Dificultades en el Elíseo: la Presidencia de Macron se tambalea

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Desde hace varios meses al presidente de Francia, Emmanuel Macron, se le acumulan los problemas y las crisis. Primero fue el estallido del “caso Benalla”, en julio de 2018, al que se le han sumado a las últimas revelaciones publicadas por Mediapart que sonrojean al ejecutivo francés. Y ahora es el movimiento de los “gilets jaunes” o chalecos amarillos que desde el 17 de noviembre se manifiestan todos los sábados contra las políticas de Macron. Se viven momentos difíciles en el Elíseo que intenta contraatacar con la organización de “El Gran Debate” con la esperanza de calmar los ánimos, pero ¿será capaz Macron de revertir la situación?

Los comienzos

Macron supone una continuación de las políticas neoliberales aplicadas por su predecesor en la presidencia, François Hollande, después de todo Macron fue Ministro de Economía de ese mismo gobierno. Las leyes laborales de Hollande se tradujeron en una ola de protestas por todo el país (cosa no extraña en Francia, pues la sociedad francesa se caracteriza por movilizarse considerablemente), el descontento era general en la sociedad.

Llegamos a las presidenciales de mayo de 2017 en las que Emmanuel Macron con su proyecto personalista de En Marche! gana las elecciones contra la ultraderechista Marine Lepen en segunda vuelta, sin embargo su victoria supuso un sabor agridulce para la sociedad francesa, no era un candidato que convenciese realmente, por diversas razones:

Macron después de ganar las elecciones presidenciales/ Vía Le Point

 El  principal favorito para la presidencia era François Fillon de los Republicanos (antiguo Primer Ministro de Sarkozy), un escándalo político en plena campaña le supuso la eliminación en la carrera por la presidencia. Fillon no era un candidato que gustase en Bruselas debido a su posición un tanto gaullista que no compartía una gran animadversión a Rusia, detalles a tener en cuenta.

La otra razón es el modelo electoral propio de Francia en el que los dos candidatos más votados en primera ronda se vuelven a enfrentar en segunda vuelta. Esto supone que Macron recibió muchos votos para que la candidata de extrema derecha Lepen no accediese a la presidencia, en definitiva, voto sin convencimiento. Sumado esto a una abstención récord y a un sistema fuertemente presidencialista, tenemos los elementos para un principio de crisis de representatividad, en el cual la sociedad francesa no se ve reflejada en las instituciones.

Marine Le Pen candidata por el partido ultraderechista Rassemblement National

Como imagen cabe comparar los datos electorales de Macron en la primera vuelta (24% de los votos) con sus predecesores en el cargo; Hollande en 2012 (28,6%) y Sarkozy en 2007 (31%). No sólo eso según un estudio del CNRS, institución de investigación más prestigiosa de Francia, sólo el 5% de los votantes de Macron comulgan con sus ideales políticos, neoliberal en lo económico y liberal en lo cultural (favorable al aborto, matrimonio homosexual…).

El macronismo

Macron representa el perfil político de ese capitalismo de cara amable, joven progresista hecho a sí mismo, pero que en definitiva no propone ningún cambio de modelo, más bien la misma receta económica liberal que no tiene como objetivo solucionar los problemas estructurales que ha supuesto la crisis económica de 2008.

Cabe destacar el estilo hiperpresidencialista de Macron al que se le califica de “presidente monárquico”, es decir, un dirigente poco dado a la democracia en su partido que toma las decisiones en solitario o con un reducido grupo de colaboradores. Esto provoca que se le responsabilice con cada crisis que atraviesa su Gobierno.

Equipo de Gobierno de Emmanuel Macron en mayo de 2017/ AFP PHOTO / PHILIPPE WOJAZER

A esto se unen sus comentarios despectivos y provocadores. que han suscitado una gran polémica entre la sociedad, como por ejemplo cuando dijo a un joven parado que él cruzaba la calle y le encontraba un empleo. Aunque esto no es nuevo, ya que cuando ostentaba el cargo de Ministro de Economía afirmaba que no cedería nada ni a los “vagos” ni a los “cínicos”.

