Portada | Europa | Sylvi Listhaug y la aritmética imposible tras las elecciones en Noruega

Sylvi Listhaug y la aritmética imposible tras las elecciones en Noruega

Sylvi Listhaug, del partido de derecha radical FrP, ha logrado duplicar los resultados del bloque en las últimas elecciones en Noruega
Sylvi Listhaug, del partido de derecha radical FrP, ha logrado duplicar los resultados del bloque en las últimas elecciones en Noruega. Fuente: Offshore Norge - bajo CC BY-SA 2.0

El partido de derecha radical Fremskrittspartiet (FrP), liderado por Sylvi Listhaug, ha duplicado su desempeño electoral en las elecciones de Noruega y se ha erigido como el segundo bloque en el Storting, el parlamento del país. Con un 24% de los votos y 48 asientos, supera con creces a los conservadores de Høyre que, liderados por la ex primera ministra Erna Solberg, apenas han obtenido un 14% y 24 bancas. 

Sylvi Listhaug, la derecha radical noruega

El FrP no es un partido nuevo o emergente, sino que se consolidó en la política noruega en la década de los años noventa y ha participado en gobiernos liderados por Erna Solberg y los conservadores. Su líder, Sylvi Listhaug, es un elemento de fuerte polarización en la sociedad noruega, particularmente desde que asumiese el liderazgo de la formación en 2021, sucediendo a Siv Jensen.

Listhaug pasó por los gobiernos de Solberg desde 2013, forjados entre Høyre y el propio FrP. Ha dirigido las carteras de Agricultura, Energía, Salud Pública e Inmigración, el ámbito en el que ha focalizado su discurso durante la última campaña electoral.

Desde esa posición de poder, Listahug hizo caer drásticamente la aprobación de solicitudes de asilo. Además, ha defendido mayores dificultades para la obtención de residencia, el establecimiento de límites a la reunificación familiar y la detención de ciertos núcleos demográficos solicitantes de asilo.

Para ampliar: Elecciones en Noruega: entre la crisis laborista y el auge de la derecha radical

Alineada internacionalmente con Israel, y habiendo ratificado su compromiso durante el genocidio en Gaza, Sylvi Listhaug es además una figura cercana al trumpismo en Estados Unidos. Ha defendido un mayor alineamiento de Noruega con Washington, al tiempo que se opone a una mayor integración del país en las estructuras comunitarias europeas. 

Además de su narrativa antiinmigración, Listhaug perfila una política económica liberal, si bien no se posiciona como “libertaria” o “anarcocapitalista”, a pesar del relativo peso que estas tendencias tienen en el seno del FrP. En cualquier caso, sí defiende reformas en esa dirección en el ámbito agrícola y una reducción considerable de los impuestos y de su progresividad.

En materia social, Sylvi Listhaug se opuso a la aprobación del matrimonio igualitario en Noruega, lo que suma al rechazo que algunos votantes conservadores favorables a Erna Solberg profesan hacia la líder del FrP.

La sombra de la repetición electoral

El escenario político en Noruega se anticipa difícil. Ninguna de las posibles coaliciones suma fácilmente los 85 votos necesarios para la mayoría absoluta, por lo que la posibilidad de un bloqueo parlamentario y una repetición electoral ha emergido como opción real.

La gran coalición entre laboristas y conservadores se queda en 77 diputados, por lo que necesitaría el apoyo de los centristas, que atesoran 9 asientos, y que ya rompieron con el primer ministro laborista, Jonas Gahr Støre, hace apenas unos meses. En el escenario –en absoluto garantizado– de que Støre y Solberg quieran y puedan llegar a un acuerdo, también podrían negociar con los demócrata-cristianos y los liberales, que en conjunto alcanzan los 10 votos.

Resultados de las elecciones en Noruega.
Resultados de las elecciones en Noruega. Fuente: Europe Elects

Un gobierno de derecha liderado por la derecha radical de Sylvi Listhaug tampoco es fácil. Si Solberg aceptase secundarlo, entre ambos partidos apenas alcanzarían 72 asientos, por lo que deberían acudir a los demócratacristianos de Ida Lindtveit y a los liberales.

Con ellos sumarían 82, de forma que necesitarían “seducir” a unos centristas que históricamente han tendido a apoyar a los ejecutivos laboristas, no a los conservadores, y que fueron, de hecho, opositores del último gobierno de Erna Solberg y el FrP.

Para ampliar: Colapsa el gobierno de Noruega

El gobierno de centroizquierda ha emergido como la opción más viable, aunque ciertamente no está garantizado. A priori, los laboristas todavía cuentan con el apoyo de la izquierda de SV, liderada por Kirsti Bergstø, pero entre ambos bloques apenas atesoran 62 votos, muy lejos de los 85.

Si sumaren a los centristas de Trygve Slagsvold Vedum, alcanzarían los 71, y si además incluyen a los verdes, se ubicarían en 78. La llave la tendría, en este caso, el partido de izquierdas Rødt, de Marie Sneve Martinussen, con 9 escaños. No obstante, Rødt hizo de su oposición el ejecutivo laborista su gran bandera durante la última legislatura.

Sea como fuere, el ascenso de la derecha radical en Noruega consolida una tendencia regional que se atisba también en Suecia y Dinamarca. Los números del nuevo Storting son claros: no hay acuerdos sencillos y una repetición electoral podría ser la única salida viable.

Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€

Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.