Comisión von der Leyen, el Acuerdo Verde Europeo. Los objetivos de este acuerdo son múltiples, pero destaca principalmente uno, que Europa se convierta en el primer continente climate-neutral, esto es, que haya cero emisiones. Esta transición verde tiene fecha, el año 2050, pero el proyecto será lanzado en los 100 primeros días en el cargo. Para 2030 se busca converger los distintos sistemas europeos y en 2020 aumentar el presupuesto del Fondo Climático Verde a 100 mil millones anuales.

Como parte de esta agenda estratégica la nueva Comisión Europea también se plantea hacer frente a la Era Digital, donde plantea como puntos clave la inteligencia artificial, el big data, la ciberseguridad, la industria digital, las monedas digitales o el 5G. Si bien se remarca la necesidad de atender a la “soberanía tecnológica” no se adopta una postura clara en el debate entre grandes monopolios europeos, que puedan competir con los Big Tech, o si la competitividad como valor superior que podrá servir de freno. Otras medidas que buscan armonización del mercado europeo son la creación de un salario mínimo o la culminación de la Unión Bancaria. Esta última medida incluye un mecanismo de protección para el Fondo Único de Resolución y un Sistema Europeo de Garantía de Depósitos.

En materia de seguridad el refuerzo de Frontex es la prioridad, el plan es un cuerpo permanente de 10.000 guardias fronterizas con el objetivo de un mayor control de los flujos migratorios. En comercio exterior von der Leyen plantea aumentar los acuerdos comerciales y liderar los esfuerzos para la reforma de la Organización Mundial del Comercio, una cuestión clave en la Guerra Comercial entre Estados Unidos y China.

Respecto a la política y acción exterior de la Unión Europea se plantean dos escenarios primordiales: África y los Balcanes Occidentales. Estas dos prioridades reflejan las dos visiones dominantes en el seno de la Unión, la de Francia, con mayores necesidades político-económicos en África, donde cuenta con una importante influencia amenazada por la creciente de China y Rusia, y la siempre permanente estadounidense; y la de Alemania, que tiene sus intereses geoestratégicos en los Balcanes Occidentales, donde potencias como Rusia o Turquía compiten. Para África von der Leyen presenta su deseo de que Europa disponga una estrategia general, mientras en los Balcanes Occidentales es el avance en el proceso de adhesión.  Como parte de este programa de acción exterior von der Leyen propone un aumento del 30% en la inversión hasta alcanzar un presupuesto de 120 mil millones a largo plazo.

Finalmente, la Comisión von der Leyen establece un firme compromiso por liderar los esfuerzos en materia de defensa con los objetivos de reforzar el Fondo Europeo de Defensa y la creación de una Dirección General de Defensa e Industria Espacial, se tiene en consideración aquí la carrera espacial como área militar estratégica.

Los Comisarios y el balance de poder con el Parlamento Europeo

Estructura de la Comisión Europea von der Leyen. Fuente Comisión Europea.

Las nominaciones de von der Leyen para su Comisión Europea reflejan un equilibrio de poder visible entre por un lado los partidos políticos representados en el Parlamento Europeo y por otro los Estados miembros. Aunque esta estructura no ha contentado a todos los grupos que se han tomado sus “vendettas” particulares durante las audiencias a los nominados a comisarios europeos.

Con esta intención von der Leyen nombró de entre los 27 comisarios a 8 vicepresidentes; 3 de ellos ejecutivos, esto es que tienen capacidad de dirigir y aprobar políticas, no solo de coordinar, además de autoridad sobre un área de especial importancia para la política de la Comisión. Para los puestos de mayor rango von der Leyen eligió a un candidato de cada uno de las mayores fuerzas políticas: un socialdemócrata, un conservador y una liberal. Los conservadores eran resarcidos de que su spitzenkandidaten, Manfred Weber, no recibiera el puesto de Presidente de la CE. Sin embargo, el resto de grupos no vieron bien esta decisión al considerar que al tener el puesto de mayor rango no merecían uno de segunda fila. Especialmente esta fue el parecer de Frans Timmermans, quien fuera el candidato socialdemócrata a la presidencia, cuya opinión es que solo él por sus años de experiencia debía ocupar este puesto. Timmermans además de ser vicepresidente ejecutivo se le concederían importantes privilegios; en primer lugar, la coletilla de “primer vicepresidente ejecutivo”, esto significa que es el segundo tras von der Leyen y en su ausencia la sustituiría. Además, se le encargó dirigir la política de mayor importancia: el Acuerdo Verde Europeo, esto equivale a tener prerrogativas sobre política climática, medio ambiente, transporte, finanzas verdes, agua, impuestos, energía, industria, sanidad, agricultura o cohesión y reformas. Esto es un amplio ramo de competencias que abarca hasta a 10 comisarios que deberá dirigir.

