Operación Gedeón: la última tentativa de derrocar a Nicolás Maduro

Por Néstor Prieto y Pablo del Amo

La bautizada “Operación Gedeón”, que debe su nombre a la misión que abatió al militar sublevado Óscar Pérez en enero de 2018, representa el último intento armado para acabar con el gobierno de Nicolás Maduro. La operación era una suerte de sublevación de militares desafectos, con apoyo y asesoramiento de militares estadounidenses y ciertos vínculos – aún por esclarecer – con la oposición.

Aunque el 30 de abril varios vídeos en redes sociales ya alertaban de la existencia de grupos sublevados, el brusco desenlace de la campaña llegó el 3 de mayo con la captura de varias lanchas en municipio costero de Chuao. En ellas viajarían decenas de hombres venezolanos y dos estadounidenses que buscarían ingresar en el país con armamento para encontrarse con los grupos sublevados y desde allí acabar con el gobierno de Maduro.

Detenidos en la Operación Gedeón
Detenidos en la Operación Gedeón, a la izquierda uno de exmilitares norteamercanos Luke Denman

Antecedentes: convulsión y levantamientos armados previos

Esta no es la primera vez que Venezuela asiste a un intento armado de derrocar al gobierno. En junio de 2017, el militar Óscar Pérez abrió fuego desde un helicóptero a varios edificios gubernamentales, lanzando posteriormente un vídeo donde llamaba a la sublevación y dirigiendo desde entonces a un grupo de militares insurrectos que fueron finalmente abatidos en enero de 2018 en la parroquia El Junquito.

El intento de magnicidio en agosto de 2018, cuando un dron trató de atentar contra Nicolás Maduro durante un desfile militar, fue denominado por la oposición “Operación Fenix”, saldándose con varios detenidos y sin víctimas mortales.

La autoproclamación de Juan Guaidó en enero de 2019, fue sucedida por el fallido intento de ingreso de ayuda humanitaria en febrero y por la “Operación Libertad” en abril del mismo año. Esta “sublevación cívico-militar”, como definieron los organizadores, supuso el intento más sólido y estructurado de acabar con Maduro. En la “Operación” se logró la liberación de Leopoldo López y se llamó a la deserción masiva de militares. Los enfrentamientos, que se prolongaron durante todo el día, se saldaron con varios fallecidos y fueron finalmente aplacados por Maduro.

Guaidó conversa con militares sublevados durante la Operación Libertad
Guaidó conversa con militares sublevados durante la Operación Libertad

En diciembre de 2019 la “Operación Aurora” repitió el modus operandi, anunciándose públicamente en redes sociales como un grupo de militares que buscaban “acabar con la dictadura”. El grupo insurrecto consiguió robar armamento de varias bases militares del país. Varios de sus integrantes fueron detenidos días después.

La ya convulsa situación del país caribeño se tensó con las acusaciones de narcotráfico vertidas por EEUU sobre varios dirigentes chavistas. Pretexto que justificó el despliegue militar del SOUTHCOM en aguas del Caribe. Se llegaba así a la “Operación Gedeón”, con Venezuela afrontando la pandemia COVID-19, una dramática caída de los precios del petróleo (que representa el 90% de las divisas del país) y una creciente tensión por la presencia norteamericana en los alrededores del país.

Para ampliar: Venezuela ante el COVID-19 y las acusaciones de narcoestado

 

¿Qué buscaba la “Operación Gedeón”?

Jordan Goudreau sirvió 15 años en el ejército estadounidense, primero en infantería y después en las fuerzas especiales. Fue desplegado en Iraq y Afganistán. En 2018 funda la empresa Silvercorp, según su web planeó y lideró equipos de seguridad internacionales para el Presidente de EEUU y el Secretario de Defensa. Goudreau fue el cerebro de la misión que llevaba meses de preparación.

Junto a Jordan Goudreau destaca la figura del general rebelde del ejército venezolano Cliver Alcalá, acusado por tráfico de drogas por la administración Trump. La operación consistiría principalmente, en el adiestramiento secreto de docenas de desertores militares venezolanos en campamentos secretos en Colombia, para posteriormente llevar a cabo unas incursiones rápidas contra el gobierno venezolano.

