La operación Gladio

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Escrito por Pablo del Amo

El 2 de agosto de 1990 el presidente del consejo de Ministros de Italia Giulio Andreotti reconocía la existencia durante la Guerra Fría de una red en Europa de ejércitos clandestinos apoyados por la OTAN y la CIA ¿cuáles eran sus objetivos? actuar ante una hipotética invasión soviética e impedir el ascenso de los partidos políticos de izquierda a los gobiernos occidentales.

Giulio Andreotti Presidente del Consejo de Ministros de Italia durante 7 años/ Foto vía El País

El descubrimiento

El 22 de noviembre de 1990 el Parlamento Europeo aprobó una resolución que condenaba la existencia durante más de 40 años, de una organización clandestina de inteligencia y operaciones armadas (stay behind) en varios estados europeos dirigida por los servicios secretos de estos países con la colaboración de Estados Unidos.

Tal y como dice la resolución del Parlamento Europeo, la llamada organización stay behind o Gladio (nombre que se le dio en Italia a la red clandestina) “podría haber interferido en la política interna de varios países europeos además de estar implicada en actos de terrorismo y crimen”. “Gladio tiene a su disposición arsenales militares independientes y recursos militares que ponen en peligro las estructuras democráticas de los países europeos”.

El Parlamento Europeo instó a los diferentes países europeos a realizar investigaciones parlamentarias para poder revelar más información, pero sólo Italia, Bélgica y Suiza lo hicieron, mientras los demás países europeos sólo reconocieron la existencia de los diferentes operativos stay behind sin dar más detalles al respecto.

El Gobierno alemán por ejemplo reconoció su existencia revelando que estaba compuesta por un centenar de hombres, y que según su declaración fue disuelta tras el derrumbe de la URSS en 1991. Berlín no dio más explicaciones al respecto.

A los pocos días el Secretario General de la OTAN Manfred Wörner ante la presión mediática reconoció que la organización militar OTAN coordinaba las acciones de la organización secreta.

Manfred Wörner , Secretario General de la OTAN (1988-1994) / Foto vía Nato.int

Otro de los ejemplos que podemos encontrar es el del caso belga. Entre 1982 y 1985 en Bélgica un grupo de individuos llevaron a cabo una ola de ataques violentos en los que murieron 28 personas y 40 resultaron heridas. Una línea de investigación atribuye que las “masacres de Brabante” (provincia belga donde sucedieron la mayoría de ataques) fueron parte de la red stay behind .

Varios de los atentados fueron reclamados por el grupo Células Comunistas Combatientes (CCC), sin embargo una investigación periodística de los años 90 aseguraba que estos atentados habían sido obra en realidad de los asesinos de Brabante. En 2015 una confesión implicó a varios policías de ultraderecha, el Ministro de Justicia belga  Koens Geens tras las dichas revelaciones confesó que le constaba que habían habido tentativas de manipular la investigación (parte de los documentos fueron quemados cuando un nuevo equipo se hizo cargo del caso).

Una investigación parlamentaria reveló que las pistas que apuntaban hacia la policía habían sido ignoradas deliberadamente. El proceso a día de hoy está paralizado en Bélgica.

El caso italiano es el que merece mayor atención debido a que fue en ese mismo país donde se descubrió la red clandestina y es de donde  conocemos más información sobre la misma.

Gladio fue descubierta por el juez veneciano Felice Casson cuando realizaba una investigación sobre un atentado en 1972 donde murieron 3 carabinieri. Es en ese momento cuando el Presidente del Consejo de Ministros italiano, Giulio Andreotti decide revelar la investigación al Parlamento.

El juez veneciano Felice Casson / Foto vía La Repubblica

Guerra sucia contra el Partido Comunista Italiano

Tras la Segunda Guerra Mundial, en 1948 existían dos partidos en Italia con opciones reales de Gobierno, por un lado la Democracia Cristiana y por otro el Partido Comunista Italiano (PCI). Estamos en un contexto de Guerra Fría en el que Italia se colocaba en el eje occidental, por tanto una victoria comunista en el país era impensable para Estados Unidos.

Después de la Segunda Guerra Mundial los movimientos comunistas tenían mucho arraigo algunos países occidentales, estos eran los casos de Francia donde llegaron a ser primera fuerza, pero también Checoslovaquia, Finlandia e Islandia. Principalmente esto se debía a que sus miembros habían encabezado los movimientos de resistencia contra el nazismo.

Pero volvamos a Italia, donde el Partido Comunista en las elecciones de 1948 tenía serias posibilidades de alcanzar la victoria. Esto como no puede ser de otra forma inquietaba a Washington y a las élites italianas.

Ante el temor de una victoria comunista, la CIA con el apoyo del Vaticano realizó un programa de propaganda y de guerra psicológica contra el Partido Comunista, además de financiar la campaña electoral de los democristianos con millones de dólares. Estos hechos propiciaron que los Democristianos finalmente obtuvieran la mayoría absoluta.

