Hamás, las Brigadas Al Qassam y la asistencia extranjera

El portavoz de las Brigadas Izz ad-Din al-Qassam, el brazo armado de Hamás, Abu Obeida, habla en Rafah, Gaza, el 31 de enero de 2017. | Ali Jadallah / Agencia Anadolu

Tanto el bloqueo económico como el fronterizo que se cierne sobre la Franja de Gaza, impiden la entrada de capital, materiales y componentes tecnológicos necesarios, tanto para el desarrollo de la vida normal, como para que Hamás y su brazo armado puedan llevar a cabo los programas de desarrollo y producción de sus cohetes. Para sortear estos impedimentos, Hamás he tenido que buscar formas alternativas tanto para poder importar materias para desarrollar y producir sus propios cohetes (entre otros armamentos), como para poder importar cohetes de fabricación totalmente extranjera. Según Mahmoud Mardawi, un alto cargo de Hamás y ex oficial en las Brigadas Al Qassam, la organización sigue explorando maneras de introducir armamento en La Franja, proveniente de la localización que sea, aunque especialmente de Irán. Y “la organización no dejará de buscar aliados para poder abastecer sus necesidades armamentísticas”.

Esta búsqueda desesperada de introducir mercancías de contrabando en la Franja de Gaza, viene enmarcada en una campaña exhaustiva por parte de Hamás que tiene la finalidad tanto de importar bienes necesarios para la población, como bienes que serán usados en la fabricación de armamento o construcción de infraestructuras militares. Prueba de ello es que la mayoría de bienes que entran en la Franja de Gaza por medio de los túneles de contrabando, especialmente los productos electrónicos, los componentes electrónicos, los equipos de telecomunicaciones y materias primas de uso industrial, son incautados por las autoridades de la Franja de Gaza para posteriormente ser usados para desarrollar sus programa de cohetes y todo tipo de tecnología militar implícita (lanzaderas, lugares de almacenamiento, apoyo logístico, transporte, etc.).

Para que nos hagamos una idea del volumen del tráfico de mercancías de contrabando que pasa por los túneles de Hamás con destino en la Franja de Gaza, solo en 2016, las fuerzas de ocupación sionistas y la Agencia de Seguridad israelí frustraron 1226 intentos de pasar materiales de contrabando por los túneles de Hamás hacia el interior de la Franja, un 165% más que el año anterior.

Entre los artículos incautados los cuales posteriormente se usarán, en su mayoría, a engrandecer y desarrollar el arsenal y las capacidades militares del brazo armado de Hamás, se hallan: drones, cámaras de seguridad, aviones teledirigidos, equipos y sistemas de comunicación, uniformes militares, generadores eléctricos, remolques para vehículos, tubos y vigas de hierro y aluminio, equipos de buceo, etc.

En esa búsqueda de suministro extranjero de cohetes; componentes necesarios para la fabricación de estos; y asistencia, formación y entrenamiento en la fabricación de estos, su mayor aliado y suministrador ha sido Irán.

Figura 1: Se trata de un mapa que muestra una de las rutas que suelen tomar los envíos de proyectiles, armas y componentes para construir cohetes con destino en la Franja de Gaza. Esta imagen en concreto es un mapa que marca la ruta y la localización donde una de las embarcaciones de las fuerzas israelíes interceptó uno de esos envíos de armas. | Imagen de las Fuerzas de Defensa Israelíes

A través de un complejo y largo sistema de rutas (véase figura 1), que puede ser tanto por tierra como por mar, y por medio de una estructura de intermediarios y proxies, como podrían ser Hizbullah o las organizaciones contrabandistas del Sinaí, Irán hace llegar sus mercancías de apoyo a Hamás hasta los túneles de contrabando de la Franja de Gaza.

El apoyo iraní en el suministro y fabricación de cohetes a Hamás ha cristalizado en la modernización del arsenal de cohetes del brazo armado del partido y en un cambio en las reglas del juego debido a que ahora Hamás cuenta con unos cohetes lo suficientemente potentes como para que puedan alcanzar cualquier punto del territorio palestino ocupado por Israel. (véase figura 2).

