Una mirada a las disidencias de las FARC

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En Septiembre de 2012 se iniciaba públicamente el proceso de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC. El país se dividía entre los que acogían la medida como un gesto de debilidad por parte del Estado Colombiano y los que percibían tras muchas décadas de guerra que esta vez si podía ser el fin del conflicto armado. Seis años después, con el acuerdo en vigor podemos decir abiertamente que ni unos ni otros estaban en lo cierto, ahora el Estado Colombiano es mas fuerte, pero la paz no ha llegado. De la desaparición de las FARC han nacido una serie de disidencias menos ideologizadas y mas propensas a la delincuencia, se han fortalecido otras guerrillas como el ELN y el EPL, y grupos paramilitares como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia se han expandido por los antiguos espacios de la guerrilla.

Las negociaciones de paz entre la guerrilla de las FARC-EP y el Gobierno Colombiano, sufrieron de 2012 a 2017 varios contratiempos que a punto hicieron descarrilar el proceso. La mas significativa tuvo lugar el 2 de octubre de 2016 y fue la decisión del pueblo colombiano de rechazar dicho acuerdo, en un referéndum marcado por la baja participación. Meses antes, en junio, el Frente 1 de las FARC, probablemente el de mayor peso en toda la organización armada, anunció que se apartaba de las negociaciones[1] y no aceptaba la desmovilización. No era algo nuevo pues esa dinámica se venía evidenciando en los últimos meses con el run run de que los Frentes 7, 14, 15, 16, 27, 40, 48, 62, 63 y la Columna Móvil Daniel Aldana, tras muchas deliberaciones se mantendrían en disidencia.

Esta decisión llegaba según los propios protagonistas propiciada principalmente por las discrepancias entre algunos mandos medios y comandantes de base con el Secretariado de las FARC que negociaba en la Habana. Parte de la guerrillerada asumió dichos acuerdos como una rendición y no un proceso de paz en el que ambos contendientes ceden para cambiar la situación socio económica del país que facilite la cicatrización de las heridas y el establecimiento definitivo de la paz.

Pese a que la guerrilla mas antigua de Latinoamérica había presentado grados de cohesión altos, que conllevaron muy pocas escisiones a lo largo de sus 52 años de existencia. Gracias en parte a unas rígidas reglas, normas y una formación política continua de sus combatientes. Pocos dentro del Gobierno Colombiano y del propio Secretariado de las FARC podían creer que la totalidad de sus frentes aceptaría la paz. De hecho anteriores experiencias en negociaciones de paz con las guerrillas del ELN y EPL, y los paramilitares de las AUC, siguieron el mismo camino con la fracción de los grupos, la desmovilización de gran parte de sus combatientes y presentando la disidencia de algunas de sus estructuras. Era por tanto el escenario mas evidente.

Causas para la disidencia y reincidencia

Las causas que llevaron a estos grupos a la disidencia son muy variadas, dependen de las zonas geográficas, los mandos que las componen, el tipo de tarea que ejercían dentro de la guerrilla, los golpes recibidos en los últimos años y la cercanía a los miembros del secretariado.

El primer punto de ruptura en la cohesión de la guerrilla, quedó patente en el primer impase de las negociaciones, algunos guerrilleros directamente no accedieron a participar en ellas o se salieron prematuramente. Fueron los frentes que mas se habían visto degradados en los últimos años de conflicto. Se dio el caso de frentes que recibieron golpes repetidos por las Fuerzas Armadas Colombianas antes de iniciarse las conversaciones de paz, en ellos perdieron comandantes importantes de perfil político y no militar. Sus reemplazos tenían menos años de militancia y una baja preparación política, generalmente estos frentes eran encargados de finanzas, extracción de recursos y distribución de drogas por los corredores hacia el extranjero. La falta de formación política les empujó a alejarse del Secretariado de las FARC y mantenerse en la clandestinidad dentro de los mercados ilegales. Pese a todo en febrero de 2017 el Alto Comisionado para la Paz, afirmaba que solo el 6% de los guerrilleros rehusaron participar en el Proceso de Paz[2].

