Juego de alianzas en la política europea (II)

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Victor Orban de Hungría, Matteo Salvini de Italia, Jaroslaw Kaczynski de Polonia, Heinz-Christian Strache de Austria, Jussi Halla-aho de Finlandia, Jimmie Akesson de Suecia y Alexander Gauland de Alemania (de izquierda a derecha). Imagen de JI SUB JEONG/HUFFPOST

Escrito por Àngel Marrades

Primera parte.

Los euroescépticos: “Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos” y “Alianza Europea para los Pueblos y las Naciones”

Los partidos euroescépticos se encuentran fragmentados en el Parlamento Europeo, tras estas elecciones tendrán que haber negociaciones para la creación de los distintos grupos y fuerzas por lo que no podemos saber exactamente que bloques nos encontraremos. Sin embargo, en el escenario actual podemos visualizar dos grandes alianzas que dividiremos en dos facciones: los soberanistas y los nacionalistas.

Los soberanistas se llaman así mismos euro-realistas, quieren una Europa de las Naciones soberanas, son favorables a mantener la Unión Europea, pero son anti-federalistas, y llaman a una “Gran Revisión de los Poderes de la Unión Europea”. Entre sus propuestas se encuentran las de una Unión Europea de múltiples monedas, manteniendo el euro y dando derecho a los estados a permanecer en la zona euro o abandonarla, reformar la asignación de fondos de la Unión, adelgazar la burocracia europea, eliminando Estrasburgo o Bruselas como sedes del Parlamento Europeo, mantener una Comisión Europea más débil y reformar la cartera de Alta Representante de la Unión. Es decir, una Unión Europea descentralizada en la que el poder de decisión de los Estados miembros europeos sea mayor; para ello por ejemplo dar la prerrogativa a los parlamentos nacionales de frenar una legislación europea si un tercio votan en contra o una cláusula de revisión para que los parlamentos puedan proponer eliminar una ley.

El cuerpo central de estas ideas es el partido gobernante polaco Ley y Justicia (PiS) y se agrupan entorno a la Alianza de los Conservadores y Reformitas Europeos (ECR). El Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos en el Parlamento Europeo es la tercera fuerza, pero con el Brexit, los Tories británicos eran una de las principales fuerzas en este grupo, y el redibujamiento del panorama político europeo se planteó su disolución. Así dio comienzo a un acercamiento entre los soberanistas y nacionalistas que concluyó en enero de 2019 con la reunión en Varsovia entre Jarosław Kaczyński (PiS) y el ascendente Matteo Salvini (Lega). Hubo buenas palabras, acercamientos, un posible pacto de cooperación e incluso se habló de un eje Roma-Varsovia como contrapeso al tradicional París-Berlín, pero también hubo puntos irreconciliables: en primer lugar, el coqueteo de los nacionalistas con abandonar las Unión Europea, el PiS acusado por sus rivales de promocionar un Polexit no quiere que se le relacione con esta idea. El segundo lugar la relación de estos partidos con Rusia, tanto en relaciones orgánicas, como acusaciones de financiamiento o las propuestas de eliminar las sanciones a los rusos; para el PiS esto se trata de una línea roja por las relaciones con su vecino euroasiático, especialmente desde que en 2010 muriera el Presidente de Polonia Lech Kaczyński, junto a numerosas personalidades políticas, en un accidente aéreo de un vuelo a Rusia. Desde entonces su hermano Jarosław Kaczyński difunde la idea de que Rusia derribo el avión. Así las cosas, los polacos se pusieron a trabajar para crear su propia alianza de soberanistas.

Ha habido varias reuniones desde entonces y podemos confirmar varios aliados. En República Checa el Partido Democrático Cívico (ODS) que lleva como cabeza de lista al spitzenkandidat del ECR Jan Zahradil. En Francia el partido Debout-la-France de Nicolas Dupont Aignan que lucha por obtener representación, aunque se debe tener en cuenta también a los Republicanos que se encuentran divididos entre su ala moderada y soberanista; su nuevo presidente Wauquiez parece tender más hacia la soberanista asediado tanto por Macron que parece atraer a los moderados, como por RN y Debout-la-France que hace lo propio con los soberanistas. Frente a Lega ECR tiene a Fratelli d’Italia, un partido que presenta entre sus filas a orgullosos familiares de Mussolini como su bisnieto Caio Giulio Cesare Mussolini.

