Portada | Europa | El gobierno de Péter Magyar pone fin a la era Orbán en Hungría

El gobierno de Péter Magyar pone fin a la era Orbán en Hungría

Péter Magyar asume el cargo de primer ministro de Hungría con un gobierno orientado a cambiar el rumbo marcado por la era de Orbán.
Péter Magyar asume el cargo de primer ministro de Hungría con un gobierno orientado a cambiar el rumbo marcado por la era de Orbán. Fuente: Depositphoto

Tras una transición de poder mucho más rápida y discreta de lo que algunos habían predicho, Péter Magyar ha asumido el puesto de primer ministro de Hungría. Y lo ha hecho con una ceremonia oficial en la cual no han faltado los gestos y guiños dirigidos a escenificar la transición de la era de Viktor Orbán a una nueva época.

Magyar se aseguró de que la ceremonia tuviese lugar el 9 de mayo, día de Europa, y de que hubiese una nutrida presencia de banderas de la Unión Europea que acompañaban a las nacionales. De hecho, la bandera con las 12 estrellas amarillas volvió a ondear en el parlamento magiar, tras haber sido retirada hace años bajo iniciativa de Orbán.

Otro gesto de Magyar fue un guiño dirigido a las minorías. Cuando el primer ministro concluyó su primera intervención en el parlamento, un coro infantil procedió a interpretar el himno gitano ante los diputados, algo inédito hasta ahora en la historia política húngara.

Entre tanto, Viktor Orbán y otra serie de figuras de su partido, Fidesz, han optado por pasar a un discreto segundo plano, mientras la formación se reorganiza para afrontar los nuevos tiempos. El propio Orbán ha renunciado al acta de diputado en el parlamento, pero todavía mantiene la jefatura del partido.

De momento Orbán va a mantener el liderazgo de Fidesz, tal y como ha declarado. Pero muchos piensan ya en los nuevos tiempos y en una posible sucesión. Suena con fuerza el nombre de Gergely Gulyás, antiguo jefe de la oficina del primer ministro, como una figura en ascenso.

La composición del nuevo gobierno

El gobierno de Péter Magyar es un gabinete compuesto por hasta 17 carteras ministeriales en el que la mayoría de sus integrantes son militantes de Tisza, si bien algunos ministros son independientes. Otros también son antiguos militantes de Fidesz, como el propio Magyar.

Anita Orbán se erige en una de las principales figuras del gabinete, pues ostenta simultáneamente el puesto de viceprimera ministra y la cartera de Exteriores. La dirigente húngara ha estado ligada en el pasado a la política exterior magiar y también llegó a militar en Fidesz.

La cartera de Defensa la ostenta un militar, el teniente general Romulusz Ruszin-Szendi, antiguo jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, quien ya destacó hace unos meses por un incidente. Ruszin-Szendi saltó a los titulares por haber asistido a un acto de Tisza portando una pistola, lo que generó no poca controversia.

Asimismo, son varias las figuras que procedente del sector privado. La cartera de Economía y Energía la ostenta István Kapitány, un antiguo ejecutivo que hizo su carrera en el seno de la compañía Shell. El ministerio de Hacienda será regentado por András Kármán, economista del Estado y antiguo ejecutivo en la banca privada.

Sobresalen otras figuras que se inician en la política, como es el caso de Vilmos Kátai-Németh, un abogado ciego y maestro de aikido, que se estrena como ministro de Asuntos Sociales y Familiares; o László Gajdos, antiguo director del Zoológico de Nyíregyháza, que detentará la cartera de Medio Ambiente. También despunta Zoltán Tarr, un pastor calvinista con pasado en la era Orbán, que será ministro de Relaciones Sociales y Cultura. 

De los anhelos de cambio a la Realpolitik

Muchos húngaros anhelan que este nuevo gobierno implemente cambios y reformas para el país. Pero, sobre todo, anhelan pasar página respecto a la etapa anterior. La supermayoría parlamentaria que dispone Tisza augura que no tendrán problemas para aprobar o cambiar leyes.

Sin embargo, dentro de los previstos cambios políticos no está el desenganchar a Hungría de la energía rusa. Muy al contrario, se van a mantener las importaciones de petróleo. El nuevo ministro de Economía y Energía, István Kapitány, ya ha dado algunas pistas al respecto. La prioridad sigue siendo el acceso a una energía barata y competitiva.

El nuevo gobierno tampoco va a emprender un giro hacia la izquierda, un espectro muy alejado de las posturas conservadoras dominantes en el gabinete. Más allá de algunos gestos de cara al público, las políticas húngaras van a mantenerse por ahora en el espacio de la derecha.

Se da la circunstancia de que varios ministros son recién llegados a la política y carecen de experiencia en ese sentido, lo cual está por ver si entraña complicaciones para la marcha del gabinete.

El propio partido del gobierno, Tisza, carece de una tradición política y parlamentaria, algo que también plantea algunos interrogantes sobre su funcionamiento en los próximos cuatro años.

Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€

Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.