El segundo punto de ruptura llegó a medida que las negociaciones avanzaban y se concretaban los puntos de acuerdo entre el Secretariado de las FARC y el Gobierno Colombiano. En las Zonas Veredales Transitorias de Normalización[3] -ZVTN-, antes de la firma, y Espacios Territoriales de Capacitación y Reinserción -ETCR- después de la firma. Los guerrilleros allí hacinados formaban asambleas en las que discutían las novedades que llegaban desde La Habana, en ellas quedaron demostradas dos cosas, la primera es que el escepticismo y el desánimo se instalaron entre los guerrilleros principalmente porque el gobierno no cumplía con los compromisos adoptados. La segunda las discrepancias entre mandos medios y un Secretariado en Cuba que era incapaz de transmitir sus propuestas y a la vez aceptar la realidad sobre el terreno. Entre muchos de estos comandantes comenzó a rondar la idea de que los miembros del Secretariado estaban traicionando los principios de la revolución al aceptar una rendición y un desarme a cambio de muy poco.

Rodrigo Cadete en la ZVTN de Cartagena del Chaira antes de volver a la lucha armada.

Así lo refleja Rodrigo Cadete uno de los comandantes disidentes que volvió a la reincidencia después de participar en el proceso de paz desde la ZVTN de Cartagena del Chairaa, en un comunicado fechado en Abril de 2018 y titulado ‘La Paz de los arrodillados, la Paz de los convencidos’[4] en el que dirige duras palabras a sus ex compañeros “[…]Las causas que originaron el conflicto político-armado y social en Colombia siguen vivas; no es de extrañar que los hoy traidores del secretariado del partido de la rosa, los auténticos disidentes, pretenden aferrarse a las comodidades que les brinda el mal llamado ‘acuerdo de paz’; cambiaron las ideas que un día sembró el camarada Manuel y Jacobo por los libertinajes que les brinda la oligarquía Colombiana.[…]”

Ya en noviembre de 2017 el 55% de los guerrilleros habían abandonado el proceso de paz[5], según el Jefe de la Misión de la ONU para la verificación del cumplimiento de los acuerdos, Jean Arnault. Es de suponer que en 2018 esa cifra haya aumentado.

El tercer punto de ruptura se materializa tras la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno Colombiano y las FARC, aunque fue un proceso continuo desde que la guerrilla abandonó sus feudos y estos poco a poco fueron absorbidos por los grupos paramilitares. Por ejemplo en el Departamento de Antioquia y en el de Santander, en las zonas del Nudo de Paramillo, el Bajo Cauca y el Magdalena Medio, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, la Oficina de Envigado y otros grupos paramilitares comenzaron a penetrar en las localidades que controlaba la guerrilla. Pronto las organizaciones sociales y vecinales solicitaron a los guerrilleros el regreso a las armas[6] para protegerlos de las constantes masacres que sufrieron antiguos colaboradores, líderes sociales y simpatizantes de las FARC. Por otra parte, el asesinato de guerrilleros desmovilizados y de familiares cercanos, significó otro punto de inflexión que empujó a muchos a volver a la actividad armada. Se repitió la misma escena en los Departamentos de Meta y Nariño.

Combatientes del ELN.

Hay otros motivos para la ruptura, cabe destacar dos:

El primero el factor revolucionario, desde el comienzo de los acercamientos entre el gobierno y la guerrilla, muchos de los guerrilleros con profundas ideas revolucionarias se negaron a abandonar la lucha armada, ante la poca posibilidad de formar disidencias se produjo durante todo el proceso un constante trasiego de guerrilleros que abandonaron las FARC y cambiaron el brazalete por el de el Ejército de Liberación Nacional -ELN- y el del Ejército Popular de Liberación -EPL-, solo así se entiende la expansión de estos grupos a zonas en las que antes no tenían presencia histórica. Por ejemplo la expansión del ELN en el Departamento de Vichada en la zona fronteriza con Brasil-Venezuela y en algunas partes del Departamento de Nariño y la frontera con Ecuador, o el EPL en el Departamento del Cauca.

El segundo factor fue el de las milicias urbanas de las FARC y las redes de apoyo, en la mayoría de los casos el acuerdo de paz no ofreció cobertura para ellos, lo que facilitó su continuidad en la lucha armada o los negocios ilegales. Este fenómeno se hizo muy patente en la Capital Bogotá y en Medellín, pero particularmente en el Departamento de Nariño en la zona comprendida entre Pasto y Tumaco.