Imagen de archivo Goudreau uniformado

Después de participar en la seguridad del “Venezuela Aid Live”, festival que tuvo lugar el 22 de febrero del 2019 en Colombia para denunciar la “dictadura chavista”, Goudreau entró en contacto con Cliver Alcalá, antiguo general en los años de Chávez que desertó durante el gobierno de Maduro. Para entonces, Alcalá ya venía colaborando la oposición organizando a los soldados venezolanos que desertaban.

Los integrantes de la operación estaban siendo entrenados en tres campamentos militares en Colombia, donde contarían con el apoyo del mencionado Jordan Goudreau y su empresa Silvercorp (radicada en Florida) además del de múltiples opositores venezolanos. Sin embargo, la operación carecía del apoyo de la administración Trump y era conocida por el gobierno venezolano gracias a la infiltración de varios agentes del servicio de inteligencia. Lo que habría sido clave para frustrar la intentona.

Según el propio Goudreau en una entrevista a Associated Press, el objetivo era introducir un “catalizador” en Venezuela. “De ninguna manera estoy diciendo que 60 hombres pueden entrar y derrocar un régimen. Estoy diciendo que 60 hombres pueden entrar e inspirar a los militares y la policía para que den la vuelta y unirse a la liberación de su país, que en el fondo es lo que quieren” declara a AP.

Los equipos se infiltrarían en Venezuela para posteriormente crear células con las que atacar instalaciones petrolíferas y edificios estratégicos del gobierno. También se encargarían de la eliminación de elementos de las autoridades gubernamentales, FANB, Sebin, policía…

Silvercorp, compró en diciembre un bote con el que el militar viajó a Jamaica para reunirse con antiguos compañeros de las fuerzas especiales que deseaban participar en la operación. Dos días después del encuentro, el 28 de marzo, mientras continuaban los preparativos de la operación, el bote de Goudreau se averió, alertando a las autoridades navales de Curazao; quienes le rescataron y repatriaron a EEUU por las restricciones de movilidad del COVID-19, impidiendo así su participación en la operación.

 

¿Vínculos entre Jordan Goudreau y Juan Guaidó?

Una de las principales incógnitas de la operación es la existencia o no de vínculos entre Godreau y el líder opositor Juan Guaidó. Según la información que dio Juan José Rendón –asesor del autoproclamado presidente- al Washington Post, en septiembre de 2019 tuvo lugar una reunión en Miami entre el militar estadounidense y representantes de la oposición designados por el Gobierno Encargado. Los mismos buscaban “explorar todas las posibilidades posibles” en su intento de derrocar a Nicolás Maduro. Rendón cuenta que Goudreau afirmó contar con 800 hombres preparados para penetrar en Venezuela y “extraditar” al presidente y su gobierno; a cambio pedía 212,9 millones de dólares que le permitiesen financiar la misión y que Guaidó pagaría con los futuros ingresos petroleros que obtendría una vez en el poder.

Pero más allá de la reunión, el operativo se habría concretado en un contrato -filtrado por partes a los medios-, donde aparece la firma de Guaidó. Así lo explicaba también el propio Goudreau, quien afirmaba que pese a alcanzarse el acuerdo aún no había recibido el dinero. Algo que desmiente el asesor JJ Rendón, que ha declarado haber pagado 50.000$ de su bolsillo al militar estadounidense. El documento filtrado, que lleva fecha de 16 de octubre, incluye además de la firma de Rendón y Guaidó la de Sergio Vergara, otro asesor del líder opositor.

Imagen del contrato con la firma de Guaidó
Imagen del contrato con la firma de Guaidó

Además, los vínculos con la Operación Gedeón irían más allá del contrato, y han comenzado a circular grabaciones telefónicas de una supuesta conversación de Guaidó saludando a Goudreau donde se escucha “pongámonos a trabajar”.

El entorno del líder opositor ha desmentido en varias ocasiones haber tenido ningún tipo de contacto con Goudreau o su empresa Silvercorp. Acusando a Nicolás Maduro de tenderles una trampa con la Operación Gedeón. El propio Rendón en una entrevista a la CNN afirma que el contrato de 41 páginas es verídico, pero que en octubre, de 2019 deciden cortar todos los contactos con Goudreau al considerar la operación un suicidio y que Goudreau no poseía ninguna prueba de la existencia de los 800 hombres.

