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Turquía intensifica sus ataques contra el PKK tras el atentado de Ankara

Momento en el que uno de los atacantes del PKK detona un chaleco bomba frente al Ministerio de Interior de Turquía.
Momento en el que uno de los atacantes del PKK detona un chaleco bomba frente al Ministerio de Interior de Turquía.

El 01 de octubre de 2023 el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) reivindicó a través de ANF News, agencia de noticias asociada a la formación kurda, el ataque bomba producido ante las puertas del Ministerio de Interior en Ankara durante la mañana de ese domingo. El atentado fue llevado a cabo por dos individuos a los cuales las autoridades turcas identificaron como militantes del PKK. Esta acción se saldó con la muerte de los dos atacantes, uno de los cuales fue abatido por las fuerzas de seguridad, y con dos policías heridos debido a la detonación de un chaleco bomba.

A raíz del atentado, Turquía ha llevado a cabo “operaciones contraterroristas” en 64 provincias turcas, además de bombardear objetivos considerados como bases del PKK en territorio iraquí. Las operaciones en suelo turco han implicado a alrededor de 13.400 agentes de las fuerzas de seguridad. Como resultado y según los datos más recientes, hay al menos 145 detenidos por supuestos vínculos con el PKK y se han incautado más de un millar de armas automáticas y semiautomáticas. Una docena de los arrestados están directamente acusados de formar parte de una célula durmiente de la organización kurda.

Para ampliar: Garra IV: Turquía intensifica sus campañas contra los kurdos

Asimismo, estas redadas se han concentrado en las zonas rurales del país, donde el PKK históricamente ha logrado arraigar entre la población kurda. En este sentido, las zonas rurales, junto a los barrios periféricos de los núcleos urbanos ubicados en el interior-oriental de Anatolia –aunque en menor medida desde el reinicio de las “operaciones contraterroristas” turcas en 2015–, han sido las principales bases de apoyo desde las que el PKK ha operado en Turquía. El grado de implantación del PKK en estas áreas le ha permitido incluso establecer estructuras administrativas paralelas al Estado, promoviendo entre la población un modelo de gestión articulado sobre los principios programáticos de la organización. 

En cuanto a los ataques sobre Iraq, estos han sido realizados de manera continuada desde el domingo sobre el territorio noroccidental del país, donde el PKK mantiene cierto control territorial y donde se encuentran ubicadas sus principales bases. Los núcleo urbanos más afectados por los bombardeos aéreos turcos han sido Qandil, ubicación del centro de mandos del PKK, Gara, Hakurk y Metina.

Desde que las negociaciones de paz entre el PKK y Turquía fracasasen en 2015, ambos se han visto envueltos en una guerra de baja intensidad, la cual ha resultado en un progresivo desgaste de la implantación social del partido kurdo en el suelo turco, además de ser el motivo de tres de las cuatro operaciones militares que Ankara ha lanzado sobre Siria. En la medida que el PKK ha aprovechado sus lazos con la Unión del Partido Democrático (PYD) en Siria –cuyo brazo militar son las Unidades de Defensa Popular (YPG)– para utilizar el territorio sirio como espacio seguro desde el que organizar diferentes operaciones en Turquía, el gobierno de Erdogan ha expandido su política antiterrorista allende de sus fronteras.

Para ampliar: Guerra en el Este del Eufrates

De tal modo, el objetivo de lucha contra el terrorismo por parte de Ankara ha sido un factor decisivo en la propia militarización de la política exterior de Turquía. Cabe recordar que la operación Escudo del Éufrates, la primera que lanza en Siria, fue también el primer despliegue de tropas que unilateralmente el Partido Justicia y Desarrollo (AKP) realizaba más allá de las fronteras nacionales. Desde entonces, el recurso a la herramienta militar como un medio desde el que desplegar la agenda geopolítica turca se ha vuelto una constante. En el caso sirio y, más concretamente, en la lucha contra el PKK, a la operación Escudo del Éufrates le siguieron las operaciones Rama de Olivo y Manantial de Paz.

En conjunto y dejando de lado las implicaciones y efectos más profundos sobre la política exterior de Turquía y sus ambiciones geopolíticas, desde 2015 puede decirse que Ankara ha sacado un mayor provecho de la lucha contra el PKK que el PKK de la lucha contra Turquía, en la medida que las autoridades turcas han sido capaces de asestar golpes importantes a la capacidad de actuación y organización de los kurdos tanto en el país como en Siria e Iraq. Un ejemplo significativo del margen de acción restringido que tiene actualmente el PKK es que el ataque realizado en Ankara el domingo fue el primero organizado desde 2016.

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