La Segunda Guerra Chechena (IV): Guerra en las montañas. Insurgencia armada

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Vencer antes de que se derrita el hielo de las montañas

Tras la caída de Grozni en manos federales, el único gran poblado que aún quedaba en manos de los separatistas era Shatoy, donde resistían en torno a 2.000 combatientes. El 22 de febrero las tropas rusas comenzarán la toma de la ciudad. La infantería rusa no llegará a entrar en el poblado, y será una vez con el uso de artillería y aviación con lo que se pretenderá acabar con los combatientes. No obstante, aunque los combatientes sufran algunas bajas, la mayoría de ellos conseguirán escapar. Entre los combatientes que escaparon destacarán dos grupos: el de Ruslan Gelayev, que huirá en dirección oeste, hacia el poblado de Komsomolskoye, y el de Jattab, que huirá en dirección este, en la misma dirección que huían la mayoría de los combatientes de Grozni. El 29 de febrero las tropas federales izaban la bandera rusa en un Shatoy completamente destruido.

Tras la caída de Grozni y Shatoy, a los combatientes no les quedaba otra que dirigirse hacia el sur para continuar la lucha desde las montañas. Los mandos rusos se marcarán como objetivo acabar con los restos de combatientes antes de primavera, pues una vez derretido el hielo de las montañas los islamistas podían o bien tomar posiciones en las propias montañas, o bien huir al desfiladero de Pankisi, donde habían establecido un santuario, y entonces resultaría mucho más complicado acabar con los combatientes. Las tropas rusas se lanzarán a bloquear la garganta del río Argún para impedir la huida de los combatientes hacia el sur. Es aquí donde se producirá una de las batallas más trágicas y al mismo tiempo más heroicas del ejército ruso en la actualidad.

Garganta del río Argún, lugar elegido por los combatientes para dirigirse hacia el sur

La Batalla por la Cumbre 776

Con el objetivo de perseguir a los restos de combatientes que huían desde Grozni y Shatoy, se desplegarán tropas en distintas posiciones a lo largo de la garganta del río Argún, camino elegido por la mayoría de combatientes para escapar hacia el sur. Buena parte de las tropas que se desplegarán en estas posiciones pertenecerán a las Tropas Aerotransportadas, concretamente a 7ª y a la 76ª divisiones. Sin embargo, se cometerá un error, y es que en la zona apenas actuaran fuerzas de reconocimiento, y aunque sí que se conseguirá obtener una mínima información acerca de los movimientos de los combatientes, tampoco habrá una comunicación efectiva entre los mandos centrales y las distintas unidades desplegadas en la región, y los mandos de estas unidades desconocían cuales eran los movimientos de los islamistas.

Entre las fuerzas desplegadas habría que destacar la 6ª Compañía del 2º Batallón del 104º Regimiento de la 76ª División Aerotransportada de Pskov, formada mayoritariamente por contratistas y reclutas de esta región, que será la unidad principal que participe en esta batalla. Esta unidad fue formada y entrenada deprisa y corriendo un tiempo antes de ser mandada a Chechenia, y apenas habían recibido algún entrenamiento. El comandante de la compañía era el mayor Serguei Molodov. Pero debido a la dificultad de la misión que le será encomendada a la compañía y al escaso entrenamiento que había tenido, el propio comandante del 2º batallón, el teniente coronel Mark Evtujin, se encuadrará en esta unidad y supervisará el desempeño de ésta. Entre los oficiales también cabría destacar a Viktor Romanov, que dirigía el equipo de observación avanzado de artillería encargado de entrar en contacto con los puestos de artillería situados en posiciones cercanas y de revelarles las coordenadas que debían ser bombardeadas. El 29 de febrero, a la 6ª Compañía le fue ordenado tomar posiciones en la cumbre 776, una montaña sin nombre situada a 776 m sobre el nivel del mar.

