
Los ministros de Defensa de Siria y Líbano llegaron el 17 de marzo a un acuerdo para establecer un alto al fuego y devolver la calma a la frontera entre ambos tras dos días de enfrentamientos. Los choques se originaron con un incidente en el que Damasco alegó que miembros de un grupo afiliado con Hezbolá, el partido político chií y grupo paramilitar libanés, secuestraron y acabaron con la vida de tres soldados de las fuerzas de seguridad sirias.
Siria sostuvo que los autores habían cruzado la frontera para capturar y asesinar a los soldados, pero fuentes libanesas indicaron que los tres fallecidos, supuestamente contrabandistas, habían entrado por sí mismos a Líbano antes ser atacados, apuntando como responsables a clanes locales del noreste del país. Hezbolá, por su parte, negó cualquier involucración en lo sucedido. En cualquier caso, las tropas sirias respondieron lanzando proyectiles dirigidos a varias localidades a lo largo de la frontera.
El presidente libanés, Joseph Aoun, declaró haber ordenado a sus fuerzas responder al fuego recibido desde Siria en el norte y este de la frontera, lo que llevó a una escalada de las hostilidades con la llegada de refuerzos a la zona.
En este sentido, el ejército sirio envió el lunes 17 un convoy de efectivos y tanques para “reforzar las posiciones”. El mismo día, el ejército libanés informó de la entrega de los tres cuerpos a las autoridades de Damasco. Según fuentes del Ministerio de Sanidad de Líbano, los altercados han dejado un total de diez muertos y más de cincuenta heridos y han provocado desplazamientos temporales de población en localidades cercanas a la frontera, como Qasr.
En uno de los momentos más mediáticos de la confrontación, un grupo de cuatro periodistas que se encontraban cercanos a posiciones de las fuerzas de seguridad sirias resultaron heridos de levedad tras ser alcanzados por un proyectil de artillería.
El lunes 17, un comunicado del Ministerio de Defensa sirio anunció la consecución de un acuerdo entre Siria y Líbano para poner fin a los enfrentamientos. El pacto enfatizaba, asimismo, la necesidad de “aumento en la coordinación y cooperación entre ambas partes” con respecto a la seguridad fronteriza. El entendimiento llegaba tras reuniones del ministro de Exteriores libanés con su homólogo sirio, Asaad al-Shaibani, en sus respectivos viajes a Bruselas. La tregua se ha mantenido por el momento, estabilizando así una zona que parece ser un foco de tensiones relevante para la seguridad de los países.
La cooperación fronteriza Siria-Líbano
Los nuevos presidentes sirio y libanés parecen haber establecido hasta el momento relaciones cuanto menos cordiales. Ambos llamaron al otro para felicitarle sus respectivas aunque diferentes llegadas a la presidencia y, ya desde principios de febrero, Beirut anunció la materialización de acuerdos acerca de la coordinación de esfuerzos para asegurar la extensa frontera.
Los informes de altercados armados a lo largo de esta han continuado surgiendo desde entonces, siendo la permanencia de rutas de contrabando y tráfico de armas un problema importante de seguridad para Siria y Líbano. Igualmente, durante los recientes enfrentamientos en las provincias de Latakia y Tartús en la costa siria, también se reportaron casos de escaramuzas en zonas fronterizas.
La inestabilidad en la frontera fue el tema principal de conversación en la reunión que Joseph Aoun y Ahmed al-Sharaa mantuvieron durante su visita a El Cairo en el marco de la cumbre de la Liga Árabe a principios de marzo. Las autoridades sirias habían anunciado apenas un mes antes el despliegue de fuerzas en la provincia de Homs para acabar con rutas de contrabando, acusando a Hezbolá de ayudar a organizaciones del tráfico de armas.
Un día antes del inicio de las últimas hostilidades, las autoridades libanesas informaron del establecimiento de varios pasos fronterizos temporales para restaurar la conectividad entre ambos países tras los daños causados por bombardeos israelíes dirigidos contra activos de Hezbolá. Cabe recordar que Israel continúa su ocupación de territorio sirio en las provincias sureñas de Daraa y Quneitra, además de mantener sus posiciones en puntos clave del sur de Líbano.
La acción israelí ha sido una de los principales motivos de cooperación y acercamiento hasta el momento por parte de ambos países. Esto quedó claro en los discursos de los presidentes en El Cairo y en casos como las declaraciones de Walid Jumblatt, político druso libanés, al respecto de las estrategias de influencia israelíes en el sur del país.
Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€
Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.







