Khalifa Haftar el nuevo hombre fuerte de Libia

0
554

Sobre el Autor

Author profile

Co-Fundador de Descifrando la Guerra. Sindicalista, defensor de los derechos humanos. Interesado en Conflictos armados y geopolitica internacional. Especialmente Oriente Medio, América Latina y Espacio Post-Soviético.

El Ejército Nacional Libio-LNA a las ordenes del general de Bengazhi, está dispuesto a poner fin a la interminable guerra civil que azota el país durante los últimos cinco años. Desde 2014 decenas de facciones tribales se disputan los despojos de la otrora floreciente Libia de Gadafi. Los militares del LNA afiliados al Gobierno de Tobruk en la región de Cirenaica, han decidido marchar sobre Trípoli para acabar con el Gobierno del Acuerdo Nacional-GNA, cercano a los Hermanos Musulmanes y reconocido internacionalmente por el Consejo de Seguridad de la ONU.


“Vemos señales de que es posible un entendimiento para superar la crisis actual en Libia”, afirmaba hace solo dos días el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, a la salida de la reunión de alto nivel celebrada en Túnez entre funcionarios de la ONU, la Liga Árabe, la Unión Europea y la Unión Africana, en el grupo conocido como el Cuarteto de Libia. El tema discutido fue la preparación del Foro Nacional, fijado para el 12 al 14 de Abril en la ciudad Libia de Ghadamis, en la triple frontera entre Argelia, Libia y Túnez, pero que ahora mismo tiene un futuro incierto.

En el Foro Nacional, el Cuarteto de Libia tiene puestas las esperanzas de poner fin a lo que denominan como periodo de transición tras el derrocamiento de Muamar al Gadafi. Con su asesinato, Libia se deslizó hacia una dura y silenciada guerra civil entre decenas de facciones y tres gobiernos paralelos. El objetivo hoy es afianzar un gobierno unificado y estable en el país del Magreb.

Cuarteto de Libia reunido en Túnez.

Pese al optimismo, los hechos demuestran que Antonio Guterres no podía estar mas equivocado, horas después de pronunciar esas palabras, desde Bengazhi el General Haftar declaraba que en pocas semanas ‘habrá un nuevo gobierno estable que unifique toda Libia”. Lo que para algunos analistas internacionales era un síntoma de la llegada de un gran acuerdo nacional cayó como un jarro de agua fría sobre los libios y la comunidad internacional, cuando al día siguiente anunció “El inicio de la ofensiva por controlar Trípoli”, lo que a todas luces indica que se ha decidido una unificación por la vía militar.

El LNA mira para la región de Tripolitania

Durante el verano de 2018 el LNA logró derrotar a los islamistas de línea dura y a los yihadistas del Consejo de la Shura en Derna. Esta victoria no solo daba el control de toda la costa de la región de Cirenaica al Ejército Nacional Libio, si no que permitía liberar miles de combatientes apostados en Bengazhi, Tobruk y Derna.

Este excedente de tropas fue desplegado en la región de Fezzan en el sur occidente del país durante la campaña de invierno. Con una inteligente política de alianzas con algunos líderes tribales, el LNA controló fácilmente los últimos pozos petrolíferos en manos del GNA, además de despejar la frontera sur con Argelia.

El Gobierno de Tobruk ha cedido el control de importantes ciudades del sur a los Consejos Locales de Sabios que le han jurado lealtad. El objetivo de esta decisión era poder retirar sus tropas de allí para seguir despejando el sur del país. La última semana de marzo el LNA capturaba la zona fronteriza con Sudán y el avance continúa por la frontera con Chad en un intento por expulsar a los rebeldes chadianos.

Principales campañas del LNA este último año.

La campaña en el sur no necesita de grandes concentraciones militares por lo que las últimas dos semanas, el Ejército Nacional Libio ha enviado dos divisiones desde Cirenaica y Fezzan hacia Tripolitania con la misión de amenazar al GNA y asediar las ciudades de Trípoli, Misrata, Zlintan y Sirte últimos bastiones del gobierno reconocido internacionalmente.

La ONU intentó en noviembre realizar un acercamiento de las posturas en la ciudad italiana de Palermo, asistieron las principales figuras políticas libias, sin embargo a última hora el General Haftar decidió no asistir dando un portazo a todo tipo de negociaciones políticas.

Con las últimas victorias del LNA, la ONU pretendía salvar un acuerdo político con el Foro Nacional, pero el general, en el último momento vuelve a evitar su asistencia confirmando que solo cree en la unión de Libia por la vía militar.