6ª Compañía perteneciente a la 76ª División Aerotransportada de Pskov

Mientras, en esta dirección marchaba una unidad de en torno a 1.500 islamistas chechenos y extranjeros al mando de Jattab. Las primeras tropas rusas con las que se encontrará Jattab serán las pertenecientes a la 3ª Compañía, situadas en otra posición no muy lejana a la cumbre 776. Jattab exigirá que se le permita el paso o en caso contrario la 3ª Compañía sería aniquilada. Pero las posiciones de la 3ª Compañía estaban bien defendidas, la zona estaba minada, y el oficial que se encontraba al mando de la compañía ordenará el fuego de artillería sobre las posiciones de los combatientes, que sufrirán un número elevado de bajas. Jattab comprenderá que atravesar las posiciones de la 3ª Compañía no era una buena idea y decidirá desviarse de su camino inicial.

Mientras, la 6ª Compañía aún estaba de camino hacia la cumbre 776. Un pelotón de reconocimiento junto a los mandos de la compañía encabezaba la unidad. De repente, sobre las 12:30, se encontrarán con una unidad de reconocimiento de 20 chechenos, y estallará el combate. El mayor Molodov, comandante de la compañía, resultará gravemente herido, y morirá al cabo de un tiempo. En su lugar, el teniente coronel Evtujin se hará cargo de la compañía.

Finalmente, salvo el 3er pelotón que aún se encontraba en la ladera, la compañía llegará a la cumbre. No obstante, había un serio problema, y es que, si resultaban atacados por los combatientes, solo podían depender de ellos mismos y deberían defenderse completamente solos. En estos momentos había una niebla muy densa y a la aviación le resultaba imposible actuar. En cambio, si podían contar con el apoyo de artillería situada en posiciones cercanas a la cumbre, pero la potencia de fuego de esta artillería era muchísimo menor en comparación a la potencia de la que se dispuso en otros momentos de la guerra.

Cuatro horas después, sobre las 16:30, las tropas de Jattab deciden asaltar la cumbre. La primera unidad en enfrentarse a estas tropas era el 3er pelotón, que aún se encontraba en la ladera. Debido a que el 3er pelotón se encontraba ahí de manera temporal, pues debía alcanzar la cumbre, sus posiciones no estaban bien defendidas y apenas habían construido fortificaciones. Ante la superioridad numérica de las tropas de Jattab, el 3er pelotón perderá 31 hombres, resultando aniquilado prácticamente por completo. No obstante, los mandos ordenarán el fuego de artillería sobre los combatientes, y estos sufrirán importantes pérdidas, por lo que decidirán retirarse de manera temporal.

Las tropas de Jattab se reorganizarán y decidirán cercar la cumbre. A las 22:00, los islamistas finalmente se lanzarán a asaltarla con todos sus efectivos disponibles. La situación de las tropas rusas era crítica. Los mandos pedirán ayuda a las tropas situadas en posiciones cercanas, y varias unidades intentarán acudir en su ayuda, pero resultará imposible romper el cerco. Solamente un grupo de 15 hombres de la 4ª Compañía al mando del mayor Dostovalov, a pesar de las órdenes que les habían dado de permanecer en sus posiciones, a las 3:00 de la mañana del día 1 de marzo conseguirán romper el cerco y acudir en ayuda de los sitiados. Las tropas rusas lucharán con ferocidad hasta el último hombre, llevándose a tantos islamistas por el camino como pudiesen. No solo la mayoría de los soldados, sino también la mayoría de los oficiales, incluido el teniente coronel Evtujin, acabarán muriendo durante el combate. Tras la muerte de Evtujin, el capitán Viktor Romanov ordenará el fuego de artillería sobre su propia posición. La cumbre se vio envuelta por una tormenta de fuego, que se cobró la vida de decenas o incluso cientos de combatientes. Pero la bravura de las tropas rusas no impidió que la 6ª Compañía resultase aniquilada casi por completo: de 90 personas, sobrevivieron únicamente 6. No obstante, a pesar de la aniquilación casi por completo de la compañía, y a pesar de la superioridad numérica de los islamistas sobre las tropas rusas, los daños infligidos a los islamistas fueron notablemente mayores: de un total de aproximadamente 1.500 hombres, sufrieron un total de entre 400 y 500 bajas.