Margrethe Vestager es otra de las comisarias más destacadas y que al igual que Timmermans viene de participar de la Comisión Juncker. Por su trabajo como Comisaria de Competencia y sus influencias entre los liberales Dinamarca la nominó a pesar del cambio de gobierno, ahora de signo socialdemócrata. Esta política liberal ha sido el principal freno al nacimiento de monopolios europeos, defensora de que la competencia es lo más importante en pro de los consumidores a pesar de los miedos de Francia o Alemania a las multinacionales chinas, y también es conocida por las multas a las Big Tech estadounidenses como Google o Facebook, Trump la bautizó “Tax Lady”. Ahora asumirá el control de la vicepresidencia ejecutiva para la Era Digital, con competencias sobre ciberseguridad, inteligencia artificial, industria digital, big data o monedas digitales; a su vez seguirá teniendo otros poderes regulatorios como el de competencia que ya ostentaba, controlando así la formación de monopolios. No obstante Francia se ha encargado de poner esta vez algún freno, su comisario también tiene poderes sobre el campo de la industria digital y el mercado interno; aunque en teoría este por debajo jerárquicamente Francia busca tener capacidad decisoria aquí.

Como tercer y último vicepresidente ejecutivo tenemos al conservador letón Valdis Dombrovskis. Sus competencias versan sobre economía, industria, empleo y política fiscal. Dombrovskis deberá colaborar junto a Paolo Gentiloni, el comisario italiano que se encarga de la cartera económica. Los italianos consiguieron este puesto a cambio de apoyar a von der Leyen, los votos del M5S fueron claves pues su candidatura salió adelante con tan solo 9 votos de margen. Dombrovskis sin embargo tendrá la última palabra, y es conocido por ser un halcón fiscal con lo que junto a la Nueva Liga Hanseática no le pondrán las cosas fáciles a Gentiloni; que se encontrará entre aplicar medidas de disciplina fiscal a Italia, con Salvini esperando para obtener réditos políticos, o permitir presupuestos con un déficit excesivo. Igualmente, la Unión Europea parece propugnar cierto balance y estar dispuesta a dar concesiones a Italia para que no caiga en manos del populismo. El Canciller austriaco Sebastian Kurz se expresaba en estos términos: “no se pueden suavizar las reglas fiscales, no vamos a pagar las deudas a los italianos”.

Número de comisarios de cada familia política europea. Fuente POLITICO
Número de comisarios de cada familia política europea. Fuente POLITICO

Como podemos ver el balance de poder ha cambiado ligeramente. El Partido Popular Europeo cuenta con menos comisarios a pesar de ser el ganador en escaños mientras los socialdemócratas siendo segundos han conseguido más carteras. La batalla por los puestos en las instituciones se da tanto en la arena estrictamente política, a través de los partidos y el Parlamento Europeo, como en la diplomática, entre los Estados miembros y su complejo de alianzas, entrelazándose ambas a la vez.

La elección de von der Leyen y sus efectos sobre los comisarios es ejemplo de esto. Manfred Weber fue derrocado por la oposición de Francia junto al Grupo de Visegrado, Macron por sus intereses en tumbar el sistema de spitzenkandidat, Orban por sus conflictos con EPP. Así fue como Timmermans comenzó a tener oportunidades, pero su candidatura también se hundió, esta vez por los esfuerzos de Italia junto a varios países del este: Polonia, Hungría o Rumania temían su estricta política de respeto al Estado de derecho, e incluso los socialdemócratas de estos países no convencía por sus propuestas neoliberales según dicen. Así después los conservadores se tomaron su vendetta derrocando a la candidata de Francia Sylvie Goulard, por sus dudosas relaciones con un think tank de la OTAN; el candidato de Hungría Làszló Trócsányi, que iba a encargarse de “Vecindad y Ampliación”, también fue desestimado en las audiencias en el Parlamento Europeo, el segundo nominado se salvó por poco. La última candidata en ser rechazada fue la rumana Rovana Plumb, una leal a su jefe de partido el socialdemócrata Liviu Dragnea encarcelado por malversación de fondos, cuyo gobierno ha caído recientemente por una moción de censura.  

