Estados Unidos se sumerge en el caos

Por Pablo del Amo

El 25 de mayo salía a la luz un vídeo en el que se podía ver cómo un policía de Minneapolis asfixiaba hasta  la muerte al hombre afroamericano de 46 años, George Floyd. Las imágenes rápidamente se compartieron por todo el mundo y, lo que empezaron como unas manifestaciones en Minnesota, rápidamente se extendieron a todo el país. En unos días Estados Unidos se sumió en un caos de disturbios en más de 50 ciudades, imágenes nunca vistas desde hace décadas.

Un problema estructural

Nuevamente se produce en Estados Unidos un estallido social de denuncia por la violencia policial hacia la población afroamericana. Así fueron los terribles disturbios de 1992 de Los Ángeles por el caso Rodney King, o más recientemente las revueltas de Ferguson en 2014, con Obama en la Presidencia. Este es solamente un nuevo episodio de un problema estructural, el racismo, que golpea a la sociedad estadounidense desde hace siglos.

Disturbios de 1968 en Washington DC por el asesinato de Martin Luther King jr
Vía Washington Post

Los datos hablan claro, en EEUU un afroamericano tiene tres veces más posibilidades que un blanco de morir a manos de la policía. Según los datos de Mapping Police Violence, cada año ha habido un mínimo de 1.071 y un máximo de 1.142 muertes causadas por agentes. A esto hay que añadirle, claro está, el alto nivel de exclusión social y pobreza que vive la población afroamericana, que tiene como consecuencia, en muchos casos, el alto nivel de delincuencia en este sector de la sociedad.

Actualmente tenemos un cóctel explosivo muy peligroso en Estados Unidos; más de 100.000 muertos por la pandemia, 40 millones de desempleados, temor por una recesión equiparable a la Gran Depresión, además de una polarización política que se ha visto incrementada desde la llegada de Donald Trump a la presidencia. A ello se unen los problemas de tensión racial, militarización de la policía y la gran cantidad de armas que hay en las calles. Solo hacía falta la mecha que prendiese el incendio.

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Las protestas sacuden Estados Unidos

Después de que el vídeo de la muerte de George Floyd se hiciese viral, cientos de personas se manifestaron en Minneapolis para exigir justicia. A pesar de que los cuatro policías implicados en la muerte de Floyd fueron despedidos, la rabia inundó las calles de la ciudad por la noche con múltiples disturbios al día siguiente.

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Tras un nuevo día de manifestaciones y disturbios en Minneapolis, donde se llegó a incendiar una comisaría, el gobernador de Minnesota activó el Estado de Emergencia y procedió al despliegue de la Guardia Nacional. Mientras, las protestas por la muerte de George Floyd se extendían por el país (Nueva York, Los Ángeles, Louisville). Con sus continuas polémicas declaraciones Donald Trump tensionaba aún más si cabe el ambiente en el país llamando “matones” a los manifestantes  y asegurando que “cuando los saqueos empiezan, los tiroteos también”.

Un manifestante con la bandera de Estados Unidos durante las protestas en Minneapolis. Julio Cortez / AP.

 El 29 de mayo, Derek Chauvin, el policía responsable de la muerte de George Floyd, es arrestado e imputado por el delito de asesinato. Sin embargo, eso no calma las protestas. Durante ese mismo día se organizan manifestaciones en más de 30 ciudades de Estados Unidos, acabando en disturbios en muchas de ellas, como en Atlanta, donde es asaltada la sede de la CNN. En Detroit, un joven de 19 años es asesinado a tiros, y en Oakland dos agentes de la Oficina de Protección Federal son tiroteados, muriendo uno de ellos por las heridas. En Portland se declara el Estado de Emergencia y el toque de queda, el Gobernador de Kentucky ordena la movilización de la Guardia Nacional, mientras que el alcalde de Louisville declara el toque de queda del anochecer al amanecer.

Al día siguiente continúa la escalada en las protestas, reportándose movilizaciones en más de 50 ciudades de Estados Unidos. En la mayoría de las ciudades del país se pudieron ver fuertes disturbios como en Los Ángeles, Seattle, Chicago o Philadelphia. En Nashville manifestantes asaltan el palacio de justicia del Área Metropolitana. Las imágenes de coches de policía incendiados, saqueos y manifestaciones recorren el mundo entero. La jornada acaba con cientos de detenidos, y tres muertos tras un tiroteo en Indianapolis. En al menos 25 ciudades de 16 estados han impuesto el toque de queda, mientras que la Guardia Nacional despliega a más de 5.000 efectivos en más de 15 estados.

El día 31 dejó protestas y disturbios en decenas de ciudades y la Guardia Nacional desplegada en 21 estados del país mientras se imponía el toque de queda en 40 ciudades. Las protestas más fuertes se vivieron en Washington DC, donde los disturbios estallaron alrededor de la Casa Blanca (el New York Times desveló que la noche del viernes el servicio secreto trasladó a Trump a un bunker subterráneo). También se vivieron disturbios en Boston, Philadelphia o Long Beach, y como en días anteriores las manifestaciones empezaron siendo pacíficas hasta que, ya entrada la tarde-noche, degeneraron en desórdenes. En el país vecino, Canadá, también se produjeron protestas, e incluso enfrentamientos con la policía como en Montreal.