La actuación de las tropas rusas pasará a ser recordada por su camaradería, valor y sacrificio en un momento verdaderamente complicado, pues a pesar de su clara inferioridad respecto a los combatientes, en parte debido a los errores de los mandos superiores, las tropas rusas sabían el destino que les esperaba y lucharan heroicamente hasta el último hombre, infligiendo a los islamistas varios cientos de bajas. Esta batalla se convertirá en una leyenda del ejército ruso en la actualidad, y se levantarán varios monumentos en honor a los paracaidistas de Pskov, e incluso servirá de inspiración para varias novelas, películas y series de televisión.

Monumento erigido en honor a la 6ª Compañía en la ciudad de Pskov, de donde procedía la mayor parte de la compañía

La Batalla por el poblado de Komsomolskoye

Otro grupo de combatientes que huían desde Grozni y Shatoy se dirigió a las montañas en dirección oeste. El grupo estaba dirigido por Ruslan Gelayev y agrupaba en torno a 1.500 combatientes. A mitad de camino se situaba el poblado de Komsmolskoye, en manos rusas, que además resultaba ser el pueblo natal de Ruslan Gelayev. Las tropas del grupo de Gelayev estaban exhaustas tras emprender una huida precipitada y Gelayev se decidió por atacar el poblado para asentar posiciones y tomarse un pequeño descanso.

La entrada al poblado de Komsomolskoye estaba defendida por un número no muy elevado de unidades pertenecientes al 503º Regimiento de Fusileros Motorizados. La entrada estaba situada entre dos colinas; en una se encontraba un pelotón de granaderos, y en la otra se encontraba un pelotón motorizado.

Ruslan Gelayev, uno de los principales comandantes islamistas-separatistas

El 4 de marzo, la gran masa de combatientes de Gelayev se lanzará a atacar el poblado. Los combatientes de Gelayev abrirán fuego masivo sobre los pelotones que defendían la entrada, y bajo la cobertura de este fuego, grupos reducidos de 50 combatientes se lanzarán a las colinas para eliminar a los pelotones. El pelotón motorizado contaba con un tanque, conducido por el teniente Alexander Lutsenko, que será inutilizado tras recibir un disparo de un lanzagranadas RPG-7. A pesar de que Lutsenko ordenará el fuego de artillería sobre su posición y este le será concedido, los combatientes lograrán abrir el tanque y capturar a Lutsenko como prisionero. Una vez en manos de los islamistas, será decapitado. A Lutsenko le será concedido el título póstumo de “Héroe de la Federación Rusa”. Tras eliminar a estos pelotones, el camino hacia el poblado estaba libre, y los combatientes entrarán en el poblado el día 5 de marzo. Las escasas tropas federales situadas dentro del poblado ofrecerán cierta resistencia, pero ante la gran superioridad numérica de los combatientes decidirán escapar del poblado.

Tras haber tomado el poblado, se reunirá cierto número de tropas rusas y se intentará reconquistarlo de nuevo. No obstante, las estimaciones rusas hablaban de un número de tropas muchísimo menor que el real, y el primer intento por retomar el poblado consistirá en una operación más parecida a una operación policial antiterrorista que a una operación militar, en la que se pretendía entrar en el poblado únicamente mediante el uso de infantería y limpiarlo de combatientes casa por casa. En esta operación participarán unidades tan variopintas como el Spetsnaz Rosich de las tropas del MVD, el Spetsnaz Tayfun dependiente del Ministerio de Justicia (cuya función habitual es reprimir los motines en las cárceles) y el SOBR (unidad policial especializada en la lucha contra el crimen organizado). Estas fuerzas entrarán en el poblado el 6 de marzo. No obstante, las fuerzas federales se hallaban en clara inferioridad numérica frente a los combatientes, y quedó claro que no se iba a poder llevar una operación similar a la que se pretendía. Se desatarán fuertes combates que durarán en torno a 8 horas. Los Spetsnaz lograrán atrincherarse en una casa en la que pretendían permanecer a la espera de refuerzos. Finalmente, los refuerzos llegarán, pero aun así les será complicado a los Spetsnaz escapar del poblado bajo tal cantidad de fuego enemigo. Varios spetsnaz morirán por el camino y otros muchos resultarán heridos. El teniente Yafarov, comandante del Spetsnaz Rosich, intentará rescatar a tantos hombres heridos como pueda y durante el camino logrará eliminar un buen número de combatientes. Pero durante la huida a las afueras de Komsomolskoye, Yafarov acabará muerto como consecuencia de un disparo en la cabeza por parte de un francotirador checheno. Yafarov será condecorado con el título póstumo de “Héroe de la Federación Rusa”.

