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La Guerra de los Seis Días

Soldados egipcios capturados por Israel en la guerra de los seis días
Soldados egipcios capturados por Israel en la guerra de los seis días, Fuente: Government Press Office (Israel) – bajo CC BY-SA 4.0 DEED

La guerra de los seis días fue un enfrentamiento fruto de años de inestabilidad no resuelta entre los países de la región entorno palestina. Tras la fundación del estado israelí en 1948, Siria, Líbano, Jordania y Egipto habían pretendido en repetidas ocasiones vencer a las Fuerzas de Defensa Israelí (FDI) en su intento de destruir el recién fundado Estado judío, todas ellas frustradas. Pese a las victorias israelíes, la situación en 1967 es altamente tensa de nuevo, los países árabes encabezados por Egipto y su flamante presidente Gamal Abdel Nasser se han organizado bajo el panarabismo en su lucha por retar de nuevo a Israel a la guerra. En la franja de Gaza se han creado las organizaciones terroristas de Al-Fatah y la Organización de Liberación de Palestina (OLP), que acosan a la población israelí. Por su parte Israel ha mantenido su política de apretura al mar y mantiene su presencia en el estratégico puerto de Eliat que da al país salida al mar Rojo, así como repetidos ataques aéreos a Siria y el Sinaí como represalias.

En este escenario, Nasser, que lleva tiempo tensando la política en la región, ha movilizado a gran parte de su ejército al Sinaí delatando sus pretensiones ante la atenta vigilancia israelí. La Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas (FENU), formada por un contingente de 3.400 hombres que desde 1957 separa a los dos oponentes, es retirada por orden del Secretario General de Naciones Unidas U Thant en un error garrafal que haría la guerra inevitable. Pese a esto, las tensiones eran algo común entre estos países enfrentados. No fue hasta el 22 de mayo que cambió todo, cuando el presidente egipcio ordenó el cierre del estrecho de Tiran. A pesar a los esfuerzos de Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética, según la ley internacional Israel ya tenía su ansiado casus belli.

En Israel en las semanas previas a la guerra hubo profundas divisiones entre el gabinete ministerial de Levi Eshkol y la jerarquía de las FDI, que rayaron en motín. Sólo con el nombramiento del antiguo jefe del Estado Mayor Moshé Dayan como ministro de Defensa se solucionaron las tensiones iniciales. Con las diferencias internas resueltas, las FDI obtuvieron la primacía necesaria para imponer una visión propensa a la acción. Su amplia experiencia en combate le daba la fuerza para controlar a las fanáticas FDI a la vez que impuso una estrategia de lucha razonable basada en luchar contra cada país árabe por separado, para evitar una guerra simultánea en tres frentes. Siguiendo esta estrategia el mando israelí se propuso vencer con prioridad a Egipto, después a Jordania y por último a Siria.

Estrategias de Egipto e Israel

Para Egipto la situación real del ejército seguía siendo igual de pésima que en los conflictos anteriores. Pese a la abrumadora cantidad, la calidad no acompañaba. Los mandos egipcios dirigidos por el subordinado de Nasser, el mariscal Abdel Hakim Amer, se componían de camarillas y corruptelas que distaban de mandos eficientes o eficaces. Por otro lado, la inteligencia militar egipcia era más bien un órgano represivo y controlado por un Estado autárquico que una utilidad al servicio de las fuerzas armadas. Ni siquiera Nasser conocía con detalle el verdadero estado de sus fuerzas. Confiado en las arengas de su mariscal, la estrategia egipcia descansaba sobre el plan Qahir (conquistador), una estrategia basada en la defensa y no en la agresión, la cual carecía de una compenetración entre las ramas aérea, terrestre y naval.