Resultados de las elecciones italianas de 1948 / Foto vía Wikipedia

La inestabilidad política en Italia fue la tónica de las décadas siguientes, pero no fue hasta los años 70 conocidos como los “años de plomo”, cuando alcanzó su cénit. Es entonces cuando la violencia recorre las calles del país, son jornadas en las que tiene lugar una guerrilla urbana entre grupos de extrema izquierda y neofascistas italianos.

Es aquí donde entra la llamada “estrategia de la tensión”, esto es, la perpetración de atentados terroristas para crear un clima de inestabilidad que facilitase obstaculizar el avance electoral del Partido Comunista Italiano; la Operación Gladio entra en escena.

La estrategia de la tensión

El 12 de diciembre de 1969 se produce el atentado de la Piazza Fontana en Milán que ocasionó la muerte de 16 personas además de 90 heridos. Las autoridades en un primer momento culpabilizaron a grupos anarquistas del atentado. Esta va a ser la tónica de los sucesivos ataques.

Oficinas centrales de la Banca Nazionale dell’Agricoltura después del atentado

No fue hasta años más tarde que descubierta ya la red Gladio, el General Gianadelio Maletti ex jefe de inteligencia de Italia reveló en una entrevista al periódico italiano La Republica, que los atentados de la Piazza Fontana fueron perpetrados por grupos neofascistas ayudados por la CIA cuyo objetivo era detener el ascenso de la izquierda en el país.

Además el General Maletti añadió que sus hombres descubrieron que una célula terrorista de extrema derecha que operaba en la región de Venecia había recibido explosivos militares de Alemania. Posiblemente provenientes de los servicios de inteligencia norteamericanos.

Es importante destacar que Maletti fue acusado de obstrucción a la justicia en la investigación por el atentado del supuesto anarquista  Giafranco Bertoli que el 17 de mayo de 1973 asesinó con una granada a 4 personas e hirió a 45 en un cuartel policial de Milán. Posteriormente los jueces dictaminaron que Gianfranco Bertoli no era anarquista sino un agente de la inteligencia italiana simpatizante de la derecha y que detrás del atentado estaba la organización neofascista Ordine Nuovo.

La resolución judicial decretó que Maletti estaba al tanto de la información del ataque y que deliberadamente no hizo nada para impedirlo además de no entregar a la justicia documentación sobre el ataque.

En 1972 se perpetró otro nuevo atentado que mató a 3 carabinieri en Peteano. Otra vez la izquierda fue acusada de ser responsable del atentado, aún así las dudas volvieron a surgir al igual que en el atentado de la Piazza Fontana. El general Gerardo Serravalle, el exresponsable de una sección del SID, los servicios secretos militares italianos, declaró en una entrevista que depósitos de explosivos C4 pertenecientes a Gladio habían desaparecido dos meses antes del atentado.

El general Gerardo Serravalle confesó en comisión parlamentaria que Gladio se formó en 1956 para defender Italia de una posible invasión soviética, destacando que Gladio intentó en 1973 provocar una guerra civil “para acabar con el Partido Comunista Italiano”(PCI).

Vincenzo Vinciguerra perteneciente al grupo neofascista Avanguardia Nazionale reveló en un juicio haber sido el autor del atentado de Peteano .Además confirmó la existencia de una “súper organización” vinculada a la OTAN con la colaboración de los servicios secretos italianos. Vinciguerra contextualizó las acciones de grupos neofascistas tales como Ordine Nuovo o Avanguardia Nazionale como acciones llevadas a cabo dentro de la Operación Gladio.

Vinciguerra aseguró que la OTAN les hacía la cobertura y que de hecho, algunos miembros de Gladio perseguidos por la justicia italiana fueron enviados a España en plena dictadura franquista pues “allí no corrían peligro”.

En 1974 hubo un nuevo atentado en una manifestación antifascista en Brescia en donde murieron 8 personas y 102 resultaron heridas. En 1982 los neofascistas acusados del atentado fueron absueltos por la justicia lo que llevó a una manifestación izquierdista en Brescia a modo de protesta.

Un hombre llora sobre el cadáver de su hermano, cubierto con una pancarta, como consecuencia de una bomba colocada por el grupo de extrema derecha Ordine Nuovo en la Piazza della Loggia (Brescia) durante una manifestación antifascista en 1974 / Foto vía Archivos de la Historia

No sería hasta julio de 2015 cuando el Tribunal de Apelación de Milán, ya descubierta la red Gladio, condenó a cadena perpetua a los dos autores del atentado de Brescia, Carlo María Maggi y Maurizio Tramonte, ambos militantes del grupo neofascista Ordine Nuovo.

Siguiendo con la estrategia de la tensión, meses más tarde del atentado de Brescia, el grupo neofascista Ordine Nero (secesión de Ordine Nuovo) perpetró un atentado con bomba en el tren Italicus, en ruta de Roma a Munich. 12 personas fallecieron y 48 resultaron heridas.