Un síntoma claro de la debilidad e inestabilidad del Presidente francés es el hecho de que a fecha de hoy diez ministros ya han abandonado el Ejecutivo, entre los que se encontraban figuras tan destacables como François Bayrou o el activista Nicolas Hulot. Se sumó además el Ministro de Interior Gerard Collomb, antiguo barón del Partido Socialista francés, criticando la falta de humildad del ejecutivo francés. En ese momento Macron prefirió elegir lealtad a capacidad en los nuevos integrantes de su Gobierno.

Emmanuel Macron el 15 de enero de 2019 en
Grand Bourgtheroulde /
Ludovic Marin, AFP

El desafío de los chalecos amarillos

El movimiento de los chalecos amarillos representa esa pequeña clase media que ha sufrido los estragos de la crisis económica y la posterior  aplicación de políticas de austeridad. Representa por tanto un rechazo absoluto a las políticas de Macron.

Para ampliar: “El fenómeno de los chalecos amarillos” http://www.descifrandolaguerra.es/el-fenomeno-de-los-gilets-jaunes/

Para mayor preocupación del Presidente, al movimiento de los chalecos amarillos se ha unido la CGT, el principal sindicato francés, además de colectivos estudiantiles (muy importantes en Francia) y otros sindicatos de menos calado. Esta convergencia de luchas tuvo su presentación con una huelga general de 24 horas el 5 de febrero. Aún así, queda por ver si esta unión es flor de un día o se plasma en una potente alianza que pueda tambalear al Gobierno francés.

París fue escenario de fuertes disturbios durante el Acto 18 de los chalecos amarillos/
 Reuters/Philippe Wojazer

La resistencia de los chalecos amarillos ha hecho que Macron se vea obligado a recular en sus medidas “irrenunciables” y paralizar así el impuesto sobre el diésel. También anunció una subida en el salario mínimo, medida que ya prometió en campaña, es decir que ha acelerado su aplicación.

Macron ha mostrado su deseo de aplicar ciertas reformas cosméticas, como un cambio en la ley electoral o bajar el número de diputados. En cambio se ha negado categóricamente a elevar el impuesto de sociedades junto con el de la fortuna, de ahí que se le denomine como “el Presidente de los ricos”.

Como colofón Emmanuel Macron ha puesto en marcha el Gran Debate Nacional, que en realidad más que un debate ha mostrado ser una puesta en escena grandilocuente donde el Presidente francés habla durante cinco horas delante de alcaldes y estudiantes. Un instrumento útil que le ha valido como relanzamiento de su imagen y como campaña electoral para las próximas europeas de mayo.

El Elíseo como respuesta a la sorprendente resiliencia de los chalecos amarillos puso en marcha la llamada polémica “loi anti-casseur”, aprobada el 7 de febrero en la Asamblea Nacional ¿En qué consiste esta ley? Básicamente sus puntos más polémicos son estos:

–  Las autoridades públicas pueden prohibir manifestarse a toda persona que se sospeche que pueda tener un comportamiento violento en las mismas.

– Posibilidad de cachear cerca o dentro de manifestaciones.

-Multas a los manifestantes que se tapen la cara.

La oposición y organizaciones de derechos humanos denunciaron que la ley atentaba contra los principios de manifestación y las libertades individuales. Destacar que en la votación 50 diputados de En Marche! se abstuvieron.

Sumado a esto, está la multitud de denuncias por represión de los cuerpos de seguridad del estado en las manifestaciones de los chalecos amarillos que han causado miles de heridos (al menos 40 graves por pelota de goma, además de que 12 personas como mínimo han perdido un ojo) y más de 6.000 detenidos, según datos del Gobierno.

Acto 9 de los chalecos amarillos el 12 de enero en París/ Ludovic Marin, AFP

La irrupción de los chalecos amarillos ha tenido además consecuencias en el terreno internacional desembocando en una crisis diplomática con Italia. Desde la victoria de la coalición Lega-5 Estrellas las relaciones franco-italianas han sido tensas sobre todo en materia de inmigración, pero el detonante de esta erosión ha sido la reunión del líder del Movimiento 5 Estrellas (y miembro del Gobierno italiano) Luigi Di Maio con los chalecos amarillos el pasado 6 de febrero donde el político italiano expresó su “total apoyo” al movimiento francés. Al Elíseo, como era de esperar, no le gustó demasiado, acusando a Di Maio de “provocación inaceptable” y llamando al embajador francés en Roma a consultas.

