Juego de tronos en Idlibistán

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Idlib ha sido durante varios años lugar de tensiones entre los llamados moderados y los grupos favorables a la creación de un califato islámico. Tras la previsible derrota de las milicias apadrinadas por Estados Unidos, el ala dura del yihadismo ha tomado las principales vías, pasos fronterizos y ciudades de la Gobernación. Sin embargo lo que a priori parecía como la cohesión de milicias entorno a un núcleo extremo se ha convertido en un particular juego de tronos entre las facciones mas fanáticas del Islam.

Manifestación en Idlib en favor de la unidad entre Ahrar al-Sham y Hayat Tahrir al-Sham.

En Idlib todo iba bien

El enjambre de grupos rebeldes, islamistas y yihadistas vivían en el periodo [2014-2015] una suerte de luna de miel, controlaban la Gobernación totalmente, avanzaban a un ritmo rápido en el norte de Hama y Sur de Alepo, e incluso amenazaban el feudo alawita de Latakia. Los gubernamentales eran aplastados en casi todos los frentes, de hecho hasta las antológicas Fuerzas Tigre fueron derrotadas en la Batalla de Wadi al-Ghab y su flamante comandante el Brigadier General Suhail Hassan, estuvo a punto de morir, lo que habría cambiado el signo de la guerra por completo, si ese día el mortero disparado por un Jordano le hubiese impactado, sin embargo el damnificado fue su guardaespaldas mas cercano.

Jaysh al-Izzah es una de las milicias que han recibido TOW de USA y que mantienen una sólida alianza con Hayat Tahrir al-Sham.

No es un secreto que la división existía, pero generalmente se respetaban las fronteras invisibles que separaban los territorios controlados por las milicias asociadas al Ejército Libre Sirio, los islamistas del Frente Islámico -liderados por Ahrar al-Sham- y los núcleos de concentración de grupos yihadistas. Salvo excepciones el Frente al-Nusra, Jund al-Aqsa, los uygures del Partido Islámico del Turkestán y otra serie de grupos terroristas copaban las lineas de frente, y en cada avance los grupos mas moderados tipo Jaysh al-Nasr, Jaysh al-Izzah, División 13 asociadas al Ejército Libre Sirio ocupaban los territorios que iban dejando atrás los yihadistas, a quienes les proporcionaban fuego de cobertura desde la retaguardia con los miles de misiles antitanque TOW de fabricación estadounidense, proporcionados por Arabia Saudita, el resto de monarquías del golfo e incluso los norteamericanos del Pentágono y la CIA.

Con Alepo algo se tuerce

La presencia de Hezbollah y diversas milicias iraníes e iraquíes coordinadas por el mismísimo Qassem Sulemaini comandante de las Fuerzas Quds y del Ejército de los Guardianes de la Revolución Islámica, sirvió para amortiguar la descomposición del Ejército Sirio. Tras docenas de batallas épicas, los gubernamentales empiezan a romper asedios en la ciudad de Alepo: la Prisión Central; la Base de Kweires; los enclaves chiíes de Nubl y Zahara. Por tierra el liderazgo lo ostentaba Sulemaini el comandante en la sombra, mientras en el aire la aviación rusa dominaba absolutamente los cielos sirios, desde ellos golpeaba una y otra vez los entusiasmados intentos de los islamistas por frenar el avance.

Entre finales de 2015 y mediados de 2016 son tres los eventos que cambian este frágil equilibrio en el bando rebelde y que van a abrir otra guerra fratricida dentro de esta guerra fratricida.

Momento en el que el SU-25 colisiona tras ser derribado por un F-16 turco.

El 24 de noviembre de 2015 un caza F-16 turco derribaba un Su-25 ruso que anticipaba operaciones contra la 10ª Brigada Costera del Ejército Libre Sirio, la cual venía organizando ofensivas en la costa de Latakia junto al Frente al-Nusra. Ese día el copiloto de la aeronave fue asesinado y se organizó una operación de rescate exitosa del piloto evitándole el mismo destino. Sobre el terreno el resultado fue una mayor implicación de la fuerza aérea rusa ampliando considerablemente el número de objetivos diarios. En los despachos las repercusiones fueron mayores, los dirigentes rusos iniciaron una campaña contra las políticas de Erdogan y presentaron numerosas pruebas de la participación de sus servicios secretos y familiares en turbios negocios con el Estado Islámico. Para limpiar su historial, Turquía solo tuvo una opción, la de crear una sala de operaciones que se centrase en la lucha contra el ISIS, aprovechada dicho sea de paso para evitar la unión de cantones kurdos. Inevitablemente los turcos presionaron a las diversas milicias para que ingresaran en su coalición light formada por milicias que deberían rechazar colaborar con Nusra e ISIS, cimentando así las bases de la confrontación rebelde al dejar en una posición delicada a las milicias establecidas en Idlib.