En Países Bajos tienen como aliados a la Unión Cristiana y al reciente Foro por la Democracia (FvD), que se posiciona como primer partido tras ganar unas elecciones provinciales que se vieron interrumpidas por un tiroteo en un tranvía de Utrecht; el sospechoso de origen turco marca otro punto de tensión con la comunidad turca tras los incidentes diplomáticos que sacudieron las relaciones entre Países Bajos y Turquía en 2017. Thierry Baudet, el líder de FvD, se posiciona como rival de Geert Wilders y su partido de extrema derecha (PVV), que se ha unido a la alianza de Salvini. Quizá esta es la razón por la que Baudet ha elegido unirse al ECR, querer diferenciarse de Wilders, pues él se declara profundamente tradicionalista rechazando cualquier tipo de liberalismo y habla de la necesidad de una sociedad dirigida por una élite, lo extraño aquí es que siendo un partido que aboga por la salida de UE (Nexit) haya sido aceptado en el ECR. Por último, tenemos a la Nueva Alianza Flamenca (N-VA), el primer partido de Bélgica y que en diciembre de 2018, debido al Pacto Mundial sobre Migración, rompió el gobierno de coalición con los liberales avocando el país a comicios este 26 mayo junto a las europeas.

Cabe mencionar a Vox, que ha tenido importantes contactos con el PiS, y es de destacar la reunión en Varsovia entre Jarosław Kaczyński y Santiago Abascal. Debido a la cercanía en distintas perspectivas, el alto pro-europeísmo en España y los valores cristianos compartidos soy de la opinión de que Vox se unirá al ECR, ya que la posición nacionalista no cuadra tanto como la soberanista. Si esto aún no ha ocurrido es porque Vox quería primero pasar por las elecciones generales para negociar con una mejor posición a que grupo unirse, los resultados no han sido los esperados, pero sin duda seguirán siendo un activo valioso Lo único que puede ser un obstáculo es la presencia de N-VA, quienes tienen buenas relaciones con el expresidente catalán Puigdemont al compartir la causa de independencia.

Encuentro en Varsovia entre las formaciones PiS y Vox.

En cuanto a la posición de ECR en el hemiciclo parlamentario tratarán de pactar medidas que les beneficien y obtener puestos de importancia. Su estrategia ante todo es conseguir entrar en la negociación del próximo Presidente de la Comisión Europea a través de su poder parlamentario y los estados miembros que como Polonia controlan para colocar una figura conservadora que impulse la cooperación, pero no la integración.

Los nacionalistas por su parte tampoco tienen una posición antagónica a la Unión Europea, pero sin duda si a su forma actual y su idea de una Europa de las Naciones en este sentido es mucho más transformadora. Es verdad que las propuestas mencionadas por los soberanistas necesitan de enmendar los tratados de la Unión, pero siguen apostando por las mismas instituciones más descentralizadas. En cambio, muchos de los nacionalistas juegan con la idea de abandonar la Unión Europea (Nexit, Oxit, Dexit, Czexit) y quieren destruir la Comisión Europea. Este es el punto central de su programa y por lo que se oponen al sistema de spitzenkandidat. La iniciativa legislativa proponen dársela al Consejo de la Unión Europea (donde se encuentras representados los estados miembros a través de representantes de rango ministerial). También quieren acabar con la Política Agraria Común (PAC) y devolver competencias a los estados miembros en relación a inmigración y refugiados, apuestan por el proteccionismo económico y mantener el euro.

Pero estas son unas directrices muy generales y entre los distintos partidos que compondrían esta Alianza Europea para los Pueblos y las Naciones no hay consenso e incluso intereses contrarios.  Aunque por ahora haya un liderazgo claro, Matteo Salvini y su partido la Lega debido a que ocupa la posición de Ministro del Interior en Italia y es una de las formaciones que más escaños aportará de todo el Parlamento Europeo, esto puede verse contestado por alguno de los 12 miembros que componen la alianza. Las discrepancias afloraran después de las elecciones europeas por la falta de cohesión, objetivos y victorias. Salvini ya se prepara para lo que pueda ocurrir y por eso mismo se presenta como cabeza de lista a las europeas por Lega, sabe que es muy probable una ruptura del actual gobierno de coalición con M5S y una repetición de elecciones por discrepancias en la política europea. En caso de ruptura el gobierno quedaría en manos del “independiente” primer ministro Conte, más afín a M5S, y ante la perspectiva de perder su influencia en el gobierno italiano necesita una plataforma en el Parlamento Europea desde donde continuar su discurso.