Las divisiones no cesan

Todo comienza con la intervención contra Muamar al-Gadafi en 2011, un grupo muy heterogéneo de opositores internos y exiliados apoyados por parte la Coalición Internacional liderada por Estados Unidos se une en el Consejo Nacional de Transición de Libia (CNTL), una vez terminada la guerra y asesinado Gadafi, se diluye el CNTL para formar un nuevo gobierno conocido como el Congreso General Nacional (CNG).

El CNG es controlado por los partidos afiliados a los Hermanos Musulmanes. En 2014 se celebran elecciones en medio de la confrontación armada entre milicias, lo que imposibilita la participación electoral de algunas zonas del país. Los resultados dan la victoria a partidos de orientación secular e islamista moderada. Los Hermanos Musulmanes se niegan a entregar el poder por lo que crean una nueva estructura llamada Gobierno de Salvación Nacional (GNS), los partidos vencedores se aglutinan en una nueva estructura ‘La Cámara de Representantes(HoR) que a priori es reconocida internacionalmente.

Para expandir: La olvidada guerra Libia

Vuelve la guerra con toda su intensidad y las milicias islamistas del Gobierno de Salvación Nacional toman la capital Trípoli, por lo que los miembros del HoR se trasladan a la ciudad oriental de Tobruk. En 2015 la ONU media para lograr un acuerdo entre el GNS y el HoR, de el nace el nuevo gobierno denominado Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) que sustituye al CNG y al GNS pero mantiene al HoR como cuerpo asesor bajo la denominación de Alto Consejo de Estado durante una legislatura. El candidato propuesto a Primer Ministro es Fayez al-Sarraj que al llegar a Trípoli asalta junto a los leales a todos los ministerios. Por lo que el HoR decide mantener una actividad parlamentaria paralela naciendo la actual confrontación.

Combates entre facciones en Tripoli en 2015

La corrupción, el islamismo y la connivencia de los Hermanos Musulmanes libios con los señores de la guerra llevó al nacimiento de Consejos de la Shura independientes al gobierno y milicias armadas que asediaban a las fuerzas gubernamentales. En 2014 el General Haftar decide poner fin a la anarquía, se propone restaurar el control sobre todo el territorio y obligar al GNC -Controlado por los Hermanos Musulmanes- a que devuelva el poder. Comienza la denominada Operación Dignidad.

¿Quién es quién?

Tras cinco años de guerra la ecuación ha despejado todas sus incógnitas al dejar fuera de juego a muchos actores tanto políticos como militares. En el momento actual el conflicto es cosa de dos, la Cámara de Representantes de Tobruk y el Gobierno del Acuerdo Nacional en Trípoli.

El Gobierno de Acuerdo Nacional tiene al frente a Fayez al-Sarraj un importante terrateniente que fue ministro con Gadafi y que proviene de una familia tradicionalmente monárquica. Es el candidato propuesto por la ONU por lo que actualmente goza del apoyo de esta institución. Estados Unidos y la Unión Europea -principalmente Itala y Reino Unido- han buscado en el a la persona adecuada para establecer el orden en Libia. Sin embargo el apoyo de Turquía y Qatar a las milicias islamistas leales al GNA han empujado a Sarraj a mantener una línea cercana a la de los Hermanos Musulmanes pese a que su entorno está formado por seculares liberales.

Dentro del GNA hay disensiones importantes principalmente entre los representantes y milicias de Trípoli y Misrata, en la actualidad ambos grupos están calibrando como asumir el poder. Está división ha facilitado las cosas a Haftar en el este del país.

A la izquierda Fayez al-Sarraj saluda a Khalifa Haftar a la derecha.

En el otro lado del conflicto está la Cámara de Representantes de Tobruk, cuyo poder militar reside en los restos del ejército de la Libia de Gadafi, el Ejército Nacional Libio (LNA). El HoR tiene como máximo representante a Aguila Saleh Issa un jurista libio independiente de la Cirenaica que fue perseguido por el Estado Islámico.

Khalifa Haftar es el Comandante máximo del Ejército Nacional Libio, un antiguo general de Gadafi que cayó en desgracia durante la guerra Libia-Chad. Por aquel entonces dirigía a las tropas libias y fue capturado por las chadianas. Con el tiempo fue entregado a las autoridades libias, pero para Muamar al-Gadafi se había convertido en una vergüenza nacional. Tras años de cárcel el general se exilió en Estado Unidos donde preparó su vuelta. Participó en la guerra contra Gadafi y tras derrocarlo fue designado como tercero al mando del ejército libio. Haftar fue instruido en la Unión Soviética y el Egipto de Nasser, lo que le convierte en un ferviente arabista secular.