El resto de candidatos pasaron sus audiencias con relativa comodidad. Finalmente la Comisión von der Leyen consiguió el voto favorable del Parlamento Europeo holgadamente. Pero como hemos mostrado la confianza del Parlamento Europeo no es algo que dar por seguro, algo que y se vio con la propia confirmación de Ursula von der Leyen que contó con un margen favorable de solo 7 votos. El Parlamento Europeo es una institución que de la Unión Europea que siempre ha sido muy ambiciosa y ha buscado aumentar su influencia y potestades. Las últimas acciones por parte de los líderes europeos han disgustado a una institución que se encontraba en ascenso, tras unas elecciones europeas que han sido cruciales con el intento de asalto de la ultraderecha y la negativa a aceptar el formato de spitzenkandidat. Durante las audiencias ya pudimos ver no solo como los partidos políticos mostraban su peso, sino también como la institución es capaz de imponer sus criterios y así debemos esperar que pueda hacerlo en otras ocasiones en temas centrales para la Comisión Europea.

Además, se debe tener muy en cuenta una cosa, la cámara cada vez cuenta con una mayor cantidad de partidos sin responsabilidad de gobierno en los Estados miembros y sin cargos en el aparato burocrático de Bruselas. Los verdes solo cuentan con un comisario europeo, letón, y no le tienen demasiada estima, parece que formarán gobierno en Austria, no tienen muchas más responsabilidades y para ellos la agenda verde debiera tener aún más prioridad. La ultraderecha de Salvini ha perdido su principal bastión: Italia. Los eurorrealistas de ECR solo cuentan con Polonia, miembro ambivalente. La izquierda (GUE/NGL) parece que tendrá responsabilidades en Portugal y España, pero han perdido en Grecia su único gobierno. En conclusión, nos encontramos en un Parlamento Europeo más fragmentado en el que se deberá negociar más minuciosamente para conseguir mayorías favorables, aunque tres grandes partidos sigan ostentando la mayoría absoluta bien sabemos que no son homogéneos y el balance de poder ya no es el mismo que el de 2014, cuando los liberales eran un tercer grupo aún minoritario frente al bipartidismo, ahora no se puede decirse lo mismo.

Los retos de la Comisión Von der Leyen y la fricción franco-alemana

Desde la izquierda, el Comisario de Comercio de la UE designado Phil Hogan, el presidente francés Emmanuel Macron, el presidente chino Xi Jinping y el Ministro de Comercio chino Zhong Shan marcan una serie de acuerdos en el Gran Salón del Pueblo en Beijing. Foto: Reuters
El Comisario de Comercio de la UE designado Phil Hogan, el presidente francés Emmanuel Macron, el presidente chino Xi Jinping y el Ministro de Comercio chino Zhong Shan firman una serie de acuerdos en el Gran Salón del Pueblo en Beijing. Imagen de © AFP a través de Getty Images

Si la Comisión von der Leyen parece que tendrá que lidiar con un reto ese será el de mostrar un liderazgo independiente en la Unión Europea que sea capaz de sobrepasar las discrepancias entre Francia y Alemania. Ursula von der Leyen deberá esforzarse mucho si quiere mantener la misma posición que Jean-Claude Juncker y no convertirse de nuevo en una Comisión Barroso totalmente dependiente de los Estados miembro. Sin duda ya hay una desventaja de partida, su fuente de legitimidad política no deviene del electorado europeo sino de la elección arbitraria de los Estados miembros. La liquidación del spitzenkandidaten, uno de las grandes victorias de Macron, tiene la consecuencia de que devuelve poder a los jefes de estado y de gobierno.

Quizá en la visita de Emmanuel Macron a China hayamos visto una primera aproximación de en qué puede traducirse este hecho. Como parte de un frente unitario europeo la delegación de la Unión contó con Macron, no como Presidente de Francia sino como representante de la Unión Europea, con la Ministra de Educación alemana, con el Comisario de Comercio (designado) de la nueva CE Phil Hogan y con varios empresarios franceses y alemanes. La primera acción exterior de la ahora oficial CE fue presidida por Emmanuel Macron, una visita a China de enorme importancia estratégica y que concluyó con la firma de un acuerdo sobre indicaciones geográficas para proteger productos de origen. En la firma estuvo presente Macron como superior de Hogan y como un igual a Xi Jinping. Esto nos indica la importancia del papel del Presidente francés como representante de la Unión. Otro detalle de importancia es que solo figuraban la bandera china y europea, la más que presente ausencia de la bandera francesa enviaba un mensaje de unidad y además de que Macron puede verse representado solamente en la de la Unión.