Las informaciones se mantienen contradictorias, pues buena parte de la oposición mostró su apoyo y dejaba entrever su conocimiento de la operación en redes sociales, aunque otra se mantuvo en riguroso silencio. Paralelamente, el gobierno continuaba publicando declaraciones incriminatorias contra la oposición, mientras que Guaidó y su equipo mantuvieron un mutismo absoluto hasta la filtración del contrato, cuando salieron al paso negando su veracidad.

 

Cronología:

30 de abril: salen a la luz varios vídeos en las redes de grupos armados anunciando la Operación Gedeon, con el objetivo de derrocar al gobierno de Nicolás Maduro. Como cabecilla de este grupo de militares sublevados se encontraría el Capitán del Ejército venezolano Robert “Pantera” Colina, quien asegura en el vídeo contar con unidades en distintos puntos del país.

Extracto del vídeo donde un grupo de militares anuncia su levantamiento en el marco de la Operación Gedeón
Extracto del vídeo donde un grupo de militares anuncia su levantamiento en el marco de la Operación Gedeón. Hablando Robert “Pantera”, líder de los insurrectos.

También aparece en un vídeo Jordan Goudreau con el capitán Quintero, ex militar venezolano. En el afirman que un grupo de combatientes ha entrado en Venezuela y confirman la “Operación Gedeón”.

Jordan Goudreau y el capitán Javier Nieto Quintero explican en un video la Operación Gedeón
Jordan Goudreau y el capitán Javier Nieto Quintero explican en un vídeo la Operación Gedeón

1 de mayo: Associated Press publica un artículo donde vincula a Goudreau y los vídeos en redes sociales con una operación más amplia, inicialmente prevista para el 10 de marzo, pero pospuesta por problemas operativos. El artículo alertaba también que el gobierno venezolano conocía la operación desde hace semanas.

3 de mayo: Incidente en Macuto/La Guaira, varios vecinos confirmaron un intercambio de disparos durante la madrugada. Según el gobierno un grupo de mercenarios armados habrían tratado de penetrar el país a través de lanchas motoras desde Colombia. Saldo de 8 muertos y 2 detenidos, entre los fallecidos se encontraría el Capitán Robert “Pantera” Colina.

Esa misma mañana comienzan a publicarse imágenes del material encontrado entre los que se encontraría abundante armamento. Diosado Cabello, presidente de la ANC y hombre fuerte del chavismo asegura que se trata de una operación organizada por la DEA con colaboración del gobierno colombiano.

Fotografía de parte del material sustraído por el ejército venezolano.
Parte del material sustraído por el ejército venezolano.

4 de mayo: el gobierno venezolano pone en marcha una operación para encontrar a los integrantes de la operación Gedeón. El Fiscal General asegura que se neutralizaron tres campamentos de mercenarios ubicados en suelo colombiano que buscaban atentar contra Venezuela. Estos mercenarios guardarían relación con los sucesos de ayer en La Guaira y tendrían armamento robado. Son detenidas 11 personas, 2 de ellas son ex veteranos de las fuerzas especiales estadounidenses.

Según el ex boina verde Goulard en declaraciones a Bloomberg: La operación para derrocar a Maduro continúa, el principal objetivo ha fracasado,  el objetivo secundario (poner en marcha insurgencia) está en proceso, 52 hombres estarían desplegados.

Nicolás Maduro, en declaración oficial, publica información sobre los detenidos y muestra documentación requisada entre la que se encuentran los pasaportes de ambos ciudadanos norteamericanos.

Maduro muestra el material requisado
Maduro muestra el material requisado durante la Operación Gedeón

5 de mayo: Goudreau filtra el contrato de 8 páginas y audios que relacionan a Guaidó. EEUU declara no tener nada que ver con la operación.

La operación Gedeón según el Ministro de Información y Comunicación: Rodríguez afirma que el 1 de mayo, dos embarcaciones partieron de Colombia. La primera de ellas, con 13 tripulantes, se dirigía a Guaira con el objetivo de atacar posiciones clave del gobierno. En el segundo bote estaba el grueso de la expedición, los dos estadounidenses, el hijo de Isaías Baduel (militar fuerte en los años de Chávez y posterior desertor) junto con 47 personas más, entre ellas capitanes del Ejército venezolano. El primer bote sufrió daños teniendo que embarcar en La Guaira. 13 de sus tripulantes fueron capturados, uno estaría aún en libertad de ese grupo. Ayer la milicia boliviariana detuvo a 8 del segundo bote.