Había quedado claro que mediante una operación antiterrorista era imposible acabar con los combatientes, por lo que se decidirá tomar el poblado por asalto. Valery Gerasimov será nombrado por Troshev como comandante de la operación. Se concentrarán alrededor de 800 tropas en torno a Komsomolskoye. El 7 de marzo, se lanzará un bombardeo masivo de artillería pesada sobre el poblado. Los combatientes sufrirán en torno a 100 bajas. Poco a poco irán entrando las tropas rusas en el poblado. Para el 8 de marzo habrán entrado 300 hombres junto con 8 tanques.

Ante tal situación, una parte importante de los combatientes intentarán abandonar el poblado. Sin embargo, a la mayoría de estos combatientes les resultará imposible, pues el poblado estaba bastante bien rodeado. Un pequeño grupo se rendirá ante las tropas rusas, pues, aunque no esperaban un trato placentero por parte de las tropas federales, sabían que era menos malo que perecer bajo el fuego de artillería o bajo los disparos de los tanques. Entre las tropas que se rindieron se encontraban varios combatientes extranjeros, incluyendo un indio y dos uigures.

Tropas rusas combaten en un Komsomolskoye completamente destruido

Para el 15 de marzo, buena parte del poblado estaba en manos rusas y solamente varios grupos reducidos de combatientes permanecían atrincherados y/o escondidos. Entre el 15 y el 20 de marzo se llevará a cabo una operación de limpieza similar a la que se pretendía llevar desde un principio (pero esta vez con éxito), y para el 20 de marzo el poblado estaba completamente limpio de combatientes y completamente en manos de los federales.

Durante esta batalla, las tropas rusas sufrirán un total de 50 bajas y 300 heridos. Se logrará eliminar en torno a 500 combatientes y se llegará a capturar un total de 273 prisioneros. No obstante, Ruslan Gelayev, líder de los combatientes que habían tomado Komsomolskoye, conseguirá escapar con un importante número de hombres.

La Batalla por el poblado de Komsomolskoye fue la última gran batalla de la Segunda Guerra de Chechenia. Con la victoria rusa en este enfrentamiento, acababan las operaciones militares a gran escala en la república. Pero el hecho de que finalizasen las operaciones militares a gran escala no quería decir, ni mucho menos, que hubiese acabado la guerra. Los combatientes aun disponían de un buen número de hombres, y aunque ya no habrá enfrentamientos a campo abierto, estos establecerán bases en los bosques, montañas y en el desfiladero de Pankisi en Georgia, y se ocultarán entre la población civil de las ciudades. Desde ahí, actuarán como un movimiento insurgente, y de manera esporádica pero planificada hostigarán y atacarán a las tropas rusas, a las milicias chechenas leales y a la nueva administración chechena.

La instalación de una administración leal en Chechenia

Gudermes había actuado como capital administrativa provisional hasta la caída de Grozni en manos federales. Tras la captura de Grozni, poco a poco los diferentes órganos administrativos se irán trasladando ahí.

El 12 de junio del 2000 Ajmat Kadirov es nombrado jefe de la administración provisional de Chechenia [1]. Se irán construyendo y reforzando las estructuras administrativas de la nueva administración leal. Lentamente, se irá reduciendo el número de tropas federales sobre el territorio y se crearán cuerpos policiales y militares leales puramente chechenos que acabarán tomando el relevo de las tropas federales en la lucha contra los combatientes que aun actuaban como una insurgencia armada.