Le Pen por su parte no se presenta como candidata, en su lugar a puesto a un joven de 23 años; Jordan Bardella es la imagen personificada de joven blanco proveniente de barrios periféricos que ve en Francia una pérdida de identidad cultural, o al menos esa es la historia que proyectan sobre él. La familia de Bardella tiene raíces italianas y él mismo parece haber desarrollado una buena relación con Salvini con lo que a pesar del choque que puedan tener las dos fuerzas más importantes, le Lega y Agrupación Nacional (RN), esto podría amortiguarlo. Sin embargo, se conoce que la fuerza de Le Pen ha sido un obstáculo para algunos pactos por su cercana relación a Rusia; es el caso del Partido Popular Conservador de Estonia (EKRE) o de los Verdaderos Finlandeses que no ven con buenos ojos el levantamiento de sanciones a Rusia como piden RN, Lega, Alternativa para Alemania (AfD) o el Partido de la Libertad de Austria (FPÖ).

Marine Le Pen y Jordan Bardella.

Otro peso pesado será Jörg Meuthen de Alternativa para Alemania (AfD), mucho más experimentado que otros de sus colegas en el Parlamento Europeo, algo importante a la hora de desenvolverse en el entorno burocrático de Bruselas. Esto ya se ve reflejado con los pactos que AfD ha hecho por su propia cuenta con los austriacos de FPÖ o por los contactos con la propia Le Pen, con cuya formación tuvo conversaciones para formar una entente o aumentar la cooperación a través de su propio “Tratado de Aquisgrán” (Merkel y Macron firmaron este acuerdo para mejorar la cooperación entre Francia y Alemania). Otro partido a tener en cuenta son los Verdaderos Finlandeses que han conseguido en estas últimas elecciones de abril quedar segundos muy cerca de los socialdemócratas.

El objetivo de los nacionalistas en estas elecciones es el de conseguir unos resultados que les permita negociar un acuerdo con los conservadores y el ECR quien presidirá las instituciones los próximos 5 años. Para ello tienen aliados dentro del propio Partido Popular Europeo como Fidesz en Hungría u ÖVP en Austria. Sin embargo, las posibilidades de negociación desaparecieron el pasado 18 de mayo, el día en que la extremaderecha celebró su gran acto de campaña en Milán con representantes de los 12 partidos que conforman su grupo. Antes del inicio del acto saltaba el escándalo: el vicecanciller austriaco Heinz-Christian Strache aparecía en un vídeo de julio de 2017 en el que ofrecía contratos públicos a una supuesta oligarca rusa a cambio de que esta invirtiera dinero en Austria y comprara el diario de mayor influencia del país, el Süddeutsche Zeitung, para utilizarlo como herramienta propagandística para el FPÖ. Este hecho, bautizado Ibiza-Affair supuso la ruptura del pacto de gobierno entre conservadores (ÖVP) y extrema derecha (FPÖ), teniendo que celebrar elecciones Austria el próximo mes de septiembre. Esta revelación daña gravemente a Salvini y su alianza que vio empañado su día por estos hechos. Lo curioso es que un vídeo grabado en 2017 en Ibiza, 3 meses antes de las elecciones generales de Austria y de que Strache ocupara su puesto de vicecanciller fuera guardado durante 2 años, parece claro que hay un propósito intencionado detrás.

Matteo Salvini (Lega), Ministro del Interior, junto a Geert Wilders (PVV), Marine Le Pen (RN) y Tomio Okamura (SPD). Foto de Matteo Bazzi | ANSA/AP

El escándalo también afecta al Canciller Sebastián Kurz que ve su influencia dañada dentro del EPP y las posibilidades de una alianza con la ultraderecha imposibles. Ese mismo día el tono de campaña de la Canciller alemana Angela Merkel dejaba muy clara la situación: “Nos enfrentamos a corrientes (…) que quieren destruir la Europa de nuestros valores, y debemos enfrentarnos a eso de manera decisiva. El nacionalismo es el enemigo del proyecto europeo”.

“Grupo de Los Verdes / Alianza Libre Europea”

Los Verdes son una fuerza política pequeña en el Parlamento Europeo, y como tal parece que continuarán a pesar de su reciente crecimiento en Alemania, Bélgica y Luxemburgo. Por lo que su papel será importante en términos de prestar apoyo a otro grupo. Sus aliados más directos son los socialdemócratas y liberales donde coinciden en campos como medioambiente, profundización de la Unión Europea y cuestiones progresista y de justicia social, al menos con los socialistas y parte del ala de centroizquierda de los liberales como Vestager. El grupo que está creando Macron también es una posibilidad, aunque su intención es más absorberlos que pactar con ellos, por lo que la situación es más complicada.