Celebraciones en Nubl y Zahara tras ser roto el asedio.

El 3 de Febrero de 2016 se produce otro evento de importancia, el Ejército Sirio logra romper el asedio de Nubl y Zahara separando a las fuerzas rebeldes del Norte de Alepo de las posicionadas en Idlib y Alepo Oeste, cortando la linea de suministro directo desde la ciudad turca de Kilis a Alepo a 30 minutos de distancia, y obligando a los convoyes a hacer recorridos mas largos desde la frontera con Idlib. No solo se interrumpió la línea de suministros, si no que las fuerzas gubernamentales actuaron como una especie de muro que congeló las relaciones entre las fuerzas opositoras al sur y el norte. En el norte se encuadraron milicias menos beligerantes y en el Sur al Qaeda y todas sus variantes. Más adelante sería recurrente el traslado de grupos moderados al Norte de Alepo huyendo de la violencia yihadista.

Comandantes del Ejército Sirio dirigen la operación en las granjas Mallah para cercar a rebeldes en Alepo.

A finales de Julio de ese mismo año el Ejército Sirio logra recuperar las granjas Mallah y cerca por primera vez el sector este de la ciudad de Alepo, comienza una larga operación de desgaste no solo en el plano militar si no también en el de las relaciones intra rebeldes. Por aquel entonces había dos grandes coaliciones rebeldes actuando en Alepo: Jaysh al-Fatah formada por grupos islamistas radicales y yihadistas, ubicada principalmente fuera de las zonas cercadas, aunque con presencia en el interior del cerco. Y Fatah Halab formada por grupos pertenecientes al Ejército Libre Sirio e islamistas moderados, situados en los territorios cercados y con mayor cercanía a los grupos pertenecientes a la sala de operaciones turca ‘Escudo del Eufrates’. Durante el asedio las relaciones rebeldes se vinieron abajo, mientras Jaysh al-Fatah acusaba a los combatientes de Fatah Halab de no implicarse en la batalla, los de Fatah Halab se lamentaban de que Jaysh al-Fatah aprovechó la coyuntura para reafirmar su control sobre Idlib atacando a otras milicias.

Estado Islámico cisma en la yihad global

La yihad global desde siempre ha sido un monopolio total de la red Al-Qaeda, con el inicio de la guerra en Siria, su autoridad máxima el egipcio al-Zawahiri encarga al Estado Islámico de Irak enviar una avanzadilla de combatientes de la insurgencia iraquí a desestabilizar aun mas al país levantino. Para ello seleccionan un importante destacamento de yihadistas de todo el planeta, apoyados por centenares de militantes sirios, entre los que destaca Abu Mohammad al-Julani quien se erige como el comandante máximo de esta nueva organización el ‘Frente al-Nusra’.

En 2013 el Estado Islámico penetra en Siria y comienza a enfrentarse a todos los grupos intentando liderar la oposición armada al gobierno sirio y crea el Estado Islámico de Irak y Levante. Su califa Abu Bakr al-Baghdadi rechaza la subordinación a al-Qaeda, desafiando el liderazgo de esta en la yihad global, e inicia una guerra a muerte con el Frente al-Nusra quienes sí mantienen la lealtad a los de al-Zawahiri.

Un grupo de combatientes del Estado Islámico detiene y ejecuta a varios militantes del Frente al-Nusra.

Los de al Qaeda jugando mejor sus cartas políticas consiguen hacer alianzas con las demás milicias y exterminan al Estado Islámico al norte de la carretera Salamiyah-Ithiriya-Khanaser, donde estos apenas sobreviven organizándose en células durmientes. Mientras al sur y este de la carretera imponen un dominio absoluto.