¿Cuáles son los grupos disidentes/reincidentes?

Hasta el momento hay 18 grupos disidentes/reincidentes y hay indicios de que se están formando al menos otros 15, aunque por el momento son muy poco numerosos o todavía no han realizado acciones que confirmen que se han apartado completamente del proceso de paz[7]. En el siguiente mapa se puede apreciar en rojo las disidencias confirmadas y en rosa los frentes que corren riesgo de volver a la reincidencia.

Mapa de riesgo de disidencia/reincidencia y confirmadas.

A primera vista destaca que la zona con mayores disidencias es la mitad sur del país, y esto se entiende porque históricamente es donde siempre existió un mayor movimiento guerrillero. Casi en la totalidad las disidencias son parte de los antiguos Bloque Oriental, Bloque Sur y Bloque Occidental.

El Bloque Oriental ha sido desde siempre el mas protegido por estar en una zona puramente selvática y con fronteras amplias y permeables hacia Venezuela y Brasil. Esta característica geográfica le ha convertido en un bloque de retaguardia en el que sus diversos frentes servían como preparación a los nuevos reclutas que nutrían al resto de frentes del país. Por otra parte a través de sus ríos se han establecido importantes corredores de mercancías producidas por el narcotráfico y la extracción de recursos con los que se obtenía el armamento y el dinero para financiar al resto de la guerrilla. La fortaleza económica de sus frentes les otorgó independencia para decidir continuar con la lucha armada.

El Bloque Sur por su parte se constituye en una zona con grandes explotaciones de hoja de coca y con una importante retaguardia en Ecuador y Perú, mientras que el Bloque Occidental abarca los corredores hacia el Océano Pacífico colombiano y ecuatoriano.

Los 3 Bloques forman una extensión selvática y poco desarrollada que permite cultivar coca y marihuana, extraer minerales y distribuirlos hacia el Pacífico, Ecuador, Perú, Brasil y Venezuela. Esto no significa que el sentido de estas disidencias sea puramente económico, para algunas si, y para otras es dependencia de esa economía ilegal para financiar la lucha armada y revolucionaria.

Mientras tanto en la mitad norte del país, hasta el momento el nivel de disidencia/reincidencia ha sido menor ya que el Bloque Caribe, el Bloque Noroccidental y el del Magdalena Medio, han sido los mas debilitados por los grupos paramilitares, pues es en estas zonas donde mayor expansión han tenido. Y esto ha sido por dos factores, el primero las pocas dificultades geográficas que no propician la lucha guerrillera, y el segundo por ser una zona con mayor desarrollo económico que permitió a los ganaderos, terratenientes y multinacionales crear mas fácilmente ‘Autodefensas’ o lo que es lo mismo grupos paramilitares de extrema derecha.

Reunión de Frentes de las FARC antes de entrar en el proceso de PAZ

Ante lo extenso que podría hacerse el artículo hagamos un repaso solamente a las disidencias con mayor trascendencia, el análisis será en dos zonas geográficas: La zona Oriental donde explicaremos las 2 mayores estructuras como son el Frente 1 y el Frente 7, y la zona Suroccidental donde comentaremos a las Guerrillas Unidas del Pacífico, el Frente Oliver Sinisterra y Resistencia Campesina.

En la zona Oriental se han presentado grados de mejor cooperación entre las disidencias y una mayor cohesión política. Pese a que el factor delictivo es importante dentro de estas estructuras, las agrupaciones muestran un mayor entendimiento de los problemas que afronta la economía y sociedad colombiana y a su vez proponen su propia hoja de ruta para arreglar los problemas mas incipientes del pueblo colombiano, por ello uno de los trabajos que están realizando es el de organización de las masas.

Frente 1 – Frente Armando Ríos

El Frente primero, como su nombre indica es el frente de mayor antigüedad en la guerrilla, su origen data de los años 60, cuando las FARC todavía no se organizaban en frentes si no en destacamentos. Pertenecer a esta estructura era una de las mayores satisfacciones de lo guerrilleros pues tenía un historial de combatividad muy alto, no obstante fue llevó el peso de las Tomas de Vistahermosa, Miraflores y Mitú entre otras. Su misión a parte de militar era política, ya que se encargaba de fortalecer los vínculos con la población civil y organización de las masas.

