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Trump impone aranceles del 25% a India y aumenta la presión sobre Rusia

Donald Trump impone aranceles a India, más altos de lo previsto, por sus fuertes vínculos con Rusia y su política proteccionista.
Donald Trump impone aranceles a India, más altos de lo previsto, por sus fuertes vínculos con Rusia y su política proteccionista. Fuente: Trump White House Archived

El 30 de julio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles del 25% a India. La medida llegó dos días antes de la entrada en vigor de los aranceles “recíprocos”, tras el fin de la tregua arancelaria que finalizaba este 1 de agosto.

En un contexto de creciente frustración con Rusia por las fallidas negociaciones para llegar a un alto el fuego en la guerra de Ucrania, Trump castiga a Nueva Delhi con tarifas más altas de lo esperado, además de una sanción, aun por especificar, por sus barreras comerciales, las importaciones de armas rusas y sus vínculos energéticos con Moscú.

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Según las cifras oficiales de Washington, el comercio entre Estados Unidos e India ascendió a unos 129.000 millones de dólares en 2024, posicionando a India como su décimo socio comercial más importante. Esta relación supuso un déficit comercial para los estadounidenses de 45.700 millones de dólares. Ese desequilibrio, junto con la postura proteccionista de Nueva Delhi, ha sido uno de los principales puntos de fricción entre ambos países.

En este sentido, Trump publicó esta semana en Truth Social lo siguiente: “A lo largo de los años hemos hecho relativamente pocos negocios con ellos porque sus aranceles son demasiado elevados, de los más altos del mundo, y tienen las barreras comerciales no monetarias más estrictas y desagradables de todos los países”.

Las relaciones se deterioran

Estas nuevas medidas arancelarias suponen el punto más crítico en las relaciones entre India y Estados Unidos, las cuales vienen desarrollándose desde hace décadas. Washington ha considerado a Nueva Delhi –y continúa haciéndolo, pese a las tensiones comerciales– como un actor equilibrador en una región donde China y Rusia tienen una gran influencia.

Así, a India se le había permitido acercarse discretamente a Estados Unidos en sus propios términos y con una política exterior más autónoma, entendiendo que podía ser un contrapeso frente a Pekín. De hecho, estos últimos años, ha aumentado significativamente sus adquisiciones de material militar estadounidense, en detrimento del ruso.

En este contexto, el pasado mes de febrero, el primer ministro Narendra Modi se reunió con Trump en la Casa Blanca. En este encuentro, ambas partes anunciaron que aumentarían el comercio bilateral de los 200.000 millones de dólares que se pretende alcanzar actualmente, hasta los 500.000 millones para 2030. En añadido, India aumentaría sus compras de petróleo y gas estadounidense.

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Ambos mandatarios habían presumido de su buena relación desde la primera administración de Trump, quien llegó a calificar a Modi como un “verdadero amigo en la Casa Blanca”. No obstante, en abril, el presidente republicano anunció los "aranceles recíprocos”, aplicando un 26% de tarifas a los productos indios, que posteriormente se rebajó al 10% durante la tregua arancelaria. 

Más adelante, cuando en mayo India adoptó medidas militares contra Pakistán tras el asesinato de 26 civiles en Cachemira –que Modi definió como “un ataque terrorista”–, el gobierno indio esperaba contar con el apoyo de Washington. Sin embargo, Trump no se posicionó con ningún bando.

En cambio, cuando Islamabad y Nueva Delhi acordaron un alto el fuego, el mandatario estadounidense intentó atribuirse la decisión, afirmando que había obligado a India a aceptar el acuerdo, lo que representó un duro golpe para el gobierno de Modi. El Ministerio de Asuntos Exteriores de India salió a desestimar estas afirmaciones, asegurando que la tregua se había alcanzado de forma bilateral.

Además, tras el conflicto, Trump invitó a almorzar al jefe del ejército pakistaní, generando un gran descontento. Por último, poco después de anunciar los nuevos cargos del 25% esta semana, el presidente estadounidense comentó que había llegado a un acuerdo con Pakistán para explotar conjuntamente sus reservas de petróleo.

Trump también busca presionar a Rusia

Las críticas sobre los vínculos entre Nueva Delhi y Moscú surgen en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y Rusia. El 29 de julio, Trump dio un ultimátum de 10 días al Kremlin para que aceptara un alto el fuego en Ucrania. El el presidente republicano, que no ha conseguido cambiar el curso de la contienda, ha expresado en múltiples ocasiones su “decepción” con su homólogo Vladimir Putin.

Además, esta semana Trump protagonizó un intercambio de amenazas con el expresidente ruso Dmitri Medvédev. El antiguo mandatario del Kremlin advirtió que “cada nuevo ultimátum es una amenaza y un paso más hacia la guerra”. Trump le respondió que vigilara sus palabras y advirtió que estaba entrando en “territorio muy peligroso”.

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Respecto a las relaciones entre Rusia e India, añadió en Truth Social: “Por mí, pueden hundir sus economías juntas. Hemos hecho muy pocos negocios con India, sus aranceles son demasiado altos, de los más altos del mundo. Del mismo modo, Rusia y Estados Unidos casi no hacen negocios juntos. Que siga siendo así”.

Tras estas declaraciones, Medvedev hizo referencia al sistema “Dead Hand” ruso, diseñado para lanzar misiles nucleares en caso de que sus líderes fueran eliminados, dejando claro que Moscú mantiene capacidades de ataque nuclear de última instancia heredadas de la era soviética. Finalmente, el viernes 1 de agosto, Trump ordenó la movilización de dos submarinos con capacidad nuclear a “regiones apropiadas” tras las amenazas del expresidente ruso.

La oposición india critica a Modi

El anuncio de las nuevas medidas ha provocado grandes críticas por parte de los partidos de la oposición de India contra el gobierno de Modi. El presidente del Congreso Nacional Indio (INC), Mallikarjun Kharge, cuestionó que los ministros de Modi “llevan meses hablando de negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos”, haciendo referencia al primer ministro: “¿Así es como tu amigo ha recompensado a nuestro país por tu amistad?”.

Rahul Gandhi, otro líder del Congreso Nacional Indio, respaldó las declaraciones del presidente estadounidense, afirmando que “todo el mundo sabe que la economía india es una economía muerta” y manifestando su satisfacción con que “Trump haya dicho la verdad”.

La mañana del 2 de agosto, Nueva Delhi dejó claro que seguirá comprando gas ruso, a pesar de las amenazas por parte de Washington. Tocará esperar para ver si aumentan las tensiones bilaterales o si finalmente ambos países consiguen firmar un acuerdo comercial. Por ahora, deberán superar los desacuerdos en áreas como la agricultura, la industria láctea y otros sectores sensibles que han bloqueado las negociaciones.

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