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China sella un alto al fuego entre Tailandia y Camboya

China se anota una victoria diplomática al mediar en un alto al fuego entre Tailandia y Camboya tras los enfrentamientos de 2025.
Soldados del ejército de Tailandia izan la bandera nacional en una localidad capturada durante los enfrentamientos con Camboya, a finales de 2025.

La escalada entre Tailandia y Camboya ha terminado a orillas del lago Fuxian en Yunnan, China. Junto a él, el ministro de Exteriores chino Wang Yi y sus homólogos camboyano y tailandés, Prak Sokhonn y Sihasak Phuangketkeow, se reunieron para consolidar el alto al fuego logrado el 27 de diciembre y avanzar en la normalización de las relaciones bilaterales. 

Un comunicado conjunto en el que cada una de las partes ratificaba su compromiso de “trabajar por la paz” fungió como colofón de la mayor operación diplomática del Zhongnanhai –la sede del Gobierno de la República Popular– en el Sudeste Asiático en décadas. El operativo inició al calor del bloqueo naval parcial impuesto a Camboya y la creciente intromisión de Laos en el conflicto. 

Para ampliar: Los intereses tras el conflicto armado entre Tailandia y Camboya

Deng Xijun, el enviado especial para asuntos asiáticos del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, realizó sendos viajes a Bangkok y Nom Pen entre el 18 y el 23 de diciembre de 2025. En ambos países, la delegación china se reunió con los principales mandos políticos y militares para trasladar la voluntad de Pekín de desescalar la situación.

El mensaje fue bien recibido en las dos capitales. El 25 de diciembre, representantes de ambos países celebraron una conferencia en Tailandia para debatir un posible alto al fuego. Dos días después, este mismo se materializó.

El acuerdo ha resistido a repetidas acusaciones mutuas de violación y ha permitido que 18 prisioneros de guerra camboyanos que permanecían en cautividad desde julio fueran liberados

Victoria diplomática de China

Se trata de un golpe premeditado a la influencia de la administración de Donald Trump en la región. El acuerdo de paz de Kuala Lumpur, promovido por Estados Unidos y Malasia, se hizo añicos al poco de ser firmado, desacreditando el liderazgo regional de Washington. El fracaso evidencia ante las cancillerías regionales la ausencia de una estrategia norteamericana claramente definida en el Sudeste Asiático.

Por contra, China ha demostrado una amplia habilidad política en el manejo de las temporalidades. La rotación anual de la presidencia de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) limita el margen de actuación de sus presidentes.

En este sentido, Anwar Ibrahim, primer ministro malayo, había apostado gran parte de su capital internacional en la consecución del Acuerdo de paz de Kuala Lumpur. Cada jornada de renovado enfrentamiento ponía en tela de juicio su carrera política.

El liderazgo de Ibrahim se deshacía rápidamente a medida que el año llegaba a su conclusión y los combates no mitigaban. Sabiendo que, en 2026, la presidencia recae sobre el presidente filipino Ferdinand Marcos Jr., quizás el perfil político más adverso a los intereses chinos dentro de la ASEAN, Pekín inició los trámites para poner fin al derramamiento de sangre.  

La coyuntura aparenta ser la inversa que tras el último alto al fuego. Anutin Charnvirakul y el Bhumjaithai afrontan las elecciones del 8 de febrero de 2026 con el respaldo narrativo de un nacionalismo tailandés exaltado.

Para ampliar: Tailandia intensifica el conflicto con Camboya con un bloqueo naval parcial

El clan Hun, por su parte, debe hacer frente a las consecuencias humanas del conflicto –se estima que unos 600.000 camboyanos se vieron desplazados por los combates– mientras las perspectivas de una mejora de las relaciones con Washington se hacen cada vez más tenues. 

Rodeados de problemas, la dinastía política ha decidido realizar un movimiento clave en política interna: atacar la industria del juego y la ciberestafa. Buscando reconstruir la "relación especial" con el Zhongnanhai, Nom Pen ha detenido y extraditado a China a Chen Zhi. Fundador de Prince Holding Group, asesor personal de Hun Manet y Hun Sen, Zhi lo había sido todo en ese sector.

Supuestamente, su empresa controlaba gran parte de los centros de ciberestafas de Camboya y fungía como una conexión entre la clase política del país y la industria.

Su caída en desgracia sirve también como un "aviso para navegantes" para otros miembros de alto rango del Partido Popular de Camboya (CPP) como Kok An o Ly Yong Phat que controlan gran parte del sector del juego y las ciberestafas.

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