
El pasado 27 de noviembre el grupo islamista Hayat Tahrir al-Sham (HTS) dio comienzo a su operación Disuasión de la Agresión (Deter of Agression), iniciando la ofensiva más intensa y violenta en el noroeste de Siria desde 2020 contra las fuerzas gubernamentales del Ejército Árabe Sirio (SAA).
La operación se bautizó con este nombre debido a que, según comandantes de HTS e incluso Turquía, la motivación que desencadenó la preparación y ejecución de estas maniobras fue la intensificación de los bombardeos aéreos y de artillería rusos y sirios durante las semanas anteriores. Desde el primer día, la ofensiva ha demostrado ser un movimiento altamente planificado, con la participación de varias facciones del Ejército Nacional Sirio (SNA, grupos armados apoyados por Turquía) además de HTS.
La caída de Alepo
Ya durante el 27 de noviembre los avances fueron rápidos e incuestionables. En apenas 9 horas los efectivos de HTS habían avanzado unos 6 kilómetros en el oeste de Alepo, tomando 18 pueblos y el importante cuartel de la 46ª Brigada, un punto clave en la línea defensiva del SAA.
En paralelo, el ejército sirio intensificó sus esfuerzos por frenar el avance, recurriendo a bombardeos masivos con artillería y sorprendentemente escasos y limitados ataques aéreos rusos en la retaguardia de HTS. Aunque las fuerzas gubernamentales intentaron reforzar sus líneas defensivas alrededor de Alepo, especialmente en puntos críticos como Khan al-Asal y Anadan, las posiciones cayeron rápidamente en manos de la oposición.
Los avances durante el segundo día de combates fueron aún más vertiginosos, ya que consiguieron cortar la autopista M5, una arteria clave que conecta Alepo con Damasco, y lograron acercarse a tan solo 3,5 kilómetros del centro de la ciudad. Paralelamente, se abrió un segundo frente en el sur de Idlib, donde HTS capturó rápidamente la ciudad de Saraqib.

Esta localidad es altamente estratégica debido a que controla el acceso a la M5 (Alepo-Damasco) y a la M4 (Alepo-Latakia). A las 36 horas de ofensiva, el gobierno de Damasco ya había perdido unos 230 kilómetros cuadrados, 42 pueblos y aldeas y decenas de puestos militares, además del corte de las carreteras fundamentales para poder sostener Alepo.
El tercer día de la ofensiva trajo consigo un nuevo avance sin precedentes y continuó el colapso de las líneas defensivas del SAA: las fuerzas de HTS lograron penetrar en el centro de Alepo, tomando puntos emblemáticos como la ciudadela, el Palacio del Gobernador y las sedes de las principales direcciones de inteligencia del gobierno.
Además, se reportó que las fuerzas gubernamentales comenzaron a retirarse de la ciudad, dejando gran parte del territorio sin defensa. La caída de Alepo parecía inminente, con la oposición consolidando sus posiciones y capturando grandes cantidades de armamento, incluidos tanques, vehículos blindados, misiles antiaéreos y drones suicidas.
Mientras tanto, el SNA lanzó al norte de Alepo una nueva ofensiva, denominada Amanecer de la Libertad, centrada en Tadef, al sur de al-Bab, con el objetivo puesto en Tel Rifaat. Esto generó una rápida movilización de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) kurdas –que ya había comenzado en menor medida el primer día de ofensiva–, lo que dejaba entrever –como se ha podido confirmar más tarde– que podrían estar preparándose para asumir el control de las zonas abandonadas por el SAA.
En cuestión de horas, las SDF ya estaban comenzando a desplegarse en el barrio kurdo de Sheikh Maqsoud (Alepo), un área que desde que el ejército de Siria recuperó la ciudad en 2016 siempre ha tenido una importante presencia –acordada– de fuerzas kurdas. Además, los grupos kurdos también han tomado el control del aeropuerto internacional de Alepo y varias localidades de la provincia, como Dayr Hafir, Tell Arn o Nubl, ante la retirada del SAA.
Durante el cuarto día, la debacle de las fuerzas gubernamentales de Siria sigue siendo la tónica general, de nuevo con rápidos avances de HTS y SNA. En el frente de Idlib, los grupos islamistas han conseguido tomar decenas de pueblos hacia el este y sur de la autopista M5, reforzando su control de la vital carretera, irrumpiendo en la provincia de Hama e incluso haciéndose con el control de la importante ciudad de Maarat an-Numan.
Las consecuencias del colapso del ejército de Siria
En cuanto a una visión más general, la ofensiva de HTS está generando que el mapa de la crisis siria se redibuje rápidamente. La posibilidad de que Alepo caiga en su totalidad es altamente realista, lo cual probablemente llevará a una reacción en cadena que traerá consigo una grave inestabilidad en otros lugares –como en Daraa, donde persiste un fuerte sentimiento opositor y miles de antiguos combatientes de la oposición siguen empuñando las armas– y el total descongelamiento del conflicto sirio.
A nivel internacional, la ofensiva en curso se produce en medio de un clima geopolítico complejo y tenso en torno a Siria. Los intentos de Turquía de normalizar los lazos diplomáticos con Bashar al-Assad han fracasado, mientras que el intento turco de proponer una nueva incursión militar en el norte de Siria contra las SDF fue rechazado por Rusia en la reciente cumbre de Astaná.
Aunque no hay pruebas del involucramiento de Ankara, ni las tropas turcas ni el servicio de inteligencia turco han intervenido para poner freno a la ofensiva, a pesar de contar con la capacidad para hacerlo. Por otra parte, la inminente entrada de Donald Trump a la Casa Blanca y su convicción de retirar a las tropas estadounidenses de Siria también ha generado que se agite el avispero del conflicto sirio, animando a Turquía a presionar por todos los medios a las SDF.
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