Mientras el papel de Emmanuel Macron en la Comisión von der Leyen parece crecer las discrepancias con el líder francés aumentan del mismo modo en algunas capitales europeas. El federalismo europeo que se arroga Macron así mismo es criticado por algunos más como una suerte de re-centralización de la Unión Europea hacia el espacio estratégico francés que no atiende a las particularidades e intereses de otros pueblos europeos. Estas disimilitudes de las que hablamos las podemos ver en temas centrales como la ampliación del espacio europeo, concretamente hacia los Balcanes Occidentales (Albania y Macedonia del Norte). Aquí confluyen numerosos prismas, algunos países como del este como Polonia creen que es necesario para expulsar a la influencia rusa de la región, Francia y Hungría al contrario ven esa acción peligrosa y como un nuevo desprecia a Rusia con quien se deben reparar relaciones. Austria tiene intereses estratégicos directos en la región al igual que Alemania con inversiones, y ambas sin embargo están de acuerdo en acercar posturas con Rusia, aunque de modos diferentes. Por otro lado, Países Bajos, que lidera a la Nueva Liga Hanseática, es de la opinión que ampliar la UE debilitará la economía que primero debe consolidarse, como conservadores fiscales que son.  

Este es solo un ejemplo, el debate puede ampliarse. En la reforma de la zona euro con la inclusión de la Unión Bancaria y el Sistema Europea de Depósitos encontramos que la Nueva Liga Hanseática se niega a conceder mejores condiciones a los países del sur y el este, Alemania, aunque más dispuesta pone condiciones como vincularlo a la deuda soberana. Francia, que lidera estas iniciativas y ha conseguido poner a Cristine Lagarde al frente del BCE, busca los apoyos de España, Portugal o Italia, que también desean dar más herramientas fiscales a la Unión y establecer mejores tipos de interés. Sin embargo, Italia y España no quieren meramente ser partícipes del reparto franco-alemán y buscan ocupar el vacío que deja Reino Unido.

Los últimos comentarios de Emmanuel Macron sobre la OTAN al “Financial Times” y las respuestas por parte de Merkel, AKK o von der Leyen también han dejado clara la fisura entre Alemania y Francia. Centro-Europa ve imprescindible para su seguridad la presencia estadounidense en el continente, y ciertamente es el garante hoy día. Nadie en Europa del este cree que Francia pueda tomar ese papel, cuyos objetivos estratégicos están claramente en otros puntos como África o el Mediterráneo. Los esfuerzos referidos a los 13 últimos proyectos aprobados en el marco de la Cooperación Permanente Estructurada (PESCO) también son útiles: Francia participa en 10 y lidera 3, España participa en 7, Italia en 4, Polonia en 2 y Alemania en 2 y lidera 1. De los 10 proyectos en los que Francia participa 4 tiene que ver con maniobras, despliegues y coordinación entre ejércitos (enablers), 3 de ellos los lidera. Uno de estos proyectos consiste en “Capacidades de Guerra colaborativa de la UE” y tiene el objetivo de aumentar la capacidad de las fuerzas armadas dentro de la Unión Europea para enfrentar de manera eficiente y colectiva las próximas amenazas. Francia se vuelva en estos proyectos, mientras Alemania cree que son complementarios a la OTAN e incluso los ve divisivos pues no hay una participación conjunta.

Por tanto, la Comisión Europea von der Leyen se enfrenta a un escenario en el que debe lidiar con un vacío de poder dejado por el Reino Unido, una creciente divergencia entre Francia y Alemania en sus intereses, el ascenso de Rusia en el este y el desacoplamiento estratégico con Estados Unidos como garante de la paz en Europa y principal mediador. Una Unión Europea que debe afrontar una serie de retos políticos, sociales y estratégicos que marcaran su posición en el escenario global.

Bibliografía:

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Àngel Marrades

Estudiante de tercer año de Ciencias Políticas en la Universidad de Salamanca. Historiografia, geopolítica y elecciones.