En 2014 la guerra entre Jabhat al-Nusra y el Estado Islámico estaba en su momento más álgido, lo que afectaba directamente en el campo de batalla contra el gobierno sirio al retrasar algunas ofensivas. El egipcio al-Zawahiri consciente de ello, envía a uno de sus hombres de confianza a Maskanah para mediar con el Estado Islámico, el elegido es un miembro de Ahrar al-Sham llamado Abu Khaled al Suri, un sirio residente en España que junto a Mustafá Setmarian había creado y financiado a al-Qaeda España, grupo que finalmente atentaría en Madrid en los llamados ‘Trenes de la Muerte’. La negociación no tuvo lugar pues los de al-Baghdadi lo asesinaron junto a sus hombres en un atentado suicida, rompiendo de esta manera cualquier opción de reconciliación.

Jaysh al-Fatah el ariete que golpea Siria

El clérigo saudí pro al-Qaeda Abdullah al-Muhaysini quien llevaba año y medio en Siria liderando la yihad, intenta frenar la confrontación y organiza un plan de paz entre las facciones yihadistas, la denominada ‘Iniciativa de la Umma’ resolvería las hostilidades a través de un tribunal de la Sharia.

Las milicias una a una se acogen a la iniciativa, sin embargo el Estado Islámico la rechaza categóricamente alegando que los demás grupos deben abandonar la democracia y las relaciones con milicias apoyadas por Occidente, Turquía, Arabia Saudita y demás monarquías del Golfo.

Debido al fracaso del plan de paz, Muhaysini carga contra el Estado Islámico y les solicita que se marchen a Irak, a los jeques y clérigos les exhorta a que se alejen de su influencia. Mientras la ruptura total se hace efectiva, comienza a construir una gran coalición que derrote al Ejército Sirio: ‘Jaysh al-Fatah’ de la que ya hemos escrito aquí.

Jaysh al-Fatah iniciando la ofensiva en la que tomaron la ciudad de Ariha en Idlib.

La nueva coalición nace el 25 de marzo de 2015 e incluye a grupos como Jund al-Aqsa, Jabhat al-Nusra, Ahrar al-Sham el Partido Islámico del Turkestán y los hermanos musulmanes de la Legión Sham entre otros, acaparando el 83% de los efectivos rebeldes en la zona noroeste de Siria. Lo que les granjea importantes victorias en la ciudad de Idlib, la base de Abu Duhur y la llanura de al-Ghab.

Jaysh al-Fatah estaba formado por un abanico de grupos islamistas muy diferentes entre sí, lo que afecta a su estabilidad, a finales de 2015 esto se traduce en disputas por la interpretación de la Sharia entre Legion sham, Ahrar al-Sham y Jund al-Aqsa, estos últimos además acusan a los segundos de no ser verdaderos musulmanes por asesinar a sunitas en un claro guiño al Estado Islámico, con lo que abandonan la coalición y se declaran la guerra.

Frente al-Nusra se transforma y abandona parte de su esencia

En Julio de 2016 el Ejército Sirio completa el cerco a los distritos orientales de la ciudad de Alepo. Comienza desde occidente una fuerte campaña para frenar la ofensiva Ruso-Siria. En todos los medios bombardean con textos apelando al humanitarismo y a la virulencia gubernamental. Sin embargo la presencia del Frente al-Nusra y otros grupos en esos barrios es usado como contra argumento aprovechando que Estados Unidos hace añicos ciudades como Mosul o Ramadi. Al no funcionar la campaña, al-Julani consciente de que la Comunidad Internacional no puede apoyar abiertamente a grupos yihadistas, decide cambiar el nombre al grupo a Jabhat al-Fateh al-Sham, emite un video anunciando la separación de al-Qaeda y retoca su simbología del yihadismo global, al yihadismo local.

olani anunciando mediante una grabación que abandonan al-Qaeda.

Esta jugada sienta mal a varios mandos de Jabhat al-Nusra pertenecientes a la élite conocida como Khorasan, quienes deciden escindirse y contactar con las células durmientes del ISIS, y milicianos de Jund al-Aqsa, que había sido expulsada de Idlib por su hostilidad hacia Ahrar al-Sham.