El 23 de marzo de 2003 se llevará a cabo un referéndum en el que los ciudadanos de la república debían votar sí o no a tres preguntas. La primera pregunta era sí o no a la nueva constitución de Chechenia. La segunda pregunta era sí o no a la nueva ley electoral para elegir al presidente de Chechenia. Y la tercera pregunta era sí o no a la nueva ley electoral para elegir al parlamento de la república.

De un total de 577.016 electores, fueron a votar 510.125, por lo que la participación fue del 88,41%. El sí a la constitución ganó con un 95,97% de los votos. El sí a la nueva ley electoral presidencial ganó con un 95,37%. El sí a la nueva ley electoral para elegir el parlamento ganó con un 96,6% [2].

Tras aprobarse la nueva constitución y la nueva ley electoral presidencial, en octubre de 2003 se celebrarán elecciones presidenciales, en las que el favorito era, como no, Ajmat Kadirov. Sin embargo, aunque la mayoría de los chechenos apostaban claramente por la reintegración con Rusia, por la paz y por la estabilidad, tal y como había quedado demostrado en los resultados del referéndum, no todos tenían tan claro que Kadirov era el hombre indicado para liderar esa nueva Chechenia reintegrada en la Federación Rusa. Según algunas encuestas previas a las elecciones, un 60% de los chechenos se llegó a expresar de forma desfavorable respecto a Kadirov. Se presentaron varios candidatos a las elecciones, entre los que además de Kadirov destacaban dos: el popular político Aslambek Aslajanov y el reconocido empresario Malik Saidulayev. Se especuló además con la posibilidad de que se presentasen los conocidos políticos Bislan Gantamirov y Ruslan Jasbulatov, pero sorprendentemente decidieron no presentarse, a pesar de que ambos siempre habían tenido pretensiones sobre el poder en la república. De los dos candidatos que tenían posibilidades reales de competir con Kadirov, a Aslajanov le fue ofrecido el puesto de asesor presidencial y retiró su candidatura, y a Saidulayev se le denegó la participación en las elecciones debido a unas supuestas irregularidades en el proceso de recogida de firmas. Kadirov era el candidato oficialista, tenía un fuerte respaldo por parte de Moscú y partía con clara ventaja frente al resto de candidatos. Finalmente, frente al resto de candidatos, desconocidos y/o impopulares, Ajmat Kadirov ganará las elecciones con un 80,84% de los votos y se convertirá en el presidente de Chechenia. Aunque no hubo ninguna falsificación ni ninguna irregularidad en el proceso de votación, no se puede decir que estas elecciones fuesen completamente limpias y competitivas, pues había un candidato que partía con clara ventaja frente a los demás, y desde las instituciones se había maniobrado para neutralizar a los que eran sus rivales más peligrosos. Aun así, también debemos tener en cuenta otros factores en la victoria de Kadirov. La sociedad chechena sigue siendo en buena medida una sociedad de clanes y es una sociedad mucho más tradicional que cualquier sociedad occidental. Los lazos familiares son muy fuertes, y muchas veces se acaba siguiendo los consejos de ciertos miembros de la familia. Por otro lado, después de la guerra (y aun sin haber acabado la guerra del todo), la sociedad chechena deseaba ante todo paz y estabilidad, y el candidato oficialista, con respaldo de Moscú, produjese mayor o menor simpatía, era el candidato que más seguridad proporcionaba.

El Estado ruso diseñó una hoja de ruta que debía seguirse tanto en el ámbito político como en el militar para acabar con los rebeldes y que Chechenia volviese a estar integrada en la Federación Rusa, y con Kadirov al frente de la república se aseguraban de que se seguían los pasos que se pretendían seguir. Sin embargo, si bien esta estrategia resultó acertada a corto plazo y Chechenia se acabó convirtiendo en una república estable, a medio-largo plazo sentó las bases para que el clan de los Kadirov estableciese un dominio prácticamente incuestionable sobre Chechenia.