Uno de sus instrumentos mas notables eran sus escuelas políticas en las que preparaba a los guerrilleros, por ellas pasaron algunos de los comandantes mas destacados de la organización como Fabián Ramírez y Joaquín Gómez. Se puede decir sin temor a equivocarse que el Frente Primero era el Frente Madre de todo el Bloque Oriental y que gracias a el tenía esa fortaleza, de hecho, de el surgieron los desdoblamientos de nuevos e importantes frentes como el 7, 16 y 27.

Iván Mordisco al mando del Frente 1º

Al mando está desde 2012 Iván Mordisco que ingresó en la organización hace mas de 25 años. De las declaraciones de quienes lo conocen personalmente se desprende que es uno de los mandos mas disciplinados de las FARC,  querido por sus compañeros por su trato justo. Es un hombre dogmático y radical, con una visión del conflicto anclada en el pasado, sin adaptarse a los cambios de la guerra. Siempre se ha mantenido fiel a las órdenes del Secretariado hasta 2016.

Cuando Iván Mordisco decide abandonar el proceso de paz le siguieron  cerca de 200 combatientes, en menos de 2 años la disidencia cuenta con cerca de 500 efectivos, y relaciones especiales con los frentes 7, 16, 27 y la Columna Acacio Medina, aunque todavía no existe una unión formal entre esos frentes, algunos informes sugieren que se podría estar creando una estructura única que permita refundar a las FARC.

Frente 7 – Frente Jacobo Prías Alape

El Frente 7 es otro de los históricos del Bloque Oriental. Fue creado en 1978 tras el desdoblamiento de combatientes del Frente 1. Uno de sus primeros comandantes fue el histórico Mono Jojoy. Este grupo también participó en tomas destacadas como las de Vistahermosa, Miraflores y el Billar. En la actualidad es liderado por Gentil Duarte[8].

Gentil Duarte comandante del Frente 7

Miguel Botache Santillana que es su nombre real, es probablemente el disidente con mayor perfíl ideológico y hasta ahora de mas rango en haber abandonado el proceso de paz, ha recibido formación comunista desde su infancia, lo que le llevó a ingresar voluntariamente a las FARC hace ya mas de 30 años. Su constante formación política le dotó de una gran capacidad para movilizar a las masas, por ello ascendió rápidamente dentro de la guerrilla. Tras pasar por el Frente 14 y luego por el 7, fue ascendido al Estado Mayor del Bloque Oriental y de ahí pasó a la segunda mayor estructura de mando de la guerrilla tras el Secretariado, el Estado Mayor Central, esto ocurrió tras la muerte de Alfonso Cano y el Mono Jojoy, dos de sus principales compañeros. Su alta posición le convirtió en uno de los primeros comandantes en viajar a Cuba para negociar la paz.

Su influencia dentro del Bloque Oriental era tan grande que en el momento que el Frente 1 abandona el Proceso de Paz, el Secretariado le encarga la tarea de viajar a Colombia, contactar con Iván Mordisco y devolverlo a la órbita de las FARC. De ese viaje Gentil Duarte nunca regresó, en primera instancia se pensó que había sido asesinado, pero finalmente se supo que se declaró en reincidencia, junto a sus lugartenientes Rodrigo Cadete, Mocho Leiber, el Negro Eduard y otros 500 uniformados. Si finalmente estas disidencias logran una unión efectiva, el líder de esta guerrilla debería ser Gentil Duarte, de ser otro con menor perfil político y mayor implicación en la extracción de recursos y narcotráfico probablemente el grupo se deslizaría hacia la actividad criminal mas que a la revolución.

Estos dos frentes junto al Frente Acacio Medina liderado por Jhon 40, el Frente 16 comandado por Giovanni Chuspas y el Frente 40 con Calarcá a la cabeza, podrían formar una estructura sólida[9] en el Frente Oriental del mismo tamaño del ELN, lo que sin duda haría peligrar el proceso de paz.

