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El eje franco-alemán desvela su propuesta de ampliación de la Unión Europea

El debate de la ampliación de la Unión Europea vuelve a activarse tras la invasión rusa de Ucrania.
El debate de la ampliación de la Unión Europea vuelve a activarse tras la invasión rusa de Ucrania. Fuente: Thijs ter Haar – bajo CC BY 2.0

Un grupo de doce expertos convocados por Alemania y Francia han desvelado un plan para una reforma ambiciosa de la Unión Europea ante la perspectiva negativa de que una gran ampliación de Estados miembros haga de esta un ente “ingobernable”. Desde hace tiempo el debate de la ampliación en Bruselas había quedado congelado, con varios países candidatos esperando años para cumplir los exigentes estándares europeos. Sin embargo, la invasión rusa de Ucrania ha provocado un cambio de paradigma, poniendo el asunto en primer plano ante la necesidad percibida de incorporar a países como Ucrania, Moldavia o Bosnia para que no caigan en la órbita rusa.

La confrontación con Moscú ha sido el aliciente para que en las capitales europeas se convenzan de que la mejor estrategia para asegurar el futuro de la Unión Europea y su espacio es aumentar el número de Estados miembros, incrementando de esta forma su radio de influencia en el Viejo Continente. Aun así, muchos son conscientes de que el bloque no está preparado para tener más de 30 integrantes. Ya con 27, los actuales, la toma de decisiones es lenta y poco incisiva, además de que los instrumentos financieros son escasos a la hora de afrontar crisis importantes en un mundo dominado por la competición entre potencias. En este contexto, el grupo de expertos del eje franco-alemán ha puesto sobre la mesa una serie de medidas ambiciosas que prepararán a Bruselas para una futura ampliación. Una reforma que cambiará drásticamente el proyecto europeo.

Para ampliar: Por qué Ucrania no está preparada para ingresar en la Unión Europea

El informe, como se ha destacado, propone una serie de drásticas modificaciones. En particular, cabe destacar los cambios que se proponen en su estructura. Entre ellos, la reducción del número de comisarios y diputados al Parlamento Europeo y la eliminación de los vetos nacionales con el objetivo de agilizar la toma de decisiones. Como contraparte, los expertos proponen reasignar más peso de voto en el Consejo a los países más pequeños para equilibrar la pérdida del poder de veto. También se aconseja que los Estados miembros puedan expresar y proteger sus intereses nacionales vitales en asuntos de defensa y política exterior. Más allá de eso, se busca dar un papel más prominente al Parlamento Europeo en la adopción de políticas y estrategias con la finalidad de dotar de mayor legitimidad democrática a la Unión Europea, lo que supondría un cambio de paradigma debido al reciente protagonismo de los Estados en la toma de decisiones.

Actualmente, hay ocho países que son candidatos a ingresar en la Unión Europea: Ucrania, Moldavia, Albania, Bosnia y Herzegovina, Montenegro, Macedonia del Norte, Serbia y Turquía. Se es consciente que algunos de estos países tienen problemas con el Estado de Derecho, de ahí que el informe sea incisivo en mantener uno de los pilares fundamentales para evitar casos como el de Hungría y Polonia. 

Los diferentes estadios en los que se encuentran las candidaturas de cada país hacen que se proponga una integración europea gradual, o una “Europa a cuatro velocidades”: “(1) El círculo íntimo, integración profunda en la Eurozona o el Espacio Schengen; (2) La Unión Europea; (3) Los miembros asociados –puede implicar la adhesión a principios comunes y al Mercado Único–; (4) La Comunidad Política Europea, un proyecto creado durante la presidencia francesa del Consejo de la UE que funcionaría como un foro informal entre Bruselas, los países candidatos y los países del entorno”.

Además de estas cuestiones, en el informe se pone el foco en la materia financiera, ya que la inclusión de los candidatos significaría un desnivel muy considerable en los fondos y en el presupuesto europeo. Países como Ucrania captarían la mayor parte de los fondos mientras que otros Estados miembros pasarían a ser contribuidores netos. Como solución, los expertos proponen una mayor flexibilización del presupuesto, y lo más importante, una partida más amplia. Para ello se incide en la creación de nuevos recursos propios, así como “avanzar hacia la votación por mayoría cualificada para el gasto y permitir la emisión común de deuda de la Unión Europea en el futuro”. Esto último sería un paso muy importante ya que supondría de facto avanzar hacia la integración fiscal, quizás una reforma muy necesario para afrontar los retos de transición energética, industrialización y defensa que han impuesto las capitales e instituciones europeas. En definitiva, sería dotar de mayores recursos a Bruselas para poder hacer frente a los desequilibrios económicos de los futuribles nuevos miembros, además de pensar en poder competir con la capacidad presupuestaria de potencias como Estados Unidos y China.

Para ampliar: ¿Cómo puede acabar la guerra de Ucrania?

Está previsto que los ministros europeos empiecen a discutir en el corto plazo sobre la serie de medidas que ha puesto sobre la mesa Berlín y París. Será de todas formas en octubre, durante la cumbre del Consejo Europeo, cuando se hablará en profundidad sobre la cuestión. Sin embargo, la ampliación deja muchas dudas dado que podría significar incluir a países con múltiples deficiencias democráticas y socioeconómicas internas. Por no hablar de la incógnita de cómo puede acabar la guerra de Ucrania, qué Ucrania saldrá del conflicto y qué consecuencias tendrá para la región.

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