Portada | Europa | Kiev afronta una grave crisis energética por los ataques rusos

Kiev afronta una grave crisis energética por los ataques rusos

Los ataques rusos contra la infraestructura energética de Ucrania provocan cortes de suministro y una grave crisis en Kiev, la capital.
Los ataques rusos contra la infraestructura energética de Ucrania provocan cortes de suministro y una grave crisis en Kiev, la capital. Fuente: Depositphotos

Kiev atraviesa estas últimas semanas la peor crisis energética desde el inicio de la guerra. Los kievitas se enfrentan desde hace días a temperaturas cercanas a veinte grados bajo cero con muy frecuentes cortes de electricidad.

La infraestructura energética es blanco constante de ataques rusos y la capital sufre serios problemas de suministro. El pasado 9 de enero, el alcalde Vitali Klitschko recomendó “abandonar la ciudad temporalmente” en caso de tener la posibilidad. Doce días después, el propio Klichko sostiene que 600.000 habitantes habrían seguido su consejo y han abandonado la urbe.

Los bombardeos, efectuados con drones y misiles de distinto tipo, habían afectado a suministros de agua y electricidad en la mayor ciudad de Ucrania. La rotura de tuberías ha impedido durante varios días llevar agua potable a los distritos al este del río Dniéper y los ataques a infraestructuras energéticas han dejado el 70% de los edificios residenciales sin calefacción en unos días en los que las temperaturas mínimas eran extremadamente bajas. 

Para ampliar: Ucrania afronta su quinto año de guerra

Durante las últimas jornadas, los medios locales reportaban cortes de electricidad de más de veinte horas de duración en casi toda la capital –algunas zonas, incluso, se mantuvieron sin energía durante varios días seguidos–.

La mayor parte de las viviendas son de la era soviética y su bajo nivel de aislamiento térmico hace muy difícil vivir en ellas sin algún tipo de caldeo. El sistema de calefacción central instalado en estos edificios es de gas o gasóleo, pero para su correcto funcionamiento es necesaria electricidad que alimente bombas de circulación, sistemas de control y válvulas motorizadas. 

Servicios esenciales como centros sanitarios se han mantenido en funcionamiento gracias a la disponibilidad de generadores independientes a la red eléctrica. En otros servicios públicos, como el del tranvía o el trolebús, se ha convertido en habitual ver a camiones y tractores remolcando a los convoyes. 

La infraestructura energética de Kiev

Desde el inicio de la guerra, Ucrania se enfrenta a cortes regulares de suministro de electricidad. El Gobierno clasifica las interrupciones como planificadas o “de emergencia”, cuando estas son fruto de la imposibilidad de proveer luz a los hogares.

La planificación y el horario de las interrupciones es anunciada a la población a través de un portal específico, pero los cortes clasificados como de emergencia no se pueden prever y la población queda a expensas de la disponibilidad –o no– de energía. Kiev se encuentra en estos momentos en el régimen de estos cortes de emergencia, por lo que la mayor parte del día la población no dispone de energía eléctrica. 

Antes de la guerra, la ciudad de Kiev era abastecida principalmente por seis centrales eléctricas: dos hidroeléctricas, tres de gas y una de carbón; entre todas ellas se aportaba a la red eléctrica una potencia de hasta 2.545 megavatios. De ellas, tras todos los ataques producidos, solo quedan tres en funcionamiento, cuya suma de trabajo aporta 745 megavatios.

La inutilización de las tres mayores plantas energéticas de Kiev ha supuesto para la ciudad una reducción superior al 70% de la capacidad de producción eléctrica. Además, los ataques de las últimas semanas habrían destruido dos de las mayores centrales térmicas del país de la empresa Kyivenergo, que generaban, entre ambas, 1.200 megavatios.

La insuficiencia de las tres centrales eléctricas para abastecer toda la demanda de la ciudad de Kiev ha obligado al operador eléctrico a transferir energía de otras regiones del país, lo que se ha traducido en mayores interrupciones programadas en las provincias colindantes a Kiev.

En estos momentos, el Gobierno califica la situación de “crítica” en Kiev y su provincia, además de en las regiones en las que se encuentra el frente –donde los cortes de electricidad suceden durante casi la mitad del día–.

Reacción política nacional e internacional

Ante esta situación, Volodimir Zelensky decretó el pasado 16 de enero el estado de emergencia por la crisis energética que sufre el país, centrándose especialmente en la situación de la capital. El presidente acusó a Rusia de explotar deliberadamente las bajas temperaturas como parte de su estrategia militar contra la población civil.

Como respuesta, el dirigente ucraniano estableció un plan con tres medidas para mitigar las consecuencias. La más significativa ha sido la creación de un centro de mando de coordinación energética, a cuyo frente ha colocado a quien fuera ministro de Defensa, Denys Shmyhal. 

Esta designación se hace días después de que Shmyhal fuera rechazado por el Parlamento ucraniano como ministro de Energía, a falta de 16 votos favorables y con la abstención de tres partidos políticos.

Para ampliar: Andrii Yermak, mano derecha de Zelenski, dimite cercado por la corrupción

Esta reprimenda parlamentaria al presidente ucraniano se suma a un muy reciente caso de corrupción que sacudió al Gobierno el pasado mes de noviembre, cuando la Oficina Nacional Anticorrupción y la Fiscalía descubrieron que varios miembros del Ejecutivo cobraban sobornos a empresas adjudicatarias de contratos que tenían como objeto proteger la infraestructura energética del país. 

En los últimos días han sido varios los países que han ofrecido ayuda a Kiev. Polonia ha recaudado fondos por valor de 250.000 dólares para comprar generadores eléctricos que puedan usarse en la capital.

Según el Ministerio de Energía ucraniano, Azerbaiyán ha ofrecido también equipamiento diverso –como cinco transformadores y once generadores, entre otro equipamiento entregado– cuya suma de valor asciende a un millón de dólares.

Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€

Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.