En el Suroccidente colombiano las FARC han sufrido un mayor proceso de degradación y fragmentación. Lo que ha originado mayor diversidad de grupos y una guerra fratricida entre ellos por el control del narcotráfico y los recursos minerales. Para entender la situación hay que estudiar los 3 puntos de ruptura que se produjeron en esta zona y que llevaron a la paulatina conformación de disidencias.

Guerrillas Unidas del Pacífico

El primer punto de ruptura comienza a mediados de 2015 tras una arremetida de 3 grupos paramilitares: La Empresa proveniente de Buenaventura, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia que llegaron del Urabá en el norte del país y otro local denominado Los Sicarios del Pacífico. El objetivo era tomar las antiguas zonas de las FARC.

Bandera de las Guerrillas Unidas del Pacífico en el Alto Mirá

Ante el temor, principalmente por parte de las milicias urbanas de Tumaco que estaban excluidas del proceso de Paz, se forma la agrupación los ‘Quinienticos‘, la idea sería mantener alejados a los paramilitares del núcleo urbano de la ciudad. Las FARC por miedo a que el proceso de paz se rompiese decidieron desmantelar el grupo asesinando a varios de sus líderes. El hecho, tuvo consecuencias nefastas, pues el debate que se produjo dentro de la Columna Móvil Daniel Aldana hizo que esta se fragmentase entre los que estaban a favor de esta medida y los que no.

De entre los que no estaban de acuerdo surgió el grupo Gente del Orden compuesto por guerrilleros poco ideologizados del Frente 27, la Columna Móvil Daniel Aldana y un grupo de ex militantes del grupo paramilitar Los Rastrojos que en el pasado para no ser exterminados habían aceptado integrarse en las FARC.

GO contaba con dos ramas, una urbana en Tumaco y otra rural en el Alto Mirá liderada por ‘Don Y‘, en el pasado hombre de confianza del Secretariado dentro de la guerrilla, pero que sin embargo decidió entrar de lleno en el negocio del narcotráfico, sus abusos sobre la población civil empujaron a las FARC a poner orden lo que finalizó en el asesinato de dicho comandante.

El mando de Gente del Orden (GO) ‘rural’ lo asumió su hermano ‘David‘ quien comenzó una oleada de asesinatos contra desmovilizados de las FARC. Esta guerra empujó a muchos milicianos que quedaron fuera del proceso de paz a unirse a GO por miedo a las represalias, de esta unión nacieron las Guerrillas Unidas del Pacífico.

El 8 de septiembre de este mismo año David ha sido abatido[10] por el ejército colombiano lo que acrecienta la descomposición de este grupo que en los últimos meses venía presentando lazos claros con el Cártel de Sinaloa. Pese a ello, todavía cuentan por lo menos con 200 combatientes.

Resistencia Campesina

El segundo punto de ruptura sucede a principios del año 2017. La tardía implementación de los acuerdos de paz por parte del gobierno y la falta de protección de las fuerzas gubernamentales a los ‘desmovilizados’ provocó que estructuras paramilitares y las Guerrillas Unidas del Pacífico declarasen objetivo a los combatientes de las FARC que se mantenían dentro del proceso de paz. Esto llevó al Frente 29 que hasta el momento se mantenía fiel al secretariado, a descomponerse.

De esta división surgieron 4 grupos nuevos. La Banda de Vaca, liderada por alias ‘La Vaca’ comandante del Frente 29, Los de Sábalo liderados por alias ‘Sábalo’ 5º al mando del mismo frente, Los de Morocho y Los Cucarachos. De estos 4 grupos el que mayor fuerza tomó fueron los del Vaca, que con la muerte de su líder pasaron a llamarse Resistencia Campesina.

Sus militantes no solo proceden del Frente 29, si no que ha integrado en sus estructuras a  una pequeña disidencia del ELN conocida como ‘Los Guevaristas‘. Hay informes que sugieren que dicha organización se ha unido a Los de Sábalo, quienes a su vez habrían absorbido a disidentes del ELN y de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia. De confirmarse, el grupo contaría con cerca de 300 uniformados con los que mantiene una dura lucha territorial con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional.

La degradación de sus combatientes y la mezcla con elementos del paramilitarismo advierte que esta disidencia se ha alejado de los principios fundacionales de las FARC y actúa a modo de autodefensa paramilitar.