Figura 2: La imagen muestra la capacidad de alcance de algunos de los cohetes empleados por las Brigadas Al Qassam en sus ataques hacia territorio palestino ocupado por Israel. Se puede apreciar como Hamás dispone de proyectiles con alcance suficiente como para llegar a casi cualquier punto de la geografía que le envuelve. | Imagen de Haaretz

Atendiendo a lo expuesto respecto a la relación entre el programa de desarrollo y producción de cohetes y el contrabando, podemos afirmar que esta práctica es fundamental para Hamás y su brazo armado. Mediante el contrabando de materiales necesarios, con la ayuda de aliados extranjeros, Hamás ha logrado no solo acrecentar su arsenal de cohetes, sino que ha podido mejorarlos en cuanto a calidad y alcance, haciendo que para Israel la amenaza que supone Hamás a su seguridad nacional crezca exponencialmente. Tanto en cuanto más éxito tengan sus operaciones de contrabando, y más asistencia y cooperación reciban desde fuera de la Franja de Gaza, más peligroso será Hamás y más podrá imponer sus condiciones de “paz” con Israel, algo que pudimos observar en el último enfrentamiento entre ambas partes.

Una de las capacidades militares de las que disponen las Brigadas Al Qassam que más atención está recibiendo últimamente, y que supondrá una de las mayores amenazas a la seguridad de Israel a la que jamás se ha tenido que enfrentar, son los UAVs (Unmaned Aerial Vehicle). Aunque reducidos en tamaño y con una capacidad de destrucción mucho menor que los cohetes de los que dispone la organización, estos artefactos cumplen con uno de los objetivos estratégicos de Hamás, exportar el campo de batalla a territorio israelí y que no sea únicamente en la Franja de Gaza donde se desarrollen los enfrentamientos bélicos, además, otorga a las Brigadas Al Qassam la ventaja de no tener que poner en peligro ninguno de sus soldados durante el transcurso del ataque.

La unidad encargada de los UAVs se creó alrededor de la mitad de la primera década del presente siglo, en base a los conocimientos técnicos adquiridos por comandantes de las Brigadas Al Qassam que habían sido enviados a ser entrenados en Irán y Siria. Esta unidad está únicamente conformada por UAVs, que, aunque no son capaces todavía de integrar armamento, son capaces de albergar una carga considerable de explosivos para posteriormente ser dirigido contra objetivos, o en su defecto, son capaces de llevar una cámara fotográfica encajada en su estructura y poder realizar labores de vigilancia e inteligencia. Recientemente las Brigadas Al Qassam pusieron en funcionamiento un nuevo modelo de UAV, UAV Shahab, tecnológicamente más avanzado y eficaz que los que ya disponían, es capaz de cargar con una considerable cantidad de explosivos para posteriormente ser usado como dron suicida (mirar figura 3). Aunque tecnológicamente se encuentran bien desarrollados, estos drones tienen pocas posibilidades frente a la batería de misiles defensiva Cúpula de Hierro desplegada por las fuerzas israelíes y que hacen, casi impenetrable, el espacio aéreo de Israel.

Figura 3: Integrantes de la unidad aérea de las Brigadas Al Qassam poniendo a punto el UAV Shahab, más desarrollado y efectivo en sus ataques que los drones que le preceden. | Imagen de HipanTV

Del mismo modo que los misiles y cohetes de los que Hamás dispone; y el entrenamiento que reciben los soldados para saber hacer uso de este armamento, los UAVs son desarrollados, en su mayoría, dentro del mismo territorio de la Franja de Gaza con la asistencia y ayuda de Irán y Hizbullah.
2 de las razones por las cuales las Brigadas Al Qassam son capaces de no quedarse muy atrás en la carrera tecnológica militar y constantemente ser capaces de producir tecnología relativamente moderna y efectiva, es debido, en primer lugar a la asistencia que reciben de potencias o fuerzas extranjeras aliadas (Irán, Siria, Hizbullah, entre otros) y finalmente, esta capacidad constante de evolución tecnológica se debe a que muchos de los integrantes de la cúpula de Hamás y de las Brigadas Al Qassam disponen de estudios superiores en ingenierías y estudios técnicos en algunas de las mejores universidades del mundo. Tal es el conocimiento técnico de algunos de los integrantes del consejo consultivo del brazo político de Hamás, que existe el caso de un alto mando que para su tesis doctoral realizó un estudio detallado del funcionamiento de los motores a reacción de los cazas F-16.

