
El futuro del Sáhara Occidental se está decidiendo lejos de su territorio. Marruecos está apostando todo por el reconocimiento de los hechos consumados. El territorio quedó bajo control de Rabat tras la invasión, la Marcha Verde y la guerra de 1975-1991. Lo que necesita para materializar sus objetivos estratégicos es perpetuar la situación y normalizar las relaciones con los actores que hasta ahora han apostado por la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).
Este es un contenido exclusivo. Para acceder a la publicación completa, suscríbete.
Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€
Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.