Frente Oliver Sinisterra

El tercer punto de ruptura se produce a mediados de 2017. La rápida expansión de las Guerrillas Unidas del Pacífico por la ciudad de Tumaco y el Alto Mirá, deja un reguero de muertos de colaboradores de la guerrilla de las FARC acusados por el GUP de informar al ejercito colombiano sobre sus líderes. El asesinato sistemático de estos colaboradores hace que alias ‘Guacho‘ aparezca en escena, fundando el Frente Oliver Sinisterra.

El Frente Oliver Sinisterra es uno de los mas numerosos, ya a finales de año contaba con 400-500 combatientes. Dentro de la FARC no existía dicha agrupación, pero la nueva formación eligió ese nombre en homenaje a Oliver Sinisterra, un comandante de la Columna Móvil Daniel Aldana muerto en un bombardeo gubernamental en 2015, durante el proceso de paz. La zona de acción de esta disidencia comprende la zona sur del país, concretamente la frontera con Ecuador, desde la ciudad de Tumaco y el Alto Mirá hasta las cercanías de la ciudad de Pasto.

El ecuatoriano alias Guacho, líder del Frente Oliver Sinisterra.

El caso de FOS, es un poco diferente al de las otras disidencias, pese a que está formado en parte por miembros del Frente 29 y las Columnas Móviles Daniel Aldana y Mariscal Sucre, algunos de sus actuales combatientes provienen de otros grupos, como por ejemplo paramilitares desmovilizados del Bloque Libertadores del Sur de las AUC, y la rama urbana de Gente del Orden. GO está formado principalmente por ex paramilitares del grupo Los Rastrojos que tuvieron que unirse a las FARC tras ser prácticamente exterminados por otra organización paramilitar, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.

FOS la lidera Guacho, un ecuatoriano vinculado a las FARC en 2007 con poca formación política. Estas dos razones hacen dudar del caracter revolucionario de este grupo, pese a que en sus comunicados utilizan la retórica comunista.

Sus acciones han traspasado la frontera hacia Ecuador, donde antiguamente la guerrilla contaba con una importante retaguardia, lo que ha llevado al Gobierno de Ecuador a aliarse al Colombiano para combatir conjuntamente a Guacho. No son los únicos enemigos, en el Alto Mirá se disputa el territorio con las GUP, y hacia el interior con el ELN quién se ha alejado del FOS por considerar que han abandonado toda lucha revolucionaria.

División en el seno de las FARC

En Septiembre de 2016 las FARC celebraron la X conferencia[11], en la que deciden su futuro, entre transitar a la vida civil o mantenerse en armas. La decisión final fue la de abandonar las armas y crear un partido político. La mayoría votó por recorrer ese camino. Sin embargo según se recoge de un comunicado de los disidentes fechado en el 26 de Junio de 2018, en aquella conferencia se profundizaron las diferencias entre los miembros del secretariado.

Según el comunicado titulado ‘Comunicado conjunto de las Milicias Bolivarianas de Bogotá’[12] hubo una disputa que significó la creación de dos tendencias, una favorable a continuar las negociaciones de paz, liderada por Timochenko y Carlos Lozada, y otra más guerrerista conformada por Iván Márquez y Jesús Santrich.

En otro comunicado titulado ‘Informe al pueblo colombiano’[13] fechado en el 1 de Febrero de 2018 los disidentes afirman que la organización fue traicionada por la Banda de los Cuatro para desmovilizar a la guerrilla. Con ello se refieren a Timochenko, Carlos Lozada, Mauricio Jaramillo y Pastor Alape, cuatro de los nueve miembros del secretariado.

Entre los puntos a los que hacen referencia afirman que tanto  Mauricio Jaramillo como Carlos Lozada provienen del Grupo Ricardo Franco – Frente Sur. -Guerrilla escindida de las FARC en los 80 y que junto a la fuerza pública se dedicó a perseguir a los guerrilleros-. Según los disidentes fue un error garrafal haberles perdonado la vida y permitir su ascenso en la organización. Sobre Carlos Lozada van mas allá y lo acusan de ser responsable de la muerte de los líderes guerrilleros Marco Aurelio Buendía, Gaitán Gutiérrez, Jorge Briceño -Mono Jojoy- quienes murieron en bombardeos luego de las visitas de dicho comandante.

