
Los planes para prorrogar el mandato del presidente Emmerson Mnangagwa dos años más, hasta 2030, han puesto de manifiesto las divisiones internas de la gobernante Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF).
Mnangagwa, que asumió el cargo en 2017 tras un golpe de Estado contra el héroe de la independencia nacional Robert Mugabe, consolidó su poder en 2023 tras ganar un segundo mandato presidencial. Una victoria que, sin embargo, fue ampliamente cuestionada por la fuerza opositora Coalición Ciudadana por el Cambio y por los observadores internacionales.
Discordia en la ZANU-PF
Emmerson Mnangagwa reiteró en el último congreso del ZANU-PF que no tiene intención de extender su presidencia más allá de dos mandatos ni de 2028, cuando cumplirá 86 años. Este mensaje fue trasmitido a los miembros del partido por el secretario de Asuntos Jurídicos, Patrick Chinamasa, en la Conferencia Popular Anual de la ZANU-PF. En 2024, el propio Mnangagwa llegó a declarar públicamente que está dispuesto a retirarse y dejar el poder de Zimbabue a un nuevo líder de la formación.
No obstante, los movimientos de sus aliados indican que las intenciones son otras. Este sector de la ZANU-PF está tratando de conservar el control del partido y presiona para que el presidente permanezca en el cargo, llegando incluso a aprobar una resolución para enmendar la Constitución nacional. Por ello, la posibilidad de un golpe de palacio resuena cada vez con más fuerza en Harare.
Esta dinámica está agudizando la disputa en el seno de la ZANU-PF alrededor de la "agenda 2030", mediante la cual algunas figuras del partido buscan extender el mandato del presidente Mnangagwa más allá de 2028, al menos por dos años. Las facciones contrarias a las medidas adoptadas se están movilizaron en torno al vicepresidente Constantino Chiwenga, exgeneral del ejército que lideró el golpe contra el Mugabe y que defiende que Mnangagwa debe dimitir en la fecha prevista.
Mientras tanto, en las calles de Zimbabue, el veterano de guerra de liberación Blessed "Bombshell" Geza, presuntamente cercano a Chiwenga, está liderando las protestas con ataques públicos contra Mnangagwa y sus aliados, acusándoles de corrupción. Los críticos de la ZANU-PF consideran que la política económica de Mnangagwa está siendo un desastre para el país al no cumplir sus promesas y generar un creciente descontento entre la población.
Geza, que ha contado con el apoyo de la principal asociación de veteranos de guerra, ha convocado protestas callejeras en todo Zimbabue para exigir la dimisión del presidente e impedir un tercer mandato. Hasta la fecha, estas movilizaciones se han saldado con la detención de al menos 98 manifestantes por parte de las autoridades.
Crece la tensión en Zimbabue
Aunque la protesta del 31 de marzo organizada en Harare contó con una escasa participación, en las principales ciudades, incluida la capital, se produjo un cierre generalizado, con escuelas y comercios cerrados y una fuerte presencia de las fuerzas de seguridad. Todo indica que las desavenencias entre las facciones del ejército zimbabuense, así como los veteranos de la guerra de liberación, y el presidente parecen irreparables.
Por su parte, la facción de Emmerson Mnangagwa ha respondido atacando públicamente y expulsando a Geza y a otros críticos de la ZANU-PF, mientras ha cerrado filas en defensa del presidente, quien, el 27 de marzo, denunció "actos de traición" en su contra y señaló a los miembros "camaleónicos" de su propio partido.
Asimismo, dos días antes, en medio de las crecientes tensiones y del temor del gobierno a un nuevo golpe de Estado, Mnangagwa destituyó al general Anselem Sanyatwe, jefe del Ejército Nacional de Zimbabue y aliado de Chiwenga, tras haber reemplazado también en los últimos meses a los jefes de la policía y de los servicios de inteligencia.
En su lugar, ha elegido al exgeneral de división Emmanuel Matatu como nuevo jefe del Ejército Nacional de Zimbabue. Matutu, procedente de la provincia natal de Mnangagwa, Midlands, es considerado leal al actual jefe de las Fuerzas de Defensa de Zimbabue (ZDF), Philip Valerio Sibanda, alguien en quien el presidente todavía confía.
Al cargo del Ministerio de Seguridad del Estado nombró a Lovemore Matuke, uno de sus más estrechos aliados y quien está dirigiendo la campaña de Mnangagwa para asumir un tercer mandato. Este cargo clave supone el control sobre la Organización Central de Inteligencia (CIO) y el Mando Conjunto de Operaciones (JOC), órgano que coordina la seguridad nacional.
En este contexto, durante el mes de abril de 2025 se está empezando a hablar sobre la posibilidad de un impeachment o una acción militar contra el presidente Mnangagwa, especialmente tras la desastrosa aparición pública en Sudáfrica que pone en duda su capacidad mental para continuar en el cargo debido a su avanzada edad. El cocodrilo podría acabar sufriendo el mismo destino que Mugabe.
Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€
Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.







