Chuuk no se independizará de Micronesia, por ahora

Isla de Moch, Islas Nomoi, Chuuk (Estados Federados de Micronesia). Modificado de Cambridge University Press.

Escrito por Alejandro López.

Un nuevo país independiente

Chuuk tenía previsto realizar un referéndum de independencia de los Estados Federados de Micronesia este 2020 pero ha sido pospuesto por tercera vez. Su planteamiento estaba originalmente diseñado para el año 2015, cuando se habría hecho coincidir con las elecciones federales. El mismo caso tuvo lugar tras su retraso hasta 2019, cuando se preveía hacer coincidir también con dichas elecciones. En esta ocasión la consulta, que iba a tener lugar en marzo de 2020, ha sido lanzada directamente hacia 2022. Suele citarse la falta de preparación y de concienciación o educación de la población para la realización del voto secesionista como excusa para el retraso de los referéndum. En 2015 fue pospuesto por orden del gobernador mientras que en 2019 fue por orden de las cámaras legislativas. En 2020 volvió a votarse su aplazamiento mientras figuras políticas de los Estados Federados de Micronesia dudan que vaya a ocurrir en 2022.

El archipiélago es el más poblado de Micronesia con algo más de 50.000 habitantes, representando casi la mitad de la población del país, que con la independencia de Chuuk, si se diera, quedaría reducida a sus otros tres Estados federados: Kosrae, Pohnpei y Yap. El gran valor, en muchos casos, de los archipiélagos de Asia-Pacífico, no reside en su extensión terrestre ni en su población. Incluso cuando el valor por los recursos de que dispone el archipiélago pudiera no ser estratégico, la importancia reside en las vastas extensiones de Zona Económica Exclusiva marítima que abarcan, en ocasiones mayores que grandes países de superficie terrestre. Esto supone un control de áreas que sí son estratégicas por su posición militar, a medio camino entre Asia y América, o por su valor fronterizo y de reivindicación de recursos submarinos. Chuuk es un ejemplo de este valor múltiple, al encontrarse próximo a islas asociadas o colonizadas por Estados Unidos, en pleno área de influencia de la China del siglo XXI.

Organización de los archipiélagos de Micronesia en Oceanía. Via Micronesia Challenge.

La asociación con Estados Unidos

El origen de Micronesia se encuentra en 1990 cuando se reconoció su independencia del fideicomiso administrado por la Armada de EEUU y el Departamento de Interior, tras la caída del Imperio japonés en la II Guerra Mundial. Actualmente la federación se encuentra sujeta a un Tratado de Libre Asociación con EEUU, similar a otros países soberanos de la región como Palaos y las Islas Marshall. La clave reside en la salida de Chuuk del Tratado de Libre Asociación con EEUU, que sostiene el 60% del presupuesto de Micronesia, en sanidad, educación y asistencia de emergencias. Un factor de relevancia en la conformación del ánimo independentista vendría del descontento generalizado por la forma de reparto de los fondos de Estados Unidos (en torno al 30% del total de la federación), según Reuters, aunque también habría cuestiones concernientes al reparto del poder político en la federación (el peso de los cuatro sujetos federales es equivalente aunque Chuuk representa más de la mitad de la población) y la preservación cultural. No sería descartable que se trate de una manera de reorganizar los fondos recibidos, de renegociar la financiación territorial en la federación o incluso de subir la apuesta directamente con Estados Unidos. La actual situación económica de Chuuk es muy débil ya que tiene menos ingresos que Yap (con un tercio de población), según el expresidente de Micronesia, John Haglelgam, y mantiene altas tasas de desempleo.

De hecho, el retraso en las votaciones que se sucede cada vez que se acerca la fecha es visto como una oportunidad para “corregir las deficiencias de financiación”, según el Fiscal General de Chuuk, que es uno de los líderes del movimiento. Tanto es así que acercar la fecha a 2023 sería reseñable, como ocurre con el actual referéndum de 2022, ya que en ese año expiran partes del pacto con Estados Unidos, lo cual permitiría una renegociación o incluso un acercamiento a otras potencias. De hecho, Mike Pompeo anunció en 2019 que ya estaba negociando la extensión de los pactos norteamericanos en el Pacífico, apuntando directamente a una lucha ya no tan soterrada con China por la región.