“El compromiso histórico”

El “compromiso histórico” fue una estrategia política defendida por el secretario general del Partido Comunista Italiano Enrico Berlinger a principios de los 70. En ella se defendía la necesidad de que los comunistas entraran en un gobierno de coalición con los democristianos y los socialistas para así dar más estabilidad política a Italia.

Aldo Moro, entonces presidente de los democristianos acogió con entusiasmo la idea. Sin embargo esto no gustó a Estados Unidos ni a la cúpula de la OTAN que según documentos secretos llegaron a plantear un golpe de Estado en Italia para echar al PCI, aunque finalmente se desechó la idea.

Enrico Berlinguer (izquierda) con Aldo Moro (derecha)

En las elecciones del 1976 los democristianos se alzaron con la victoria, factor determinante fue la importante ayuda económica dada por Washington durante años. En 1969, Richard Nixon envió como embajador a Italia, a petición de elementos de la derecha italiana, a Graham Martin que repartió 25 millones de dólares a democristianos y neofascistas.

 Aún así el PCI se situó cerca del primer puesto alcanzando los mejores resultados de su historia. Tras las elecciones el Partido Comunista Italiano daría un apoyo externo al Gobierno del democristiano Giulio Andreotti, tanto sectores de izquierdistas como de la derecha entre los que se encontraba el mismo Andreotti, no comulgaban con el acuerdo.

En marzo de 1978, Aldo Moro, gran valedor del “compromiso histórico” fue secuestrado cuando iba a presentar una moción en el Parlamento en favor del Gobierno de Andreotti con el apoyo del PCI. 55 días estuvo Aldo Moro secuestrado hasta que fue ejecutado por el grupo izquierdista las Brigadas Rojas. Aún hoy el asesinato de Aldo Moro está rodeado de misterios.

La comisión del Senado que investigó la estructura Gladio en la primera mitad de la década de 1990 sospechaba que la CIA, los servicios secretos italianos y la estructura Gladio podrían haber participado en el asesinato de Moro.

Cuando la Comisión parlamentaria se dispuso a investigar esa hipótesis descubrieron que la mayor parte de los documentos relacionados con el secuestro y asesinato habían desaparecido. Entre los imputados en la causa de Aldo Moro se encontraba Giulio Andreotti que posteriormente en 1999 fue declarado inocente. Sin embargo en 2002 Andreotti fue declarado culpable de instigador de homicidio para después ser absuelto en 2003 por el Tribunal Supremo.

Andreotti es un personaje oscuro dentro de la política italiana, ya que fue también acusado de la muerte del periodista Carmine Percorelli, que después del asesinato de Aldo Moro estaba investigando los vínculos entre Andreotti y la mafia. Andreotti fue encontrado culpable y sentenciado a 24 años de cárcel, para ser de nuevo absuelto.

También destacar que Andreotti negó cualquier implicación de su persona en Gladio, además de destacar que la red ya estaba desmantelada cuando confesó su existencia. Esto fue desmentido en 1991 por el ex agente de Gladio Alberto Volo que declaró que la organización aún seguía activa.

Último atentado

En agosto de de 1980 se produjo un atentado en la estación de tren de Bolonia donde 85 personas murieron y 200 resultaron heridas. Como ya había pasado otras veces el Gobierno italiano y la policía atribuyeron en un primer momento el atentado a organizaciones de izquierda , en este caso las Brigadas Rojas fueron acusadas de perpetrar la matanza.

La estación de Bolonia tras el atentado / Foto vía El Itañol

No fue hasta 1995 cuando la comisión de investigación del Senado declaró que fueron los neofascistas de Núcleos Armados Revolucionarios (NAR), bajo el paraguas de Gladio quienes estaban detrás del atentado de Bolonia, siendo la acción más mortífera vinculada a la organización. En la sentencia de 1995 los agentes de los servicios secretos militares italianos Pietro Musumeci y Licio Gelli fueron condenados a varios años de cárcel por proporcionar pistas falsas a la policía entorpeciendo así la investigación.

Aunque tres neofascistas fueron condenados por poner las bombas (hace años que salieron de la cárcel) el Ejecutivo aún no ha levantado el secreto de Estado sobre la investigación, para que se pueda saber finalmente quienes fueron los autores intelectuales del atentado.

La matanza de Bolonia marcaría la última acción importante de la organización Gladio. Según un informe del Senado italiano entre 1969 y 1987, 481 personas fallecieron mientras que 1.181 fueron heridos debido a la violencia de los años de plomo.

Han pasado décadas desde que Italia reconoció la existencia de Gladio, aún así muchos documentos están bajo secreto de Estado, las investigaciones judiciales se han cerrado, quedan muchas incógnitas por resolver y es muy probable que nunca las despejemos.

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Pablo del Amo

Graduado en Historia y en el máster en Cooperación Internacional por la UCM. Interesado en geopolítica y en relaciones internacionales. Intentando comprender como funciona el mundo. https://twitter.com/PablodelAmo77?s=09

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