Portada | Europa | Brčko, el muro que parte Bosnia y Herzegovina y la República Srpska

Brčko, el muro que parte Bosnia y Herzegovina y la República Srpska

Señal de tráfico vandalizada que da la bienvenida a la República de Srpska, en Bosnia y Herzegovina.
Señal de tráfico vandalizada que da la bienvenida a la República de Srpska, en Bosnia y Herzegovina. Fuente: Buiobuione - bajo CC BY-SA 2.0 DEED

“En el habla de los extranjeros la palabra como tal se usaba para callar la verdad”, estas palabras fueron escritas por el nobel de literatura Ivo Andric en su clásica novela Un puente sobre el Drina. Una frase que encaja a la perfección con el desarrollo y escenario posterior propiciado por los Acuerdos de Dayton de 1995, un pacto que puso fin al conflicto armado en Bosnia y Herzegovina, pero que dejó un panorama transicional muy difícil de gestionar para las instituciones que nacerían justo después. 

El proceso de secesión de Yugoslavia que marcó la década de 1990 fue una prueba de que ningún escenario bélico podía darse en época contemporánea si no era bajo la lógica de la guerra total. Esto, en un contexto globalizado, de relaciones internacionales basadas en fuertes lazos militares y económicos, se traducía en que los conflictos ya no serían más con un campo de batalla definido, unos ejércitos enfrentados entre sí y con dos contendientes únicamente. De hecho, la intervención de países extranjeros, directa o indirectamente, quedó normalizada a partir de las diferentes guerras que ocurrieron en los Balcanes. 

Para ampliar: Los Poderes Bonn o cómo Bosnia y Herzegovina se ha convertido en un protectorado de la "comunidad internacional"

El fin del conflicto en Bosnia y Herzegovina fue el resultado de una estrategia de guerra total llevado hasta sus últimas consecuencias, el cual solo pudo producirse al calor del genocidio de Srebrenica y la complicada posición en la que dejó a la comunidad internacional, responsable de la seguridad en la zona. Aquel suceso forzó a las fuerzas occidentales a negociar un armisticio en una posición de debilidad, más aún cuando el ejército de la República Srpska había puesto tantos muertos encima de la mesa. Extranjeros, agredidos y agresores establecieron las normas para el final de la contienda y el inicio de una nueva fase en la zona. Palabras, al fin y al cabo, que silenciaron un problema todavía por resolver.

De este modo se comprende mejor la imagen final que dejaron los Acuerdos de Dayton, un reflejo del éxito de la estrategia de limpieza étnica serbia y croata en el país, ralentizando la transición para el conjunto de Bosnia y Herzegovina y enquistando para siempre la cuestión étnico-nacional en su política institucional. Los mencionados acuerdos partieron el país en cuatro partes: la República Srpska, que controla el 48% del territorio; la Federación de Bosnia y Herzegovina, repartida territorialmente al 30% para los bosníacos y al 21% para los croatas. 

Sin embargo, resta un 1%. Ese porcentaje corresponde al distrito de Brčko, una zona formalmente autónoma, y cuya función no es otra que evitar el dominio total de la República Srpska en la frontera norte, sur y este del Estado. Esta es una zona crucial para la influencia de los serbios de Bosnia, más aún teniendo en cuenta las aspiraciones que representa la figura política de Milorad Dodik, cuyos posicionamientos y actos hacen peligrar la relativa estabilidad impuesta por los Acuerdos de Dayton.

El estatus del distrito de Brčko

Sobre el papel de lo acordado en Dayton, Brčko fue concebida como una entidad autónoma e interétnica, la cual se organizaría de manera independiente del resto del Estado, contando con un estatuto independiente desde 2008. Este, entre otras cuestiones, respondía en última instancia a la constitución y leyes de Bosnia y Herzegovina, siendo protegido por el ejército del país así como de la OTAN como parte de un acuerdo más amplio (artículo 7), negando de paso la posibilidad de existir a grupos paramilitares. 

El distrito funciona como una ciudad, organizada alrededor de un equipo de gobierno bajo la dirección del alcalde y una asamblea resultante del sufragio universal en la zona. Por otro lado, Brčko tiene también la capacidad de impartir justicia de manera independiente en su territorio (artículo 66). No obstante, Brčko, como el resto de Bosnia y Herzegovina, tiene parte de su soberanía restringida como consecuencia de los Acuerdos de Dayton, quedando al amparo de un supervisor internacional.

Para ampliar: La Guerra de los Balcanes (III): Bosnia, una independencia sobre el papel

Si bien este quedó en suspenso desde 2012 con el Peace Implementation Council (PIC), la realidad es que el puesto ha seguido existiendo desde entonces. Esta figura se encarga de que las condiciones del armisticio de 1995 se cumplan, aunque en la práctica se traduce en una restricción de la autonomía política y limita la posibilidad de transicionar. El puesto lo ocupa desde 2022 el estadounidense Jonathan Mennuti, parte del departamento de Estado desde 1999 y con experiencia en las embajadas de Turquía, Serbia, Rusia y Kazajistán. 