Aunque tanto Ajmat Kadirov como posteriormente su hijo Ramzan establecerán un dominio prácticamente incuestionable, sí que llegará a haber un caso notable de oposición a los Kadirov (dentro del “unionismo”): los hermanos Yamadaiev. Al fin y al cabo, los hermanos Yamadaiev tenían un perfil muy similar al de Kadirov (habían sido antiguos separatistas que se habían pasado al bando federal en la segunda guerra), y por ello pensaban que tenían el mismo derecho a acceder al poder que los Kadirov. En la década de los 2000, se llevará una fuerte pugna entre Ajmat y posteriormente Ramzan Kadirov, y algunos de los hermanos Yamadaiev. Sin embargo, a pesar de que los hermanos Yamadaiev también tengan cargos de peso (Sulim Yamadaiev era el comandante del Batallón Vostok, una fuerza de élite), al dominar los Kadirov la administración y al ser los preferidos de Moscú, Ramzan Kadirov se acabará imponiendo frente a los hermanos Yamadaiev y a estos no les quedará otra que pasar a un segundo plano.

Sulim Yamadaiev junto a varios hombres del Batallón Vostok (Este)

Insurgencia armada

Tras las batallas de Grozni y Komsomolskoye, ya no quedaba ninguna zona directamente bajo control de los islamistas. Aunque aún quedaban no pocos combatientes activos, había quedado demostrado que enfrentándose cara a cara contra las tropas rusas tenían poco que hacer, por lo que cambiarán de estrategia y decidirán actuar como una insurgencia armada. Establecerán bases en los bosques, montañas y en el desfiladero de Pankisi, y se esconderán entre la población civil de los poblados. Pretenderán dar la impresión de que están inactivos, pero en cuanto puedan golpearán a las tropas federales con todas sus fuerzas.

La lucha contrainsurgente la llevarán a cabo fundamentalmente los Spetsnaz y las milicias chechenas leales (aunque también unidades policiales y tropas del MVD tomarán parte en esta lucha). Serán comunes los controles en poblados y carreteras, así como los registros a la población civil con el objetivo de encontrar a combatientes escondidos. También, tal y como ya se hacía antes, se llevarán a cabo operaciones de limpieza para acabar con los combatientes que se escondían en los poblados.

A pesar de que a primera vista pudiera parecer que tras acabar con el grueso de los combatientes en las ciudades la guerra ya hubiese acabado, la lucha contrainsurgente será un enfrentamiento tan sangriento o más que la guerra abierta. Las tropas rusas sufrirán enormes pérdidas en este tipo de guerra. En una operación de contrainsurgencia, policías del OMON de Perm se dirigirán al poblado de Zentoroy para limpiarlo de posibles combatientes. Entrarán en una casa y serán sorprendidos por un pequeño grupo de combatientes. De repente, cuando estén a punto de acabar con ese pequeño grupo, serán rodeados por un grupo muy superior. Los policías combatirán con todas sus fuerzas, pero estaban en una posición bastante débil. A la mañana siguiente, se enviarán tropas y policías de refuerzo. Los OMON lucharán como puedan y cuando vean que la victoria era imposible intentarán abrirse paso para escapar, pero les será imposible. Finalmente, se les acabará la munición, serán capturados por los terroristas, y decapitados. No obstante, las tropas de refuerzo que se enviaron llegarán y lograrán eliminar a los combatientes atrincherados en el poblado. Aun así, las tropas rusas sufrieron un durísimo golpe e importantes pérdidas.

Si bien hubo ejemplos como este en los que se demostró que la lucha contrainsurgente iba a ser una lucha sangrienta y despiadada, hubo otros casos en los que las tropas rusas tuvieron algo más de éxito. Una pequeña unidad de Spetsnaz chechenos y cosacos dirigidos por Said Magomed Kakiev se dirigirán a un poblado montañés cerca de Kurchalov. Los combatientes escondidos en este poblado se ocultarán en un edificio. Los Spetsnaz lanzarán granadas por las ventanas, y luego tras lanzar granadas de humo, entrarán en el edificio y acabarán con los terroristas. Si bien la lucha contrainsurgente será dura, poco a poco las tropas rusas adquirirán experiencia en ella y se acabarán imponiendo.

