Análisis
El bloque occidental, especialmente la Unión Europea, continúa importando grandes cantidades de hidrocarburos rusos pese a las sanciones.
La Guardia Revolucionaria de Irán debe ser analizada prestando atención a sus aspectos militares, pero también a sus principios políticos.
La Unión Europea no tiene capacidad para mediar en el conflicto israelí-palestino porque ningún bando le considera un interlocutor válido.
La resistencia palestina está dividida territorial y políticamente, siendo Fatah y Hamás las facciones dominantes.
La guerra en Sudán amenaza con desembocar en la creación de dos gobiernos paralelos enfrentados entre sí y en la división del país.
Las relaciones entre Israel y Siria están fuertemente marcadas por los Altos del Golán, un estratégico territorio que separa a ambos países.

