El tablero africano (II):La República Popular China

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En los últimos años hemos sido testigos de la entrada de un nuevo actor a la Great Power Competition. Tras lograr un crecimiento sin precedentes, China necesita recursos y aliados para consolidar su posición en la carrera por la hegemonía global, lo que le ha llevado a poner sus ojos en el continente africano. La relación entre la República Popular China y África se remonta varios siglos atrás con la Ruta de la Seda y exploradores chinos en los territorios del Sahara. Esta relación se vio interrumpida hasta finales del siglo XX. Durante la Guerra Fría Estados Unidos, la Unión Soviética  y las potencias europeas  tuvieron un papel protagonista en el continente. Con la desaparición de la potencia soviética y el repliegue europeo quedó terreno libre para que la potencia asiática retomase las relaciones, apoyando a los países africanos en su lucha por la independencia. Las relaciones actuales entre China Y África son recientes pero no por ello menos destacables ya que Pekín ha desplegado un titánico  proyecto de inversiones y comercio que se desarrollan con extraordinaria rapidez.

Construccion china en Sudáfrica (via Wanafrica)

La  estrategia del gigante asiático va a  acorde a su manera de concebir las relaciones internacionales. Su estrategia se basa en el poder blando para lograr que los países orbiten en torno a sus intereses. Los países africanos se enfrentan a una población en aumento y unas infraestructuras insuficientes para desarrollar una economía competitiva. En este punto, China ha aprovechado su capital para realizar cuantiosas inversiones y comercio por todo el continente. Estas políticas producen externalidades positivas para el propio país inversor, comerciar con naciones que también son prosperas repercutirá directamente en los beneficios chinos. Los préstamos e inversiones realizados por Pekín siempre se atienen a la idea que sean mutuamente beneficiosos: ganar-ganar. Esta estrategia también es empleada por Rusia aunque no con un carácter tan marcado como la potencia asiática. Por otra parte, estas inversiones han tenido como resultado un enorme incremento de su influencia, hasta el punto de que países africanos han adoptado el Yuan como su moneda de reserva. China hace especial hincapié en que las inversiones y cooperaciones se realicen en total igualdad, sin condiciones políticas ni interferencia en los asuntos nacionales. Esto hace que la opción china sea increíblemente atractiva para los gobiernos africanos, que cada vez tienen más en cuenta a la potencia asiática como socio de inversiones. Es destacable la diferencia entre ayuda al desarrollo e inversiones. Las primeras son puntuales mientras que las inversiones en infraestructura tienen una intención de perpetuar en el tiempo. El gobierno chino se decanta más por la inversión en infraestructura, que prolongue su influencia en el país.

Proyectos de construcción china en el continente (via China Africa Research Initiative)

El resto de actores de la Great Power Competition también realizan inversiones en diversos ámbitos, sin embargo, China posee una ventaja con respecto a Rusia y Estados Unidos. Esta suerte de as en la manga reside en la capacidad de condonación de inmensas cantidades de  deuda a los países africanos, a cambio de controlar aspectos estratégicos del país. Estados Unidos ha criticado la concesión de créditos a países que no poseen la solvencia necesaria, dado que esto llevaría a una reducción de soberanía por la dependencia económica. Xi Jinping respondió a las acusaciones americanas anunciando condonaciones de deuda a los países que no estuviesen en posición de devolver los préstamos.

La diplomacia y la colaboración entre estados ha sido otro de los puntos fuertes de la República Popular China. El presidente chino ha realizado tres viajes a África y 30 jefes de estado africanos han visitado Pekín. China se concibe a sí misma como un modelo a imitar por los demás países y el presidente Xi Jinping ha expresado su deseo de que las inversiones en infraestructura ayuden al continente a salir del subdesarrollo y emprender el camino de la industrialización.

La Ruta de la Seda fue la red comercial que permitió el contacto entre las civilizaciones asiática y africana. Esta fue mutuamente beneficiosa para ambos ya que la nobleza africana se vestía con las telas más selectas mientras que los comerciantes chinos se enriquecían. Este proyecto comercial fue abandonado con el paso del tiempo hasta  2013. La Belt and Road Initiative (a partir de ahora BRI) ha revitalizado y mejorado este concepto con el objetivo de crear una red de transporte que conecte todo el globo con China. Con este proyecto pretende aumentar sus lazos comerciales y culturales, que le ayudaran a posicionarse como primera potencia mundial. La iniciativa 21st Century Maritime Silk Road es parte de la BRI que conecta por vía marítima China, África y Europa .En los puntos de enclave se han realizado cuantiosas inversiones de transporte y comunicación del propio país con dichos puertos. Este año se inauguraban dos enormes proyectos ferroviarios en el Cuerno de África: una línea que conectaba la base de Yibuti con Etiopía, el primer tren eléctrico del continente, y una segunda línea que conecta el puerto de Mombasa con la capital del país, Nairobi. Dicho proyecto estuvo a punto de ser cancelado por complicaciones legales durante su ejecución.