El “Caso Benalla”

Uno de los escándalos que más daño ha hecho al Elíseo y al Gobierno entero ha sido el estallido del llamado “Caso Benalla”, nombre del antiguo guardaespaldas del Presidente, Alexandre Benalla. El  pasado 18 de julio el periódico francés Le Monde desvelaba un vídeo donde aparecía Benalla vestido de antidisturbio agrediendo a manifestantes durante las manifestaciones del 1 de mayo. Aparte de que Benalla no tenía ni capacidad ni autorización para ejercer de antidisturbios, Le Monde reveló que Presidencia intentó ocultar el caso.

Emmanuel Macron junto a su guardaespaldas Alexandre Benalla el 24 de febrero de 2018 EFE/ Ludovic Marin

El medio francés Mediapart también publicó vídeos donde Benalla aparecía deteniendo él mismo a manifestantes el día 1 de mayo, hecho que el ex guardaespaldas negó cuando fue interrogado por periodistas.

Tras salir a la luz estos hechos, la Asamblea y el Senado organizaron  sendas comisiones de investigación para esclarecer lo ocurrido. Los interrogatorios de los políticos y los periodistas revelaron grandes contradicciones en las explicaciones del entorno del Presidente. El ex Ministro de Interior Gerard Collomb, afirmó que “no conocía exactamente el papel de Alexandre Benalla”, lo cual era mentira. El director de gabinete de Macron, Patrick Strzoda aseguró que él mismo sancionó a Benalla con 15 días sin empleo y sueldo, posteriormente se demostró que era mentira y que el ex jefe de seguridad cobró todo el salario.

Ninguna sanción tuvo Benalla que siguió trabajando y asistiendo como si nada a eventos tan importantes como el desfile del 14 de julio (fiesta nacional) y a la acogida de la selección francesa tras su victoria en el Mundial de Rusia. La maquinaria judicial, periodística y parlamentaria ha puesto en graves apuros al Presidente por su desastrosa gestión del caso.

El estallido del “Caso Benalla” ha demostrado la falta de transparencia del Elíseo además de haber mostrado una imagen lamentable de Macron ante la opinión pública,  se le ha visto no como un hombre de Estado sino como un “amateur”, con una grave falta de cultura democrática. Para imagen el intento por parte de la policía de requisar en la sede de Mediapart unos audios comprometedores del escándalo, orden cuyo origen se remontaba al Primer Ministro Eduard Philippe.

Conclusiones

Si bien parece que Macron está remontando ligeramente el vuelo estas últimas semanas con una subida en las encuestas y la bajada del aprecio de la sociedad francesa hacia el movimiento de los chalecos amarillos, también es cierto que el Elíseo sigue estando enormemente cuestionado por la ciudadanía.

La práctica desaparición del Partido Socialista francés y la puesta de escena de nuevos partidos tan personalistas como En Marche! reflejan el agotamiento de las instituciones de la V República francesa.

Foto vía
La Dépêche


El proyecto Macron ni satisface ni convence a la sociedad francesa que ve como sus condiciones de vida han desmejorado considerablemente desde que estalló la crisis económica en 2008. Aunque el movimiento de los chalecos amarillos quede en nada y Macron aguante todo el mandato, es evidente que si no se producen los cambios estructurales que piden los franceses el clima de inestabilidad seguirá activo en el país galo… Y puede que sea el momento de que el fantasma de la extrema derecha encarnada en Marine Lepen entre en escena, revolviendo todo el panorama europeo.

Sobre el Autor

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Graduado en Historia y en el máster en Cooperación Internacional por la UCM. Interesado en geopolítica y en relaciones internacionales. Intentando comprender como funciona el mundo.

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Pablo del Amo

Graduado en Historia y en el máster en Cooperación Internacional por la UCM. Interesado en geopolítica y en relaciones internacionales. Intentando comprender como funciona el mundo. https://twitter.com/PablodelAmo77?s=09