Ucrania lanza la “Plataforma de Crimea” para intentar presionar a Rusia

Vía Tatiana Kolesnichenko / RFE Graphics

Siete años después de que el Parlamento de Crimea declarase la independencia, Ucrania aprueba una estrategia para la “reintegración” de la península. La Plataforma Internacional para la Desocupación de Crimea (Plataforma de Crimea) se creó con el objetivo de volver a situar esta cuestión en la agenda internacional y aumentar la presión sobre Moscú. Volodímir Zelenski, el presidente ucraniano, quiere que este nuevo formato sea un mecanismo de asesoramiento, negociación y coordinación de las acciones de los diferentes países e instituciones que “apoyan la integridad territorial de Ucrania”. Se espera, además, que opere al más alto nivel con la participación de jefes de Estado, ministros de Asuntos Exteriores y “una red de expertos”.

Aunque la “reintegración” de la península es casi un imposible, si la iniciativa ucraniana consigue un amplio apoyo internacional podría convertirse en una herramienta para tratar de debilitar a Moscú con más sanciones y a la vez fomentar el discurso antirruso. La posición del Kremlin en lo referente a la soberanía de Crimea es contundente, y considera el tema zanjado: Crimea es parte de la Federación Rusa tras el referéndum de 2014.

En una fecha simbólica como el 11 de marzo –el día en que se declaró la independencia de Crimea en 2014– el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania, Oleksiy Danilov, anunciaba en rueda de prensa el acuerdo sobre la “Estrategia para la desocupación y reintegración del territorio temporalmente ocupado de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol”. Los detalles todavía no han sido publicados, pero Danilov definió el documento como una guía “clara” sobre los pasos a seguir. El ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, también hizo alusión al proyecto, calificándolo como un “documento histórico y necesario desde 2014”. Kuleba ya había mencionado con anterioridad las áreas prioritarias en las que se centrarán las actividades de la Plataforma:

  • Mantener las sanciones y las restricciones hacia Rusia.
  • Garantizar la seguridad y la libertad de navegación en el Mar Negro y el Mar de Azov.
  • Proteger los Derechos Humanos de los habitantes de Crimea, haciendo especial mención a la minoría tártara.
  • Proteger la educación, la cultura y la religión.
  • Superar el negativo impacto de la ocupación temporal de Crimea en la economía y el medio ambiente”, en relación a las restricciones de agua que Ucrania está imponiendo a la península.

Kiev busca apoyo internacional

El Ministerio de Exteriores ucraniano ha pedido a sus socios internacionales que se sumen a la Plataforma y acusa a Rusia de convertir a Crimea en una “base militar” que amenaza la seguridad de la OTAN y la Unión Europea.

La cumbre inaugural de la Plataforma se ha fijado para el 23 de agosto de 2021 y durará dos días. Las autoridades ucranianas quieren que el encuentro se selle con una declaración de las partes y un conjunto de directrices avaladas por los asistentes. La elección de esta fecha no es casual, el 24 de agosto se cumple el trigésimo aniversario de la independencia de Ucrania.

Zelenski asegura que varios estados miembros de la UE –Estonia y Polonia ya anunciaron su interés en participar– Reino Unido, Canadá, Azerbaiyán o Turquía apoyarían el nuevo formato. El presidente ucraniano invitó al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, que estaría considerado su posible participación. Dmytro Kuleba afirma que Francia también estaría considerando asistir a la cumbre inaugural.

Ucrania trata de proyectar una imagen internacional de apoyo hacia sus aspiraciones en Crimea y así colocar este tema en la agenda mediática. Las demandas de Kiev sobre la península no habían sido incluías ni en los Acuerdos de Minsk ni en el Formato de Normandía (Rusia, Ucrania, Francia y Alemania), lo que indica que los socios occidentales, a priori, no estaban interesados en profundizar en este asunto.

