¿Hacia un golpe de Estado en Burkina Faso?

Presidente de Burkina Faso, Roch Marc Christian Kaboré. Fuente: Sidwaya.

Por Alejandro López.

El avance del yihadismo en el Sahel hizo especial mella en Burkina Faso durante 2021. A pesar de que el problema venía creciendo durante varios años, con aquel lejano foco surgido en el Azawad, norte de Malí, se había venido sintiendo cada vez con mayor crudeza en Níger, Chad, Burkina Faso, Nigeria y, durante 2021, alcanzando picos en Burkina Faso, Costa de Marfil, Ghana, Togo o Benín. Especialmente clave han sido dos regiones: la triple frontera entre Burkina Faso, Níger y Malí; y la cuádruple frontera del Lago Chad entre Nigeria, Chad, Camerún y Níger.

La tensión política de Malí amenazaba con contagiarse por la región desde el primer golpe de Estado de Assimi Goita en 2020, señalando directamente a Costa de Marfil, donde se vivían protestas contra el gobierno que fueron apoyadas desde sectores militares malienses. La relativa calma que sucedió a las mismas despejó temporalmente esos fantasmas en Abiyán pero abrió la puerta a nuevos golpes en la región como el que se viviría en Guinea contra Alpha Condé. El inicio de un cambio de tendencia geopolítico en Malí llevó a Francia a anunciar el fin próximo de la Operación Barkhane, temiendo un giro como el suscitado en República Centroafricana hacia milicianos rusos. Exactamente eso fue lo que ocurrió en Malí con la llegada de Wagner en 2021 y el sentimiento antifrancés se extendió por la región. Níger y Burkina Faso serían los dos puntos con mayor interés para la estabilidad o inestabilidad de la región en los siguientes meses.

Para saber más: ¿Cómo queda África Subsahariana en 2022?

El peor ataque en 6 años

Entre las protestas de noviembre en Burkina Faso contra el gobierno por los numerosos muertos que se venían registrando en dichos ataques, comenzó a extenderse ese sentimiento antifrancés hasta el punto de la quema de banderas y el punto en que las protestas bloquearon un convoy de Barkhane que transitaba por Burkina Faso a medio camino entre Malí y Costa de Marfil.

Esta tendencia terminó de entrelazarse con la política nacional cuando el Presidente burkinés Roch Marc Christian Kaboré no logró dar salida al descontento ante el último de los ataques. Y es que el 14 de noviembre habían sido asesinadas en Inata al menos 53 personas, 49 de ellas entre las fuerzas de seguridad y 4 civiles, siendo la peor cifra en 6 años de yihadismo. Ese ataque en el norte del país había representado un fuerte combustible para las protestas y habría sido perpetrado por el Grupo para el Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), afiliado a Al-Qaeda. Este grupo se encontraba, a su vez, enfrentado al Estado Islámico del Gran Sáhara (ISGS) en el Sahel, quien precisamente había matado a 13 civiles unas semanas antes tras secuestrar a varios de ellos en Markoye -zona nororiental-, a 2 civiles en Seytenga –zona suroriental- y a 7 policías en Falagountou –zona nororiental junto a la frontera con Níger-. Pero el golpe asestado por JNIM en Inata no sería el único y en apenas una semana lanzaron un ataque en Sanmatenga –zona central- que mató a 10 civiles y 9 miembros de las fuerzas de seguridad. Además, los sucesos de Inata coincidían casi en el tiempo con nuevos ataques de JNIM en Mangodara –zona suroccidental, cerca de la frontera de Costa de Marfil-.

Violencia registrada en torno a la triple frontera Malí-Níger-Burkina Faso en la primera mitad del año 2021. Fuente: ACLED.

Como se ha mencionado, las protestas estallaron ante el descontento por la ineficacia del gobierno frente a los hechos de noviembre, que servían como ejemplo de la realidad que Burkina Faso vivía con respecto al yihadismo. En esas protestas, con centro en Uagadugú, la capital, se pedía la caída de Kaboré. Éste buscó un apaciguamiento mediante promesas de cambios en seguridad y en el gabinete de gobierno, pero las protestas continuaron y se emplearon gases lacrimógenos para dispersarlas, dejando una veintena de heridos. En ese momento llegaría el incidente del convoy francés, lo cual terminó de acelerar el sentimiento antifrancés entre la protesta. Tras el bloqueo del convoy de Barkhane en la frontera entre Níger y Burkina Faso, hasta 4 personas serían disparadas por las tropas francesas y burkinesas en la ciudad de Kaya –zona central-. Entre tanto, aparecían imágenes de la quema de banderas de Francia.