Asimismo, los combatientes lograrán hacerse con el control de sistemas antiaéreos que adquirirán en el mercado negro, y que trasladaban a Chechenia mayoritariamente desde Georgia. Con estas armas, los terroristas chechenos conseguirán derribar numerosos helicópteros rusos. Uno de los casos más sonados fue el derribo de un helicóptero Mi-8 en septiembre de 2001 cuyos pasajeros eran los integrantes de una comisión del Estado Mayor. Murieron 2 generales y 8 oficiales. En agosto de 2002 los terroristas lograron derribar un helicóptero Mi-26; en este acto murieron 127 personas, una de las peores pérdidas durante la segunda guerra. Conforme las fuerzas rusas vayan acabando con los combatientes, este tipo de actos pasarán a ser cada vez menos frecuentes.

Los francotiradores separatistas también jugarán un importante papel en este tipo de guerra. Durante la primera guerra, los francotiradores enemigos fueron una auténtica pesadilla para las tropas rusas. Esta vez se pondrá todo el esfuerzo posible en eliminar a los francotiradores enemigos. Aquí jugarán un papel fundamental los francotiradores pertenecientes a los Spetsnaz Alfa y Vympel del FSB.

Este tipo de guerra será muy complicada, entre otras cosas porque será difícil identificar a los combatientes que se escondían entre la población civil. Desgraciadamente, esta dificultad unida a los horrores que suponía la guerra hará que algunos militares rusos acaben perdiendo la cabeza y no sepan diferenciar entre civiles y combatientes, y lo acaben pagando con civiles completamente inocentes. Uno de estos casos es el del coronel Budanov. El coronel Budanov junto a algunos hombres se dirigió al poblado de Tangi, y se acercó a una casa donde vivía con su familia una joven de 18 años sospechosa de ser una francotiradora enemiga (aunque no lo era). Budanov la secuestrará y la interrogará para intentar obtener información acerca de los combatientes. Al no obtener la información que esperaba, la chica será sometida a torturas y finalmente Budanov la ahorcará con sus propias manos. Tras haber asesinado a la joven, el propio Budanov, consciente del crimen, confesará su autoría y se entregará a las autoridades. El alto mando militar condenará públicamente las acciones de Budanov. Budanov será juzgado y condenado a 10 años de prisión [3]. Este caso, por desgracia, no será el único. Otro caso similar es el del capitán de Spetsnaz GRU Eduard Ulman, responsable de asesinato de 6 civiles chechenos en un puesto de control.

Todos estos casos obtendrán un fuerte rechazo por parte de la población chechena leal, y debido a estos casos y sobre todo a la instauración paulatina de una nueva administración chechena, poco a poco unidades propiamente chechenas acabarán tomando el relevo frente a las tropas federales.

La insurgencia armada continuará hasta aproximadamente el año 2002, fecha en la que este fenómeno llegará a ser en buena medida controlado por las autoridades.

El papel georgiano

Durante el transcurso de la segunda guerra, Georgia, que tenía frontera directa con Chechenia, no permanecerá al margen. No se puede decir que Georgia prestase un apoyo activo a los separatistas, pero si pasivo, pues permitía el libre tránsito de los combatientes a su territorio sin ningún tipo de control. El desfiladero de Pankisi se convirtió en un auténtico santuario de los combatientes. Rusia presionará constantemente a Georgia para que vigile mejor sus fronteras y no permita el libre paso de los combatientes. Las razones por las que Georgia apenas actuaba en su frontera y en el desfiladero de Pankisi son varias. Realmente, Georgia en ese momento era un Estado débil y probablemente no tuviese la capacidad para actuar sobre esa zona. Pero sobre todo Georgia no actuaba ahí como acto de respuesta por el apoyo (real o presunto) de Rusia a los territorios separatistas de Abjasia y Osetia del Sur.

