Portada | América | Carolina del Norte, de feudo demócrata a estado en disputa

Carolina del Norte, de feudo demócrata a estado en disputa

Donald Trump, candidato del Partido Republicano, y Kamala Harris, candidata del Partido Demócrata. Carolina del Norte otorga 16 compromisarios.
Donald Trump, candidato del Partido Republicano, y Kamala Harris, candidata del Partido Demócrata. Carolina del Norte otorga 16 compromisarios.

Carolina del Norte, una de las Trece Colonias originarias que proclamaron la independencia de los Estados Unidos de América, se encuentra situada en la costa sudeste del país, rodeada por Virginia, Georgia, Tennessee y Carolina del Sur. Cuenta con una población de 10 millones de habitantes y un área de 139.000 kilómetros cuadrados, un tamaño similar al de Grecia.

Historia de Carolina del Norte

Su capital es la ciudad de Raleigh, pero el núcleo urbano más poblado se halla en torno a Charlotte, en cuya área metropolitana residen casi tres millones de personas. Charlotte es, además, el segundo mayor centro bancario y financiero del país, después de Nueva York. Por otro lado, el conocido como Research Triangle, un área metropolitana constituida en torno a un polo tecnológico, alberga el parque científico más grande de Estados Unidos y el segundo más importante después de Silicon Valley. Se encuentra delimitado por tres de las universidades más prestigiosas del país: la Universidad Estatal de Carolina del Norte, la Duke University y la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. 

Miembro fundador de la Unión en 1789, fue también uno de los once estados confederados que se enfrentó a ella en la Guerra de Secesión estadounidense (1861-1865). Tras la derrota de la Confederación, se vio obligada a ratificar la Decimotercera Enmienda –por la que quedaron abolidas la esclavitud y la servidumbre involuntaria–, pero pronto aprobó una nueva Constitución estatal que incluía la obligación de pagar tasas electorales y realizar exámenes de alfabetización para ejercer el voto, con lo que se privó del derecho al sufragio a la mayoría de afroamericanos residentes en el estado. 

Para ampliar: Texas, un estado clave en plena transformación demográfica

Hasta principios del siglo XX, su economía se basó casi exclusivamente en la agricultura, el tabaco y el algodón. Los comienzos de la industrialización potenciaron el desarrollo de fábricas y molinos de algodón y la construcción de líneas de ferrocarril para conectar las principales ciudades. En 1903, el estado fue el escenario del primer vuelo a motor de la historia, realizado con éxito por los hermanos Wright.

Tras el fin de la segregación racial en los años 60, Carolina del Norte empezó a experimentar un gran crecimiento demográfico, resultado de la atracción de nuevas empresas y de mano de obra cualificada que acudía a estudiar y trabajar en sus universidades e incipientes centros de investigación. Hoy, su economía predominantemente agraria, fundamentada en la importancia del tabaco y la industria textil, ha dado paso a una economía plenamente desarrollada, impulsada por sectores como el farmacéutico, el tecnológico, el turístico o el financiero. 

Evolución electoral: estado clave en 2024

El estado se compone de un 64% de habitantes de etnia blanca, un 21% de afroamericanos, un 10% de hispanos y un 4% de asiáticos. Fruto del aumento de su población, a Carolina del Norte le corresponden 16 compromisarios en el Colegio Electoral de las elecciones presidenciales de 2024, uno más que hace cuatro años. 

Después de la era de la Reconstrucción, Carolina del Norte se mantuvo dominada por el Partido Demócrata, que se había convertido en la fuerza hegemónica de todo el sur de Estados Unidos. Entre 1876 y 1964, los demócratas ganaron todas las elecciones presidenciales en el estado, a excepción de las de 1928. De hecho, Carolina del Sur fue, junto a Arkansas, el único estado que votó demócrata en las cuatro elecciones celebradas entre 1952 y 1964, cuando muchos estados del sur profundo –Alabama, Misisipi, Luisiana, Georgia, Florida y Carolina del Sur– ya habían comenzado a modificar sus patrones de voto. 

Para ampliar: California, baluarte del muro azul demócrata

Sin embargo, a consecuencia del fin de la segregación racial y el consiguiente realineamiento ideológico de los dos grandes partidos, el republicano Richard Nixon se hizo con la victoria en las elecciones de 1968, inaugurando una larga era de triunfos para el GOP, interrumpida solo por el éxito de Jimmy Carter en 1976 y el de Barack Obama en 2008, que logró los 15 compromisarios del estado gracias a una ajustadísima ventaja de apenas 14.000 votos –un 0,32% de los sufragios totales–. La victoria de Obama se atribuyó entonces a un incremento de la participación de los afroamericanos y a un elevado porcentaje de apoyo entre el electorado más joven.

Aunque los republicanos han vuelto a imponerse en las siguientes elecciones, lo han hecho por márgenes no demasiado amplios. En 2012, Mitt Romney venció a Obama por un 2,04% de los votos. La mayoría de los sondeos pronosticaron la derrota de Trump en 2016 y 2020, pero el magnate inmobiliario ganó al final por un 3,67% y un 1,34% de los sufragios, respectivamente. De hecho, en los comicios de 2020, el crecimiento demócrata en las áreas urbanas de Charlotte, Wilmington, Asheville, Raleigh o Durham fue superior al de los republicanos en las zonas rurales de los Apalaches, pero insuficiente para ganar el estado.

Por otro lado, Roy Cooper, actual gobernador de Carolina del Norte, pertenece al Partido Demócrata –y su nombre estuvo entre los que barajó Kamala Harris al elegir a su compañero de fórmula–, mientras que los republicanos dominan las dos cámaras de la Asamblea General. Aunque el GOP contaba con ciertas posibilidades de hacerse también con la gobernaduría del estado en las próximas elecciones, que se celebrarán a la vez que las presidenciales, los escándalos de su candidato, Mark Robinson, han hecho descarrilar su campaña y podrían arrastrar también a Trump.

Para ampliar: Florida, de estado bisagra a feudo trumpista

Un mes y medio antes de los comicios, se desveló que Robinson, un candidato particularmente extremista que ganó la nominación de su partido gracias al apoyo de Trump, había publicado una serie de comentarios lascivos y extremistas en una página web pornográfica, en la que se refería a sí mismo como un “nazi negro” y, pese a su oposición a los derechos LGBT, afirmaba disfrutar viendo porno trans.

En cualquier caso, por el momento, los estudios demoscópicos realizados para las elecciones presidenciales de 2024 incluyen a Carolina del Norte entre una serie de estados clave –los otros son Arizona, Georgia y Nevada, también en el denominado Cinturón del Sol, y Pensilvania, Michigan y Wisconsin, en el Cinturón del Óxido– que seguramente decanten el resultado de las elecciones por un puñado de votos. Según el promedio de las últimas encuestas, Trump mantiene una escasa ventaja de 0,7 puntos porcentuales respecto a Harris, una situación de empate técnico que se encuentra dentro del margen de error de las mismas. Con estos datos sobre la mesa, la probabilidad de victoria de uno u otro candidato es casi como la de tirar una moneda al aire y de que salga cara… o cruz.

Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€

Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.