Burkina Faso reacciona

Tras el ataque, Burkina Faso vería renovar su cúpula de seguridad, se nombrarían 10 nuevos oficiales y se cambiaría la dirección de las escuelas de formación. El 3 de diciembre Kaboré nombró nuevos responsables para las fuerzas especiales y para las tres regiones militares de Burkina Faso.

Burkina Faso's leader relieves Dabire from his duties after the latter's resignation.
Ex Primer Ministro de Burkina Faso, Christophe Dabiré. Fuente: AFP.

Finalmente el Presidente Kaboré destituiría al gobierno del Primer Ministro, Christophe Dabiré, buscando anticiparse a un desgaste que extremara las tensiones. Sin embargo, una de las primeras decisiones del nuevo gobierno de Lassina Zarbo sería declarar dos días de luto oficial ante un nuevo ataque que volvía a dejar 41 muertos entre una milicia civil apoyada por el gobierno, entre ellos un comandante.

Por lo tanto, aunque en diciembre entró un nuevo gobierno en ejercicio, reduciendo su tamaño a 25 miembros, las tensiones continuaron entre los estamentos militares. Por un lado el nuevo Ministro de Reconciliación Nacional pospuso el foro previsto para tal fin desde mediados de enero hasta una fecha indefinida, como consecuencia de la salida de la oposición del mismo tras el ataque de Inata. La apuesta por la renovación para evitar una posible enmienda a la totalidad que terminase en un golpe.

Acusaciones de golpismo

El 11 de enero de 2022 se produjeron una serie de detenciones relacionadas con una supuesta amenaza y complot golpista desde sectores de la seguridad burkinesa. Tras 3 días de intervención de la Fiscalía, se había interrogado a una serie de militares hasta culminar el día 11 con la detención de 8 militares acusados de organizar un complot golpista contra Roch Marc Christian Kaboré. Entre un corte parcial de internet, que sería menor que el vivido durante las protestas y el choque con las tropas francesas y burkinesas, la gendarmería detenía a uno de los militares destituidos en diciembre: Emmanuel Zoungrana, ex comandante del Regimiento de Infantería, del sector occidental del grupo de fuerzas de seguridad del norte y del Regimiento de Paracaidistas.

No obstante, la convulsión de la región a buen seguro volvería a extenderse dada la ineficacia de los gobiernos para contrarrestar las posiciones del yihadismo internacional, dada la competencia de potencias por la influencia en el tablero sahelino y dada la tensión política regional tras los golpes de Malí y Guinea. Mientras varios países buscaban estabilizar su situación política como Costa de Marfil o un proceso de reconciliación nacional como Chad, Burkina Faso estaba retrasando sus conversaciones de pacificación ante las críticas por la gestión del problema. Además esta cuestión no parecía ir a menos en absoluto visto el crecimiento en Benín o Costa de Marfil.

La triple frontera entre Malí, Níger y Burkina Faso seguía siendo uno de los puntos calientes más fuertes de todo el Sahel y eso amenazaba directamente a los dos últimos y sus gobiernos alineados con Francia. Un bucle de retroalimentación positiva que amenazaba de nuevo a Kaboré y hacía que sus cambios en el gabinete pudieran no ser suficientes sin un cambio en las políticas de Estado en seguridad, con el peligroso precedente de Malí acechando, más aún con el cierre de la frontera burkinesa entre las tensiones ante el embargo de la CEDEAO contra Malí. La tradición de golpes de Estado burkineses, además, recordaba la negra tradición que desde la hemeroteca señalaba todas las transiciones en la “patria de los hombres íntegros” entre Michel Kafando -fallido-, Blaise Compaoré y Thomas Sankara.

Actualización: El 23 de enero de 2022, el mismo mes de la publicación de este artículo, tendría lugar un golpe de Estado en Burkina Faso que derrocaría al Presidente Kaboré y su gobierno.

Noticia: Golpe de Estado en Burkina Faso.

Streaming: Analizando – Golpe de Estado en Burkina Faso y crisis de Honduras.


Descifrando la Guerra depende de las contribuciones de sus seguidores para continuar adelante como un medio independiente que cuente las últimas noticias de la realidad internacional. Si quieres colaborar económicamente con el trabajo de Descifrando la Guerra ponemos a tu disposición las siguientes opciones. Gracias a vuestras aportaciones podemos continuar analizando la geopolítica global con el mayor rigor.

El pago con tarjeta se realiza de forma segura a través de Stripe.

Aportaciones sugeridas

Puedes escoger entre una de las cantidades sugeridas. (Operación exenta de IVA artículo 20.Uno.12ª de la LIVA)

Aportación libre

Puedes escoger la cantidad a donar. (Operación exenta de IVA artículo 20.Uno.12ª de la LIVA)

Antropólogo, profesor y biólogo especializado en gestión de socioecosistemas. Ahora me dedico al análisis de política internacional.

2 Comentarios

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.