Estados Unidos se ha pronunciado a favor de la iniciativa ucraniana. Rodney Hunter, el coordinador político de la misión estadounidense en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas afirmó: “damos la bienvenida a la iniciativa de la Plataforma Crimea de Ucrania y esperamos que socios de ideas afines consideren unirse a ella”. La presencia de Biden en la cumbre es un asunto que ha sido mencionado en varias ocasiones. Hasta ahora, aunque todavía faltan muchos meses e información más detallada, no se ha producido ninguna declaración en este sentido desde Washington. Sin embargo, algunas voces en Ucrania creen que “hay razones” para considerar que la asistencia del presidente de EEUU a la cumbre inaugural podría efectuarse. En febrero, Joe Biden realizó una declaración por el aniversario de la “invasión ilegal de Rusia a Ucrania”; subrayó que Estados Unidos no reconoce la “anexión” de la península y que Washington apoya a Ucrania “contra los actos agresivos” de Moscú. De todas formas, todavía no está clara la opinión que el mandatario estadounidense tiene de Zelenski. Hace escasos días el Secretario de Estado, Antony Blinken, anunció sanciones contra el oligarca ucraniano Igor Kolomoisky, antiguo socio de Zelenski, lo que ha sido percibido por algunos sectores como un toque de atención al presidente ucraniano.

Los presidentes de Ucrania y Turquía, Erdogan y Zelenski. Vía UATimes.

Desde que comenzó a citarse la idea de esta Plataforma, en junio de 2020, las autoridades ucranianas han incrementado las menciones públicas al proyecto en organizaciones internacionales como la ONU o la OSCE. Sin embargo, una de las primeras veces en la que Zelenski habló sobre este formato fue durante su encuentro con el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan. Turquía siempre ha mantenido su apoyo a la integridad territorial de Ucrania y se perfila como un socio importante en esta nueva empresa. Además, durante esa visita y en los posteriores encuentros diplomáticos se firmaron varios acuerdos sobre compra de armamento (suministro de drones turcos Bayraktar TB2)  y cooperación militar entre ambos socios.

En esas mismas fechas, Zelenski viajó a Londres y se reunió con el jefe de inteligencia británica (MI6), Richard Moore. El jefe de Estado ucraniano dijo que no podía aportar detalles sobre el contenido de la reunión, pero sí mencionó que se trataba de “información sobre asistencia y protección de nuestra soberanía e integridad territorial”. Incluso se abordó la cuestión de los medios de comunicación y la “desinformación rusa”. La visita tuvo lugar en octubre de 2020, en febrero de 2021 el presidente ucraniano cerró tres canales de televisión opositores. Es preciso señalar que en los meses posteriores al encuentro, se realizaron varios cambios en las estructuras estatales ucranianas. La cita entre Zelenski y Moore ha sido inusual, este tipo de encuentros no se han producido con otros líderes extranjeros.

Kiev comprará armamento a Reino Unido y se ha incrementado la colaboración militar con ejercicios conjuntos. Ucrania ha realizado varios movimientos en esta dirección y parece haber iniciado un proceso de rearme.

Las intenciones de Kiev con la creación de la Plataforma de Crimea son muy claras: “llevar a Rusia ante la justicia por sus crímenes y aumentar la presión internacional sobre Moscú”, afirman. Los objetivos son ambiciosos pero no muy realistas. No obstante, esta iniciativa puede servir como una palanca para avivar el debate internacional, fomentar un discurso mediático contra Moscú y aunar voluntades interesadas en debilitar las posición de Rusia.

Cuando Zelenski firmó el decreto presidencial sobre la preparación de la cumbre internacional, el pasado 26 de febrero, dio la orden de elaborar “medidas para desarrollar y apoyar el idioma tártaro de Crimea, la cultura y la protección de los derechos de los residentes de Crimea”. Varias ONGs ucranianas y occidentales sostienen que se está produciendo una violación de los Derechos Humanos en la península. Rusia lo niega de manera tajante y considera que es una estratagema para mantener el foco en la cuestión de la península.

