
El Marco Estratégico Permanente para la Paz, la Seguridad y el Desarrollo (CSP-DPA) anunció el 28 de noviembre una serie de importantes cambios en su estructura. Estas modificaciones fueron aprobadas durante la asamblea general del grupo tuareg en la que se evaluó la situación en el norte de Malí y en la región del Sahel.
El CSP-DPA es una coalición de actores políticos y militares del norte de Malí que surgió como unión de la Coordinación de los Movimientos de Azawad (CMA) y la La Plataforma de los Movimientos del 14 de junio de 2014 de Argel tras una reunión en Roma auspiciada por la organización no gubernamental italiana ARAPACIS. Entre sus objetivos se encontraba que produjera la aplicación efectiva de los acuerdos de Argel debido al "deterioro de la situación de la seguridad en el Sahel en general y en Malí en particular, especialmente en las regiones septentrional/azawad de Malí".
La coalición ha pasado a llamarse Frente de Liberación de Azawad (FLA) y ha elegido a Bilal ag Cherif como líder en sustitución de Abbas ag Intalla. Bilal ag Cherif es el secretario general del Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (MNLA) y, en 2012, fue el presidente del Consejo Provisional del Estado de Azawad cuando se proclamó la independencia del norte de Malí. Sin embargo, solo estuvo tres meses en el cargo, ya que rápidamente estallaron las tensiones entre los grupos tuareg y los yihadistas.
Estos cambios se producen debido a la situación de guerra abierta en la que se encuentran los grupos tuareg del norte de Malí con la junta militar de Bamako. Dicho conflicto comenzó en enero de 2024, cuando se dieron por rotos los acuerdos de Argel, firmados en 2015 en un intento de crear un marco de estabilidad para el país.
Sin embargo, estos acuerdos implicaban concesiones importantes a los grupos tuareg, consideradas inaceptables por la actual junta militar maliense, que los califica de “terroristas”. Durante la presencia francesa en Mali, las fuerzas de seguridad galas diferenciaban entre los grupos yihadistas, a los que combatían, y los grupos tuareg, a los que empleaban como aliados en la lucha contra la inseguridad.
En la actualidad, esta dinámica es rechazada por el gobierno de Bamako, que considera a ambos tipos como "terroristas" sin distinción alguna. Con la llegada de Rusia al país saheliano, se ha iniciado una ofensiva contra todos los grupos que la junta militar identifica como enemigos. Es importante señalar que, aunque puede existir una relación simbiótica entre los tuareg y los yihadistas, no siempre se establecen alianzas entre ellos.
La reorganización de los grupos armados en el Sahel supone un cambio de paradigma en la sangrienta lucha que mantienen con el ejército maliense apoyado por potencias extranjeras como Rusia o Turquía. El conflicto en el norte de Malí dista mucho de tener un final en el corto plazo, teniendo gravísimas consecuencias para la población.
Suscríbete y accede a los nuevos Artículos Exclusivos desde 3,99€
Si escoges nuestro plan DLG Premium anual tendrás también acceso a todos los seminarios de Descifrando la Guerra, incluyendo directos y grabaciones.