China, a la caza del Pacífico

China ha mostrado gran interés en la región, con potenciales inversiones en Bougainville en caso de concreción sobre su independencia de Papúa Nueva Guinea, votada en 2019 en un referéndum no vinculante donde se saldó con un 98% de apoyo. Cuando las autoridades de Papúa Nueva Guinea y Bougainville concreten el modo de independencia, China podría encontrar un subterfugio para su expansión económica en Oceanía, dado el interés que ha mostrado en llevar su iniciativa comercial de la Franja y Ruta de la Seda. Pero en Chuuk, dado que la posibilidad se antoja más lejana en el tiempo puesto que ni siquiera se ha realizado la consulta ni se mantienen estimaciones de apoyo, el interés podría ser más geoestratégico que económico, debido a la cercanía del archipiélago a Guam, enclave militar de gran importancia histórica para Estados Unidos. La capacidad de monitorización y disuasión militar para China con respecto a las bases militares norteamericanas convierten al archipiélago en estratégico, según expertos en Defensa australianos.

Punto de votación para el referéndum de independencia de Bougainville en 2019. Foto: AFP/Getty Images.

Un Chuuk independiente tendría grandes posibilidades de llegar a acuerdos con China, según Fitch Solutions. Beijing estaría muy interesado en ampliar su área de influencia en el Pacífico. Tras la expiración de partes del acuerdo de asociación, la propia federación de Micronesia podría acercarse a China. El actual presidente de los Estados Federados de Micronesia, David W Panuelo, realizó una visita a China en diciembre de 2019 y volvió a su archipiélago con una inversión en proyectos de infraestructuras de al menos $72 millones bajo el brazo.

Improbable pero no imposible

Las posibilidades se pusieron sobre la mesa en 2012, cuando se creó una comisión política gubernamental en Chuuk para estudiar las posibles salidas de futuro para el archipiélago, concluyendo en 2014 que la independencia de los Estados Federados de Micronesia sería una buena vía a explorar de cara a un Pacto de Libre Asociación con los Estados Unidos. Sin embargo, Estados Unidos apuesta por mantener un acuerdo con los Estados Federados de Micronesia y ambos países se mostraron contrarios a esta posibilidad en caso de independencia, desalentando las posibilidades de supervivencia económica de un Chuuk independiente. No contó la comisión con que una vez consumada una independencia, múltiples actores pueden intervenir y que las transiciones tan a largo plazo no suelen seguir un guion lineal planificado. China ha irrumpido en la escena internacional para quedarse y el Océano Pacífico es prioritario.

De salir adelante la independencia de Chuuk, pospuesta repetidas veces, se trataría del primer Estado en lograr su independencia reconocida internacionalmente desde Sudán del Sur en 2011. Sin embargo, logísticamente complicaría un tanto la situación geográfica de las islas Carolinas, ya que Chuuk ocupa una posición central en los Estados Federados de Micronesia. Su secesión dejaría la región occidental ocupada por el Estado federado micronesio de Yap y la región oriental ocupada por los Estados federados micronesios de Pohnpei y Kosrae. También al oeste quedarían los 16 Estados de la República de Palaos, en posición excéntrica dentro de las islas Carolinas. Chuuk rompería con su independencia la uniformidad de las islas Carolinas y, en parte, la de toda la región de Micronesia en Oceanía. Aunque en la región Estados Unidos ya tuvo que aceptar en los años 70 que las islas Marshall y las islas Marianas del Norte decidieran su asociación de manera independiente a las Carolinas, que quedaron separadas en la federación micronesia y la República de Palaos. De hecho, hasta que cerró un acuerdo oficial en 2003, los cuatro grupos de islas que han formado los Estados Federados de Micronesia también han barajado su negociación independiente de asociación con Estados Unidos, por lo que la unión es puramente administrativa. En cualquier caso, el referéndum no podría ser vinculante por no existir subterfugios constitucionales en ese sentido y, en caso de aprobarse la independencia, deberá pactarse posteriormente una salida con los demás sujetos federales, retrasándolo en el tiempo.

Por todo ello, antes que el micronesio quizá otro archipiélago melanesio pueda tomar el relevo de Sudán del Sur antes que Chuuk. Y es que a la espera de noticias de Bougainville, este año 2020 tendrá lugar un nuevo referéndum en Nueva Caledonia, con su réplica en caso negativo para el año 2022.

Para saber más: Nueva Caledonia todavía podría convertirse en un nuevo Estado.

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Alejandro López Canorea

Antropólogo, profesor y biólogo especializado en gestión de socioecosistemas. Ahora me dedico al análisis de política internacional.
Antropólogo, profesor y biólogo especializado en gestión de socioecosistemas. Ahora me dedico al análisis de política internacional.

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