En última instancia, Brčko sirve como un tapón geográfico que impide a la República Srpska el control total de la región, no así cultural pues la toma de posiciones del proyecto de Dodik en la última década ha sido notable.

Brčko, territorio en disputa

Para comprender la complejidad de Bosnia y Herzegovina en la actualidad es preciso conocer a Milorad Dodik, Presidente de la República Srpska entre 2010 y 2018 y nuevamente desde 2022, así como Primer Ministro entre 1998 y 2001 y entre 2006 y 2010. Dodik es una figura crucial para comprender la actuación y aspiraciones de la minoría serbia en la región.

Las políticas desplegadas por el nativo de Banja Luka desde 2016 han estado marcadas por un marcado tono secesionista, contrario a los Acuerdos de Dayton y claramente alineado con las posturas más reaccionarias de la cultura política conservadora de Serbia. Esta dinámica ha ido tensionando y polarizando cada vez más la frágil situación institucional del país, desacreditando de paso la autoridad del Alto representante y dificultando cualquier avance hacia una lógica alejada de la identificación étnico-nacional excluyente. 

Negociaciones de la "comunidad internacional" en el marco de los Acuerdos de Dayton que dieron lugar a la Oficina del Alto Representante (OAR) para Bosnia y Herzegovina y, a su vez, a los Poderes Bonn.
Negociaciones de la “comunidad internacional” en el marco de los Acuerdos de Dayton que dieron lugar a la Oficina del Alto Representante (OAR) para Bosnia y Herzegovina

¿Y qué tiene que ver Brčko en todo esto? Sobre el papel, es una zona libre del predominio étnico de ninguna de las tres nacionalidades que componen el mapa bosnio.  Sin embargo, la composición del distrito ha cambiado mucho desde antes de la guerra, momento en el que se tomaron tanto las fronteras de esta zona como la decisión de establecerla como autónoma del resto de cantones. Si en 1991 el grupo mayoritario era el bosníaco, representando el 44,1% de la población, en el último censo étnico de 2013 ese dato había bajado al 42,4%. Mientras, los serbios, en apenas dos décadas habían pasado de ser el 20,7% al 34,6%, siendo mayoría en la ciudad de Brčko (48,7%). Además, Brčko, en el momento del armisticio de 1995, estaba bajo control del ejército de Ratko Mladic, siendo una de las primeras zonas en experimentar la limpieza étnica en el transcurso de la guerra junto a Bijeljina.

Dodik ha sabido sacar partido de esta circunstancia, intensificando en los últimos años sus actos y su presencia en el distrito, incluyendo la celebración del polémico Día de la República (9 de enero), declarado inconstitucional en 2015, y que conmemora la proclamación del Estado serbio en Bosnia y Herzegovina. Junto a esto, el Presidente ha sido claro en su postura respecto al futuro del distrito de Brčko. “El pueblo serbio tiene derecho a la libertad y a la República. Los serbios de Brčko tienen derecho a la República y a pertenecer a la República Srpska”, dijo Dodik en 2022 en la Academia ceremonial de Brčko. "No queremos a Bosnia y Herzegovina, de donde no obtuvimos nada durante todos estos años. Estamos en esto porque tenemos que estar, porque nos empujaron a estar. Odiamos a Bosnia y Herzegovina porque desmantelaron la Constitución e impusieron muchas cosas que no queríamos", añadió.

Para ampliar: La Guerra de los Balcanes (IV): Bosnia, se abren las puertas del infierno

Más allá de la retórica pública, el ejecutivo liderado por Dodik lleva tiempo llevando a cabo un proceso de infiltración y asentamiento en la estructura de Brčko. Por medio de las empresas Elektroprivreda RS y RS Power Supply Company, según denunció en un informe el instituto esloveno IFIMES en 2023, están llevando a cabo una campaña de propaganda digital en medios y redes para incrementar la presencia e influencia en la zona de la República Srpska. Plantearse la anexión del distrito de Brčko a la República Srpska cada vez parece menos complicado, especialmente en un clima en el que la hegemonía serbia en la región es cada vez mayor, así como la constatación de que superar la lógica étnico-nacional a nivel político es prácticamente imposible. No obstante, los lazos internacionales de Dodik así como la debilidad militar del EUFOR en la zona, hacen mantener la duda al respecto. 

Mientras Dodik presiona para ganar más autonomía y desprenderse del peso de los Acuerdos de Dayton, al otro lado del río Neretva, Aleksandar Vučić mira con cierto recelo a sus vecinos. El Presidente de la República de Serbia está en el punto de mira de la Unión Europea al calor de lo ocurrido en las últimas elecciones, en las que las sospechas de manipulación en el proceso le han colocado en una complicada tesitura.

Todo ello con el resto del Estado de Bosnia y Herzegovina intensificando sus conversaciones para entrar en el club comunitario con un plan marcado y definido para ello. ¿Es posible imaginar un escenario en el que Bosnia y Herzegovina, tal y como está configurada actualmente, se escinda y una parte se una a la Unión Europea mientras la otra se declara independiente? Sin duda, esta posibilidad está sobre la mesa y la pieza que puede hacer caer el dominó podría ser el Distrito de Brčko.

Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€

Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.