Israel, por su parte, gozaba de mandos experimentados y respetados fruto de las recientes victorias en los años perecederos. La movilización israelí fue mayor y más eficaz y la combinación entre las ramas de las FDI era muy estrecha. Conscientes de la necesidad de trasladar el conflicto próximo a territorio enemigo fruto del reducido espacio de Israel, la estrategia era clara: el ataque preventivo. En todo momento Israel conocía la situación del enemigo, como la ubicación de sus bases y aeropuertos, hecho que supondría una gran ventaja para las FDI.

En vísperas del conflicto las fuerzas entre los estados eran significativamente dispares. La alianza panarabista superaba en número a las unidades y efectivos israelíes. Israel contaba con veinticinco brigadas, de las cuales nueve eran acorazadas, dos mecanizadas, cuatro paracaidistas y diez de infantería. Las brigadas estaban asignadas a las ugdás, formaciones militares propias del tamaño de una división (4.500-5000). Las FDI se distribuyeron en el mando sur dirigido por el comandante Yeshayahu Gavish. En total tres divisiones o ugdás junto con varias brigadas de fuerzas especiales. Contaban en el frente del Sinaí con 800 carros y unos 700 cañones.

 

Israel

Árabes

Egipto

Jordania

Siria

Irak

Efectivos

250.000

328.000

210.000

55.000

63.000

 

Brigadas

25

42

22

10

12

 

Artillería

745

960

575

263

315

 

Carros

1294

2330

1300

288

750

 

Aeronaves

286

692

431

28

127

106

Las fuerzas egipcias estaban formadas por siete divisiones y varias brigadas acorazadas al mando de su comandante en jefe Abd el Mohsen Mortagui. El frente del Sinaí comprendía unas seis de estas siete con unos 930 carros y 1100 piezas de artillería. Estas fuerzas estaban fuertemente parapetadas a lo largo del frente lo que las convirtió en fuerzas estáticas y poco flexibles ante el ataque que se avecinaba.

La batalla (día a día)

Primer día – Lunes 5 de junio

A las 07:45 las Fuerzas Aéreas de Israel (FAI) realizan un ataque preventivo contra bases áreas egipcias, conocido como Operación Moked. Conscientes de la relevancia de la superioridad aérea en conflictos anteriores, los israelíes invirtieron mucho en modernizar su flota aérea y en entrenar a sus pilotos. Ya que en número no podrían vencer a Egipto, debían intentarlo con la calidad. Esa mañana los aviones de las FAI se despegaron dirección al mediterráneo seguidos atentamente por los radares jordanos de fabricación británica que de inmediato detectaron un número muy significativo de aparatos en el aire. Advirtiendo a sus aliados egipcios con la palabra en clave Inab (uva) para alertarlos de un ataque inminente.

No sirvió de nada, puesto que los egipcios habían cambiado, el día anterior, los códigos de radio sin avisar de ello a los jordanos. Las FAI viraron en dirección al Sinaí e Egipto. 24 bases aéreas atacadas, la primera oleada de arrasó las bases áreas del desierto. Una segunda oleada destruyó aquellas situadas en suelo egipcio, jordano y sirio. En apenas tres horas la aviación egipcia perdió 293 aviones, casi un par por minuto, incluyendo todos sus bombardeos. Las pérdidas de las FAI fueron de 10 aeronaves. Poco después, tas recibir las primeras noticas del éxito, se puso en marcha el despliegue del plan Sabana Roja israelí, en el que las FDI iniciaron el ataque al Sinaí por tierra. Combinando artillería y blindados, avanzaron casi sin problemas durante esa primera jornada, venciendo a su paso a las sorprendidas y aterradas tropas egipcias. Al caer la noche las FAI habían destruido 416 aviones, perdiendo 26 de los suyos. El éxito de la operación Moked había superado todas las expectativas.

Segundo día – Martes 6 de junio

El día empieza con éxitos significativos para el Mando Sur en el Sinaí. Sus fuerzas avanzan por la costa y penetran en el desierto por diferentes pasos al norte y centro de la península enlazando posiciones y hacia a Sharm el Sheij en el extremo sur. En el segundo día, las FDI inician el ataque a las fuerzas jordanas de Jerusalén y entran en Cisjordania donde se dan duros enfrentamientos entre blindados jordanos e israelíes. La orografía del valle del Jordán crea batallas de carros muy cruentas donde los israelitas demuestran su pericia ante los modernos tanques jordanos de importación soviética que nada pueden hacer contra la combinación de fuerzas terrestres y aéreas de Israel.