La minoría tártara de Crimea ha recibido especial atención por parte de los políticos de Kiev desde el Maidán. Esta consideración con los tártaros de Crimea contrasta con el trato a otros grupos minoritarios. La ONU ha publicado un informe en el que alerta sobre “incidentes de incitación al odio y amenazas a las minorías nacionales, incluidos romaníes, hablantes de ruso y húngaro…”. De hecho, subraya un aumento de las agresiones a personas que se posicionan contra la ley del idioma ucraniano y están a favor de la lengua rusa. Otra cuestión a la que hace referencia este informe de la Misión de Monitoreo de Derechos Humanos de la ONU es el incremento los ataques a periodistas, medios de comunicación y partidos opositores en Ucrania.

Rusia invitada a participar

Puede parecer irónico, pero Ucrania pretende que Rusia se una a la Plataforma de Crimea, confiesan, sin embargo, que tienen pocas esperanzas de que Moscú forme parte de este proyecto. María Zajárova, portavoz de la presidencia rusa, habló sobre esta cuestión en una entrevista. Era diciembre de 2020 y los detalles sobre la Plataforma no estaban tan desarrollados. Zajárova dijo que no se trataba de una idea nueva, ya se planteó en 2015 por Pavel Klimkin, ex Ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, y ahora Zelenski la está “llenando de contenido”. La posición rusa sobre la plataforma era: “Si en este sitio se planea discutir la restauración del suministro de agua y electricidad de Crimea, el levantamiento del bloqueo comercial y de transporte de la península por parte de Kiev, entonces no estamos en contra de esa cooperación”, señaló la portavoz rusa.

Las intenciones de Ucrania están muy alejadas de ese posicionamiento y no pretenden solucionar dicha problemática. Al contrario, la agenda de la Plataforma será decidir “la modalidad de la retirada” rusa de Crimea y Sebastopol junto con la restauración de la soberanía ucraniana sobre estos territorios, declaró Dmytro Kuleba.

La vicepresidenta del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma Estatal rusa, Natalia Poklonskaya, advirtió que la participación en este formato podría considerase un “crimen internacional”, pues tiene como finalidad “invadir el territorio soberano de Rusia”.

Un gato mira a un soldado ucraniano que descansa en una trinchera cerca de la ciudad de Krasnohorivka en la provincia de Donetsk el 28 de febrero de 2020. Anatolii Stepanov / AFP

La promoción de la Plataforma de Crimea coincide con un preocupante agravamiento del frágil equilibro en Donbáss. La tensión en la línea de contacto de Donetsk y Lugansk ha ido en aumento, tanto en términos de violaciones del alto el fuego como en explosiones cerca de áreas residenciales, según los informes de la OSCE. Asimismo, se están registrando movimientos de acumulación de fuerzas por parte de ambos bandos, destacando el despliegue ucraniano cerca de las localidades, indica el enviado ruso al Grupo de Contado Trilateral, Boris Gryzlov.

Las dos partes se acusan mutuamente de generar esta situación y todo parece indicar que habrá una reactivación del conflicto durante los próximos meses. A la situación en el terreno hay que sumar las declaraciones políticas de los involucrados; los representantes ucranianos ha afirmado que la tregua ha llegado a su fin y Boris Gryzlov mantiene que Ucrania se quiere retirar de manera unilateral de los Acuerdos de Minsk.

Kiev presentó a principios de febrero otro proyecto sobre el “período de transición” para Donbáss y Crimea, donde plantea la posibilidad de introducir “Administraciones Internacionales” cuando se haya terminado el conflicto. Su función sería “coordinar problemas humanitarios y garantizar la seguridad”. Estas “administraciones” no podrían incluir representantes de Rusia ni de los países de la OTSC. La propuesta no va a ser bienvenida en Moscú.

Desde la llegada de la Administración Biden, Ucrania intenta ampliar el papel de Estados Unidos en los formatos de negociación existentes, algo que cambiaría la esencia de los mismos. La Oficina del Presidente de Ucrania ha pedido a Washington que se una a los Acuerdos de Minsk y al Formato de Normadía.

Kiev está tratando de cambiar los marcos negociadores con Rusia en una dirección que sin dudas no sería del agrado del Kremlin, mientras se deteriora la situación en este del país. Alexei Chesnakov, director del Centro ruso de Política Actual, considera que los políticos ucranianos “intentarán crear un nuevo paquete regulatorio y nuevas líneas de negociación”.

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