También podría producirse un pacto con los conservadores si permanecen en unas posturas más centristas y aceptan un acuerdo ecológico de envergadura que ponga las bases para una transición energética. Esto es bastante posible debido a la postura del partido más fuerte de los Verdes, los alemanes Bündnis 90/Die Grünen que tienen dos alas dentro del partido: los realistas (Realos), que abogan por ser más pragmáticos y abrir el partido a pactos, y los fundamentalistas (Fundis), que defienden una línea izquierdista más radical. En los últimos años los realos han conseguido sonadas victorias en el sur de Alemania con campañas con tono conservador y pragmático sacando gran parte de su voto de las bases descontentas de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Ya se plantea por lo tanto a nivel federal una alianza negro-verde, y esta tendencia puede trasladarse al europarlamento. Pero los Verdes advierten al spitzenkandidat del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, si quieren pactar tendrá que tomar una posición más centrista, dejar de girar a la derecha y no permitir a quienes rompen el estado de derecho en su partido, como Viktor Orban.  

“Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica”

Al igual que los Verdes la Izquierda es un grupo minoritaria con poca capacidad de decisión, aun así, hay algunas alianzas posibles. Los principales partidos de este grupo son Syriza (Grecia), Die Linke (Alemania), La France Insoumise (Francia) y Unidas Podemos (España). Syriza se trata del más pragmático debido a que gobiernan su país y tienen elecciones este año, por ello su Primer Ministro Alexis Tsipras ha realizado una serie de contactos para intentar pactar alianzas tras las elecciones europeas. Lo más destacable ha sido el acercamiento a Macron, quien como dije quiere crear un grupo de amplio espectro para lanzar su proyecto europeo, esto se debe a la necesidad de Tsipras de tender puentes con otros estados miembros de Unión para conseguir concesiones y poder realizar reformar sociales en Grecia.

Frente a esto tenemos a quienes abogan por una alianza simplemente con los socialdemócratas y los Verdes, algo difícil pues es complicado que obtengan tantos escaños entre estos 3 grupos, sin embargo, pactando con el ala más progresista de los liberales podría darse, dependerá de los resultados. Por esta vía apuestan Unidas Podemos y el Bloco de Esquerda (Portugal). La nota discordante es La France Insoumise, Melenchone se ha visto impulsado por las protestas de los Gilets Jaunes con lo que mantiene una posición más izquierdista y nacionalista, algo que no parecen ver bien sus compañeros de grupo, siendo además prácticamente la única fuerza de izquierdas con relevancia en el país intenta postularse presidencial frente a Le Pen y Macron. Por supuesto nunca aceptaría pactar con su principal rival político como podría proponer Syriza.

Conclusión

Los resultados de las elecciones europeas serán de gran importancia, pero lo que ocurra después dependerá de las negociaciones que se den entre los distintos grupos aquí presentados. Además, debo realizar un apunte más, hay partidos de gran relevancia que no se encuentra ahora mismo dentro de ninguna alianza, estos son el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y The Brexit Party. El segundo, aunque relevante por su volumen no tendrá tanto peso ya que su objetivo es claro, conseguir que el Reino Unidos abandone la Unión Europea. El Movimiento 5 Estrellas por otro lado es un partido de gobierno con una representación alta y que ha intentado construir su propio grupo parlamentario, por lo que tenemos dos opciones, que finalmente lo consiga y se convierta en un pequeño grupo totalmente controlado por ellos, aunque sin demasiado peso, o que se unan a otra fuerza mayor como puede ser el ECR, ya que Salvini es un rival y ALDE ya los rechazó anteriormente.

El líder del Partido Brexit, Nigel Farage, habla en una conferencia de prensa sobre la campaña electoral al Parlamento Europeo en Londres el 7 de mayo de 2019. (Foto por Tolga Akmen / AFP)

Como hemos visto los pactos pueden ser múltiples y la Unión Europea que haya después de las elecciones será bien distinta. Estos acontecimientos además se verán seguidos de otros de importancia, como las elecciones en Bélgica, Dinamarca, Austria, Grecia, Portugal y por supuesto, el futuro del Brexit. El 28 de mayo, tras las elecciones, tendremos un primer esbozo después de la reunión de los jefes de estado de los 27 estados miembro en Bruselas.

Sobre el Autor

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Estudiante de tercer año de Ciencias Políticas en la Universidad de Salamanca. Historiografia, geopolítica y elecciones.

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Àngel Marrades

Estudiante de tercer año de Ciencias Políticas en la Universidad de Salamanca. Historiografia, geopolítica y elecciones.