Rodríguez ha asegurado que desde mediados de abril tenían conocimiento de la operación, eso explicaría algunas acciones de las autoridades venezolanas en las últimas semanas. Por ejemplo, la semana pasada fueron desplegados dos botes guardacostas al puerto de La Guaira.

Detenidos del segundo navío interceptado. Entre los tripulantes se encontraban dos norteamericanos y varios mandos intermedios del ejército venezolano

La información desplegada por el gobierno venezolano se basa en las pruebas materiales expuestas, en un supuesto audio de Juan Guaidó señalado anteriormente y los testimonios de varios de los detenidos, que han sido aireados públicamente.

7 de mayo: el Washington Post filtra el contrato de la operación Gedeón, en total más de 40 páginas que vincularían a la oposición con el plan. Paralelamente, el gobierno de venezuela ha anunciado que llevará el intento de Golpe de Estado a la Corte Penal Internacional y al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La abundante información y testimonios que siguen apareciendo estarían siendo investigados por la justicia venezonala no sólo para acusar a los detenidos en la operación, sino que ronda la idea de que el supuesto contrato firmado por Guaidó sea la prueba definitiva para ordenar su detención.

8 de mayo: El gobierno de Venezuela refuerza el despliegue del ejército en punto estratégicos (el denominado Escudo Bolivariano) y continúa efectuando registros en búsqueda de más colaborados de la “Operación Gedeón”. El total de detenidos rondaría los dos centenares además de varios abatidos. 

Se especula sobre si los norteamericanos detenidos serán juzgados y condenados en Venezuela o repatriados a EEUU, Trump ha anunciado su voluntad de traerlos al país. Pese a ello, se ha conocido la imputación de delitos por “terrorismo y conspiración” por su participación en el “intento de invasión”.

 

Maduro resiste, Guaidó continua su descenso

Sólo el tiempo permitirá analizar en profundidad las implicaciones políticas de la fallida “Operación Gedeón”, pero a falta de conocer el saldo final de detenidos y la posible reacción judicial del gobierno, lo único cierto es que la oposición sale desgastada de este intento. Las versiones contradictorias dadas por Guaidó aumentan creciente desafecto interno y refuerzan el discurso gubernamental contra “la amenaza imperialista”.

Faltos de opciones y de agenda propia, el futuro del “presidente” y de la oposición depende más de la voluntad norteamericana que de sus opciones políticas, pues con la renuncia al dialogo han reducido su campo de actuación a agitar la bandera de la sublevación militar y de la ficción de un gobierno en el exilio que no es capaz de materializar medidas concretas para la población.

El chavismo por su parte cierra filas y aumenta su tono contra la oposición. Maduro sigue presidiendo un país con una grave crisis económica y política, pero tras esta operación puede tener la certeza de que a corto y medio plazo –salvo improbable invasión- seguirá gobernando.

No obstante, pese a haber detenido una nueva intentona de derrocamiento, el gobierno venezolano atraviesa uno de sus peores momentos. Al creciente asedio exterior de Estados Unidos se suma el descontento interno por los cortes eléctricos, la falta de petroleo y la incansable oposición. Caracas se encuentra seriamente debilitada, no habría que subestimar su resiliencia, pero todo apunta que la crisis del coronavirus, y por supuesto del petróleo, supondrán un duro golpe para la estabilidad del gobierno.

Habrá que estar atentos a los nuevos acontecimientos en la región, Washington podría llevar a un nuevo nivel su intento por acabar con Nicolás Maduro, quizás aplicando un bloqueo económico. Aún quedan meses para las presidenciales de noviembre y no sería extraño que Donald Trump hiciese algún movimiento en clave electoral.

The following two tabs change content below.

Nestor Prieto

Estudiante de Ciencia Política en la Universidad de Salamanca. Intentando ofrecer una visión crítica de la geopolítica. Militante. He cubierto y vivido sobre el terreno los procesos migratorios en Grecia, Italia y Melilla. Ahora escribo sobre América Latina.
Estudiante de Ciencia Política en la Universidad de Salamanca. Intentando ofrecer una visión crítica de la geopolítica. Militante. He cubierto y vivido sobre el terreno los procesos migratorios en Grecia, Italia y Melilla. Ahora escribo sobre América Latina.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.