En ese momento, Georgia estaba gobernada por Eduard Shevardnadze. Podríamos definir a Shevardnadze como un prooccidental moderado: buscaba orientarse hacia occidente, pero al mismo tiempo no quería mantener una relación del todo enemistada con Moscú (al fin y al cabo, Shevardnadze había sido Ministro de Exteriores con Gorbachov y bajo Shevardnadze la Georgia independiente había entrado en la CEI). Durante el mandato de Shevardnadze, Georgia va a ir acercándose lenta y progresivamente a los Estados Unidos y a occidente, aunque sin romper completamente con Rusia.

Al comienzo de la Segunda Guerra Chechena, la causa independentista despertó ciertas simpatías en occidente, pues ya habían surgido las primeras tensiones entre Rusia y la OTAN en relación a Kosovo, y sobre todo estaba sobre la mesa el asunto del oleoducto BTC. Sin embargo, todo esto cambiará tras los atentados del 11 de septiembre del 2001 y el inicio de la Guerra contra el terror de George Bush. Entonces la lucha contra el islamismo radical pasará a ser una prioridad, el conflicto checheno pasará a un segundo plano en los medios de comunicación y se suavizará la presión sobre Rusia.

Tanto el hecho de que Georgia se acercase cada vez más a los Estados Unidos como el hecho de que la guerra contra el islamismo radical pasase a ser una prioridad para el gobierno de EEUU, harán que EEUU presione a Georgia para que lleve a cabo una ofensiva en el desfiladero de Pankisi contra los islamistas chechenos. Ahora Georgia se encontraba presionada a la vez por Rusia y EEUU. Desde el verano de 2002 hasta septiembre del 2003, Georgia lanzará varias operaciones policiales antiterroristas sobre el desfiladero de Pankisi. Buena parte de las tropas que tomaron parte en estas acciones recibieron entrenamiento por parte de los EEUU. Las operaciones no tendrán un carácter masivo ni lograrán acabar del todo con los combatientes, pero si se acabará con algunos, y otros capturados se extraditarán a Rusia, y los islamistas chechenos se sentirán cada vez más presionados. El desfiladero de Pankisi acabará dejando de ser su base.

En rojo, región georgiana de Kajeti, donde se encuentra el desfiladero de Pankisi

No obstante, si bien la presión de EEUU sobre Georgia ayudó a Rusia en la lucha contra el yihadismo, esto también sirvió como argumento para una mayor presencia de EEUU en Georgia. La influencia de EEUU en Georgia crecerá, y el país acabará girando aún más hacia occidente, lo que desembocará en la Revolución de las Rosas en los años 2003-2004 y en el derrocamiento del prooccidental moderado Shevardnadze por el mucho más nacionalista, liberal y prooccidental Saakashvili.

Referencias

[1] Ajmat Kadirov

https://ru.wikipedia.org/wiki/%D0%9A%D0%B0%D0%B4%D1%8B%D1%80%D0%BE%D0%B2,_%D0%90%D1%85%D0%BC%D0%B0%D1%82_%D0%90%D0%B1%D0%B4%D1%83%D0%BB%D1%85%D0%B0%D0%BC%D0%B8%D0%B4%D0%BE%D0%B2%D0%B8%D1%87

[2] Referéndum de 2003

https://www.rbc.ru/politics/27/03/2003/5703b55a9a7947783a5a463d

[3] El caso Budanov

https://www.kavkaz-uzel.eu/articles/62371/

Bibliografía

El conflicto en Chechenia. Félix Vacas Fernández y José Luis Calvo Alberto. Publicación del Ministerio de Defensa de España.

https://publicaciones.defensa.gob.es/media/downloadable/files/links/e/l/el_conflicto_de_chechenia.pdf

Segunda Guerra Chechena: Conferencia de Evgeniy Norin

Batalla por el poblado de Komsomolskoye

https://ru.wikipedia.org/wiki/%D0%91%D0%BE%D0%B8_%D0%B7%D0%B0_%D0%9A%D0%BE%D0%BC%D1%81%D0%BE%D0%BC%D0%BE%D0%BB%D1%8C%D1%81%D0%BA%D0%BE%D0%B5
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Alex Erofeev

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