Las tropas egipcias aferradas a sus posiciones defensivas resisten en algunos reductos mientras que su aliado sirio bombardea las posiciones israelíes en el norte. Siria en un discreto intento de romper la línea en los estratégicos altos del Golán es derrotada y obligada a replegarse. Al término del día, tanto Egipto como Jordania inician una retirada general en sus respectivos frentes.

Tercer día – Miércoles 7 de junio

Continúan los bombardeos sirios a las poblaciones del norte del estado judío. Tras dos días de enfrentamientos las FDI toman la Ciudad Vieja de Jerusalén y las tropas llegan hasta el Muro de las Lamentaciones, toman también Belén y el territorio de la Franja de Gaza entre otras. Los mandos israelíes exultantes por los éxitos posan para la prensa que ya tacha el conflicto como una nueva y clara victoria israelí. La marina egipcia que no ha salido aún de puerto es destruida con ataques aéreos mientras que la flota israelí toma Sharm el Sheij abriendo el bloqueo de Tiran que había motivado la guerra. En un movimiento envolvente basado en la guerra relámpago alemana, las FDI en el Sinaí cercan lo que queda del ejército egipcio en retirada. A las 22:00 de la noche el rey de Jordania abandona a Nasser y sus aliados y acepta el alto el fuego propuesto por la ONU.

Batalla en los Altos del Golán en la guerra de los seis días.
Batalla en los Altos del Golán en la guerra de los seis días.

Cuarto día – Jueves 8 de junio

Continúa el fuego artillero sirio a lo largo de los Altos del Golán sin demasiado éxito. En el otro extremo del frente la debacle egipcio es total: las FDI toman toda la península del Sinaí y cortan cualquier retirada de las fuerzas de Egipto que pese a sus últimos embates son derrotadas. La magnitud del desastre obliga a Nasser a aceptar el alto el fuego que Israel acepta por su parte. En El Cairo siguen llegando noticias de victoria y avances imaginarios con el fin de impedir la sublevación del pueblo contra sus líderes, que ocultan la derrota en el Sinaí. Sin embargo, la guerra aún no ha terminado.

Quinto día – Viernes 9 de junio

Al haberse librado de la presión en los frentes jordano e egipcio, las FDI centran sus esfuerzos contra las posiciones sirias en el norte que hasta ahora solo se habían limitado a bombardear las poblaciones fronterizas de Israel. Al norte del Mar de Galilea y por el Golán, las FDI inician una ofensiva contra Siria consiguiendo un éxito significativo al obligar a los sirios a replegarse hacia Damasco. En el Sinaí, los israelitas llegan al canal de Suez y izan la bandera de su Israel ante la mirada perpleja de los egipcios desde la orilla opuesta.

Sexto día – Sábado 10 de junio

El ejército sirio cae ante la ofensiva de las FDI y Siria firma el alto el fuego. A las 18:30 se declara el fin de las hostilidades. En apenas seis días Israel había vuelto a vencer a sus muchos oponentes árabes. Poniendo de manifiesto una alta capacidad operativa y una estrategia bien preparada, las FDI habían derrotado tres ejércitos por separado que los superaban significativamente en número. Como resultado de la contienda, Israel anexionó nuevos territorios que permitieron incrementar su tamaño: la península del Sinaí, la Franja de Gaza, Judea y la totalidad de los Altos del Golán. Para los árabes el coste de la guerra se cobró 15.000 vidas y 6.000 prisioneros. Para Israel menos de 800 muertos y unos 2.500 heridos. La victoria supondría la perpetuación del conflicto en la región y la caída en desgracia de los líderes árabes.

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