Ese mismo día 31, el Fiscal General de Estados Unidos, William Barr, publica un comunicado en el que anuncia que se utilizarán los equipos antiterroristas regionales del FBI para “identificar a los organizadores criminales e instigadores” de los disturbios.

Al día siguiente las protestas toman un cariz diferente , mientras que durante el día son mayoritariamente pacíficas, al caer la noche los episodios violentos se multiplican. El 1 de junio se reportan varios tiroteos en St Louis, Las Vegas, Los Ángeles… siendo heridos varios policías. La jornada ya había empezado a temsarse con la filtración de unos audios donde se puede escuchar a Trump llamando “débiles” a los gobernadores mientras les insta a “dominar las protestas”: “es como una guerra… y la dominaremos rápido”.


La tensión escala con el llamamiento de un sector de los republicanos a desplegar al ejército (con apoyo de Trump). Mientras la Guardia Nacional se despliega en Washington DC, llega la noticia de que la autopsia oficial de George Floyd declara su muerte como un homicidio.


Pasadas las seis y media de la tarde Donald Trump comparece ante la nación amenazando con desplegar al ejército si la situación empeora, pronunciando un discurso duro donde recomienda desplegar a la Guardia Nacional para “dominar las calles”, así como promete duras penas de prisión para los detenidos en las protestas. Como colofón a su puesta en escena, Trump se dirige a la iglesia de San Juan para posar con una biblia en la mano, momentos antes la policía había dispersado una manifestación pacífica para allanar el camino del Presidente.

En el centro del caos, cabe destacar las denuncias de periodistas por los asaltos y detenciones arbitrarias de la Policía de Estados Unidos durante su cobertura de las protestas. El Comité para la Protección de los Periodistas ha alertado sobre los ataques a la prensa. Según el CPJ, 125 violaciones de la libertad de prensa han sido reportadas en todo el país por periodistas desde el 29 de mayo, incluyendo 20 detenidos. El más sonado, la detención del reportero de la CNN Omar Jiménez, detenido en directo el día 29 de mayo en Minneapolis. Pero la lista es amplia, con imágenes donde se muestra a la policía disparando pelotas de goma a los reporteros, la fotógrafa independiente Linda Tirado perdió la visión de un ojo tras recibir el impacto de una bola de pintura de la policía. También se vieron episodios donde manifestantes impedían hacer su trabajo a los periodistas, por ejemplo en Washington DC, el reportero de la Fox Leland Vitter tuvo que abandonar el lugar mientras era increpado.

Demócratas y republicanos intentan imponer su narrativa

El 31 de mayo Donald Trump anuncia vía Twitter que Estados Unidos designará al movimiento ANTIFA (grupos de izquierda radical) como organización terrorista. De esta manera, el presidente estadounidense consolidaba su narrativa sobre los disturbios en el país. Trump y otras figuras de la administración estadounidense habían acusado al movimiento ANTIFA y a la izquierda radical de estar detrás de las protestas de estos últimos días. De hecho el día 30 el presidente Trump tuiteaba “son los Antifa y la izquierda radical. No echéis la culpa a otros”.

Existe una gran polémica sobre quién estaría tras los disturbios. Diversas figuras del Partido Demócrata, como Alexandria Ocasio Cortez (congresista) o Tim Walz (gobernador de Minnesota), señalan a grupos supremacistas blancos. El comisionado del Departamento de Seguridad de Minnesota, admitió, que tras la identificación de los detenidos, se estaba realizando una investigación de grupos nacionalistas blancos que estarían alentando a sus miembros a través de internet a usar las protestas para crear el caos.

Los manifestantes incendiaron el tercer distrito electoral de la policía de Minneapolis el 28 de mayo. Zach Boyden-Holmes, The Register-USA TODAY NETWORK.

Ambas narrativas se han intentado imponer para explicar los motivos de los disturbios y los saqueos. También se ha podido escuchar en medios de comunicación como la CNN, cómo se insinuaba que Rusia podría estar detrás de los desórdenes, aunque es una tesis que no ha tenido arraigo en el país.

Conclusiones

¿Qué podemos esperar de estas protestas? Poco o nada, todo apunta a que se repetirá el círculo vicioso de los anteriores desórdenes; episodio de brutalidad policial-indignación y disturbios-desescalada-todo sigue igual-nuevo episodio de brutalidad policial. Quizás incluso la situación llegue a ser peor tras la crisis económica que se avecina, ahora mismo no se atisba la posibilidad de que se ataquen los problemas estructurales de Estados Unidos.

Por otra parte, esta crisis puede venirle bien a Donald Trump de cara a las presidenciales de noviembre. Trump querrá visibilizar los disturbios para que se olviden los estragos que ha dejado el coronavirus en el país, recordemos que Estados Unidos es el principal foco mundial. El Presidente seguirá la misma estrategia que ha resultado efectiva anteriormente a los republicanos, centrarse en las escenas de insurrección y llamar a la “ley y orden” mientras tacha a los demócratas de blandos.

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Pablo del Amo

Graduado en Historia y en el máster en Cooperación Internacional por la UCM. Interesado en geopolítica y en relaciones internacionales. Intentando comprender como funciona el mundo. https://twitter.com/PablodelAmo77?s=09
Graduado en Historia y en el máster en Cooperación Internacional por la UCM. Interesado en geopolítica y en relaciones internacionales. Intentando comprender como funciona el mundo. https://twitter.com/PablodelAmo77?s=09

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