Con la derrota en el cerco de Alepo, líderes de Jabhat Fateh al-Sham acusan a las milicias del Escudo del Éufrates de no haberse involucrado lo necesario para defender la ciudad, especialmente en los dos intentos de rotura del cerco donde llevaron todo el peso. Las acusaciones con mayor énfasis apuntan hacia Ahrar al-Sham que meses antes había dividido sus fuerzas, enviando un gran contingente al Norte de Alepo a combatir al Estado Islámico. Comienza así un nuevo capítulo en el juego de tronos yihadista.

Dos grandes corrientes en Idlib

La batalla de Alepo pasa factura a Ahrar al-Sham, el grupo fue atraído a la órbita turca y estos le exigieron enviar sus fuerzas mas capaces a combatir al Estado Islámico en el Norte de Alepo, y dejar la defensa de los cercados en segundo plano. El ala más radical de Ahrar al-Sham, conformada por sus combatientes extranjeros comienza a desertar de la organización. Mientras tanto Jabhat Fateh al-Sham abandona Jaysh al-Fatah y crea un nuevo grupo llamado Hayat Tahrir al-Sham con el que absorbe a decenas de milicias, la capacidad diplomática de al-Julani logra además atraerse a docena y media de brigadas de Ahrar al-Sham, entre ellas Jaysh al-Ahrar su brigada blindada y a su líder Abu Jaber al ofrecerle el liderazgo de la organización.

Un grupo de combatientes de Ahrar al-Sham prepara la defensa contra Hayat Tahrir al-Sham.

A primeros del 2017 HTS realiza una opa hostil sobre la mayoría de milicias moderadas que aun operan en Idlib, las expulsa de sus principales bastiones y asesina a los comandantes mas reacios a jurar lealtad. Ahrar al-Sham que considera que los siguientes en ser atacados serán ellos se ofrece como protector de estas milicias a cambio de lealtad, y las aglutina en Jabhat Tahrir al-Souriya. Con el apoyo de Legion Sham y el Ejército Libre de Idlib, en un claro error de cálculo se atreven a desafiar a HTS y se inicia una guerra relámpago en la que salen derrotados estrepitosamente, como consecuencia firman un armisticio humillante con el que evitan ser exterminados, a cambio de ceder la ciudad de Idlib.

Grietas en Hayat Tahrir al-Sham

El anuncio de que Jabhat al-Nusra se escindía de al-Qaeda sentó mal entre los mas veteranos. Los dos primeros en dar un paso adelante fueron Abu Julaybib y Abu Hammam curtidos en las guerras de Afganistán e Irak, instantáneamente publicaron su renuncia y a finales de 2016 empezaron a formar el nuevo grupo yihadista ‘Taliban Shamya’, le siguieron otros veteranos como Abu Khadija al-Urdni y Sami al-Uraydi, partidarios del islam mas rigorista cercano al deobandismo, escuela del islam suní practicada en Afganistán, Pakistán y la India.

Casi un año después y coincidiendo con un mensaje de al-Zawahiri en el que calificaba a al-Julani como un traidor, emitían un nuevo comunicado en el que se autodenominaban como Jamā’at Anṣār al-Furqān en Bilād al-Shām, un grupo de musulmanes sunís tanto extranjeros como sirios, que buscaba la unidad de todas las facciones bajo el paraguas de al Qaeda, así como el sometimiento de los grupos que ellos consideraban que se habían alejado del islam colaborando con régimenes impíos como Turquía, Rusia, Estados Unidos o el Ejército Libre Sirio.

Además Hamza Bin Laden, hijo del famoso fundador de al Qaeda emitió sucesivos mensajes solicitando la unidad de la oposición en Siria y la continuación de la yihad, lo que incrementó los rumores sobre su estancia en el país y su posible liderazgo dentro de dicha organización.

Comunicado de Ansar al-Furqan amenazando a Turquía y el Ejército Libre Sirio.

Las grietas se agudizaron cuando al-Julani en su intento por controlar a todas las milicias en Idlib y tras el anuncio de Turquía-Rusia-Irán en el que se repartían la gobernación, provocó un carrusel de deserciones dentro de HTS: Abu Jaber; Muhaysini; Jaysh al-Ahrar; Nouredin al-Zenki; y muchos prominentes clérigos y jeques que le eran leales. La guerra se extendió por el Nordeste de Idlib y el Oeste de Alepo, entre Nouredin al-Zenki y HTS.