Sobre Pastor Alape afirman haber llegado a negocios sucios con la Multinacional Poligrow, mientras que de Timochenko se limitan a acusarlo de cobarde y manipulable. Finalizan su discurso acusando a Joaquín Gómez, -quinto en discordia y con el que los pro desmovilización habrían obtenido la mayoría para virar hacia la paz-, de mandar ejecutar a combatientes de las FARC que se negaron a negociar la paz en el sur de Colombia.

Estos dos comunicados tienen una valor especial por los sucesos que se desencadenaron dentro de la organización a partir del día 9 de Abril de 2018 cuando la policía colombiana detuvo a Jesús Santrich[14] -El ciego de la guerrilla- quién iba a ocupar uno de los escaños en el parlamento colombiano en representación de las FARC, como parte del acuerdo de paz. Las acusaciones por narcotráfico una vez incorporado a la sociedad civil, fueron tildadas por el Partido Político de la Rosa (ExFARC) como un falso positivo judicial, es decir un montaje.

De las propias disidencias se desprende el argumento de que la detención de Santrich fue orquestada por el gobierno Colombiano junto a la Banda de los Cuatro, por haber sido el miembro del secretariado que presentó mayor dureza contra la firma del acuerdo, rozando en algunos casos la insolencia hacia las víctimas del conflicto.

Mas allá de suposiciones, la consecuencia principal fue la desaparición de 5 importantes líderes[15] que se habían unido al proceso de paz y que formaban parte del grupo afín a Jesús Santrich. Estos son Iván Márquez (nº2 al mando), Romaña, El Paisa, Fabián Ramírez y Aldinver Morantes. Sobre esto suenan dos versiones. La oficial es que se mantienen escondidos esperando a que el gobierno cumpla sus compromisos, así lo hacen saber en un comunicado del 20 de Octubre de 2018, que firmaron los comandantes desaparecidos junto a una docena de compañeros mas. Esa misma versión la proporcionó el 29 de Septiembre, en una entrevista condecida a Descifrando la Guerra[16] Enrique Santiago -Asesor Jurídico de las FARC durante el proceso de paz- . La otra versión afirma que dichos comandantes se han unido a las disidencias en un intento de refundar la guerrilla, a favor de este argumento está el dato de que se les perdió el rastro en el Departamento de Arauca fronterizo con Venezuela y muy cercano a zonas de gran influencia de los disidentes. Sea cual sea el motivo de su desaparición lo que deja claro es la profunda división que hay en el seno de las FARC y que puede dinamitar el proceso de paz.

Conclusiones

Las cifras de disidentes oscilan entre 250-1000 según las diferentes fuentes. Por el material recopilado de código abierto, la cifra real puede rondar los 2000-2500 miembros, considerando que las cifras manejadas suelen dejar fuera a milicianos y redes de apoyo, ya que en general contabilizan solo a combatientes. Los propios disidentes están intentando juntar una cifra cercana a los 6000 movilizados lo que sería una cantidad preocupante para el Estado Colombiano.

La Unión Europea ha añadido a las disidencias a la lista de grupos terroristas[17], por lo que mantienen el mismo estatus que la guerrilla antes del proceso de paz, guerrilla ahora transformada en Partido Político legal y que ha sido eliminada de dicha lista.

A su vez los disidentes en un comunicado emitido el día 1 de Septiembre de 2018 y titulado como ‘Camarada Jorge Briceño, estamos cumpliendo’[18] invitan a las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional y el Ejército Popular de Liberación a unir fuerzas bajo una coordinadora guerrillera, lo que sin duda aliviaría la presión sobre ellos y les permitiría coordinar acciones defensivas y ofensivas.

Si se confirman las disidencias de los últimos comandantes estaríamos ante un acontecimiento de mucha importancia, pues esto podría reducir el perfil delincuencial de algunas disidencias, ayudar en la reunificación y empujar a mas guerrilleros a retomar las armas.

El camino que escojan las disidencias lo va a marcar quien se imponga mediante alianzas o militarmente de entre los líderes actuales. Si se imponen líderes como John 40 o Guacho, probablemente el futuro de los insurgentes sea el de la delincuencia. Si por el contrario se imponen hombres como Gentil Duarte es posible que se mantenga parte de la lucha ideológica.