El principal apoyo del HoR – LNA es el presidente egipcio al-Sisi que ha encontrado en los seculares de la Cámara de Representantes a los aliados perfectos en la lucha contra el Estado Islámico. La preocupación del presidente egipcio es que con los Hermanos Musulmanes gobernando Libia, Egipto se vea asediado de fundamentalistas. Mientras que Emiratos Árabes Unidos continúa su guerra contra los Hermanos Musulmanes en todo el mundo islámico por lo que se ha convertido en el principal valedor financiero de Haftar.

La posición de Rusia en Libia ha sido siempre la de lograr un Acuerdo de Reconciliación Nacional para evitar que grupos extremistas como al Qaeda o Estado Islámico tomen el poder, en el último año ha recibido tanto a Sarraj como a Haftar, y en la opinión pública se mantiene la idea de que es mas cercano al LNA, esta imagen se ha puesto en duda una vez que el Ministro de Exteriores ruso Sergei Lavrov ha censurado el avance hacia el oeste de las tropas de Haftar. No obstante no parece que vayan a realizar ninguna acción para frenarlo ya que ideologicamente, Rusia está mas cercana a Haftar.

¿Cuál es el futuro de Libia?

La guerra civil en Libia parece estar llegando a su último capítulo. Emiratos Árabes Unidos y Egipto han sido generosos modernizando el Ejército Nacional Libio para dar un último empujón a Haftar.

El general ha visitado Arabia Saudita y se ha reunido hace cinco días con el Rey Salman y mas tarde con el príncipe heredero Mohammed bin Salman. La posición de Arabia Saudita es confusa, por una parte ha financiado a milicias islamistas alineadas con el GNA y por el otro a los Madkhalis alineados con Haftar. La doctrina Madkhali rechaza la democracia y el Islam político encarnado en los Hermanos Musulmanes, por lo que los clérigos de la Cirenaica que siguen dicha doctrina han visto en Haftar al líder autoritario adecuado. No se conoce el resultado de dicha visita a Ryad pero por el inicio de la ofensiva del LNA sobre Trípolí se puede intuir que el Rey Saudí ha dado el visto bueno al ver que la victoria de Haftar es inevitable.

Haftar reunido con el Rey Salman en Ryad.

Sarraj ha anunciado una sala de operaciones conjunta de las milicias de Trípoli y las de Misrata, pero sobre el terreno las pérdidas están siendo relativamente rápidas. La ONU, con Guterres y Reino Unido a la cabeza, parecen estar haciendo un esfuerzo diplomático para organizar un alto el fuego, pero estamos ante el capítulo final de esta larga guerra y todo apunta a que no habrá cese de hostilidades, y si lo hay será para afianzar posiciones y reestructurar las líneas de suministro.

La cuestión ahora será conocer si la comunidad internacional legítima la posible victoria de Haftar. ¿Tendrá el general a sus 75 años, tiempo suficiente para estabilizar Libia y preparar una sucesión segura o asistiremos ante una nueva lucha encarnizada por el poder?, ¿Cederá el poder a la Cámara de Representantes y se celebrarán elecciones democráticas? Hay otras cuestiones sobre la mesa, como por ejemplo el futuro que le depare a las milicias islamistas, si se gestará una insurgencia para derrocar a Haftar, o si su victoria frenará el crecimiento del Estado Islámico en la región. Pase lo que pase a largo plazo, para Europa debería haber dos preocupaciones a corto plazo sobre todo al coincidir en el mismo espacio temporal que el posible cambio de régimen en Argelia.

¿Tenemos asegurado el abastecimiento de gas argelino y de petróleo libio con los cambios que se avecinan? ¿Hemos buscado soluciones para una mas que posible crisis de refugiados y llegada masiva de migrantes en el Mediterráneo? Lo sabremos en los próximos meses.

Sobre el Autor

Author profile

Co-Fundador de Descifrando la Guerra. Sindicalista, defensor de los derechos humanos. Interesado en Conflictos armados y geopolitica internacional. Especialmente Oriente Medio, América Latina y Espacio Post-Soviético.

The following two tabs change content below.
Co-Fundador de Descifrando la Guerra. Sindicalista, defensor de los derechos humanos. Interesado en Conflictos armados y geopolitica internacional. Especialmente Oriente Medio, América Latina y Espacio Post-Soviético.