Mientras alrededor de la gobernación los asesinatos de jueces de la Sharia, y prominentes comandantes de brigadas de HTS eran asesinados por pistoleros desconocidos o en atentados bomba. Mas tarde se pudo saber que correspondían a la guerra sucia que se libra en el seno de dicha organización entre los favorables a al Qaeda y los seguidores de al-Julani en un pulso de este por establecer una independencia sobre los de al-Zawahiri como ya había hecho en el pasado al-Baghdadi en Irak. Los damnificados estaban siendo aquellos militantes favorables a al Qaeda y deseosos de acabar con al-Julani a quien consideran que ha abandonado su deber como buen musulmán al abrazar el nacionalismo sirio, forzando una separación con la yihad mundial con el presunto apoyo de la inteligencia turca con quien parece que mantienen relaciones. No obstante el Ejército Turco ha entrado en Idlib con el apoyo de Hayat Tahrir al-Sham.

Guerra de tronos en la actualidad

La división actual es palpable, tras llegar a la cima HTS comienza a sufrir el ataque de sus rivales que compiten por arrebatarle el trono. Al-Julani ha pasado de ser el experto en alianzas a tener que usar la mano dura contra quienes dudan de su liderazgo. En el interior de su feudo mantiene una dura batalla por desarticular a los díscolos, la nueva organización Ansar al-Furqan que aglutina a los veteranos extranjeros de al Qaeda. Las últimas detenciones desatadas en toda la Gobernación serían la mayoría de sus líderes e ideólogos. Está medida a enfurecido a exmiembros influyentes como Muhaysini que ha vertido duras críticas sobre el rumbo de Hayat Tahrir al-Sham.

Otro frente se ha abierto con Jund al-Aqsa que fue expulsada en 2016 de Jabhat Fateh al-Sham por atentar contra miembros de Ahrar al-Sham, y obligada a abandonar Idlib rumbo al desierto de Homs. Sin embargo todo indica que se han mantenido en la zona y recientemente han arrebatado a HTS la ciudad de Sarmin. Clerigos que han mediado con HTS y Ansar al-Furqan han buscado como solución que los de al-Julani liberen a los detenidos y los envíen a dicha ciudad, lo que implícitamente indica que hay conexiones entre Ansar al-Furqan y Jund al-Aqsa.

Por otra parte el Estado Islámico que se creía derrotado, ha irrumpido de la nada y se ha hecho con el control de varias decenas de aldeas en Hama que estaban en manos de HTS, todo ello tras una operación en la que se sospecha pactada con el Ejército Sirio para permitirles el paso desde el sur de la carretera Salamiyah-Ithiriyah hacia el norte. Su última carta podría ser el enlace con los combatientes de Jund al-Aqsa con quienes mantienen relaciones amistosas.

Mapa de Idlib y la distribución de los grupos favorables a crear un califato.

Mas al norte Muhaysini está intentando volver a reconstruir la sala de operaciones Jaysh al-Fatah, aunque por el momento se desconocen los avances en dicha empresa, pero la división es tal que es muy cuestionable que logre ponerla en marcha. El clérigo desertó de HTS cuando estos iniciaron su ataque sobre Noureddin al-Zenki quien había abandonado previamente la coalición por discrepancias sobre las relaciones con otras milicias. Este grupo que se granjeo una imagen infame al decapitar a un menor palestino, se mantiene en el Oeste de Alepo gracias a un armisticio firmado con HTS tras una operación de desgaste que iba camino de suponer su derrota.

Mientras tanto Ahrar al-Sham convertido en una caricatura de lo que llegó a ser, permanece con un perfil bajo a la sombra de las tropas turcas internadas en Alepo e Idlib, esperando que una nueva conyuntura le devuelva a su grandeza del pasado.

Sin lugar a dudas, el invierno se ha instalado en Idlib y aun quedan muchos capítulos para dilucidar quien se hará con el trono, aunque a medida que el Ejército Sirio avanza, se evaporan las opciones.

 

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Co-Fundador de Descifrando la Guerra. Sindicalista, defensor de los derechos humanos. Interesado en Conflictos armados y geopolitica internacional. Especialmente Oriente Medio, América Latina y Espacio Post-Soviético.

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