Lo que ha quedado claro es que el proceso de paz ha sido un punto para los intereses del Estado Colombiano, pues ha logrado desmovilizar a gran parte de los combatientes de las FARC, la entrega de un porcentaje muy importante de sus finanzas y armamento, abandonar casi la totalidad de sus territorios de influencia y lo principal, sembrar la división entre sus integrantes.

El futuro de Colombia también vendrá determinado por las actuaciones de la Fuerza Pública, si su estrategia se basa en el asesinato selectivo de los comandantes, el único resultado será la fragmentación de estos grupos en otros mas delincuenciales y menos ideologizados. Mas difíciles de combatir y de detectar, el paso de los grupos guerrilleros a grupos paramilitares, como ha quedado de manifiesto con la desmovilización parcial del EPL que sirvió como cantera de las Autodefensas Unidas de Colombia.

En otro orden de cosas, las autoridades colombianas deberían poner el mismo empeño en terminar con los grupos paramilitares. Mientras estos existan se profundizarán los crímenes, las injusticias y la opresión sobre los mas desfavorecidos, lo que alimentará a estos grupos y a las filas guerrilleras.

Y principalmente, si el gobierno y la sociedad colombiana no emprenden cambios importantes en la distribución de la tierra y las riquezas y la creación de empleo de calidad, si las diferencias entre estratos se mantienen, el ciclo volverá a repetirse, como hemos visto durante los últimos 40 años. A la desmovilización de grupos como el M-19, ERP, AUC y las FARC, le han seguido nuevos grupos como las AGC y las disidencias. Ante la falta de oportunidades, la gente se busca la vida para sobrevivir, ante la desesperación de la población, seguirán surgiendo grupos armados.

Fuentes

[1]https://es.scribd.com/document/317645617/Frente-Primero-de-Las-Farc#from_embed

[2]https://cnnespanol.cnn.com/2017/02/08/con-el-94-de-las-farc-movilizadas-las-zonas-de-concentracion-guerrillera-aun-no-estan-listas/

[3]http://www.descifrandolaguerra.es/los-ultimos-dias-de-las-farc/

[4]http://cedema.org/ver.php?id=8049

[5]https://www.europapress.es/internacional/noticia-onu-dice-55-ex-guerrilleros-farc-abandonado-campamentos-reincorporacion-20171121215020.html

[6]https://www.nytimes.com/es/2018/09/18/farc-acuerdos-de-paz-rearme/

[7]http://ideaspaz.org/media/website/FIP_Disidencias_Final.pdf

[8]https://verdadabierta.com/que-hay-detras-de-la-expulsion-de-gentil-duarte-de-las-farc/

[9]https://www.semana.com/mundo/articulo/el-comercio-revela-carta-de-gentil-duarte-en-la-que-planea-refundar-las-farc/575671

[10]https://www.elheraldo.co/colombia/alias-david-jefe-de-las-disidencias-de-las-farc-en-tumaco-fue-abatido-539658

[11]https://www.farc-ep.co/comunicado/declaracion-politica-de-la-x-conferencia-nacional-guerrillera-comandante-manuel-marulanda-velez.html

[12]http://www.cedema.org/ver.php?id=8072

[13]http://www.cedema.org/ver.php?id=7947

[14]https://www.eltiempo.com/justicia/investigacion/capturan-a-jesus-santrich-lider-de-la-farc-203104

[15]https://elpais.com/internacional/2018/09/12/colombia/1536774123_549145.html

[16]http://www.descifrandolaguerra.es/entrevista-a-enrique-santiago/

[17]https://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/disidencias-quedan-en-lista-de-terroristas-de-la-union-europea-285158

[18]http://cedema.org/ver.php?id=8145

Co-Fundador de Descifrando la Guerra. Sindicalista, defensor de los derechos humanos. Interesado en Conflictos armados y geopolitica internacional. Especialmente Oriente Medio, América Latina y Espacio Post-Soviético.

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Co-Fundador de Descifrando la Guerra. Sindicalista, defensor de los derechos humanos. Interesado en Conflictos armados y geopolitica internacional. Especialmente Oriente Medio, América Latina y Espacio Post-Soviético.