Ruta de comunicaciones

Las empresas Chinas se han trasladado a África atraídas por nuevos mercados para sus exportaciones y negocios, la obtención de recursos naturales y mano de obra barata. Según  cifras oficiales el continente alberga unas 100.000 empresas y 300.000 trabajadores de origen chino. Las exportaciones de China a África están muy diversificadas. Sin embargo, las exportaciones de África a China son un 80% hidrocarburos y minería. El gigante asiático necesita que el flujo de recursos estratégicos no se detenga, por ello el gobierno de Pekín ha firmado varios contratos de comercio con países ricos en recursos naturales raros. En un principio las empresas estaban interesadas sobretodo en la compra de materias primas a un precio barato, lo que les permitía una mayor competitividad en el mercado internacional. Con el paso del tiempo, éstas se han ido diversificando a sectores como la energía nuclear. África se enfrenta a problemas energéticos que comprometen su crecimiento económico y ve en la energía nuclear una solución. Estas circunstancias han sido aprovechadas por Rusia y China para entrar en el mercado energético africano. Como resultado de este proceso China ha anunciado su intención de abrir la primera central nuclear en Kenia para el año 2025.

Contratos e inversiones chinas dividido por sectores (via The Economist)

La potencia asiática tampoco se queda fuera en el plano militar. Países africanos que eran asiduos compradores de armamento occidental se han empezado a decantar por China como proveedor.  Se ha posicionado como el segundo proveedor de armamento en el continente después de Rusia, aunque dicha competitividad en los mercados no ha llevado a tensiones. El año pasado la República de Yibuti fue el país elegido por la superpotencia asiática para establecer su primera base militar fuera de su territorio. Con esta instalación, la República Popular China se convierte en el quinto ejército extranjero con base en el país, junto con Francia, Japón. Italia y Estados Unidos. Se ha intentado evitar el lenguaje militar para hacer referencia a la base y así evitar tensiones con el resto de actores internacionales. Según los dirigentes chinos su objetivo es servir de apoyo a los efectivos desplegados en diversos ámbitos por todo el continente y proteger sus mercantes. A pesar de dichos intentos la instalación del enclave militar ha supuesto un punto de inflexión y un cambio en las dinámicas entre las potencias de la región.  

La República Popular China se está involucrando cada vez más en misiones de mantenimiento de la paz, campo en el que Estados Unidos tiene mayor predominancia. Sin embargo después del anuncio por parte del Consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, de la intención estadounidense de abandonar las misiones de mantenimiento de la paz que consideren improductivas, ésta situación podría cambiar. Se ha acusado a China de que dicha participación en misiones de paz entra en conflicto con su política de no interferencia en los asuntos nacionales africanos. En verano de 2018 Xi Jinping presidía el primer foro de Cooperación y Seguridad entre África y China. Por el momento ésta no es una de sus herramientas de expansión más importantes, ya que las otras grandes potencias poseen ventaja en este aspecto. El hecho de una expansión militar demasiado rápida alarmaría al resto de potencias mundiales y regionales que ya operan allí. Esto conllevaría un aumento de la tensión en las relaciones, lo cual no concuerda con la estrategia china.

Cooperación china en Liberia (via El Confidencial)

En Septiembre todos los estados africanos y la República Popular China se reunían en el Foro de Cooperación China-África, el tercero desde la fundación de la organización en el año 2000. En 2015 el presidente Xi anunciaba los diez grandes planes de cooperación, los cuales se han ido desarrollando a lo largo de estos años y han sido calificados de exitosos.  En esta reunión se discutió la profundización de aspectos que ayudasen a crear un destino común para todos los estados. En dicha cumbre, China prometió una financiación de 60.000 millones en inversiones y créditos. Xi Jinping remarcó que el objetivo de estas cumbres es que ambas partes salgan beneficiadas.

Cumbre del Foro de Cooperación China-África (via Instituto de Estrategia)

El comienzo de la carrera por la hegemonía mundial ha hecho que regiones prácticamente olvidadas por las grandes potencias vuelvan a cobrar relevancia. Las opiniones del presidente Trump con respecto a África fueron muy polémicas y la política americana no prestaba mucha atención a esta zona. Sin embargo, la rápida expansión china y rusa ha hecho que la potencia americana cambie de parecer. Estados Unidos ha ajustado sus políticas para interrumpir dichos procesos. China ya ha superado a Estados Unidos como el principal socio comercial del continente, cuadruplicando el volumen monetario proveniente del comercio. John Bolton denunció lo que llamó “prácticas depredadoras” y ha asegurado que Estados Unidos trabajará en relaciones de desarrollo comercial para salvaguardar la independencia de los estados africanos y los intereses americanos. Bolton acusó a Pekín de utilizar la deuda y los contratos como una trampa para manejar a los estados según sus intereses. Estas declaraciones muestran que las antiguas prácticas consistentes en una ventaja efectiva de las potencias frente a los estados africanos tienen los días contados. Como ya comentábamos, China ha introducido la nueva dinámica de ganar-ganar, que es comparativamente más atractiva. Rusia y Estados Unidos corren peligro de perder a sus aliados en el continente si no se adaptan a esta nueva realidad.

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Estudiante de Ciencia política en la USAL. Considero imprescindible conocer la realidad africana para comprender la realidad global. Especializada en Geopolítica, Relaciones y Terrorismo.

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Andrea Chamorro

Estudiante de Ciencia política en la USAL. Considero imprescindible conocer la realidad africana para comprender la realidad global. Especializada en Geopolítica, Relaciones y Terrorismo.

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