La asistencia extranjera que recibe el brazo armado de Hamás no se limita a la importación de armamento, componentes y piezas para la fabricación de sus propios sistemas de cohetes o la asistencia financiera proveniente de organizaciones islamistas extendidas por todo el globo. Las Brigadas Izz Al Din Al Qassam reciben un tipo de asistencia extranjera que es casi igual de importante que el propio armamento o el dinero, el entrenamiento.

Para tratarse de una fuerza armada a caballo entre una guerrilla y un ejército convencional, las Brigadas Al Qassam reciben un entrenamiento más que considerable, tanto dentro de la Franja de Gaza como en el exterior.

En el interior de la Franja de Gaza, Hamás cuenta con diversos campos de entrenamiento y formación militar con programas bien estructurados variando en formas de combate (infantería, túneles, artillería, drones, etc.). Un hecho muy significativo que caracteriza a Hamás en cuanto a su proceso de reclutamiento es que este proceso siempre suele tener lugar inmediatamente después del final de un conflicto directo con Israel. En su doctrina de guerra perpetua y continua contra Israel, Hamás no puede permitirse en ningún momento una bajada en el número de sus tropas ni en la calidad de estas, por lo que, de carácter inmediato, las Brigadas reclutan personal nuevo con la finalidad de someterlos a una preparación militar a la altura de las necesidades y objetivos de la organización. En el propio entrenamiento y las formas en las que Hamás forma a sus soldados, podemos percibir el legado de las fuerzas extranjeras que han contribuido a que las Brigadas Al Qassam hagan uso de los recursos y capacidades de las que disponen a día de hoy.

En cuanto a los campos de entrenamiento en el exterior de la Franja de Gaza y la formación que ahí se reciben, se podría entender como “estudios superiores” para aquellos soldados que han demostrado habilidades excepcionales durante su proceso de formación y entrenamiento en Gaza o cursos de ampliación de conocimientos y “repaso” para altos mandos de las Brigadas Al Qassam. Los campos de entrenamiento externos más comunes a los que suelen acudir los miembros de las Brigadas Al Qassam son los de Hizbullah en el Líbano, algunos en Siria y, en su mayoría, los campos de entrenamiento y formación ubicados en Irán bajo el control de las Fuerzas Al Quds de la Guardia Revolucionaria Iraní, habiendo estado a la cabeza el famoso General Qassem Sulaimani.

En estos centros de entrenamiento en el exterior, los brigadistas procedentes de Gaza, expanden sus conocimientos en técnicas de guerrilla, control y comando, comunicaciones y telecomunicaciones, lucha de comando, uso de una gran variedad de armas, etc. Una vez acabado el período de entrenamiento en el exterior, a aquellos reclutas que han destacado en el transcurso de estos entrenamientos, se les ofrece especializarse en áreas de combate más específicas por medio de programas mucho más extensos de formación y entrenamiento. Entre estos programas de “educación y formación superior” hallamos cursos como los de fabricación y elaboración de IEDs (Improvised Explosive Device); construcción y ensamblaje de cohetes; diseño y construcción de túneles subterráneos; uso y fabricación de drones; uso de armamento pesado, etc.

Hay que tener en cuenta que el contacto que las Brigadas Al Qassam han tenido con situaciones de guerra real no han sido lo suficientemente extensas como para que pudieran desarrollar todo su potencial o poner en práctica todos los conocimientos y recursos adquiridos, por lo tanto, Hamás busca consejo y asistencia en organizaciones y aliados que sí que han tenido ese contacto total con situaciones de guerra, y de ellos intenta extraer la mayor cantidad de lecciones, consejos, formación y educación militar posibles para incorporarlos a su doctrina y forma de combate.

Hamás a día de hoy sigue siendo muy dependiente de fuerzas extranjeras que se ofrecen a asistirles. No son pocas las ocasiones en las que las Brigadas Al Qassam han amenazado a Israel con bombardearles si no permitían la entrada de la ayuda humanitaria en la Franja de Gaza o la “descongelación” de cuentas bancarias mediante las cuales la organización financia sus actividades defensivas. La Franja de Gaza es considerada como la mayor prisión del mundo, uno de los lugares con mayor densidad de población del mundo y que aún así, sigue cerrada al mundo debido a un bloqueo económico que se cierne sobre ellos. Son estos los factores con los cuales han de lidiar las finanzas y planes de guerra de Hamás, unos planes y unas finanzas que no serían posibles sin la asistencia de potencias y fuerzas extranjeras.

1 Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.